Blogs.ya.com Quitar publicidad
HAZ CONMIGO LO QUE QUIERAS
vivir, sentir y contar
Acerca de
Enamorada de mi vida, por eso sólo quiero sentir que no es desaprovechada
Sindicación
 
Después de tanto tiempo
He tenido unas largas vacaciones. Ahora volveré a pasarme por vuestros blogs.

He tenido tiempo para seguir enamorándome. (Por qué lo llaman amor, cuando quieren decir sexo?).

Mi ex, el que quiso volver conmigo, no sabe que he tenido un par de encuentros con Jaime. No debería enterarse, por su propia felicidad.

Jaime es compañero de trabajo de mi ex. Lo conocí cuando aún salía con mi ex. Desde un primer instante me trató bien, con respeto. Nuestras conversaciones eran agradables, pero nunca pensé que empezaría a gustarme. Tal vez sea el morbo que me da, pero hasta hace un par de días no me he dado cuenta de la magnitud del engaño.

Me explico:
Jaime me preguntó si aún sentía algo por David (mi ex). Le dije que no. La verdad es que la atracción física es inevitable. Si soy sincera conmigo misma, no puedo arrancarle de mi pasado, creo que para el resto de mi vida sentiré algo por él. Pero su proposición me hizo abrir los ojos. No podemos volver al pasado, porque es pasado. Volver a estar juntos... es imposible, él no ha cambiado, yo tampoco.

Aunque me sigan gustando sus besos, aunque me excite como el primer día, aunque desee tener su cuerpo encima del mío, pasar mis manos por su espalda y sus hombros. Nos hemos equivocado.

Nadie me ha excitado tanto como él. No he deseado hacerlo con alguien, tanto como con él. Pero debo ser justa conmigo misma y respetar la decisión que tomamos el día que dejamos lo nuestro.

Además, he visto a Jaime. Me crucé con él por casualidad. Fue totalmente distinto al resto de veces que nos habiamos visto. Tal vez por mi predisposición. Pero me apeteció besarle desde que le vi.

A los días me lo encontré de nuevo. Decidimos quedar, aunque los dos sabiamos que no estaba bien del todo.

Finalmente me besó, después de pensarlo bastante. Pero eso hizo que deseara aún más ese beso. Ahora no sé qué decirle a David cuando me llama para quedar. A Jaime le dije que no habiamos vuelto a liarnos en ningún momento. Engaño a los dos en parte. Pero me he decidido por Jaime. Espero que no se enteren, porque quiero seguir viendo a Jaime muchas veces más. Quiero algo más que sus besos!!
 
ÉL (con mayúsculas)
Le conocí hace años. Aunque parezca un tópico, me gustó desde el primer instante en que le vi. Pero yo, como tod@s, a veces siento que hay alguien inalcanzable para mí. Tal vez me subestime (eso me dicen), o quizás sea algo cobarde.

Le deseo. Le deseo.

Quiero quedar con él. A tomar un café, a cenar, o simplemente cruzarme otra vez con él, otra vez. Ahora tiene mi número, pero yo también tengo el suyo. ¿¿Y qué hago?? Quedarme como una tonta esperando a que me mande un sms, o me llame. Cosa que no sé si hará.

¿Para qué esperar?

Miro el msj que me mandó. Lo releo una y otra vez. Él me dijo que quedáramos, pero no sé si el brillo de sus ojos me engañaba al atraerme cada vez que nuestras miradas se encontraban. Fui yo quien le dije en un principio que quería que nos viéramos, en lugar de esperar a encontrarnos por ahi.

Nos hemos encontrado muchas veces desde que le conocí, pero pensé que no se acordaría de mí. Que no habría sentido lo que sentí yo. Cada vez que le visualizo en mi mente, siento excitación. Intento planear nuestro próximo encuentro, pero ni siquiera sé qué escribir en ese msj.

Una idea, un consejo.
 
Entre dos aguas
Tomé una decisión y no quiero dar marcha atrás. No, ahora que estoy en este punto de mi vida, sin saber a donde me lleva.

Todo el verano en este puesto de trabajo, me ha dado tiempo para aprender muchas cosas. No están todas relacionadas con mi carrera profesional, además de esto, he aprendido cosas para mí. También para mi vida. Las relaciones con otras personas son las que te hacen madurar y comprender.

Ya casi olvidé al profesor, después de verano. Ahora no sé si volver a verle, o dejarlo pasar. Puede ser mejor para los dos alejarnos.

Para mi placer, sólo decir que no puedo dejarle, extraño su cuerpo, extraño su voz y sus dedos cuando me sorprende rozando mi cintura. Cuando se acerca suavemente a mi espalda y me rodea si dejar que me de la vuelta. Añoro que me susurre al oido las ganas que me tiene.
Le añoro aún más cuando está a mi lado pero no me toca. Momentos que se hacen eternos y añaden aún más placer.

Como norma: no arrepentirme de la decisión.

Alberto se abre su propio lugar, a fuerza de arañar. Sus arañazos duelen. Las cicatrices tardan en curar más de lo que me gustaría.
 
Alberto
He conocido a Alberto hace apenas un mes. Pero me resultó bastante atractivo desde el primer momento. Aunque no sentí eso que llaman el flechazo, no sé qué sentiría él.

Es un amigo de mi compañero de trabajo. Puede que le haya visto cuatro veces escasas en este mes. Pero la última vez que estuvimos tomando unas copas después del trabajo, acabamos los dos solos hablando del pasado, de otras relaciones; y del futuro que nos gustaría tener.

Cuando me besó por primera vez, ambos teniamos claro que no habría nada más. Sólo besos. Tal vez algo de sexo, pero nada más. Cada uno seguiría con su vida ignorando las relaciones del otro.

Desde aquel día, cuando hablo con él por teléfono, se dedica de forma exclusiva a contarme que ha quedado con sus amigas.
Seguidamente relata que su amiga Carmen es una persona en la que se puede confiar plenamente, muy buena y muy santa. Es su mejor amiga, su íntima. Todas las cosas tan buenas que hace una amiga tan buena por Alberto.

Posteriormente se queja de su trabajo, de su vida. Compara lo que hace ahora en este trabajo, con lo que hacía en otro magnífico trabajo que tuvo hace un año. La ciudad donde vivía hace un año, era más bonita, más linda y más estupenda que ésta. Aunque se parecieran tanto.

Vuelve con Carmen, que le sorprendió regalándole un precioso PDA de última generación, con la falta que le hacía a él.

Aquí me planto. Porque un PDA de ese precio, no se lo regalo yo ni a mi madre por su cumpleaños. Casi un mes de trabajo. Yo sé que Carmen no tiene un sueldo para tirar cohetes, porque en su trabajo tiene un rango muy mal pagado.

Creo que tiene algo con Carmen, o simplemente me quiere dar celos. Pero no lo entiendo, no quiero meterme en una situación como esa. No le he querido decir nada, porque Alberto y yo no somos pareja, sólo nos hemos besado un par de veces y acostado otras tantas. Pero no me creo con derecho a opinar sobre él.
A pesar de todo, él niega que Carmen quiera algo, aparte de su sincera amistad.

Como no quiero estar en algo así, más que nada por el tema de intentar darme celos, creo que lo pensaré un par de días y acabaré olvidándome de él para siempre. No merece que pierda mi tiempo ni mi esfuerzo.
 
Rojo
Él ya no es el mismo, ahora no quiere saciar el placer que me desborda, sino que me pide algo más. Quiere que le de una respuesta en pocos días, pero no sé qué es lo que quiero yo.

Cuando nos volvimos a ver, pensé que todo esto sólo sería más de lo mismo, que ninguno de los dos iria más allá, y que buscábamos solamente tener una relación esporádica, pero con el de siempre. Porque yo ya conocía su cuerpo, y el conocía el mío. Apenas ha habido cambios, nos reconocimos la primera vez. Todo fue dulce, tierno y a la vez pasional, como deseaba.

Pero ahora me dice que necesita algo más. ¿Tantas cosas han pasado por delante mía en tan pocos días? O es que los días se han pasado rápido solo para mí.

No sé qué le voy a decir, pero necesito más tiempo, y también necesito refugiarme en su cuerpo, en su calor, mientras lo pienso. No creo que él esté de acuerdo, pero se hace necesidad para mí.

En el caso de separarnos de nuevo, definitivamente, tal vez la distancia me haga olvidar cuanto echo de menos sus caricias, a tan sólo 3 días que me invitó a tomar esta decisión.