Blogs.ya.com Quitar publicidad
la vida al pasar
pensamientos, recuerdos y vivencias personales.
Acerca de
Nací hace ya tres décadas en el año del Dragón. ()()()()() Siempre soñé con cambiar el mundo, pero me estoy dando cuenta ahora de que es necesario cambiarnos a nosotros, para acercarnos con las pequeñas acciones del día a día al ideal soñado.
Enlaces
considero interesante
Sindicación
 
Hasta dónde...ovejas?


Hasta dónde...ovejas?

Muestra fragilidad es casi idéntica a nuestra fortaleza
Es como el ying y yang, lo fuerte y lo débil. Estoy un poco harta de ver como ahora nos explican en los medios de comunicación, la ruptura tan brutal entre la naturaleza y el ser Humano. Ahora se nos pide comedimiento más que nunca... ahora. Como ejemplo la cadena Cuatro nos pone entre anuncio y anuncio un breve llamamiento al tema, preguntándose que cuantas primaveras nos quedan. Aparte de si el plátano será el cultivo más extenso de Navarra....

Todos lo sabemos pero no hacemos nada, y sobre todo, a los que nos gustaría cambiar nuestro modo de vida no podemos, porque estamos atados a las leyes, porque nuestro
modo de vivir no es el mejor para el planeta... pero podría serlo, y las grandes compañías de energía no quieren que eso ocurra, solo la amenaza de que se agota petróleo ha hecho que algunas de estas compañías inviertan en energías renovables, pero las querrán monopolizar, y esa energía gratis, de poco mantenimiento, la querrán rentabilizar a precio de oro. Y no me creo que estén justificados en ningún caso tantísimos beneficios. Está bien ganar, pero arrebatar antes los derecho a los que todos debíamos tener: Una casa, y una casa debería contemplar, no el ahorro energético, sino el autoabastecimiento, que es posible en todos los sentidos y que no tendríamos que renunciar a nada. Sin renunciar al planeta y nuestra cómoda vida. Pero nos han convencido de que sí., que tendríamos que renunciar a muchas cosas, y eso no es cierto. La validez de una mentira es ponerle un sello de legalidad, y somos tan frágiles tan susceptibles. Nos acojona no hacer lo que haga todo el mundo. Somos como las ovejas que cuando una cae al barranco caen todas. De verdad estamos preparados para precipitarnos al vacío? Parece que sí, y ahí radica nuestra fortaleza, seremos tozudos hasta el final.

Así que seremos como siempre, marionetas. Manipulados, como si necesitáramos comprar nuestra vida, y no se la debemos a nadie salvo a la madre que nos parió, y nos dejamos hacer porque queremos vivir.

De momento, mientras no se radicalice aun más el PP, que todos van camino de dictadores bananeros, tenemos una sociedad cultivada parcialmente en las artes y en las ciencias, y toda persona que tenga conciencia de esto seguramente estará de acuerdo con que lo mejor que nos puede pasar a nosotros mismos es intentar cambiar lo poquito que esta en nuestra mano, para hacernos autosuficientes, y seguro que seríamos un poco más felices
 
lugares ignorados




Hoy he buscado infructuosamente en la Red lugares que me pudieran gustar para visitar. Ahora que tengo algo de tiempo y un poco de ganas aprovecho para hacer un poco de arqueo-turismo. Hay ciertamente en España muchos pequeños y encantadores sitios donde poder respirar algo de un pasado incierto, e intentar imaginarse que fue de la historia que no conocemos, de la que dejamos atrás, de la que a la mayoría no les merece la pena usar una de sus millones de neuronas para hacerse alguna pregunta al respecto.

Pero estos lugares que no suelen ser conocidos, algunos inaccesibles o prohibidos al paso, porque son de propiedad privada, ocultan una belleza indescriptible para aquellos ojos que la sepan mirar, y no hace falta leer libros de ningún pedante historiador para disfrutar y volar con el pensamiento hacía las civilizaciones de las que provenimos: los restos de sus culturas, sus costumbres sus creencias...

Quedan muchos más de esos lugares por descubrir. Pero en este país, al igual que en el resto del mundo no parece rentable hacerse preguntas sobre nuestro pasado o nuestra historia. Más bien se deja perder por la acción de la erosión natural y /o en el peor de los casos a merced de los vándalos,(con todos mis respetos a los Silingos y Asdingos) o sea en manos de salvajes incultos que se divierten rompiendo lo que encuentran a su paso. Y pongo mi ejemplo reciente de la visita a los monumentales Toros de Guisando, pisoteados golpeados y montados por niños y no tan niños, sin protección ninguna contra viento y arena, sin protección ninguna contra nosotros..

Ay!, y es que no es rentable, ni interesante, ni conveniente ir destapando más allá... (“que se estropea” dicen algunos entendidos, “ya lo descubrirán en el futuro”). Ya tiene suficiente la iglesia con intentar que no se lean más manuscritos del mar muerto, esos que ponen en entredicho la fe católica y que dan una explicación histórico-literaria a los milagros que nunca realizó Jesús ( puesto que eran meros recursos literarios y de expresión de la época), y desde luego no le quito mérito a ese hombre que fuera quien fuera parece ser que intento ser buena persona y además alentar a los demás para que también lo fueran.

Lo que se puede entrever es que la humanidad ha ido conquistando, amando lugares que luego siempre abandona y que la madre tierra oculta casi con vergüenza. Abandonaron los egipcios a sus pirámides, lo mayas a sus ciudades, como así lo hicieran luego griegos, romanos y no hace falta que te caiga un volcán encima como a los Pompeyanos les pasó. La habrían abandonado igualmente, y vuelto muchos años después para construir algo encima, como pasa en Méjico.
Yo prefiero intentar ver y unirme momentáneamente aún cubierta con el velo del tiempo a las Mujeres y Hombres que anteriormente a nosotros intentaron dejar huella de su existencia. Quizá deberíamos reconocer y cuidar lo que queda, aunque la mayoría de las veces no se le pueda dar una explicación contemporánea. O mejor dicho a gusto de todos y sus intereses.

Algo de información en:
http://www.mcu.es/igc/Jornadas/Eupa_2000_accesible/castilla_leon.html





border="0" alt="Contadores">


Contador
 
último de septiembre




Hoy me he despertado con la misma sensación de cambio, y me imagino que esa sensación y ese vértigo me acompañarán muchos más días de los que espero. Y mi cabeza que en realidad es consciente de todo lo que me ocurre, de mis necesidades y mis obligaciones para conmigo misma prefiere filosofar un poco acerca del mundo en el que vivimos.
Todas las cosas que aparecen en la TV, como niños que se mueren de hambre en el primer mundo, aparte de los millones que se mueren en el tercer mundo (que eso ya no es noticia), la violencia contra las mujeres, y violencia en general hecha por hombre y mujeres... y bueno todas las desgracias que nos atañen a tod@s y que todos los días nos deleitamos con ellas en telediarios y periódicos. E increíblemente después de 30 años viendo los informativos (algo que no debería afectarme porque lo veo como algo normal, usual) me asalta el pensamiento de si se podría cambiar solo por el hecho de que todos quisiéramos ese cambio, y que solo con desear vivir en un mundo mejor la humanidad tendría la oportunidad de corregirse a si misma, porque entonces dejaríamos de hacer las cosas mal, dejaríamos de hacer daño al prójimo de robarnos a nosotros mismos el alma etc... . Alma que muchas veces parece que no tenemos, y me refiero a la conciencia y al sentimiento donde mora. No es nada religioso lo que pretendo expresar ya que mi escepticismo me impide ver más allá del los hechos que rodean mi vida. Pero no tanto como para que esa vivencia no haya pertenecido alguna vez al resto de los mortales...
Si hubiera realmente un Zeus que adorar o a alguna Atenea a la que temer...
Solo nos tenemos y nos queremos a nosotros mismos, y vaya si nos queremos!. No parece que nadie vea más allá de sus posaderas, por eso ruegan y rezan a esos y otros dioses, puesto que existe un elevado número de ellos para elegir, que les guarden un buen asiento.


...Debe de ser el paro.
 
Septiembre




Hace casi ya un año de mi último texto aquí. Yo no diría que ha pasado tanto tiempo. Todo transcurre muy rápido, y según dicen algunos científicos más rápido aun, cuantos más años cumpla. Es como si el tiempo que pasa en realidad estuviera estancado, porque están estancadas algunas de mis ilusiones, y mis anhelos, y veo pasar el tiempo, o la vida que es los mismo, desde fuera. Y todo es por como vivo, trabajos que no me gustan, y sin un futuro material previsible. Me siento como una pieza comodín de un tablero que no he elegido. Pero cuando quieres montar tu propio tablero eso es harina de otro costal. Primero hay que deshacerse de la idea de que ya no vas a jugar en el mismo sitio, que hay que coger las reglas de allí y de allá y hay que elegir con mucho cuidado el nuevo tablero que elijas porque no sabes muy bien nunca los movimientos del oponente, hay que estar despierta y siempre mejorar el juego. Y así me siento después de este año. Quizá vuelvo a escribir aquí porque es una buena forma de platearse las cosas e incluso de hablar con una misma. Estoy en paro, y no he perecido en el intento de querer saltar de tablero, por lo que tengo una suerte enorme, que es contar piezas a mi favor que me respaldan a cualquier movimiento. Principalmente estoy muy orgullosa y feliz de tener a la Reina conmigo.
 
Viernes de lluvia en Madrid


Con la lluvia de esta tarde he llegado al trabajo con los zapatos mojados, después de un día de infructuosa búsqueda de un nuevo hogar, que parece imposible, impagable en está ciudad gris. Me he metido en mi cubo azul creyéndome a salvo de las miradas de coordinadores y demás espectros de la oficina. No me sentía bien. De repente tenía al coordinador a la espalda y me dice que solo hay un usuario para el programa con el que creamos las incidencias y que los cuatro operadores que trabajamos con dicho programa nos las tenemos que apañar. Y al unísono, mientras notaba como la humedad corría a sus anchas por las plantillas de mis viejos zapatos, asoma la cabeza, por encima de mi cubo, un chaval que me dice (con esa especie de gracia chistosa, típica de sudamericana) “ Bueno me lo vas a tener que pedir porque lo tengo abierto yo” riéndose como si a mi también me hiciera mucha gracia, y le he respondido, con cara de pocos amigos. “ Que me quieres decir, que cada vez que vaya a abrir una incidencia te tengo que pedir permiso, cuando tu deber es tenerlo cerrado hasta que lo necesites realmente...” El chico, ha acallado su acento argentino regalándome una de esas miradas pendencieras, asegurando con el gesto que no iba a cerrar el dichoso programa, mientras desaparecía su cabeza detrás del panel azul.

Sí, la verdad es que no me porto bien en algunas ocasiones pero es inevitable estar cansada, y reaccionar con contundencia ante ciertas situaciones. He respirado hondo y en el momento me he dado cuenta, como tantas otras veces, que no merece la pena.

Esta noche al llegar a casa, me arrebujaré en la cama con la persona que más quiero, haciendo frente al frío otoñal con carias y besos. Y antes de apagar la luz me embriagará con su dulce mirada y yo pensaré que no hay nada más feliz.