Missing ... o, en castellano, se busca ...
Pues sí, se busca a los desaparecidos que dijeron que vendrían hoy a la excursión Castellar - Sant Llorenç. No diremos nombres. Pero que conste que no tienen excusa porque Carles se acostó a las 6 y Bea a las 5 y por supuesto que han venido.
Es broma, cada uno es libre de hacer lo que bien quiera; pero a nosotros nos ha dado más el sol: Ha hecho un día precioso.
Y respecto a las que no se han atrevido, que sepan que es un camino muy fácil y se hubieran puesto morenas. Pero por esta vez se les perdona porque también se acostaron muy tarde.
Vamos al grano. Hoy habíamos quedado en repetir la excursión del año pasado desde Castellar a Sant Llorenç Savall para comoer allí y regresar de nuevo andando. Al final sólo hemos sido cuatro: Bea, Carles, Ana y yo.
Hemos comenzado por el camino habitual de la pista que sube al Puig de la Creu, pero pasada la fuente hemos cogido un sendero a la izquierda que va paralelo a la pista y al final se separa para reencontrar la pista más allá de la desviación del Puig. Desde ahí quedaban cinco kilómetros a Sant Llorenç. Menos mal que el sendero es tranquilo porque al comienzo hemos coincidido con una especie de ginkana organizada por el Centro Excursionista de Castellar. Una vez en la pista hemos coincidido también con los de la Unión Ciclista de Sant Llorenç que hoy organizaban una carrera de BTT. Con lo cual los últimos kilómetros han sido una carrera de obstáculos evitando que bicicletas, quads, motos y coches se nos llevaran por delante. Bueno, exagero un poco, no ha sido para tanto, pero por si acaso hemos acabado marchando en fila india.
Hemos tardado en llegar unas dos horas y cuarto, porque hemos ido sin prisas, no os creáis, que si nos ponemos en media hora estamos allí. Toma farol. Una vez en el pueblo hemos comido, muy bien por cierto, en la Fonda Rius. Al acabar, de vuelta a Castellar en dos horas y media, porque nos pesaba el postre, claro, que si nos ponemos...
De camino nos hemos entretenido en recoger todas las cintas de marcado de itinerario que los de las BTT se habían dejado en la pista. Mi mochila, como podréis apreciar en una de las fotos, parecía la capa de un tuno universitario. Me parece bien que las usen pero deberían preocuparse también por recogerlas al terminar, o ¿tal vez nos hemos adelantado a sus intenciones? De nada, son 30€.
La próxima semana más.




Es broma, cada uno es libre de hacer lo que bien quiera; pero a nosotros nos ha dado más el sol: Ha hecho un día precioso.
Y respecto a las que no se han atrevido, que sepan que es un camino muy fácil y se hubieran puesto morenas. Pero por esta vez se les perdona porque también se acostaron muy tarde.
Vamos al grano. Hoy habíamos quedado en repetir la excursión del año pasado desde Castellar a Sant Llorenç Savall para comoer allí y regresar de nuevo andando. Al final sólo hemos sido cuatro: Bea, Carles, Ana y yo.
Hemos comenzado por el camino habitual de la pista que sube al Puig de la Creu, pero pasada la fuente hemos cogido un sendero a la izquierda que va paralelo a la pista y al final se separa para reencontrar la pista más allá de la desviación del Puig. Desde ahí quedaban cinco kilómetros a Sant Llorenç. Menos mal que el sendero es tranquilo porque al comienzo hemos coincidido con una especie de ginkana organizada por el Centro Excursionista de Castellar. Una vez en la pista hemos coincidido también con los de la Unión Ciclista de Sant Llorenç que hoy organizaban una carrera de BTT. Con lo cual los últimos kilómetros han sido una carrera de obstáculos evitando que bicicletas, quads, motos y coches se nos llevaran por delante. Bueno, exagero un poco, no ha sido para tanto, pero por si acaso hemos acabado marchando en fila india.
Hemos tardado en llegar unas dos horas y cuarto, porque hemos ido sin prisas, no os creáis, que si nos ponemos en media hora estamos allí. Toma farol. Una vez en el pueblo hemos comido, muy bien por cierto, en la Fonda Rius. Al acabar, de vuelta a Castellar en dos horas y media, porque nos pesaba el postre, claro, que si nos ponemos...
De camino nos hemos entretenido en recoger todas las cintas de marcado de itinerario que los de las BTT se habían dejado en la pista. Mi mochila, como podréis apreciar en una de las fotos, parecía la capa de un tuno universitario. Me parece bien que las usen pero deberían preocuparse también por recogerlas al terminar, o ¿tal vez nos hemos adelantado a sus intenciones? De nada, son 30€.
La próxima semana más.




Comentario:
Yo siempre me he preguntado cuál es el intervalo de tiempo entre la finalización de una carrera de BTT y la recogida de las cintas. También siento curiosidad por saber quiénes son los encargados de recogerlas y si lo hacen alguna vez o confían en que gente con conciencia ecológica como el bueno de Dani, se encarguen de el "trabajo sucio".
Besos para Dani y Ana desde Elx
Besos para Dani y Ana desde Elx





