.....
Se acaba.
Falta muy poquito, un par de días mas y se acabó.
Uno muere y otro nace.
Repasaremos las promesas que no hemos cumplido, y las haremos de nuevo, diciendo; "Este año sí que sí"
Cuando lleguen de nuevo estas fechas, ya veremos, que sí y que no...
No hagais demasiadas, sólo las justas. Pometer es fácil, cumplir ya no lo es tanto.
Pero bueno, no era mi intención sentarme aquí a dar lecciones, ni a contarle a todo el mundo lo que ya sabe.
Sólo quería desearos que la entrada del nuevo año sea muy feliz.
Que os cumplan todas las promesas, seguro que así, se harán realidad muchos sueños.
Falta muy poquito, un par de días mas y se acabó.
Uno muere y otro nace.
Repasaremos las promesas que no hemos cumplido, y las haremos de nuevo, diciendo; "Este año sí que sí"
Cuando lleguen de nuevo estas fechas, ya veremos, que sí y que no...
No hagais demasiadas, sólo las justas. Pometer es fácil, cumplir ya no lo es tanto.
Pero bueno, no era mi intención sentarme aquí a dar lecciones, ni a contarle a todo el mundo lo que ya sabe.
Sólo quería desearos que la entrada del nuevo año sea muy feliz.
Que os cumplan todas las promesas, seguro que así, se harán realidad muchos sueños.
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Hace frío, tengo la nariz helada, acabo de llegar de la calle.
No me gusta la Navidad, eso lo saben muchos de los que me conocen. Pero no sé si saben, que me encanta salir de compras en un dia tan frío como el de hoy. Es una lástima no poder gastar todo lo que me gustaría. Ni poder hacer regalos a todos los que quisiera.
En mi casa nunca nos sobró el dinero, pero siempre hubo regalos el día de Reyes. Yo podía no saber si mi padre estaba trabajando, o por el contrario estaba en el paro. En aquella época a los niños no se nos contaban esas cosas. Había lo que había, hasta que llegaba el día de Reyes. Entonces siempre tenía un montón de cosas. Nunca pedí nada concreto, me gustaba todo. También es cierto que sólo tenía juguetes nuevos al llegar esa época. Que mas daba, si encontraba dos muñecas, o sólo una, todas eran preciosas. Recuerdo haber tenido cierto interes un año, en tener un muñeco que "hicera algo", uno con pilas, que llorase o que dijera mamá. MI padre, me compró una muñeca que estaba sentada en una mecedora, y acunaba un bebé. Cuando se balanceaba, contaba cuentos a su bebé. Los cuentos venían en unos discos que había que ir cambiando en la espalda de Mency Mamá, así se llamaba. La voz, si se escuchara hoy en día, sonaría rarísima y artificial. Me gustaba tanto, que cuando terminaba de jugar, volvía a meterla en su caja. Estuvo en su caja y en mi habitación, hasta que cumplí 23 años. Por motivos que no vienen a cuento, todo los juguetes que estaban allí, se guardaron en un trastero. "Por si tienes algún día una hija" dijo mi madre.
En realidad no quería contar todo esto, termina por ponerme triste.
Pero ya habrá tiempo otro día para otras historias.
Hoy sólo espero, que mañana también haga mucho frío, aún me quedan compras que hacer.
No me gusta la Navidad, eso lo saben muchos de los que me conocen. Pero no sé si saben, que me encanta salir de compras en un dia tan frío como el de hoy. Es una lástima no poder gastar todo lo que me gustaría. Ni poder hacer regalos a todos los que quisiera.
En mi casa nunca nos sobró el dinero, pero siempre hubo regalos el día de Reyes. Yo podía no saber si mi padre estaba trabajando, o por el contrario estaba en el paro. En aquella época a los niños no se nos contaban esas cosas. Había lo que había, hasta que llegaba el día de Reyes. Entonces siempre tenía un montón de cosas. Nunca pedí nada concreto, me gustaba todo. También es cierto que sólo tenía juguetes nuevos al llegar esa época. Que mas daba, si encontraba dos muñecas, o sólo una, todas eran preciosas. Recuerdo haber tenido cierto interes un año, en tener un muñeco que "hicera algo", uno con pilas, que llorase o que dijera mamá. MI padre, me compró una muñeca que estaba sentada en una mecedora, y acunaba un bebé. Cuando se balanceaba, contaba cuentos a su bebé. Los cuentos venían en unos discos que había que ir cambiando en la espalda de Mency Mamá, así se llamaba. La voz, si se escuchara hoy en día, sonaría rarísima y artificial. Me gustaba tanto, que cuando terminaba de jugar, volvía a meterla en su caja. Estuvo en su caja y en mi habitación, hasta que cumplí 23 años. Por motivos que no vienen a cuento, todo los juguetes que estaban allí, se guardaron en un trastero. "Por si tienes algún día una hija" dijo mi madre.
En realidad no quería contar todo esto, termina por ponerme triste.
Pero ya habrá tiempo otro día para otras historias.
Hoy sólo espero, que mañana también haga mucho frío, aún me quedan compras que hacer.
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Mi rival es fría, blanca.
Cambias mi besos cálidos, por su gélido aliento.
El calor de mi piel, por sus heladas caricias.
Ella te da un placer que yo no puedo darte. Te deja recorrerla de principio a fin, hace que te deslices suavemente, que no pienses más que en ella y en lo mucho que te hace disfrutar.
El tiempo es mi aliado, la hará desaparecer. Se deshará en un mar de lágrimas, porque ya no te tendra.
Será su turno de esperar.
Ahora ella te tiene, pero el tiempo....te hará volver.
Cambias mi besos cálidos, por su gélido aliento.
El calor de mi piel, por sus heladas caricias.
Ella te da un placer que yo no puedo darte. Te deja recorrerla de principio a fin, hace que te deslices suavemente, que no pienses más que en ella y en lo mucho que te hace disfrutar.
El tiempo es mi aliado, la hará desaparecer. Se deshará en un mar de lágrimas, porque ya no te tendra.
Será su turno de esperar.
Ahora ella te tiene, pero el tiempo....te hará volver.





