logotipo

img_google
la vida, que da muchas vueltas
Acerca de
es difícil saber en qué punto de nuestra vida nos encontramos. pero lo más difícil es saber cómo hemos llegado hasta aquí.
Sindicación
 
Día 24
Hoy necesitaba un respiro. Anoche tuvimos una de esas charlas intensas que tenemos siempre que, después de una semana sin dirigirnos la palabra, lo dejamos. Me dice lo harto que está de mi, me dice que ya no tiene ganas de volver a intentarlo, que no tenemos ningún futuro, que nunca seremos una de esas parejas felices... Y yo venga a llorar. Y él, como siempre, diciéndome que soy muy, muy dramática.

Una de esas conversaciones que acaban mal, pero al menos, se acerca a ti para dormir, te coge de la mano, y la aprieta fuerte de vez en cuando.

Solo que esta vez (parece que) lo dice en serio. Parece que realmente ya no tiene ganas de saber nada de mí.

Así que hoy me he levantado a las siete de la mañana, he cogido una muda y me he ido a la estación de tren. Y después de una hora y media estaba en una ciudad completamente diferente, nueva, haciendo fotos, subiendo escaleras, entrando en museos, tomando cafés, adelantando muchísimo mi última lectura y escribiendo una carta para una persona muy especial, que me conoce mucho, y siempre consigue arrancarme una sonrisa.

He decidido quedarme un tiempo aquí, con él (puede ignorarme sin ningún esfuerzo, dice) y ahorrar e irme sola a un piso.

He llorado cuando me ha llamado mi madre para invitarnos a comer migas el domingo, sentada en las escaleras del barrio judío, viendo el reflejo en el río. Me he comprado una cosa de color rosa, con cara de gato, que maulla.

Y he vuelto bastante contenta.

Pero aquí estaba él, con la cara que pone cuando quiere conseguir algo. Hemos visto la tele un rato, nos hemos reído, hemos comido juntos, y hemos acabado abrazados, dándonos algunos besos, en el sofá. Porque para mí, eso es lo que tenemos de especial: el día a día. Pero es que eso a él no le vale, me ha dicho. Es que no quiere estar conmigo.

Y bueno.
 
Comentario:
Cariño, quitátelo de encima...
Cuesta, pero te hace sufrir demasiado y no compensa pasar un buen rato y que después no te mire ni a la cara...
Creo que lo has intentado, pero piensa en que no te hace feliz...

Un besito
No