La Cabina
Cada vez que a Luis le sonaba el móvil, todos los mariachis del mundo parecían haberse puesto de acuerdo para tocar aquello de “la cucaracha/la cucaracha”.
--No te oigo, ya te llamaré más tarde...
El ruido, los bocinazos, el atasco del mediodía en todas las ciudades, no le dejaban oír.
Llegó a una zona más tranquila y aprovenchando que había una cabina, entró en ella intentando refugiarse del ruido.
--La cucaracha..., la cucaracha...
--¿Sí...? sí, ahora te oigo mejor, dime...
Unos golpes en el cristal de la cabina interrumpieron su conversación. Con la mano indicó al individuo que estaba fuera que esperara un poco. Pero éste, con cara de pocos amigos, aporreó con más fuerza la puerta. Entonces Luis, molesto, gesticuló de nuevo, y en esta ocasión señalando un lugar determinado.
El energúmeno, enfurecido, abrió la puerta, agarró a Luis por las solapas y le dio un puñetazo en toda la cara.
Luis, tirado en la acera, y atontado por el golpe, miraba cómo aquel tipo descolgaba el teléfono de la cabina, mientras lo seguía insultando.
--Chulo, eres un chulo de mierda...
Al otro lado de la acera, tirado, el móvil de Luis pitaba anunciando que se le había agotado la batería.
Comentario:
como la vida misma.
abrazos
abrazos
Comentario:
Hay días en que todo parece ponerse en contra...pero estos también pasan...Luis sabrá a partir de ahora que los gestos también son importantes...
Comentario:
Hay días en que todo parece ponerse en contra...pero estos también pasan...Luis sabrá a partir de ahora que los gestos también son importantes...
Comentario:
Y al final...la llamada sigue en espera, no es el momento..no es el lugar, pero la ansía sigue palpitando con el deseo de llamar.
Genial...de verdad genial.
Bikos y buen fin de semana!
Genial...de verdad genial.
Bikos y buen fin de semana!






