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la vida, que da muchas vueltas
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es difícil saber en qué punto de nuestra vida nos encontramos. pero lo más difícil es saber cómo hemos llegado hasta aquí.
Sindicación
 
Día 33
Ayer llegó su madre. Y tengo que reconocer dos cosas: primero, que es un amor de mujer, y enseguida me preguntó que qué había pasado, me dijo que teníamos que hablarlo e intentar arreglarlo (hay cosas que, al fin y al cabo, valen la pena, me dijo). Porque su hijo, pasara lo que pasara, me quería mucho. Muchísimo. Porque se lo ha dicho y porque ella es su madre, y esas cosas se saben.
La segunda es que no le ha dicho a nadie que lo hemos dejado. Solamente lo ha hablado con tres personas (de mucha confianza) a las que les ha dicho que lo estamos dejando.

De manera que anoche salimos por ahí. Salimos con una pareja de amigos y sus compañeros de trabajo. Tuvimos una pequeña pelea al salir de casa (que tuvo que ver con el sillin de mi bici: nada de lo que yo tuviera la culpa, aunque se puso borde conmigo, no con quien lo hizo). Le dije, al rato, que yo no tenía que aguantar esas cosas. Tienes razón, perdóname. Perdóname...

Y hablé con la tercera persona durante la noche. Y me dio una serie de consejos. Me dijo, ante todo, él te adora y quiere estar contigo por encima de todas las cosas. Pero se ha dado cuenta de que no funciona, de que discutís todo el tiempo, y no puede seguir así. Mi consejo: compórtate. Intenta ser normal con él (nada de rabia contenida, nada de seguir durmiendo juntos), y todo se relajará.

De manera que, cuando llevabábamos tres gin-tonics cada uno, salimos a hablar. Y hemos hecho una tregua y vamos a llevarnos bien. Nada de hacernos daño, nada de decir cosas que duelen, nada de sexo ni de cariñitos ni de tonterías.

Pero me pidió que no me fuera del piso, que no quiere que me vaya, que quiere tenerme cerca. Quiere verme y oírme y saber de mí.

Pero me dijo que, si puediera elegir estar con alguien, elegiría estar conmigo cuando estamos (tan) bien.

De momento, mañana me lleva al Ikea. Y luego nos iremos a ver la exposición de Bodies que llevamos siglos queriendo ir a ver. De buen rollo.

A ver cuánto nos dura.
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Mientras no te haga daño...

Un beso
No