Cómo leer un manga
El manga difiere de los comics occidentales en muchos aspectos. El gran alcance de su industria, la manera de representación gráfica, la temática, etc. Pero lo más importante, es que presenta una forma de ver la narrativa gráfica desde un punto de vista totalmente distinto del occidental.
Por las características propias del idioma japonés (se escribe verticalmente, sus columnas se leen de abajo a arriba empezando por la derecha), el orden de lectura de un manga en dicho idioma es inverso al occidental: de derecha a izquierda, hallándose la portada en el lugar de nuestra contraportada y viceversa. A su vez, las viñetas de una página se leen también de derecha a izquierda.
Por todo ello, al principio, al publicarse un manga por un editor occidental se invertía cada página. Reproduciendose como si se viera reflejada en un espejo. También existía la necesidad de transformar la onomatopeyas y otras inscripciones escritas en carácteres japoneses. Para lo cual se debían retocar las viñetas del manga, lo que en inglés se denomina "touch-up art".
Estas formas de “occidentalizar” los mangas dieron lugar a una serie de polémicas al respecto. Por un lado, los que estaban a favor argumentaban que de esta forma el producto era más asimilable y atractivo para el lector occidental. Y por el otro, los que estaban en contra lo consideraban una manipulación de la obra tal como la había concebido su autor.
Muchos mangakas se han negado a que sus obras sean manipuladas al ser editadas en otros países, exigiendo que lo hiciesen manteniendo el orden de lectura japonés.
El progresivo conocimiento del universo de los mangas por parte de los lectores occidentales, ha hecho que éstos se acostumbren a leer y comprender un manga de acuerdo con la mentalidad japonesa.
Por ello, actualmente, en el mercado se está produciendo un auge de los mangas editados con el orden de lectura a la japonesa. Este hecho pone de manifiesto la superación de un choque cultural.

Por las características propias del idioma japonés (se escribe verticalmente, sus columnas se leen de abajo a arriba empezando por la derecha), el orden de lectura de un manga en dicho idioma es inverso al occidental: de derecha a izquierda, hallándose la portada en el lugar de nuestra contraportada y viceversa. A su vez, las viñetas de una página se leen también de derecha a izquierda.
Por todo ello, al principio, al publicarse un manga por un editor occidental se invertía cada página. Reproduciendose como si se viera reflejada en un espejo. También existía la necesidad de transformar la onomatopeyas y otras inscripciones escritas en carácteres japoneses. Para lo cual se debían retocar las viñetas del manga, lo que en inglés se denomina "touch-up art".
Estas formas de “occidentalizar” los mangas dieron lugar a una serie de polémicas al respecto. Por un lado, los que estaban a favor argumentaban que de esta forma el producto era más asimilable y atractivo para el lector occidental. Y por el otro, los que estaban en contra lo consideraban una manipulación de la obra tal como la había concebido su autor.
Muchos mangakas se han negado a que sus obras sean manipuladas al ser editadas en otros países, exigiendo que lo hiciesen manteniendo el orden de lectura japonés.
El progresivo conocimiento del universo de los mangas por parte de los lectores occidentales, ha hecho que éstos se acostumbren a leer y comprender un manga de acuerdo con la mentalidad japonesa.
Por ello, actualmente, en el mercado se está produciendo un auge de los mangas editados con el orden de lectura a la japonesa. Este hecho pone de manifiesto la superación de un choque cultural.

Comentario:
Muy interesante. No sabía nada de esto y eso que conozco aficionados y coleccionistas de manga. No nos damos cuenta de hasta qué punto estamos condicionados por nuestro idioma a la hora de explicar e interpretar el mundo.