Curiosidades
A algunos ya os comenté antes de marchar, que seguramente los primeros días iban a ser de continuas sorpresas. Y así ha sido y continua. Voy a hacer una relación de aquellas cosas que más me han llamado la atención.
En la entrada al blog de hoy sólo voy a comentar el tema del tráfico. El tráfico es un infierno, pero no por la cantidad de coches, sino por el tipo de conducción. Aquí los conductores no acostumbran a respetar ninguna de las reglas que nosotros consideramos básicas.
1. Cedas el paso: no hay. De hecho en las rotondas no hay preferencia ni para los que entran ni para los que están circulando por ella. Es todo cuestión de quién tiene más huevos, con perdón para la audiencia, o el coche más grande. Es que si no lo vivís en directo, no os podéis imaginar la tensión que supone tener que entrar o salir de una rotonda.
2. No existen los carriles. Bueno, de hecho si los pintan, pero otra cosa es que los respeten. Allí donde quepan dos coches, aunque sólo haya un carril, habrá dos carriles. Y esto incluye también los carriles de aceleración y deceleración para entrar y salir de las autovías.
3. Los pasos de cebra. Esto es lo más serio de todo. Los peatones viven aquí en una indefensión completa. Tienen que cruzar corriendo porque ningún conductor se plantea ni por asomo que tengan ni siquiera que reducir la marcha. Y eso a pesar de los carteles mentalizadores que se ven a diestra y siniestra como por ejemplo: "Señor Conductor, no incorpores a tu currículum el atropellamiento", o "Por la vida, no por la muerte, respeta a los peatones" o "Por nuestros hijos, reduce en los pasos de cebra". Es realmente impresionante, y parece que no están consiguiendo nada. Sólo obtienen algo poniéndo pasos elevados, de los cuales alphaville está lleno. Hoy me hacía gracia, que incluso las señales de aviso de un paso de cebra, en lugar de tener un personajillo andando como en España, aquí tienen realmente un personajillo medio corriendo. Si me acuerdo un día de estos le haré una foto a una señal para que lo podáis ver.
4. Los semáforos. A partir de cierta hora nadie se para en ellos. La razón es que si te paras te pueden robar.
Lo mejor de todo es que la policía asiste a todo esto impávida, sin darle importancia y como si fuera lo más normal. De hecho, según me han dicho sí que existen leyes que prohiben este comportamiento pero hay una tolerancia infinita, y existe la idea que las leyes reales son las que se hacen en la calle y la gente ve como normales, aunque vaya en contra de lo establecido legalmente.
Mañana: el reservado.
En la entrada al blog de hoy sólo voy a comentar el tema del tráfico. El tráfico es un infierno, pero no por la cantidad de coches, sino por el tipo de conducción. Aquí los conductores no acostumbran a respetar ninguna de las reglas que nosotros consideramos básicas.
1. Cedas el paso: no hay. De hecho en las rotondas no hay preferencia ni para los que entran ni para los que están circulando por ella. Es todo cuestión de quién tiene más huevos, con perdón para la audiencia, o el coche más grande. Es que si no lo vivís en directo, no os podéis imaginar la tensión que supone tener que entrar o salir de una rotonda.
2. No existen los carriles. Bueno, de hecho si los pintan, pero otra cosa es que los respeten. Allí donde quepan dos coches, aunque sólo haya un carril, habrá dos carriles. Y esto incluye también los carriles de aceleración y deceleración para entrar y salir de las autovías.
3. Los pasos de cebra. Esto es lo más serio de todo. Los peatones viven aquí en una indefensión completa. Tienen que cruzar corriendo porque ningún conductor se plantea ni por asomo que tengan ni siquiera que reducir la marcha. Y eso a pesar de los carteles mentalizadores que se ven a diestra y siniestra como por ejemplo: "Señor Conductor, no incorpores a tu currículum el atropellamiento", o "Por la vida, no por la muerte, respeta a los peatones" o "Por nuestros hijos, reduce en los pasos de cebra". Es realmente impresionante, y parece que no están consiguiendo nada. Sólo obtienen algo poniéndo pasos elevados, de los cuales alphaville está lleno. Hoy me hacía gracia, que incluso las señales de aviso de un paso de cebra, en lugar de tener un personajillo andando como en España, aquí tienen realmente un personajillo medio corriendo. Si me acuerdo un día de estos le haré una foto a una señal para que lo podáis ver.
4. Los semáforos. A partir de cierta hora nadie se para en ellos. La razón es que si te paras te pueden robar.
Lo mejor de todo es que la policía asiste a todo esto impávida, sin darle importancia y como si fuera lo más normal. De hecho, según me han dicho sí que existen leyes que prohiben este comportamiento pero hay una tolerancia infinita, y existe la idea que las leyes reales son las que se hacen en la calle y la gente ve como normales, aunque vaya en contra de lo establecido legalmente.
Mañana: el reservado.
Comentario:
Yo soy tu fan número uno...Acaso lo dudabas????Un fuerte beso hermano!
Comentario:
Me alegro igualmente que en el Principat haya seguidores míos. Haré todo lo posible para no defraudar vuestras expectativas de información a cerca de este país.
Comentario:
Desde Barcelona también seguimos tus aventuras, pero estamos esperando a ver si esto se pone más picante...





