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apanoia en la Amazonia
Actualmente un relato de mis experiencias en Brasil, el país de los sentidos
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Me llamo Dani y soy uno de los administradores de la web apanoia.net, una web en la que podréis encontrar qué hacemos un grupo de amigos para disfrutar de las oportunidades tan sanas que nos ofrecen la Naturaleza y la Vida. Sin embargo, no todos mis intereses pueden encuadrarse en apanoia.net de ahí que he querido crear este blog para dejar por escrito cualquier otra inquietud.
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Llegada a Sao Paulo
Al fin estamos aquí. A pesar de las inquietudes de última hora no me he dejado amilanar por mí mismo, qué otra cosa podía hacer una vez que ya había prometido que me venía para aquí.

Ayer domingo a las 18:30 hora española, abandonaba mi casa a la espera del taxi que tras recoger a Quim me tenía que recoger a mí también.

Al ser domingo no encontramos tráfico y a las 19 y poco estábamos allí. Recoger la targeta de embarque y sólo nos quedaba esperar el vuelo de conexión con Madrid de las 21:30, mientras cenábamos algo. Pero, en contra de nuestros deseos el embarque acabó retrasándose hasta las 22:45.

Total que justo a las 00:00 llegábamos a Madrid, y el vuelo a Sao Paulo nos estaba esperando a los de BCN. Pero no penséis que el pistoletazo de salida lo íbamos a dar nosotros, qué va!!!

Cuando ya estábamos sentados, menudo pedazo avión, había más gente que en el campo del Español, alguien de la torre de Control de Barajas pensó que podía ser divertido vernos dar vueltas por todo el aeropuerto buscando la pista de despegue. Y además los de dentro lo vivimos en directo porque esos maravillos Airbus "lo que sea" tienen en la cola una cámara que te muestra una perspectiva del aparato.



Pues no veíamos más que pasar luces verdes, y giro a la derecha, y recta, y giro a la izquierda, y recto, y derecha, e izquierda, ..., y cuando parecía que era una recta suficientemente larga para despegar, otra vez las dichosas lucecitas verdes giraban a la derecha. Era peor que el nudo de la Trinidad.

Al final, cuando todos habíamos perdido ya el interés en la puñetera cámara, aparece una recta de luces amarillas, Ah!!!!, es que las verdes no valen para despegar. Ahora ya lo sé para el próximo viaje. Aunque creo que entonces pasaré de la pantalla. Pero es que para más INRI durante la fase de despegue no puedes hacer nada útil, dígase de escuchar el iPod, o jugar con la PSP, o programar con el portátil. No, hombre, no, tienes que entregarte totalmente a la contemplación de las lucecitas amarillas, porque claro está a pesar de ser un vuelo a Brasil en los asientos colindates no había nada interesante que mirar ;-)

El vuelo sobre el Atlántico muy tranquilo con un bodrio de película, la versión de embrujada de Nikole Kidman, que casi consigue que concilie el sueño. En realidad, el sueño ha sido tremendamente irregular, pero he dado mis cabezaditas.

A pesar del retraso inicial en BCN y MAD, el airbus se planta a la hora (6 y poco de la mañana hora de Sao Paulo, 11 hora española) en el aeropuerto. Todo bien, pero de nuevo la torre de control se ensaña con nosotros y nos hace que esperemos parados, sentados, con el cinturón abrochado, y por suspuesto sin poder usar nuestros fantásticos aparatitos electrónico durante 25 minutos. Pero no penséis que esto es lo peor, que no, que la policía de aduanas ha decidido hacerle la competencia a la torre de control, y no le importa poner un único guardia entre las 7 y las 9 de la mañana aunque lleguen 5 vuelos internacionales. Nada que nos toca hacer cola de pie durante 3 horas, sí amigos y amigas mías, durante 3 horas hasta que a las 9 nuestros queridos guardias se incorporan a su labor habitual como cada lunes. ¡Esto sí que es el tercer mundo!

Pero todavía queda más, recojemos mi maleta, ni Quim ni Néstor, habían facturado, y resulta que se han cargado la maneta. Es que las tratan con tanto cariño... Menos mal que se me ocurrió plastificarla en BCN (4,5 € que me clavaron), pero claro no podría plastificar también la maneta porque entonces cómo demonios la arrastro.

Eso sí sobre el tema de la plastificación ya os digo yo que el próximo día el rollo de plástico me lo compro yo y la plastifica un servidor, que los 4,5 € pican.

Reclacamamos y por fin, tras 3 horas en el aeropuerto nos encontramos con Ozias, nuestro taxista oficial. Primero me dejan a mí en un hotel en Osasco, un poco lejos de Alphaville, y después a Quim y Néstor en Alphaville. El hotel está muy bien, pero cojones estoy más solo que la una. Además descubro que soy incapaz de hablar con el staff en castellano, y menos de entenderlos a ellos en portugués. Al final opto por el inglés, que a ellos tampoco es que se les de bien pero se defienden un poco.

Por otro lado, Virgilio ha estado haciendo gestiones y consiguen que me asignen una habitación en el Quality de Alphaville. Así que me traslado. Pero ojo, que no será el último traslado que yo quiero un apartamento con cocina...

Como compensación a todo este "enrenou" no he tenido que ir a trabajar, porque a nadie se le ocurrió solicitarme acceso al recinto de Bradesco. A parte de todo el movimiento del día, estoy animado. Brasil me ha recibido en general con los brazos abiertos. Mañana a trabajar.

PD: Concretamente el avión era un Airbus A340 (información en el siguiente enlace ) Fijaos que la dichosa camarita la ponen como característica especial, pero por mí ya se la podían haber ahorrado que pone de los nervios. Por cierto, que me gustaría preguntarle al piloto que porqué la apaga en el momento más interesante, cuando el tren de aterrizaje toma tierra, es que quizá no quiere que nos demos cuenta de lo movidita que es la frenada; pues que sepa que no hace falta ver nada, que los pasajeros han aplaudido cuando el avión se ha quedado quieto...

 
Comentario:
Un besazo guapo! Me encanta que escribas tus aventuras...me hace sentir que aunque estas muy lejos te tengo cerquita....
 
Comentario:
Gracias, Manuel, la verdad es que nunca hubiese creido que tantos las siguiesen, y eso que es he escrito poco. Te agradezco mucho tu comentario porque me anima a seguir escribiendo mis experiencias.

Un saludo desde Alphaville.
 
Comentario:
Desde la corona de Aragón y con el corazón en un puño seguimos muchos tus aventuras :P
No