Día 63
Hablando sinceramente... a veces pienso que con el tiempo he perdido sensibilidad.
La otra noche me contaba...
Hace años llegamos a la conclusión de que en el mundo hay dos tipos de personas, y que estas dos categorías se basan en cómo reacciona una persona cuando le están tirando piedras.
Si fuera del primer tipo, gritarías.
Si estuvieras dentro del segundo tipo, correrías a cobijarte debajo de un puente, por ejemplo.
Pero tú no, tú sigues caminando sin alterarte. Pese a las piedras. No es que no te duela, o que no te importe... es que piensas que simplemente son piedras. Y ya.
Y por eso eres tan especial para mí, porque pertecenes al tercer tipo de personas.
Porque, en definitiva, hay personas que suponen una especie de punto de inflexión. Dure lo que dure.
Otras personas, en cambio, entran de tu vida y no sabes por qué y cuando salen, tampoco sabes por qué lo hacen. Pero no dejan huella. Y así es.

La otra noche me contaba...
Hace años llegamos a la conclusión de que en el mundo hay dos tipos de personas, y que estas dos categorías se basan en cómo reacciona una persona cuando le están tirando piedras.
Si fuera del primer tipo, gritarías.
Si estuvieras dentro del segundo tipo, correrías a cobijarte debajo de un puente, por ejemplo.
Pero tú no, tú sigues caminando sin alterarte. Pese a las piedras. No es que no te duela, o que no te importe... es que piensas que simplemente son piedras. Y ya.
Y por eso eres tan especial para mí, porque pertecenes al tercer tipo de personas.
Porque, en definitiva, hay personas que suponen una especie de punto de inflexión. Dure lo que dure.
Otras personas, en cambio, entran de tu vida y no sabes por qué y cuando salen, tampoco sabes por qué lo hacen. Pero no dejan huella. Y así es.

Comentario:
Completamente cierto...





