Primera parte.
Cuando me desperté vi el morro húmedo y sediento de Damm, mi mejor amigo, dicen. Conseguí despegar mi cabeza de la almohada y busqué el mando de la televisión entre las sábanas. Tenía una, bueno, tenía muchas malas costumbres, y una de ellas era dormirme mientras un hombre inglés intentaba venderme –en castellano- un cuchillo que lo corta todo, un aparato que te quita grasa de cualquier parte del cuerpo, o un colchón súper bueno para la espalda con un montón de cosas de regalo.
Al fin pude divisar el mando de la tele, entre la mancha de café y la de mantequilla, apagué la tele y bajé los pies de la cama. Busqué desesperadamente mis dos zapatillas. Encontré una, la del pie derecho. Para encontrar la otra me vi obligado a bucear entre los ácaros de debajo de mi cama. Entretanto, Damm procuraba que no se me congelara el pie izquierdo a base de lametazos.
Ya con mis dos zapatillas, me puse la bata de asilo que tenía colgada detrás de la puerta y, como cada mañana, fui directo al cuarto de baño. Pase por delante del espejo sin mirar, ¿quién tiene el valor para mirarse la cara cuando acaba de levantarse? des de luego, ése no era yo. Así que fui directamente hacia el váter.
Después de pasarme unos treinta segundos intentando inútilmente sentarme sin que la helada taza del váter entrara en contacto con mi piel, hice un gran acto de valentía, y me senté.
Al fin pude divisar el mando de la tele, entre la mancha de café y la de mantequilla, apagué la tele y bajé los pies de la cama. Busqué desesperadamente mis dos zapatillas. Encontré una, la del pie derecho. Para encontrar la otra me vi obligado a bucear entre los ácaros de debajo de mi cama. Entretanto, Damm procuraba que no se me congelara el pie izquierdo a base de lametazos.
Ya con mis dos zapatillas, me puse la bata de asilo que tenía colgada detrás de la puerta y, como cada mañana, fui directo al cuarto de baño. Pase por delante del espejo sin mirar, ¿quién tiene el valor para mirarse la cara cuando acaba de levantarse? des de luego, ése no era yo. Así que fui directamente hacia el váter.
Después de pasarme unos treinta segundos intentando inútilmente sentarme sin que la helada taza del váter entrara en contacto con mi piel, hice un gran acto de valentía, y me senté.
Comentario:
M'agrada però, aquest seguirá? xD
Perquè tinc ganas de llegir la segona part!
Perquè tinc ganas de llegir la segona part!
Comentario:
Jeu, fotolog no, blog. Es que con tantas cosas tecnológicas de estas.. No pueh séh.
Comentario:
Al final, quiera o no, se tendrá que mirar en el espejo.. u_U
¡¿Qué más, qué más?!
Y oye.. me mola mucho cómo ha quedado el fotolog con las hojitas y estas cosas... ¡Me tienes que enseñar!
Muackale =**
¡¿Qué más, qué más?!
Y oye.. me mola mucho cómo ha quedado el fotolog con las hojitas y estas cosas... ¡Me tienes que enseñar!
Muackale =**
Comentario:
Ahora nos dejas con la intriga...
Besitos
Besitos
Comentario:
Si, ha sido un buen comienzo... pero quiero mas!!!
¿Que pasara???
Un besazooo
¿Que pasara???
Un besazooo
Comentario:
madre mia.... espero con interes la segunda parte...
Saludos
Saludos





