Y un día escapé a Amsterdam
La verdad es que han pasado 4 años desde que me fuí a Amsterdam. ¿Parece mucho? Depende para que. Aquello fué un punto de inflexión en mi vida. En aquel momento no me dí cuenta hasta que punto la decisión de marcharme influiría en mi vida.
El caso es que con 24 años deje la carrera de arquitectura a medias, cojí las malestas y me planté en amsterdam a principios de Diciembre, pasando más frio que nunca en mi vida y sabiendo menos ingles que aznar antes de hablarlo en privado.
He de reconocer que había estado una vez en la ciudad y que convencí a mi mejor amiga para que se uniera a mí en esta aventura holandesa.
Nuestros planes eran los siguientes: pasar un par de meses "doing nothing" es decir, tocandonos las bolings. ( se nota que aprendimos ingles, no??)
Alquilamos por internet (que gran invento) un apartamento en el barrio del Pijp cerca del mercadillo del Albert Cup para 2 meses.
Tal como bajamos del avión fuimos arrastrando las maletas, tranvia arriba y tranvia abajo hasta la agencia inmobiliaria. Y así de facil, pagamos el primer mes y las llaves fueron nuestras. Más complicado fue subir los 30 kilos de ropa por esas miniescaleritas holandesas hasta el 3 piso.
Y allí estabamos nosotros, por fin, en Amsterdam, a 5 bajo cero pero en nuestro apartamento de 2 dormitorios, con 2 meses por delante para comernos la ciudad y nuestras familias pensando que regresabamos en una semana.......
Sí, sí, la parte transgresora del viaje consistía en no decir el tiempo que ibamos a estar, así que la solución más facil fue, decir que ibamos de vacaciones una semana.
Por supuesto, esta mentira sólo se pudo mantener 7 dias.
La que peor se lo tomó fué mi madre, pobrecita, cuando me llamó preguntando a que hora aterrizaba y le dije que me quedaba un poco más... como unos 2 meses más... (que luego pasó a ser un año)
pero ya os lo iré contando poco a poco.

El caso es que con 24 años deje la carrera de arquitectura a medias, cojí las malestas y me planté en amsterdam a principios de Diciembre, pasando más frio que nunca en mi vida y sabiendo menos ingles que aznar antes de hablarlo en privado.
He de reconocer que había estado una vez en la ciudad y que convencí a mi mejor amiga para que se uniera a mí en esta aventura holandesa.
Nuestros planes eran los siguientes: pasar un par de meses "doing nothing" es decir, tocandonos las bolings. ( se nota que aprendimos ingles, no??)
Alquilamos por internet (que gran invento) un apartamento en el barrio del Pijp cerca del mercadillo del Albert Cup para 2 meses.
Tal como bajamos del avión fuimos arrastrando las maletas, tranvia arriba y tranvia abajo hasta la agencia inmobiliaria. Y así de facil, pagamos el primer mes y las llaves fueron nuestras. Más complicado fue subir los 30 kilos de ropa por esas miniescaleritas holandesas hasta el 3 piso.
Y allí estabamos nosotros, por fin, en Amsterdam, a 5 bajo cero pero en nuestro apartamento de 2 dormitorios, con 2 meses por delante para comernos la ciudad y nuestras familias pensando que regresabamos en una semana.......
Sí, sí, la parte transgresora del viaje consistía en no decir el tiempo que ibamos a estar, así que la solución más facil fue, decir que ibamos de vacaciones una semana.
Por supuesto, esta mentira sólo se pudo mantener 7 dias.
La que peor se lo tomó fué mi madre, pobrecita, cuando me llamó preguntando a que hora aterrizaba y le dije que me quedaba un poco más... como unos 2 meses más... (que luego pasó a ser un año)
pero ya os lo iré contando poco a poco.

Comentario:
pos es un honor desvirgar este tu blog. Seguire impaciente tus proximas aventuras que es lo que se suele decir siempre, ajajajaj





