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la vida, que da muchas vueltas
Acerca de
es difícil saber en qué punto de nuestra vida nos encontramos. pero lo más difícil es saber cómo hemos llegado hasta aquí.
Sindicación
 
Día 30
Ciertamente, no soy una persona estable. No soy una persona que se cierre en banda, ni soy una persona a la que le guste discutir.

Pero, sinceramente, el tema se pasa de castaño oscuro.

El martes, gran pelea: me dice que si no me voy en Semana Santa se irá él, porque no aguantaría estar en la misma casa que yo cuatro días. Tras la lindeza de turno, sofocón monumental (de por qué no quieres volver, de vamos a hablar, de no aguanto más esta situación, de no puedo seguir adelante, de no entiendo porqué me lo tienes que poner tan difícil...). Y él, tumbado en la cama, diciéndome que hiciera el favor de dejarle dormir. Que no le molestara. Que me callara. Que dejara de llorar. Que le dejara tranquilo de una vez, que no me acercara a él, que no le tocara, que le estaba hartando.

Y creo que aquel fue uno de los peores momentos de la relación- ruptura. Creo que jamás me había sentido tan despreciada. Tan pequeña. Tan dolida. Tan indefensa...

En dos días tenía una convención en el trabajo (oragnizada enteramente por nuestro departamento). Nervios, y horas y horas de trabajo. Al final, salió estupendamente. Llegué a casa, me duché, y nos fuimos a cenar (los del departamento). Y al llegar a casa me encuentro un mensaje en el móvil (porque dormimos en habitaciones separadas) diciéndome que por qué no me iba a dormir con él. Y no pude ni contestarle.

Y hoy me dice que qué puede hacer para que nos llevemos bien. Nada, le digo. Me odias y ya está? (me ha preguntado). No es que te odie, es que me das asco, es que eres la persona más desagradable que he conocido en mi vida, he pensado. Sí, le he dicho.

Pero fuera de casa las cosas van bien. Empieza a hacer sol. Los días son infinitamente más largos. Todo el mundo sale. Leo. Voy al cine (he descubierto las maravillosas sesiones matinales del domingo). Comemos helado. Llega el cumpleaños de una buena amiga mía. En verano tengo casa para desconectar. Y en el trabajo están tan contentos, que han hablado de aumento.

Y es que igual existen los finales felices, incluso para los que no creen en ellos, no?
 
Comentario:
Cariño me alegro de que las cosas vayan bien...
Que hagas cosas que te hagan bien, que te entretengas...
No tienes necesidad de que él sea desagradable contigo, ninguna...
Tú ya lo has intentado,
un beso grande
No