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La vida con Amelus, mi familia y otros animales
Esta soy yo, asustada y decidida, una especie en extinción, tan real como la vida.
Acerca de
Hace tiempo conocí a una pequeña llamada Amelus. De vez en cuando la cuido y me la llevo de paseo a que vea la vida y el mundo. Este blog se lo dedico a ella. A esa niña que nunca crecerá.
  • Mari Gorda: mi perra. Un ser adorable con un miedo atroz al abandono.
  • Mami: mi Mami, la mejor.
  • Dita: mi amiga desde los 4 años. Siempre a mi lado.
  • Baila: otra amiga. Esta desde los 15. Salir con ella es ver que la vida está para bailarla.
  • Tita: a ésta la tengo lejos, pero en mi corazón.
  • Visitas:
    Sindicación
     
    Poquito a poco entendiendo que no vale la pena andar por andar que es mejor caminar pa’ ir creciendo
    Ayer fue un día importante en mi vida. Firmé mi divorcio con el que fue mi marido durante un año y mi novio durante 12 (años, ¡por supuesto!).
    Por la noche abrí mi blog y lo empecé a pintar con palabras.

    Hoy en Valencia es un día como otro cualquiera. Mucho calor y notándose el veranito por todas partes. Y yo sigo caminando para ir creciendo.
    Llevo un año separada y hasta hace poco he estado bastante parada. La verdad es que dejar a mi marido supuso dejar una forma de vida, unos “amigos” y lo que aparentaba ser una existencia acomodada. De repente encontré que no me quedaban más que las amigas de verdad, las tres que comento en el margen. Los demás me dieron la espalda. Claro, si eres la que deja y eres mujer, eres la mala…

    Casi al tiempo de dejar a mi marido, conocí a un hombre con el que pasé unos meses y al final me dejó. ¿Motivos? Es lo de menos en este momento… La verdad es que la experiencia con él fue un tanto traumática. Es un celoso compulsivo y posesivo y hubo momentos bastante dramáticos durante la relación. Por otra parte, me hizo luchar y crecer…hay que caminar pa’ ir creciendo y se hace camino al andar…

    Ahora vivo alquilada en un pisito diminuto con mi perra Mari Gorda. Llevo aquí desde enero, con algunos de los muebles que recuperé tras la separación, embutidos a presión. Menos mal que Mari Gorda y yo somos delgaditas porque a veces se hace difícil moverse por los 50 metros cuadrados sin tropezar…
    Nuestra vida transcurre sin grandes altibajos. No vivimos rodeadas de lujos pero no necesitamos más de lo que tenemos. No me gusta atesorar bienes materiales. Me da dolor de cabeza el poseer sin más. Así que las cosas justas, menos que limpiar… y, la verdad, me siento la reina del mambo…
    Los días se suceden pausados, como la corriente mansa de un río. La jornada está llena de actividades y si no, me las invento, que quieta es difícil que esté. Uno de los mejores momentos y el más esperado es el paseo con mi perra por el río al atardecer. Las dos caminando entre los árboles que parecen susurrarte y te invitan a relajarte y hacer las paces con el resto del mundo. Luego ya, cuando llega la noche en casa, solita y tranquila con mi ordenador, mi cenita y el sosiego que inunda mi alma.

    Hace un año di el primer paso de mi nueva vida y soy feliz.
    Te dejo, lector, con el fondo musical de Chambao y la canción que da título a este post: Pokito a poko.
    Felices sueños.
     
    Día de estreno
    Son las 2:02 hrs. de la mañana y más o menos he configurado mi blog... no podía cerrar sin más, así que aunque sean unas palabrillas, necesito dejar algo... Hoy estreno otro rinconcito cibernético. Dejo atrás otros dos. Tan tiernos, tan entrañables...
    Llevo tiempo queriendo empezar a escribir de nuevo. Lo echaba de menos. Contar mis batallitas diarias y reflexiones.
    Enfin, que me voy a dormir que por hoy ya he hecho bastante.
    Gracias a los que me visiten y buenas noches.

    PS: por no perder la costumbre que inicié en mi primer blog, recomiendo algo de música como fondo de este post: Concerning hobbits del primer album de la trilogía de El Señor de los Anillos.