Él era un veterano de guerra que llevaba cinco años sin hacer una película y se cuestinaba seriamente si merecía la pena fingir ser otra persona y cobrar por ello.
Entonces Capra le llamó. Tenía un guión comprado a la RKO y una productora que poner en marcha.
Le convenció de que el papel era ideal para alguien con un estado de ánimo como el que él soportaba. George Bailey era el capitán Jimmy Stewart. El piloto de bombarderos que no soportaba la idea de mirar hacia abajo durante sus misiones en Alemania...
Intentos de suicidio, abusos de poder, humillaciones... Un idealista y almibarado final feliz no compensó tanta sordidez y el público dio la espalda a la película. Desastre de taquilla, un buen comienzo para la Liberty de Capra y Stevens.
Después, Jimmy hizo más de cuarenta películas, y se casó y tuvo hijos gemelos y el horror, que tan bien supo personificar Brando, le acompañó cada día de su vida.
¿Qué veías al mirar abajo en la escena del puente, Jimmy?... ¿Veías a las personas que abrasarón las bombas que lanzaste?...

Comentario:
Ay Jimmy, Jimmy, el hijo que mi abuela siempre quiso tener.





