Recuento
A finales de verano, en una quedada con la gente que conocí en Valencia, apareció un nuevo actor: el Marinero.
Apareció en una cena. Había contactado con el grupo a través de una web y allí estaba. Parecía un chico majo… en esa cena estaba yo de final de verano, en uno de esos días en los que necesitaba desconectar de Brujo y las comidas de cabeza que estaba teniendo por él. Así que tampoco me fijé demasiado en el nuevo fichaje.
Al cabo de unos días, navegando por el ciberespacio, me metí en la web por la que él nos había contactado y ví el mensaje de presentación que había dejado. Y me encantó. Me hizo reír… Tan encantada estaba que a todo el que pillé por delante le conté lo gracioso que era este chico y qué divertido debía ser.
Me apetecía coincidir con él en una siguiente cena. Necesitaba reírme…
No recuerdo bien cuándo fue la siguiente ni cómo fue. No recuerdo bien cuántas veces hablamos. Sé que algo me atraía pero estaba con Brujo y mi cabeza y corazón no iban más allá.
Sé que las veces que coincidimos llegamos a hablar y que me caía cada vez mejor.
Un día, no sé cómo, lo agregué al Messenger. O igual me agregó él… a saber…
Y empezamos a tener conversaciones larguísimas. Recuerdo estar pegada a la pantalla más de cuatro horas hablando con él. Hablábamos de todo… en una de esas le dije que nos salía mejor para la próxima quedar para tomar un café…
Incluso, ahora que recuerdo, propuso al grupo ir a ver unos conciertos de jazz y me apunté y nos fuimos antes del concierto a cenar los dos. Mano a mano… botella de vino, unas tapas y cafés…
El caso es que un día, durante una de nuestras larguísimas conversaciones, le dije de nuevo lo del café. Me dijo que por él perfecto, que él podía la semana siguiente.
Me dejó un poco sorprendida lo rápido de su respuesta, pero me pareció estupendo, así que acabamos por quedar.
La noche empezó a las 20.30 hrs. y acabó… muy tarde.
Todo esto pasó antes de fin de año. Yo estaba destrozada por cómo estaba yendo la relación con Brujo y Marinero era todo cariñitos conmigo.
Eso sí, le dije que, antes de meterme en nada necesitaba aclarar y poner fin a algo que tenía pendiente.
Ahí fue mi llamada a Brujo.
Y aquí entra la parte oscura de la historia. Marinero me dijo que también tenía que solucionar algo él.
Tras ese larguísimo encuentro “cafeteril” nos despedimos dándonos unos días de respiro para resolver nuestros temas.
Y yo me fui a Córdoba…
A la vuelta nos encontramos y empezó a tejerse una bonita historia… que terminó al cabo de unos quince días.
¿Qué pasó?
Él estaba tocado por la relación anterior, esa que iba a aclarar en esos días de respiro y no se veía fuerte para empezar nada con otra persona. A mí me dejó hecha polvo…
Y lo dejamos.
Pero sí que hablábamos. Messenger, teléfono, algún correo o mensaje… tampoco recuerdo bien qué medios utilizamos… a lo mejor el tam-tam o la telepatía.
El caso es que me apetecía mucho verle de nuevo. Le echaba de menos.
Un día no pude más y le mandé un mensaje: “Me encantaría ver “El pianista en el océano” contigo”. Me contestó que en cuanto se aclarase con un tema familiar me llamaría. Me sorprendió. Yo pensé que tardaría un tiempo en acercarse de nuevo a mí.
Y fueron días…
La pausa duró un par de semanas.
El viernes que quedamos para ver la peli, vino a mi casa. La situación era un tanto incómoda porque se notaba que estábamos muertos de ganas de abrazarnos y besarnos. Ahora mismo lo estoy recordando y reviviendo y la verdad fueron unas horas de lo más extrañas. Hasta que pusimos la peli. Y el frío del invierno y la mantita que nos tapó hicieron el resto.
No recuerdo casi cómo acaba “El pianista en el océano”. Sólo recuerdo sus labios, su olor, su tacto…
Digo recuerdo porque duramos unas pocas semanas más (¿dos? ¿tres?).
Se ha vuelto a ir.
¿El motivo?
El mismo…
¿Qué pasó?
Un viernes fuimos al cine a ver “Paris je t’aime” (hago un inciso para recomendárosla, es buenísima y si podéis verla en versión original, mejor que mejor). A la salida del cine me comentó que estaba mal, que se había enterado de algo que le tenía preocupado, pero que aún no estaba preparado para contármelo. Pasó una semana con altibajos. Un día estaba bien y de repente se hundía. Yo le dije que respetaba que no quisiera contármelo, pero que debía hablar con alguien. Su psicóloga, un amigo, una prima… lo que fuera, quien fuera, pero que lo soltara porque se le estaba enquistando.
No me hizo caso.
Se guardó la mierda una semana.
Cuando abrió la boca para vomitarla me salpicó hasta a mí.
Ocurrió que el viernes ese de marras, la hija-de-puta de su ex (perdón que sea tan mal hablada, pero con esto no puedo evitarlo, temperamental que es una) le mandó un mensaje al móvil.
Hay que entender que la tipa está casada, tiene una niña y le dijo a Marinero que no iba a separarse para estar con él. De ahí que él tomara la decisión de dejarla.
Bueno, pues, dos meses después de dejarlo, la hija-de-puta le manda un mensaje diciéndole que le ha ocurrido algo terrible y que, por favor, la llame.
Y él llamó (según dice preocupado por si había tenido un accidente… enfin).
Resulta que el marido le había pillado los correos que Marinero en su momento le mandó.
¡Que le den por culo!
Pero por culo me dieron a mí…
Marinero dice que lo de dejarlo otra vez conmigo no es por ella. Dice que es porque se ha dado cuenta de que no está recuperado del dolor que le produjo dejar esa relación. No se siente fuerte todavía y así no quiere empezar nada y menos conmigo.
Así que me dejó… otra vez…
Y ahora me dedico a remontar el bache. Menos mal que fue poco tiempo, porque me costará menos superarlo.
Bueno, chicos, me despido por hoy que tengo sueño.
Cuidaos mucho.
Os mando un ENORME ABRAZO.
PS: Marta, ya ví lo de ONO. Se banaliza en el anuncio el tema de los abrazos, sí. Pero se banaliza en ESE anuncio… yo abrazo de verdad y me da igual lo que haga el anuncio… me refiero a que se banalizan tantas cosas en este mundo que no vale la pena dejarse influir por ello, porque entonces las creencias se iban a la mierda. Se banaliza todo en esta vida… ¡la ignorancia es así de mala, guapísima!
PS2: En Fallas viene a pasar unos días a Valencia Brujo. Pero eso es otra historia… otro día más…
PS3: El vídeo… es el de “Visions of paradise” de Mick Jagger. Un guiño a la peli de “Atrapado en el tiempo”, pero también un buen consejo: déjate llevar por tus sueños.
¡Carpe diem, guapísimos!
Apareció en una cena. Había contactado con el grupo a través de una web y allí estaba. Parecía un chico majo… en esa cena estaba yo de final de verano, en uno de esos días en los que necesitaba desconectar de Brujo y las comidas de cabeza que estaba teniendo por él. Así que tampoco me fijé demasiado en el nuevo fichaje.
Al cabo de unos días, navegando por el ciberespacio, me metí en la web por la que él nos había contactado y ví el mensaje de presentación que había dejado. Y me encantó. Me hizo reír… Tan encantada estaba que a todo el que pillé por delante le conté lo gracioso que era este chico y qué divertido debía ser.
Me apetecía coincidir con él en una siguiente cena. Necesitaba reírme…
No recuerdo bien cuándo fue la siguiente ni cómo fue. No recuerdo bien cuántas veces hablamos. Sé que algo me atraía pero estaba con Brujo y mi cabeza y corazón no iban más allá.
Sé que las veces que coincidimos llegamos a hablar y que me caía cada vez mejor.
Un día, no sé cómo, lo agregué al Messenger. O igual me agregó él… a saber…
Y empezamos a tener conversaciones larguísimas. Recuerdo estar pegada a la pantalla más de cuatro horas hablando con él. Hablábamos de todo… en una de esas le dije que nos salía mejor para la próxima quedar para tomar un café…
Incluso, ahora que recuerdo, propuso al grupo ir a ver unos conciertos de jazz y me apunté y nos fuimos antes del concierto a cenar los dos. Mano a mano… botella de vino, unas tapas y cafés…
El caso es que un día, durante una de nuestras larguísimas conversaciones, le dije de nuevo lo del café. Me dijo que por él perfecto, que él podía la semana siguiente.
Me dejó un poco sorprendida lo rápido de su respuesta, pero me pareció estupendo, así que acabamos por quedar.
La noche empezó a las 20.30 hrs. y acabó… muy tarde.
Todo esto pasó antes de fin de año. Yo estaba destrozada por cómo estaba yendo la relación con Brujo y Marinero era todo cariñitos conmigo.
Eso sí, le dije que, antes de meterme en nada necesitaba aclarar y poner fin a algo que tenía pendiente.
Ahí fue mi llamada a Brujo.
Y aquí entra la parte oscura de la historia. Marinero me dijo que también tenía que solucionar algo él.
Tras ese larguísimo encuentro “cafeteril” nos despedimos dándonos unos días de respiro para resolver nuestros temas.
Y yo me fui a Córdoba…
A la vuelta nos encontramos y empezó a tejerse una bonita historia… que terminó al cabo de unos quince días.
¿Qué pasó?
Él estaba tocado por la relación anterior, esa que iba a aclarar en esos días de respiro y no se veía fuerte para empezar nada con otra persona. A mí me dejó hecha polvo…
Y lo dejamos.
Pero sí que hablábamos. Messenger, teléfono, algún correo o mensaje… tampoco recuerdo bien qué medios utilizamos… a lo mejor el tam-tam o la telepatía.
El caso es que me apetecía mucho verle de nuevo. Le echaba de menos.
Un día no pude más y le mandé un mensaje: “Me encantaría ver “El pianista en el océano” contigo”. Me contestó que en cuanto se aclarase con un tema familiar me llamaría. Me sorprendió. Yo pensé que tardaría un tiempo en acercarse de nuevo a mí.
Y fueron días…
La pausa duró un par de semanas.
El viernes que quedamos para ver la peli, vino a mi casa. La situación era un tanto incómoda porque se notaba que estábamos muertos de ganas de abrazarnos y besarnos. Ahora mismo lo estoy recordando y reviviendo y la verdad fueron unas horas de lo más extrañas. Hasta que pusimos la peli. Y el frío del invierno y la mantita que nos tapó hicieron el resto.
No recuerdo casi cómo acaba “El pianista en el océano”. Sólo recuerdo sus labios, su olor, su tacto…
Digo recuerdo porque duramos unas pocas semanas más (¿dos? ¿tres?).
Se ha vuelto a ir.
¿El motivo?
El mismo…
¿Qué pasó?
Un viernes fuimos al cine a ver “Paris je t’aime” (hago un inciso para recomendárosla, es buenísima y si podéis verla en versión original, mejor que mejor). A la salida del cine me comentó que estaba mal, que se había enterado de algo que le tenía preocupado, pero que aún no estaba preparado para contármelo. Pasó una semana con altibajos. Un día estaba bien y de repente se hundía. Yo le dije que respetaba que no quisiera contármelo, pero que debía hablar con alguien. Su psicóloga, un amigo, una prima… lo que fuera, quien fuera, pero que lo soltara porque se le estaba enquistando.
No me hizo caso.
Se guardó la mierda una semana.
Cuando abrió la boca para vomitarla me salpicó hasta a mí.
Ocurrió que el viernes ese de marras, la hija-de-puta de su ex (perdón que sea tan mal hablada, pero con esto no puedo evitarlo, temperamental que es una) le mandó un mensaje al móvil.
Hay que entender que la tipa está casada, tiene una niña y le dijo a Marinero que no iba a separarse para estar con él. De ahí que él tomara la decisión de dejarla.
Bueno, pues, dos meses después de dejarlo, la hija-de-puta le manda un mensaje diciéndole que le ha ocurrido algo terrible y que, por favor, la llame.
Y él llamó (según dice preocupado por si había tenido un accidente… enfin).
Resulta que el marido le había pillado los correos que Marinero en su momento le mandó.
¡Que le den por culo!
Pero por culo me dieron a mí…
Marinero dice que lo de dejarlo otra vez conmigo no es por ella. Dice que es porque se ha dado cuenta de que no está recuperado del dolor que le produjo dejar esa relación. No se siente fuerte todavía y así no quiere empezar nada y menos conmigo.
Así que me dejó… otra vez…
Y ahora me dedico a remontar el bache. Menos mal que fue poco tiempo, porque me costará menos superarlo.
Bueno, chicos, me despido por hoy que tengo sueño.
Cuidaos mucho.
Os mando un ENORME ABRAZO.
PS: Marta, ya ví lo de ONO. Se banaliza en el anuncio el tema de los abrazos, sí. Pero se banaliza en ESE anuncio… yo abrazo de verdad y me da igual lo que haga el anuncio… me refiero a que se banalizan tantas cosas en este mundo que no vale la pena dejarse influir por ello, porque entonces las creencias se iban a la mierda. Se banaliza todo en esta vida… ¡la ignorancia es así de mala, guapísima!
PS2: En Fallas viene a pasar unos días a Valencia Brujo. Pero eso es otra historia… otro día más…
PS3: El vídeo… es el de “Visions of paradise” de Mick Jagger. Un guiño a la peli de “Atrapado en el tiempo”, pero también un buen consejo: déjate llevar por tus sueños.
¡Carpe diem, guapísimos!
Comentario:
Bufff, menudos líos te montas tú con los hombres, de verdad. A ver si tienes más suerte y lo arreglas dentro de poco
Comentario:
Espero que a pesar de todo estés bien...
Un besito
Un besito





