Día 27
Todo ha dado una especie de giro.
En mi vida, como supongo que pasa en la de todo el mundo, hay una persona especial. Es una persona que cada vez que aparece hace que todo se pare, todo se tambalee, todo brille con una luz especial, todo se vuelva maravilloso, estupendo, genial... Es una persona, en definitiva, que hace que se me acelere el corazón.
Y esa persona me llamó ayer para decirme dos cosas:
- Mi novia me ha dejado, pero estoy bien.
- Te parece que vaya a verte en Semana Santa.
Y, a partir de entonces, todo adquiere una dimensión diferente. Ya no me importa (prácticamente) que el que hasta hace unas semana era mi novio se dedique a darse de alta en páginas de contactos (de alto nivel, por decirlo de alguna manera) de pago, en las que cuelga fotos desnudo y videos masturbándose. Ya no me importa no saber nada de él, que no quiera intentarlo o que no quiera volver a verme... porque me ha llamado. Me ha llamado y hemos estado hablado largo y tendido, riéndonos del mundo que nos rodea, de nosotros mismos, y de la posibilidad de congelar una muestra de esperma por si no consigo quedarme embarazada jamás.
La misma persona con la que pasé tres días en Lisboa y me dijo lo más bonito que me han dicho nunca.
No quiero hacerme ilusiones, pero no puedo evitar sonreir todo el tiempo... en fin.
En mi vida, como supongo que pasa en la de todo el mundo, hay una persona especial. Es una persona que cada vez que aparece hace que todo se pare, todo se tambalee, todo brille con una luz especial, todo se vuelva maravilloso, estupendo, genial... Es una persona, en definitiva, que hace que se me acelere el corazón.
Y esa persona me llamó ayer para decirme dos cosas:
- Mi novia me ha dejado, pero estoy bien.
- Te parece que vaya a verte en Semana Santa.
Y, a partir de entonces, todo adquiere una dimensión diferente. Ya no me importa (prácticamente) que el que hasta hace unas semana era mi novio se dedique a darse de alta en páginas de contactos (de alto nivel, por decirlo de alguna manera) de pago, en las que cuelga fotos desnudo y videos masturbándose. Ya no me importa no saber nada de él, que no quiera intentarlo o que no quiera volver a verme... porque me ha llamado. Me ha llamado y hemos estado hablado largo y tendido, riéndonos del mundo que nos rodea, de nosotros mismos, y de la posibilidad de congelar una muestra de esperma por si no consigo quedarme embarazada jamás.
La misma persona con la que pasé tres días en Lisboa y me dijo lo más bonito que me han dicho nunca.
No quiero hacerme ilusiones, pero no puedo evitar sonreir todo el tiempo... en fin.
Comentario:
Me alegra lo que leo...
Me alegra que otra persona que no sea él te haga sonreír, que haga que todo se pare...
De verdad, no sabes como me alegro...
Un beso guapa
Me alegra que otra persona que no sea él te haga sonreír, que haga que todo se pare...
De verdad, no sabes como me alegro...
Un beso guapa





