Día 11
Como la vida da muchas vueltas, ayer pasamos un día estupendo. Le compré y preparé su regalo de cumpleaños, fuimos como de compras y acabamos en una tienda de segunda mano con un nuevo (es un decir) mando para la play y un juego de descubrir cosas.
Luego fuimos a comprar chucherías, y acabamos comiendo peta-zeta con ocho galletas de la suerte (a 0.10 €) y nubes por todas partes.
Y nos animamos y fuimos a cenar a un japonés que nos encanta. Nos dieron la mesa de la entrada, pero la comida está buenísima! (yakisoba, tempura, makis, sushi y de postre, pastel de castañas, y para beber, Viña Esmeralda).
Al llegar a casa le di su regalo (le encantó, es lo más bonito que nadie ha hecho por mí en años, me dijo) y a jugar. Yo me quedé dormida, pero es que ando bastante cansada últimamente.
Y yo no me explico por qué tenemos tantos problemas y nos cuesta tanto querernos del todo.
Luego fuimos a comprar chucherías, y acabamos comiendo peta-zeta con ocho galletas de la suerte (a 0.10 €) y nubes por todas partes.
Y nos animamos y fuimos a cenar a un japonés que nos encanta. Nos dieron la mesa de la entrada, pero la comida está buenísima! (yakisoba, tempura, makis, sushi y de postre, pastel de castañas, y para beber, Viña Esmeralda).
Al llegar a casa le di su regalo (le encantó, es lo más bonito que nadie ha hecho por mí en años, me dijo) y a jugar. Yo me quedé dormida, pero es que ando bastante cansada últimamente.
Y yo no me explico por qué tenemos tantos problemas y nos cuesta tanto querernos del todo.





