Cabeza
Llevo unos dias ausente, lo sé, pero las fiestas de navidad no me dejan demasiada claridad, físico no para de meterme alcohol y sexo va demasiado salido para mi gusto, corazón, pobrecillo apenas asoma la cabecita, mejor que mejor, sólo sufriría y no es plan.
El tema es que en estas fechas, se sale demasiado, y se desfasa aún más.
El otro día por ejemplo en la cena de empresa, me junté con cuatro piezas de mi oficina con los que intentaba entablar algún tipo de conversación pero no había manera.
Creo que sus cabezas no estaba en aquel lugar en ese momento, total que nos dedicamos a mirar la carne que había en el local, se me acercó alguien, un cuerpo cálido, que conocía, habíamos hablado cientos de veces, lo había visto cada día en los pasillos de mi trabajo, pero esa noche estaba despampanante, o tal vez el ron hizo de las suyas.
Hablamos, o lo intentamos, bailamos y nos rozamos y la cosa fue a más, no os voy a mentir, los dos estábamos que nos follábamos vivos
Por unos momentos dejé que sexo tomase las riendas, qué coño me lo merecía ya ¿¿No??
Nos fuimos al coche, al mío, sin creerme aún lo que estaba pasando y nos alejamos un poco del lugar, esperaba que nadie nos hubiese visto pero la verdad es que en ese momento me daba igual.
No quería que pensara que había ido demasiado deprisa pero por otro lado, me ofrecía su cuerpo igual que yo el mío ... así que no había marcha atrás, ni quería que la hubiese.
Podéis imaginar lo que pasó en aquel coche, follamos, básicamente, rápido pero tierno.
Pero a veces dudo si lo que hiciemos no fue 'el amor'
En aquel momento yo deseaba follar pero al mismo tiempo quería que fuese bonito, algo que recordar, desnudé su piel, lentamente, metiendo mis manos por cada rincón que dejaba entrever su ropa, sonreía y miraba sus ojos directamente, disfruté acariciando su pelo, revolviéndolo, se me nublaba la vista cuando aquel cuerpo entornaba los ojos de placer y arqueaba su espalda, sus gemidos me erizaban la piel, acaricié cada centímetro de su cuerpo con la punta de mis dedos, como si fuese la punta de mi lengua, besé su cuello, su pecho, sus brazos, sus manos, su nuca, sus mejillas y sus labios, mordí sus pezones lentamente, me moría al notar su olor, dulce, abracé su cuerpo como si fuese la persona más importante de mi vida y deseaba que disfrutara de todo aquello tanto como yo.
Amé sus curvas como si me fuese la vida en ello, deseé su cuerpo más interiormente que por su físico, entonces noté estar disfrutando de cada momento como si fuese la persona de mis sueños y no un simple polvo, besaba su boca mientras follábamos como intentando acaparar todos sus sentidos, pronunciaba mentalmente su nombre con los ojos entornados y su entrepierna rozando con la mía.
Nos corrimos, su cuerpo y el mío, juntos pero a diferente compás y me quedé así, con los ojos cerrados, disfrutando de la sensación de placer y deseé con ganas abrazar ese cuerpo.
Entonces me asusté, no quería hacer todo aquello, había salido a follar a conseguir un orgasmo rápido y fácil, pero aquello fue mucho más allá.
A veces, vuelvo a cruzarme con ese cuerpo, casi cada día, me mira y sonrie, hablamos y nos reimos como habíamos hecho hasta entonces, igual, pero diferente, a veces pienso, que no estoy echo para follar...
El tema es que en estas fechas, se sale demasiado, y se desfasa aún más.
El otro día por ejemplo en la cena de empresa, me junté con cuatro piezas de mi oficina con los que intentaba entablar algún tipo de conversación pero no había manera.
Creo que sus cabezas no estaba en aquel lugar en ese momento, total que nos dedicamos a mirar la carne que había en el local, se me acercó alguien, un cuerpo cálido, que conocía, habíamos hablado cientos de veces, lo había visto cada día en los pasillos de mi trabajo, pero esa noche estaba despampanante, o tal vez el ron hizo de las suyas.
Hablamos, o lo intentamos, bailamos y nos rozamos y la cosa fue a más, no os voy a mentir, los dos estábamos que nos follábamos vivos
Por unos momentos dejé que sexo tomase las riendas, qué coño me lo merecía ya ¿¿No??
Nos fuimos al coche, al mío, sin creerme aún lo que estaba pasando y nos alejamos un poco del lugar, esperaba que nadie nos hubiese visto pero la verdad es que en ese momento me daba igual.
No quería que pensara que había ido demasiado deprisa pero por otro lado, me ofrecía su cuerpo igual que yo el mío ... así que no había marcha atrás, ni quería que la hubiese.
Podéis imaginar lo que pasó en aquel coche, follamos, básicamente, rápido pero tierno.
Pero a veces dudo si lo que hiciemos no fue 'el amor'
En aquel momento yo deseaba follar pero al mismo tiempo quería que fuese bonito, algo que recordar, desnudé su piel, lentamente, metiendo mis manos por cada rincón que dejaba entrever su ropa, sonreía y miraba sus ojos directamente, disfruté acariciando su pelo, revolviéndolo, se me nublaba la vista cuando aquel cuerpo entornaba los ojos de placer y arqueaba su espalda, sus gemidos me erizaban la piel, acaricié cada centímetro de su cuerpo con la punta de mis dedos, como si fuese la punta de mi lengua, besé su cuello, su pecho, sus brazos, sus manos, su nuca, sus mejillas y sus labios, mordí sus pezones lentamente, me moría al notar su olor, dulce, abracé su cuerpo como si fuese la persona más importante de mi vida y deseaba que disfrutara de todo aquello tanto como yo.
Amé sus curvas como si me fuese la vida en ello, deseé su cuerpo más interiormente que por su físico, entonces noté estar disfrutando de cada momento como si fuese la persona de mis sueños y no un simple polvo, besaba su boca mientras follábamos como intentando acaparar todos sus sentidos, pronunciaba mentalmente su nombre con los ojos entornados y su entrepierna rozando con la mía.
Nos corrimos, su cuerpo y el mío, juntos pero a diferente compás y me quedé así, con los ojos cerrados, disfrutando de la sensación de placer y deseé con ganas abrazar ese cuerpo.
Entonces me asusté, no quería hacer todo aquello, había salido a follar a conseguir un orgasmo rápido y fácil, pero aquello fue mucho más allá.
A veces, vuelvo a cruzarme con ese cuerpo, casi cada día, me mira y sonrie, hablamos y nos reimos como habíamos hecho hasta entonces, igual, pero diferente, a veces pienso, que no estoy echo para follar...
Sexo
¡Gilipollas! ¡Así, a secas te lo digo! Es la última vez que te seguimos la corriente... Tánto marearnos con éso de que no te hacíamos caso, al final nos convenciste. Una semana de maravilla y tres de puta pena (perdonad el tono pero es que llevo un cabreo encima...) pero claro, tú sin querer dar tu brazo a torcer. Total, un més al traste y para eso, ni intentarlo.
Yo me dí cuenta rápido y al final los otros me terminaron haciendo caso. Y tú erre que erre. Y ahora nos han abandonado. Y tú hecho trizas. Anda, échate un rato a dormir y ni mú que ahora mando yo, que ya bastante has hecho, corazón.
...Y nada de melancolías... que éste fin de semana hay cena de empresa (en toda España) y toca fiesta gorda.
Yo me dí cuenta rápido y al final los otros me terminaron haciendo caso. Y tú erre que erre. Y ahora nos han abandonado. Y tú hecho trizas. Anda, échate un rato a dormir y ni mú que ahora mando yo, que ya bastante has hecho, corazón.
...Y nada de melancolías... que éste fin de semana hay cena de empresa (en toda España) y toca fiesta gorda.





