Carretera y manta de nuevo
Mañana me vuelvo a ir… otra semanita recorriendo el mundo… esta vez a Francia y, camino de vuelta a Valencia, pararé unos días en otra ciudad (la quedada de las tres amigas que os comenté: Dita, Pelirrojillay yo).
Por otra parte, esta mañana he llevado a Mari Gordis a una residencia donde estará hasta que la vayan a recoger mis padres. Al llegar, mientras esperábamos en el coche a que nos abrieran la verja de acceso a la residencia, Mari ha subido las orejas y se ha puesto a mirar muy alerta por la ventanilla. Esto le ha valido una sesión de fotos (aunque, he de ser sincera, me he pasado todo el viaje torturándola y dándole al disparador de la cámara). Fotos que voy mirando cada poco tiempo mientras suspiro… ¡Jo, lo que la echo de menos!
Nada más hemos bajado, una de las que llevan la residencia ha saludado a la Mari, que no le ha hecho ni caso… es que le tengo enseñado que no se fíe de los desconocidos… Hechas las presentaciones, la mujer me ha pedido que la acompañara con mi chica a la parcelita que va a ocupar durante estos días. Yo llevaba una bolsa con varias cosas.
Entre ellas un par de juguetes. Y me sentía un tanto ridícula por llevarlos, pero al llegar he visto que al otro lado de la valla que limita el espacio de Mari, había un elemento con una muñeca de trapo con trenzas rojas (una especie de Pippi Calzaslargas) tirada en el suelo. Eso me ha animado. Dentro de mi paranoia y de mi tendencia a humanizar a mi perra, algo me queda de persona cuerda… o por lo menos, hay gente que está tan pirada o más que yo (mira que tener un perro que juega con muñecas de trapo)… Esta tarde me he acordado un montón de mi chucha… he estado en un “tris” de llamar a la residencia para ver qué tal andaba, pero no lo he hecho (y me ha venido a la cabeza la típica imagen de las pelis en las que la madre del bebé llama a la canguro cada pocos segundos para saber cómo está).
Ahora, a pocas horas de coger carretera y manta de nuevo (bueno, me voy en tren) vuelvo a dejar un post. Otro hasta luego…
He estado viendo a Biciman a diario. Mi madre debe pensar que estamos liados… estoy a gusto con él. Me saca a airearme y es una buena compañía. Pero de momento no hay más. Yo no estoy por la labor y pienso que él tampoco y si no, por lo menos no lo dice…

El Brujo anda liado ya que se muda de casa y esta semana quiere ir haciendo traslado. Entre eso y que vive en su mundo, la comunicación ha sido prácticamente nula. Me ha ido bien que fuera así. De esta manera me he podido quitar mucho peso de mi corazoncito.
Con los que sí he hablado más es con Tuski, que ya volvió de su viaje a uno de los rincones más maravillosos del planeta, y con los chicos catalanes. Con estos últimos he estado hablando por el Messenger casi cada día. Nos hemos echado mil risas que, en mi caso, han ido sanando la penita y la morriña que me embargaban. Ya os iré hablando de ellos…
Con Tuski tuve un encuentro cibernético el mismo día que llegó. Hubo una situación de alto riesgo y peligro. Tuski cruzó la delgada línea que separa la amistad de otro tipo de sentimiento que no tiene cabida entre nosotros. Fue un momento tenso. Me tocó sacudirle un poco y recordarle que sólo somos amigos. Lo pasé mal ya que por un instante pensé que a lo mejor él decidía cortar la relación, vamos, que lo perdía como amigo. Lo sentiría mucho. Me dolería en el alma. Pero parece que ya volvieron las aguas a su cauce.
Y esta ha sido más o menos mi vida estos días… reencuentros, desencuentros, abrazos, miradas, risas, besos y deshacer maletas para volver a hacerlas. La vida concentrada en unos instantes. ¡Ah! y mucho amor, por supuesto.
A mi vuelta de mi nuevo periplo ya os contaré más.
Espero que os vaya muy bien.
Os dejo con el video de “One day I’ll fly away” de la BSO de "Moulin Rouge". Mantiene la estética de Luhrmann (el que dirigió la peli "Moulin Rouge" y "Romeo y Julieta"), para mí uno de los mejores directores de cine.
BESOSSSSSSSSSS, cuidaos mucho, por favor.
Por otra parte, esta mañana he llevado a Mari Gordis a una residencia donde estará hasta que la vayan a recoger mis padres. Al llegar, mientras esperábamos en el coche a que nos abrieran la verja de acceso a la residencia, Mari ha subido las orejas y se ha puesto a mirar muy alerta por la ventanilla. Esto le ha valido una sesión de fotos (aunque, he de ser sincera, me he pasado todo el viaje torturándola y dándole al disparador de la cámara). Fotos que voy mirando cada poco tiempo mientras suspiro… ¡Jo, lo que la echo de menos!
Nada más hemos bajado, una de las que llevan la residencia ha saludado a la Mari, que no le ha hecho ni caso… es que le tengo enseñado que no se fíe de los desconocidos… Hechas las presentaciones, la mujer me ha pedido que la acompañara con mi chica a la parcelita que va a ocupar durante estos días. Yo llevaba una bolsa con varias cosas.
Entre ellas un par de juguetes. Y me sentía un tanto ridícula por llevarlos, pero al llegar he visto que al otro lado de la valla que limita el espacio de Mari, había un elemento con una muñeca de trapo con trenzas rojas (una especie de Pippi Calzaslargas) tirada en el suelo. Eso me ha animado. Dentro de mi paranoia y de mi tendencia a humanizar a mi perra, algo me queda de persona cuerda… o por lo menos, hay gente que está tan pirada o más que yo (mira que tener un perro que juega con muñecas de trapo)… Esta tarde me he acordado un montón de mi chucha… he estado en un “tris” de llamar a la residencia para ver qué tal andaba, pero no lo he hecho (y me ha venido a la cabeza la típica imagen de las pelis en las que la madre del bebé llama a la canguro cada pocos segundos para saber cómo está).Ahora, a pocas horas de coger carretera y manta de nuevo (bueno, me voy en tren) vuelvo a dejar un post. Otro hasta luego…
He estado viendo a Biciman a diario. Mi madre debe pensar que estamos liados… estoy a gusto con él. Me saca a airearme y es una buena compañía. Pero de momento no hay más. Yo no estoy por la labor y pienso que él tampoco y si no, por lo menos no lo dice…

El Brujo anda liado ya que se muda de casa y esta semana quiere ir haciendo traslado. Entre eso y que vive en su mundo, la comunicación ha sido prácticamente nula. Me ha ido bien que fuera así. De esta manera me he podido quitar mucho peso de mi corazoncito.
Con los que sí he hablado más es con Tuski, que ya volvió de su viaje a uno de los rincones más maravillosos del planeta, y con los chicos catalanes. Con estos últimos he estado hablando por el Messenger casi cada día. Nos hemos echado mil risas que, en mi caso, han ido sanando la penita y la morriña que me embargaban. Ya os iré hablando de ellos…
Con Tuski tuve un encuentro cibernético el mismo día que llegó. Hubo una situación de alto riesgo y peligro. Tuski cruzó la delgada línea que separa la amistad de otro tipo de sentimiento que no tiene cabida entre nosotros. Fue un momento tenso. Me tocó sacudirle un poco y recordarle que sólo somos amigos. Lo pasé mal ya que por un instante pensé que a lo mejor él decidía cortar la relación, vamos, que lo perdía como amigo. Lo sentiría mucho. Me dolería en el alma. Pero parece que ya volvieron las aguas a su cauce.
Y esta ha sido más o menos mi vida estos días… reencuentros, desencuentros, abrazos, miradas, risas, besos y deshacer maletas para volver a hacerlas. La vida concentrada en unos instantes. ¡Ah! y mucho amor, por supuesto.
A mi vuelta de mi nuevo periplo ya os contaré más.
Espero que os vaya muy bien.
Os dejo con el video de “One day I’ll fly away” de la BSO de "Moulin Rouge". Mantiene la estética de Luhrmann (el que dirigió la peli "Moulin Rouge" y "Romeo y Julieta"), para mí uno de los mejores directores de cine.
BESOSSSSSSSSSS, cuidaos mucho, por favor.
Desembarco en Valencia
Ya estoy de vuelta. Llegué el lunes por la tarde y ya estoy un poco más recuperada.
Como os comenté, me iba al campamento de los solteros y… ¡ffffffffuuuuuuufffffffffff!
Lo mejor es que ninguno (bueno, no mucha gente) se excedió, en el momento de la despedida, en los comentarios de lo fantástico que había sido todo y lo genial que lo habían pasado (suelo ver a veces un punto de superficialidad en esas manifestaciones). No hubo casi lágrimas. Sí que hubo apretones y abrazos y besos sinceros que te dejan huella en la mejilla y en el alma.
Al volver, al pisar tierra de nuevo, se ha visto el resto.Desde el lunes se van sucediendo los mensajes y las lágrimas cibernéticas. Al pisar tierra, al desembarcar, nos estamos dando cuenta de lo mucho que ha sido.
Sé que es una experiencia irrepetible, que muy difícilmente podré volver a sentir algo así. El no esperar nada del viaje me ha hecho encontrarme con un montón de regalos.
Uno de ellos me está partiendo el corazón. Porque a medida que pasan los días me va gustando más y no, no puede ser…
Tengo ganas de volverme a ir. Necesito poner tierra de por medio. Huir unos días.
El domingo vuelvo a salir de viaje. ¡Menos mal!
También, a medida que pasan las horas, logro ir separándome de todo. El recuperar la rutina me ayuda a llevarlo mejor.
¿Qué pasó? Lo inevitable… no buscas nada y se te cruza por el camino ALGO, ESO… de todas formas, como decía, estoy intentando dejarlo atrás, más que nada porque la persona que conocí y me ha deslumbrado no vive cerquita y ya he tenido experiencia de relación a distancia y es una ABSOLUTA MIERDA (ayyyyyyyyyyy! mi boquita de piñón…).
De todas formas, no quiero perderlo como amigo, así que, vaya su apodo para cuando os hable de él: Brujo.
(Por su mirada… no sus ojos… su mirada de brujo… esa que me anda persiguiendo allá dónde voy…
Jodío, lo que me ha marcado)
En cuanto al campamento, muy divertido. Se pasó rápido, lo que demuestra que nos lo pasamos genial. Gente había de todo tipo, lo que hace que unos hayamos conectado más que otros. Pero hubo risas, muchas risas y eso es lo mejor. También hubo conversaciones profundas y silencios de esos que unen más que nada en este mundo.
Como os decía, no buscaba nada y creo que me he llevado varios regalos. De todas formas, tiempo al tiempo, que para estas cosas soy un tanto escéptica, que al principio todos somos tiernos y nos escribimos, pero a la larga se va perdiendo ese impulso y ya, cuando queda todo limpio de paja y polvo, se ve sólo lo auténtico.Ya os iré contando.
Aparte de Brujo, conocí a varias personas más. Una de ellas, mi compañera de viaje. Una mujer encantadora con la que fui en coche desde Valencia hasta el lugar del campamento. La llamaré Milta. Es una persona muy vital, con la que me he reído y compartido un montón. De todas formas, el saber que la tendría en Valencia hizo que no estuviera demasiado con ella durante el campamento. Quedaremos por aquí, cómo no.
También conocí a un grupo de chicos catalanes que me llegaron al corazón: Seminarista, Tauro y Cielo. También a un Peregrino con el que mantuve una charla que casi nos dejó sin cenar… y más gente, pero digamos que estos son las pequeñas joyas que me traje de allí.
Sólo una palabra expresa mi sentir en este momento: GRACIAS.
Por eso el vídeo de Dido… Decía García Márquez (ésta va por ti, Chicoformal): “No llores porque ya se terminó, sonríe porque sucedió”. Y en esas estoy.
Estos días he estado viendo a Biciman. Cada vez se va afianzando una amistad de lo más peculiar. Porque me da en la nariz que este chico es de los que desaparecen igual que aparecen y no puedo evitar mirarle con esos ojos, los de la despedida… está en un momento de su vida un tanto fuerte. Necesita dar un gran paso y aclarar ciertos temas importantes que no le dejan ver el bosque. Me refiero a que está enganchado con algunas cosas y no creo que esté pudiendo disfrutar bien del resto que le ofrece la vida. Además, por lo que me ha contado, no veo buen futuro a eso que tanto desea él que ocurra, y ayer le dejé entrever mi opinión y se enfurruñó (“quien se pica, ajos come”). Pero es que se me hace difícil animarle cuando veo que se va a dar contra un muro de hormigón. Es una situación complicada, ¿no? Cuando ves que alguien a quien aprecias va directo a precipitarse por un barranco pensando que no lo es y te gustaría avisarle y cuando lo haces te reprocha que no le apoyes… lo único que se me ocurre es que sepa que estaré ahí y que puede contar conmigo.Y por ahora, no tengo más noticias… o sí… pero por hoy ya he contado bastante… que si no, me quedo sin anécdotas y sin mis historias para no dormir.
Un abrazo fuerte a todos los incondicionales. El saber que estáis ahí, en algún lugar, agazapados entre bastidores, me reconforta un montón.
Antes de irme, he pensado que voy a dejar a alguien de guardia en mi blog… a la pequeña vigilanta, esa que ha dado nombre a este nuevo espacio cibernético… siempre igual, agarrada a un perro…
Y con el vídeo de Cat Stevens de la canción Morning has broken, un canto a la vida y al nuevo día. El canto que acompaña mi despertar muchas mañanas. El que me hace sonreír y dar gracias por este nuevo día y los días de ayer y los futuros, el que me hace llorar de emoción por ver lo bonito que es el mundo que me rodea (aunque algunos se empeñen en destrozarlo), este mundo parcheado y lleno de tiritas que acarreamos, cual muñeco viejo.
(Mientras escribo esto está Mari Gorda durmiendo y se ve que tiene pesadillas porque gimotea y mueve sus patitas… ¿soñarán realmente los perros?)
Estos días he estado despidiéndome de amigas y amigos. Hoy he dejado varios mensajes en algunos buzones y he reservado un hueco para unas últimas palabras en mi blog, querido blog.
¡HASTA PRONTO!
Triki y un perro verde
Hace unas noches estaba hablando con Tuski por el Messenger y salió el tema de los Teleñecos. Nos pusimos como locos a mandarnos videos de YouTube con historietas de Epi y Blas y el resto de la pandilla. Recordé entonces los años de mi niñez, esas tardes en las que, al volver del cole, me sentaba en el comedor de casa de mis abuelos a merendar leche con Cola-Cao y magdalenas mientras veía Barrio Sésamo. Y recordé a Triki, mi preferido.

Recuerdo que tenía un Triki entre mis muñecos.
No sé dónde llegó a parar, pero el caso es que ya no está conmigo… era un muñeco marioneta de peluche que tenía un ojo medio roto que le daba un aire travieso y loco muy acorde con su personaje en el show de los Teleñecos.
Otro muñeco azul…
Vale, vaaaaaaaaaaleeeeeeeee…
BICIMAN
Le ví el sábado… más raro que un perro verde este chico… no sé si odia el teléfono, se quiere hacer el interesante o (me huele a mí, que va a ser esto) que con el verano y las vacaciones por medio no quiera ir más allá para que no haya sorpresas a la vuelta y lo que pudo ser ya no esté… no sé…
El caso es que entre otras cosas me preguntó cuáles son mis planes de futuro… ¿me estará evaluando? ¿qué nota saqué?
El lunes nos volvimos a ver… hice una incursión con Mari Gorda al río y tuvimos un encuentro en la tercera fase. Se nos unió, bueno más que “se nos”, se unió al culo de la Mari un furgón de cola de lo más horrible. ¡Menudo pretendiente se me echó!

¡Qué cosa más feaaaaaaaaa! Una especie de chihuahua negro, viejo (tenía canas) y una cara de salido como no he visto nunca. Encima el dueño se desentendió de él y nos estuvo amargando el chucho durante un ratito largo… bueno, me amargó a mí porque la cerdix de mi perra no paraba de gimotear y arrastrar las pezuñas en plan “no me voy a separar de él, no me alejes del amor de mi vida”.
Cuando logramos zafarnos de la cosa esa, llamé a Biciman ya que sabía que estaría por allí. Nos dio alcance y al ver que ya estaba en marcha lo de la “Filmoteca d’estiu” en los jardines del Palau nos bajamos esa noche a ver “El castillo ambulante”. Es una peli chulísima, del director de “El viaje de Chihiro”. Salimos encantados.
El caso es que a Biciman , como os decía, no le debe gustar el usar el teléfono. Él va más por el tema de los encuentros “casuales”. Como sabe que me gusta ir al río, prefiere ir por las tardes allí y si me ve pues bien. Me parece algo genial, salvo si has quedado con alguien. Esto lo digo porque tras el mensaje del viernes no supe nada de él hasta el sábado a las 20.45 hrs., cuando, harta ya de esperar a saber algo de él le llamé por el tema de la hora de la quedada y me dijo que no me había llamado porque pensaba ir por el río a ver si me encontraba y si no me veía había pensado pasar entonces por mi casa a recogerme…
Enfin… yo es que soy más tradicional… yo prefiero quedar con la gente en plan “a las diez paso a por ti y nos vamos a cenar (o cine o lo-que-sea)”, pero, vamos, que me mola lo de fijar una hora.
Creo que esta relación me va a enseñar mucho… a vivir con el caos…
Y con esto no estoy diciendo ni dando por sentado que vaya a ser algo más que una “amiga especial” de Biciman , pero la simple relación, aunque sea en plan amistad, me va a enseñar un montón.
Chicos, este domingo me voy ya de viaje con los solteros… ya os contaré a mi vuelta… no sé si me dará tiempo o tendré ganas de volver a escribir antes de irme…
Por si las moscas, me despido de vosotros y os deseo un muy buen verano.
Os dejo, no con una cita, como hace mi estupendo Chicoformal , sino con un vídeo de mi grupo estrella: The Rolling Stones.
El título de esta canción es para mí una ley de vida: “You can’t always get what you want (but if you try sometimes, you just might find you get what you need)”.
Bona nit y felices vacaciones (pasaré lista a mi vuelta y me encantaría reencontraros a tod@s).
Un saludo muy especial a Chicoformal y a Anabel que me escriben y siguen y me lo hacen saber. CUIDAOS MUCHO, POR FAVOR.

Recuerdo que tenía un Triki entre mis muñecos.
No sé dónde llegó a parar, pero el caso es que ya no está conmigo… era un muñeco marioneta de peluche que tenía un ojo medio roto que le daba un aire travieso y loco muy acorde con su personaje en el show de los Teleñecos.
Otro muñeco azul…
Vale, vaaaaaaaaaaleeeeeeeee…
BICIMAN
Le ví el sábado… más raro que un perro verde este chico… no sé si odia el teléfono, se quiere hacer el interesante o (me huele a mí, que va a ser esto) que con el verano y las vacaciones por medio no quiera ir más allá para que no haya sorpresas a la vuelta y lo que pudo ser ya no esté… no sé…
El caso es que entre otras cosas me preguntó cuáles son mis planes de futuro… ¿me estará evaluando? ¿qué nota saqué?
El lunes nos volvimos a ver… hice una incursión con Mari Gorda al río y tuvimos un encuentro en la tercera fase. Se nos unió, bueno más que “se nos”, se unió al culo de la Mari un furgón de cola de lo más horrible. ¡Menudo pretendiente se me echó!

¡Qué cosa más feaaaaaaaaa! Una especie de chihuahua negro, viejo (tenía canas) y una cara de salido como no he visto nunca. Encima el dueño se desentendió de él y nos estuvo amargando el chucho durante un ratito largo… bueno, me amargó a mí porque la cerdix de mi perra no paraba de gimotear y arrastrar las pezuñas en plan “no me voy a separar de él, no me alejes del amor de mi vida”.
Cuando logramos zafarnos de la cosa esa, llamé a Biciman ya que sabía que estaría por allí. Nos dio alcance y al ver que ya estaba en marcha lo de la “Filmoteca d’estiu” en los jardines del Palau nos bajamos esa noche a ver “El castillo ambulante”. Es una peli chulísima, del director de “El viaje de Chihiro”. Salimos encantados.
El caso es que a Biciman , como os decía, no le debe gustar el usar el teléfono. Él va más por el tema de los encuentros “casuales”. Como sabe que me gusta ir al río, prefiere ir por las tardes allí y si me ve pues bien. Me parece algo genial, salvo si has quedado con alguien. Esto lo digo porque tras el mensaje del viernes no supe nada de él hasta el sábado a las 20.45 hrs., cuando, harta ya de esperar a saber algo de él le llamé por el tema de la hora de la quedada y me dijo que no me había llamado porque pensaba ir por el río a ver si me encontraba y si no me veía había pensado pasar entonces por mi casa a recogerme…
Enfin… yo es que soy más tradicional… yo prefiero quedar con la gente en plan “a las diez paso a por ti y nos vamos a cenar (o cine o lo-que-sea)”, pero, vamos, que me mola lo de fijar una hora.
Creo que esta relación me va a enseñar mucho… a vivir con el caos…
Y con esto no estoy diciendo ni dando por sentado que vaya a ser algo más que una “amiga especial” de Biciman , pero la simple relación, aunque sea en plan amistad, me va a enseñar un montón.
Chicos, este domingo me voy ya de viaje con los solteros… ya os contaré a mi vuelta… no sé si me dará tiempo o tendré ganas de volver a escribir antes de irme…
Por si las moscas, me despido de vosotros y os deseo un muy buen verano.
Os dejo, no con una cita, como hace mi estupendo Chicoformal , sino con un vídeo de mi grupo estrella: The Rolling Stones.
El título de esta canción es para mí una ley de vida: “You can’t always get what you want (but if you try sometimes, you just might find you get what you need)”.
Bona nit y felices vacaciones (pasaré lista a mi vuelta y me encantaría reencontraros a tod@s).
Un saludo muy especial a Chicoformal y a Anabel que me escriben y siguen y me lo hacen saber. CUIDAOS MUCHO, POR FAVOR.





