El anime
¿Por qué me gusta tanto el anime? Mi pasión por todo lo relacionado con Japón tiene mucho que ver, pero más la extravagancia de algunas de estas series de animación, que se identifican a la perfección con mi subconsciente enfermo. También importante: su calidad. Ciertos animes demuestran que se puede hacer arte con solo unos pocos trazos y un poco de empeño. ¿Te gusta el dibujo? Pues en el anime tienes los mejores profesores. Aquí, lo que más me llama la atención de este género:
I said I'm Naruto!!!
¡¡¡Kage Bunshin No Jutsu!!! Puede que ahora os suene a chino (o a japonés), pero seguro que con solo un par de capítulos de Naruto caeréis rendidos a sus encantos y empezaréis a decir cosas tan raras como éstas. Este anime tiene su origen en el cómic o manga, igual que ocurre con muchas de las series de animación niponas. De entre todas ellas, sin embargo, Naruto es considerada una de las mejores, incluso hay quien dice que supera a la mítica Dragon Ball. Siempre que Marco y yo discutimos sobre ello tenemos que recurrir a una conclusión bipartita para no darnos de hostias: cuanto menos, Naruto es la sucesora de Dragon Ball, puesto que toma prestadas muchas de las características que convirtieron a la serie de Son Goku en un éxito: personajes memorables, una búsqueda sin fin y (lo más importante) unas batallas alucinantes.
Se podría decir que los guiños a “Bola de Drac” son inevitables, puesto que Masashi Kishimoto (cágate con el nombrecito), el creador de Naruto, es un fan empedernido de Goku y compañía. Si bien a Kashimoto hay que reconocerle todo el mérito de ofrecer frescura al género del anime: ofrece las clásicas historias de los japos ninjas pero con un toque modernista en el que cabe desde el humor más absurdo hasta la seriedad más absoluta. No en vano, el papá de Naruto se ha llevado el Hop Step Award, lo que viene a ser un disco de oro de los animes. El premio en sí ya tiene su aquél, pero aun más si consideramos que Naruto es la PRIMERA OBRA PUBLICADA de Kashimoto. Esto es ser precoz y lo demás tonterías.
Para ir abriendo boca: la historia de Naruto transcurre en un mundo poblado por ninjas. Éstos habitan las llamadas “aldeas ocultas”, ciudades escondidas en lugares recónditos con el fin de proteger sus secretos y defenderse de los enemigos. El protagonista indiscutible, Naruto, un cabra loca cuya única meta en la vida es convertirse en el Hokage (ninja jefe) de su aldea, Konoha (que significa hoja). A Naruto no le interesa el poder, sino el reconocimiento, y es que los habitantes de Konoha lo desprecian por alguna extraña razón…
Este primer interrogante se responde ya en el primer capítulo, no sufráis. No obstante, se van planteando otros muchos, y eso es lo bueno de la serie: cada personaje tiene su historia y sus objetivos, además de su carácter bien definido… y personajes hay para aburrir… raro sería que no nos identificáramos con alguno o que sintiéramos que tal ninja se parece a tal persona que conocemos (ejem). La serie cuenta ya con más de 180 capítulos. Otro dato para poner los dientes largos: no descubriréis de qué va realmente la historia hasta pasar los 50 episodios.
Lamentablemente, Naruto aun no se emite en España, aunque lo hará no ha mucho tardar gracias a la compra de los derechos de distribución por parte de Panini (sí, la de los cromos). Mientras tanto… bueno, se puede recurrir a esa mina de oro que es Internet y bajárselos en japonés subtitulado.
¡¡¡Ohayooooou!!!





