Día 17
Finalmente, todo ha salido bien, supongo.
Llegó de sus vacaciones y llevamos una semana sin discutir (todo un logro, aunque suene un poco a cachondeo), y estamos bien, nos queremos, nos adoramos, nos damos besos y dormimos desnudos.
Yo creo que lo mejor sería acostumbrarse, como le digo, a que estamos juntos. Y ya está. No vamos a dejarlo (porque no lo vamos a dejar, porque vivimos juntos, nos queremos bastante y, sobre todo, nos echamos mucho de menos cuando no estamos juntos), pues tratemos de no discutir, de no imponer nuestra voluntad a toda costa, de no demostrar todo el tiempo quien manda, quien tiene razón, o a quien se le tiene que hacer caso en esta relación.
No se trata de torturarnos el tiempo que estemos juntos (cariño), se trata de ser felices, comer perdices, bla, bla bla.
En fin. Que todo vuelve a la normalidad con una velocidad pasmosa. En el trabajo, la gente va cogiendo el ritmo, y cada día hay menos asientos en el autobús, el metro llega más lleno, y tardas más en pagar el desayuno por la mañana.
Solamente quedan cinco meses para la jornada intensiva (pienso).
Pero tampoco me consuela.
Llegó de sus vacaciones y llevamos una semana sin discutir (todo un logro, aunque suene un poco a cachondeo), y estamos bien, nos queremos, nos adoramos, nos damos besos y dormimos desnudos.
Yo creo que lo mejor sería acostumbrarse, como le digo, a que estamos juntos. Y ya está. No vamos a dejarlo (porque no lo vamos a dejar, porque vivimos juntos, nos queremos bastante y, sobre todo, nos echamos mucho de menos cuando no estamos juntos), pues tratemos de no discutir, de no imponer nuestra voluntad a toda costa, de no demostrar todo el tiempo quien manda, quien tiene razón, o a quien se le tiene que hacer caso en esta relación.
No se trata de torturarnos el tiempo que estemos juntos (cariño), se trata de ser felices, comer perdices, bla, bla bla.
En fin. Que todo vuelve a la normalidad con una velocidad pasmosa. En el trabajo, la gente va cogiendo el ritmo, y cada día hay menos asientos en el autobús, el metro llega más lleno, y tardas más en pagar el desayuno por la mañana.
Solamente quedan cinco meses para la jornada intensiva (pienso).
Pero tampoco me consuela.
Etiquetas: normalidad reconciliacion
Comentario:
Que bueno que al final el amor pueda con todo...
Un besito
Un besito





