Hasta dónde...ovejas?

Hasta dónde...ovejas?
Muestra fragilidad es casi idéntica a nuestra fortaleza
Es como el ying y yang, lo fuerte y lo débil. Estoy un poco harta de ver como ahora nos explican en los medios de comunicación, la ruptura tan brutal entre la naturaleza y el ser Humano. Ahora se nos pide comedimiento más que nunca... ahora. Como ejemplo la cadena Cuatro nos pone entre anuncio y anuncio un breve llamamiento al tema, preguntándose que cuantas primaveras nos quedan. Aparte de si el plátano será el cultivo más extenso de Navarra....
Todos lo sabemos pero no hacemos nada, y sobre todo, a los que nos gustaría cambiar nuestro modo de vida no podemos, porque estamos atados a las leyes, porque nuestro
modo de vivir no es el mejor para el planeta... pero podría serlo, y las grandes compañías de energía no quieren que eso ocurra, solo la amenaza de que se agota petróleo ha hecho que algunas de estas compañías inviertan en energías renovables, pero las querrán monopolizar, y esa energía gratis, de poco mantenimiento, la querrán rentabilizar a precio de oro. Y no me creo que estén justificados en ningún caso tantísimos beneficios. Está bien ganar, pero arrebatar antes los derecho a los que todos debíamos tener: Una casa, y una casa debería contemplar, no el ahorro energético, sino el autoabastecimiento, que es posible en todos los sentidos y que no tendríamos que renunciar a nada. Sin renunciar al planeta y nuestra cómoda vida. Pero nos han convencido de que sí., que tendríamos que renunciar a muchas cosas, y eso no es cierto. La validez de una mentira es ponerle un sello de legalidad, y somos tan frágiles tan susceptibles. Nos acojona no hacer lo que haga todo el mundo. Somos como las ovejas que cuando una cae al barranco caen todas. De verdad estamos preparados para precipitarnos al vacío? Parece que sí, y ahí radica nuestra fortaleza, seremos tozudos hasta el final.
Así que seremos como siempre, marionetas. Manipulados, como si necesitáramos comprar nuestra vida, y no se la debemos a nadie salvo a la madre que nos parió, y nos dejamos hacer porque queremos vivir.
De momento, mientras no se radicalice aun más el PP, que todos van camino de dictadores bananeros, tenemos una sociedad cultivada parcialmente en las artes y en las ciencias, y toda persona que tenga conciencia de esto seguramente estará de acuerdo con que lo mejor que nos puede pasar a nosotros mismos es intentar cambiar lo poquito que esta en nuestra mano, para hacernos autosuficientes, y seguro que seríamos un poco más felices





