Día 41
Ya tengo tres rosas y tres libros.
Y hoy es un día que me encanta: la calle está llena de flores y de libros, y de personas que, para demostrar que alguien le importa, le compra rosas y libros. No es lo ideal, pero yo creo que es mucho mejor que una caja de bombones, donde va a parar...
Decía que me han regalado, entre otros, Ponche de ácido lisérgico (Tom Wolfe). Y estoy encantada de la vida, dando saltos de alegría por la oficina y enseñándoselo a todo el mundo. Hablando desde la experiencia, es difícil que alguien acierte regalándome un libro por iniciativa propia, y esta vez han dado en el clavo...
También me han enviado, por mail, Los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus. Para aclararnos, supongo. Porque las crisis de pareja están a la orden del día y últimamente ocupan la mayor parte de mis conversaciones serias con amigos de toda la vida (a los que no le engañas con eso de a otra cosa mariposa), porque todo el mundo anda dejándolo con su pareja, o planteándose cuestiones existencialistas... pero es lo normal, teniendo en cuenta que todos estamos rondando los 30.
Y anoche soñé. Soñé con el chico estupendo del sábado, y soñé que tenía que casarme en una especie de ceremonia protestante (es que he visto muchas iglesias protestantes en Amsterdam). Y mi madre aparecía por allí:
- Pero con quién vas a casarte?
- Es que no quiero casarme, madre.
- Ya, pero claro, O no es bueno para tí, nunca lo ha sido, ya lo sabes, porque mira que lo que te hizo...
- (...)
- Y este último, ni te cuento. Ni te acerques, no quiero que vuelvas a acercarte a él en tu vida. Que no me entere yo (bla, bla, bla).
Mi madre y sus interminables conversaciones-monólogo... Ya se sabe. El caso es que por allí aparecía, a lo lejos, el chico estupendo.
- Pues parece buen chico.
- Todos lo parecen.
De manera que es, oficialmente, el hombre de mis sueños. Pero mi compañera de trabajo sigue sin saber nada, porque ya me dijo que, aunque esté soltero, debes tener paciencia y no asustarle. Entonces yo le dejé tan claro que, por el momento, no quiero saber nada de relaciones, ni de chicos, ni de tonteos, ni de esperar a que alguien de un paso... que ahora no puedo decirle que he soñado con él porque sería el paradigma de la contradicción. O no?
De todas formas, feliz día de Sant Jordi a tod@s!

Y hoy es un día que me encanta: la calle está llena de flores y de libros, y de personas que, para demostrar que alguien le importa, le compra rosas y libros. No es lo ideal, pero yo creo que es mucho mejor que una caja de bombones, donde va a parar...
Decía que me han regalado, entre otros, Ponche de ácido lisérgico (Tom Wolfe). Y estoy encantada de la vida, dando saltos de alegría por la oficina y enseñándoselo a todo el mundo. Hablando desde la experiencia, es difícil que alguien acierte regalándome un libro por iniciativa propia, y esta vez han dado en el clavo...
También me han enviado, por mail, Los hombres son de Marte y las mujeres son de Venus. Para aclararnos, supongo. Porque las crisis de pareja están a la orden del día y últimamente ocupan la mayor parte de mis conversaciones serias con amigos de toda la vida (a los que no le engañas con eso de a otra cosa mariposa), porque todo el mundo anda dejándolo con su pareja, o planteándose cuestiones existencialistas... pero es lo normal, teniendo en cuenta que todos estamos rondando los 30.
Y anoche soñé. Soñé con el chico estupendo del sábado, y soñé que tenía que casarme en una especie de ceremonia protestante (es que he visto muchas iglesias protestantes en Amsterdam). Y mi madre aparecía por allí:
- Pero con quién vas a casarte?
- Es que no quiero casarme, madre.
- Ya, pero claro, O no es bueno para tí, nunca lo ha sido, ya lo sabes, porque mira que lo que te hizo...
- (...)
- Y este último, ni te cuento. Ni te acerques, no quiero que vuelvas a acercarte a él en tu vida. Que no me entere yo (bla, bla, bla).
Mi madre y sus interminables conversaciones-monólogo... Ya se sabe. El caso es que por allí aparecía, a lo lejos, el chico estupendo.
- Pues parece buen chico.
- Todos lo parecen.
De manera que es, oficialmente, el hombre de mis sueños. Pero mi compañera de trabajo sigue sin saber nada, porque ya me dijo que, aunque esté soltero, debes tener paciencia y no asustarle. Entonces yo le dejé tan claro que, por el momento, no quiero saber nada de relaciones, ni de chicos, ni de tonteos, ni de esperar a que alguien de un paso... que ahora no puedo decirle que he soñado con él porque sería el paradigma de la contradicción. O no?
De todas formas, feliz día de Sant Jordi a tod@s!

Comentario:
Que te regalen un libro ya es algo bueno, pero que además acierten...es todo un logro...
Disfruta, vive, sonríe...
Un beso guapa
Disfruta, vive, sonríe...
Un beso guapa





