Errores
Tomar conciencia de un error nos induce a repararlo, y en más ocasiones de las que nos gustaría, cometiendo otro error mayor, y otro y otro; así hasta entrar en un camino sin retorno. Existe la posibilidad de rectificar, de alcanzar la gracia ajena, pero no es suficiente. Comenzar de nuevo empieza por nuestra propia absolución. Tarea difícil, cuando no imposible, porque del perdón que dispensamos a los demás nos excluimos. La indulgencia es sinónima de compasión y ésta, a su vez, conlleva en sí misma la idea del fracaso. Reconocerlo, de modo sincero, es demasiado revés para la autoestima y son pocos los que están dispuestos a aceptar una rendición semejante.
Reflexionar, cuando la herida afecta al primero de los sentimientos: el amor propio, no parece el mejor consuelo. La actitud contemplativa es contraria a las pulsiones originadas en el hipotálamo. Pasividad y acción entran en conflicto, pensamiento y sentimientos nos descarnan vivos. La duda, y con ella el miedo, se hacen fuertes en la debilidad, amos en un feudo convulso. Decidir(palabra, qué ironía, aguda, de tres sílabas que cuesta llevar a cabo tres siglos), tomar una decisión bajo nuestra propia tiranía resulta muy complejo. Además, cualquiera de las dos opciones es de por sí una apuesta de valientes: la especulación sería infinita si la locura no se interpusiese, y el amor, no sólo es infinito a pesar de la locura, sino que aumenta su intensidad con ella. Labor de gigantes encomendado a liliputienses sentenciados de antemano.
Somos hijos del azar, más que de nosotros mismos o de nuestras equivocaciones. Quizá por eso pensamos cuando deberíamos amar o amamos cuando convenía pensar. Basta con una sonrisa, su sonrisa, el pelo, el color de su pelo, un aroma, ese olor que nos envuelve y atrapa o esa mirada, profunda e intensa, que nos arrastra a los abismos; inciertos, sí, pero emocionantes.
Comentario:
El errar te hace tomar conciencia de tus propias debilidades y ese es el mejor aprendizaje. Sin embargo, por más que meditemos, nunca sabremos a ciencia cierta si nuestras decisiones son las más acertadas. Por ello, a veces es mejor dejarse arrastrar sin más, siguiendo la inercia que coge tu rumbo, sin pensar mucho en las consecuencias, sólo en lo inmediato, en el aquí y el ahora. El mañana todavía no existe.
Comentario:
NO a que somos masa azarosa, SI a que somos lo que no sabemos; hacemos al destino excusa cuando nuestros errores solo son inflexiones en el camino!!!
Buena combinacion: ELECCION, AZAR, ERROR Y AMOR.
bsitos
Buena combinacion: ELECCION, AZAR, ERROR Y AMOR.
bsitos
Comentario:
Lo del azar asusta un poco.Yo algunas veces creo que no existe la casualidad...Me gusta esa reflexión final, donde importan, por fin, las emociones...Besos!
Comentario:
Si hay un abismo estoy yo...seguro ahi al pie para sentir el vértigo...error o acierto...nunca lo tendré seguro.
Bikos mil ;)
Bikos mil ;)






