ĐĎࡱá˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙ěĄÁ e y Construcción de Conocimiento en el Contexto Educativo Actual Construcción de Conocimientos Análisis bajo diferentes paradigmas Schair Núńez Cecilia Vásquez Aventurarnos a dar una respuesta y explicar el proceso de la construcción de conocimientos que los seres humanos realizan, tendríamos que situarnos en comprender primeramente cómo las personas ven o construyen la realidad a través de los dos grandes paradigmas existentes, como el paradigma de la objetividad y el de la subjetividad. Al respecto, Edgar Morin (2000), afirma que las personas conocen, piensan y actúan según paradigmas inscritos culturalmente en ellos. Hasta hoy en día, las teorías intentan dar explicaciones respecto cómo las personas construyen conocimientos, análisis que realizan mediante teorías de la simplicidad, es decir, estas teorías dan a conocer que el ser humano concibe la realidad en forma aislada, sin considerar que este procediendo requiere de estructuras y análisis más complejos, como afirma Peter Berger y Luckman (1995), que la realidad se construye socialmente considerando su carácter dual entre lo objetivo y subjetivo. Lo anterior es apoyado por Edgar Morin (2000), quien afirma que concebir la realidad mediante estos dos paradigmas en forma aislada, impide concebir la unidualidad de la realidad humana, y sólo un paradigma de la complejidad permitiría tal concepción, no obstante, esta concepción no es considerada por los científicos, ni menos por la escuela, donde se construye conocimientos. Estos dos paradigmas por separado, determinan una doble visión del mundo (Morin, 2000). Bajo estas miradas de controversias, intentaremos indagar y explicar desde la complejidad de las disciplinas como la filosofía, psicología, pedagogía y biología, cómo las personas construyen conocimientos y cómo conciben la realidad.   żCómo el ser Humano construye Conocimientos? żQué entiende por realidad?, estas preguntas han sido planteadas desde siempre por la humanidad, como afirma Paul Watzlawick (1998), desde el momento en que un ser pensante adquirió conciencia de su acto de pensar, hasta nuestros días. Desde entonces, se han propuesto distintas teorías para explicar cómo se construye el conocimiento, como es el estudio que realiza la metafísica, que busca explicar el problema en cuestión desde un enfoque positivista, analizando y concluyendo que el conocimiento es objetivo, observable, medidle y que no tiene cabida el cuestionamiento. Ańos más tardes, filósofos y psicólogos comienzan a poner en duda esta forma de concebir la realidad, provocando en el hombre incertidumbre y vacíos, dando inicio al constructivismo, que estudia la construcción del conocimiento considerando que todos somos seres subjetivos y creadores de nuestra propia realidad. El ser humano desde sus inicios de vida realiza procesos complejos de pensamiento en el que debe poner en funcionamiento su sistema nervioso central (SNC) para realizar actividades motoras y cognitivas, siendo esta última la que permite realizar procesos de construcción del conocimiento. Conocimiento que el ser humano construye en forma sinérgica, interconectando ambos hemisferios del cerebro (derecho e izquierdo), teniendo éste, la capacidad de trabajar como un todo (Jiménez, 2003). Sin embargo las teorías anteriormente mencionadas, dan a conocer que la construcción del conocimiento se realiza como si los hemisferios cerebrales trabajaran en forma aisladas, desconectados uno del otro. Por un lado, el paradigma de la objetividad como lo plantea el conductismo, empirismo y/o positivismo, dice que el conocimiento es adquirido y construido por otros seres pensantes y que el que aprende sólo copiará la realidad exterior (Delval, 1997). Por más de 2.000 ańos los filósofos estuvieron de acuerdo con esta teoría, y de esa forma se enseńaba en las escuelas, en el que sólo el maestro es el que enseńa y los alumnos/as aprenden, descartando que el cerebro es un complejo sistema, es decir, biológico y a su vez, social (Jiménez, 2003).       La construcción del conocimiento y la realidad mirada desde este paradigma, se adquiere de la sociedad, lo poseen otros y nosotros nos apoderamos de él y nos lo incorporamos. Juan Delval (1997), en su teoría, dice que la humanidad se limita a usar los conocimientos que otros han construidos, de ahí viene la palabra aprender, que se refiere a la idea de que el hombre recoge el conocimiento de otros y lo hace suyo. También, bajo este paradigma, los filósofos ingleses Locke, Berkeley y Hume, afirman que cuando nacemos nuestra mente es como una pizarra en blanco en la que se van escribiendo los saberes, que son los resultados de otros constructores del conocimiento. Si analizamos la educación en Chile, o en el resto del mundo, podríamos decir que la concepción de educación subyace bajo este paradigma (Ferrada, 2007). Las prácticas pedagógicas y los procesos de enseńanza se planifican de tal forma, que los conocimientos se transmiten al alumno/a, este los almacena, lo aprende y lo transmite nuevamente a otros. Este proceso, a nuestro juicio, no permite que el ser humano construya sus propios conceptos de la realidad, ya que, bajo este paradigma, el conocimiento está afuera del sujeto y él lo pasa adentro (Delval, 1997), sin mayor cuestionamiento. Por otro lado, esta realidad objetiva fue cuestionada por algunos teóricos, los cuales propusieron nuevas teorías, dando origen al escepticismo. Esta nueva forma de concebir la realidad, la llamaron realidad subjetiva, ésta, sustenta que el ser humano innatamente tiene la capacidad de ser un descubridor, por lo tanto explora y conoce esa realidad dada, de la cual surge el constructivismo, el que rompe con estas convicciones tradicionalistas, y postula que el mundo es construido desde nuestra propia experiencia (Watzlawick, 1998), que los conocimientos no los recibe construidos de otros, pero que los otros pueden facilitar la construcción que cada sujeto tiene que realizar por sí mismo, es más, se afirma que esa construcción no sería posible sin la existencia de otros, pues el conocimiento es un producto de la vida social (Delval, 1997), como también lo afirma Paulo Freire (2005), quien dice que la base del conocimiento es a partir del acto colectivo y dialógico determinado por el contexto. Debemos considerar además, que el cerebro es biológico y social (Jiménez, 2003), y que los procesos de socialización en los que desenvuelve el hombre modifican internamente lo que capta del exterior, construyendo de esta forma sus propios significados y conceptos a través de los instrumentos de conocimiento, como son los órganos sensoriales (Delval, 1997). El paradigma de la complejidad plantea que la construcción del conocimiento bajo el empirismo no se sustenta sino es por la incorporación del contexto, de los sujetos y sus intersubjetividades, que determinan de maneras muy diversas lo que vemos como real (Jiménez, 2003).  Edgar Morin (2004) sostiene, que este paradigma tiene un carácter multidimensional de toda realidad. Agregándose además, según el mismo autor, que el aprendizaje o el conocimiento aprendido bajo una sola disciplina se construye parceladamente, en cambio al construir conocimientos inter, pluri y transdisciplinariamente contribuye al enriquecimiento del mismo, generando a su vez pluri competencias (Morin, 2001). Consiguientemente, se puede entender, que no sólo hay conocimientos objetivos (paradigma de la objetividad), sino también subjetivos (paradigma de la subjetividad), y que ambos tienden al error (Morin, 2000), por las diferentes concepciones de la realidad entre cada ser humano (paradigma de la simplicidad). Entonces, la construcción del conocimiento debiera estudiarse considerando los dos paradigmas existentes en su complejidad, tal como lo plantea, Carlos Jiménez (2003), al decir que el cerebro trabaja como un todo sinérgicamente. Sin embargo, en la construcción de conocimientos mediante modelos conductivistas y/o constructivistas o construccionistas, o bajo el paradigma de la simplificación aún está presente un problema, que es la ceguera que produce, pues elimina el carácter de lo complejo o lo interdisciplinario (Morin, 2001, 2004)…entonces, żcómo el ser humano puede construir conocimientos, sí, tanto los conceptos que recibe como los que construye, tienden al error y a la ilusión? Tratando de dar una posible explicación, exponemos que, todo conocimiento lleva implícito el error y la ilusión. El mayor error es subestimar el problema del error; la mayor ilusión sería subestimar el problema de la ilusión. El mayor error e ilusión es no reconocerlos. El error y la ilusión dominan la mente humana. Edgar Morin (2000), afirma que el hombre desde siempre ha elaborado falsas concepciones de la realidad y de sí mismos, nadie ni nada escapa del error y la ilusión. El error y la ilusión parten de las percepciones, al error de percepción se agrega el error intelectual, de la interpretación provienen los errores de concepción y de ideas a las cuales se agrega la perturbación mental elaborada por nuestras emociones. Todo esto multiplica el riesgo de error en la construcción de conocimientos – entonces, żcómo el ser humano puede construir conocimientos sin error e ilusión? La racionalidad es la mejor defensa contra el error y la ilusión, pero esta debe permanecer abierta a la discusión de argumentos, a su verificación empírica y a la autocrítica, para evitar que se convierta en racionalización (Morin, 2004). Además, el conocimiento científico es un medio poderoso de detección de errores y de lucha contra las ilusiones, pero no soluciona el error en todas las áreas del conocimiento (Morin, 2000), como por ejemplo, las ciencias sociales. La instancia más importante llamada a afrontar los problemas del error y de la ilusión, es la institución educativa. El contexto educacional es un ente de primordial importancia respecto a examinar la naturaleza y pertinencia de la construcción de conocimientos, enfrentando sus distorsiones, eliminando el riesgo del error y el de la ilusión, ya que todo conocimiento construido conlleva una realidad subjetiva (Morin, 2000). La educación debe dedicarse a identificar los orígenes de los errores, de ilusión y de cegueras, eso permitiría, a nuestro juicio, comprender el éxito y/o fracaso escolar. Por lo que se sugiere entonces, que la construcción del conocimiento en el aula no debe ser a través del aprendizaje mecánico o la racionalización, modelos de enseńanzas basados sólo en lo técnico, sino que debemos considerar que en la actualidad (ańo 2007), vivimos en una sociedad donde las comunicaciones han permitido que el conocimiento llegue a cualquier persona no importando su condición social y económica, y que estos conocimientos les permitirán seguir aprendiendo toda la vida (Cinda, 2000), entonces, cómo asume este nuevo paradigma la escuela…debe trabajar en redes, que aporten conocimientos globalizados y complejos, que permita a los alumnos/as o las personas, mediante el diálogo, tener oportunidades de aprendizajes continuos, que el currículum se de bajo una clasificación débil de las asignaturas o disciplinas, como lo plantea Edgar Morin (2001), que las disciplinas no se trabajen en forma parcelas, sino más bien mediante un tratamiento interdisciplinario, que se logre el acoplamiento estructural, como lo menciona Humberto Maturana (1998). Esta forma de concebir la realidad o el saber debe ser además, a través de una participación activa con componentes críticos tomando en cuenta el vínculo de las partes con el todo, así como la integración de sus contextos, la convivencia, proceso que podría ponerse en práctica mediante modelos didácticos constructivistas y construccionistas, los que permiten que el ser humano construya activamente conocimientos significativos, pero aún no lo es todo, es importante también la construcción a través de lo complejo. Para esto, sicólogos, científicos y profesores trabajan conjuntamente, lo que ha originado un avance importante en la comprensión en los procesos de aprendizaje (Goméz y Sanmartí, 2005). La actividad de enseńanza requiere incorporar el tetragrama de la complejidad en el cual interactúan el orden, el desorden y la organización. El desorden asume el error (Morin, 2004). El desorden produce conocimiento de frontera donde desaparecen los límites disciplinarios logrando una comprensión y una construcción de conocimientos más cercana a la realidad, en el que el conocer, según Humberto Maturana (1998), es un coactuar, interactuar entre las personas, pues este autor menciona que, “el mundo que vivimos surge en nuestra convivencia como nuestro modo de convivir en el conocimiento y el error”. Sin embargo, algunas escuelas tradicionales no han entendido esta concepción de construcción de conocimientos, lo que provoca en las personas, que construyan conocimientos parcelados, sin contexto, y sin aplicabilidad a su propia realidad, dejando fuera o sin efecto todo el aporte de la teoría de la complejidad. BIBLIOGRAFIA BERGER, P. Y LUCKMAN (1995) La construcción social de la realidad. 13 Edición. Buenos Aires. CINDA, (2000) Las nuevas demandas del desempeńo profesional y sus implicaciones para la docencia. Santiago de Chile. DELVAL, J. (compiladores) Rodrigo, M. y Arnay, J. (1997). La construcción del conocimiento escolar. Temas de psicología. Ediciones Paidos. Universidad Autónoma Madrid. FERRADA, D. (2007). Conceptualisation of the “Learning Society” in South America: Oficial, Scientific and Civil organization Discourses . New York, Peter lang Publissing. FREIRE, P. (2005). Pedagogía del oprimido. 2da Edición. Argentina. GOMÉZ, M. Y SANMARTÍ (2005), N. La didáctica de las ciencias: una necesidad. Revista Universidad Autónoma de Barcelona. JIMÉNEZ, C. (2003) Neuropedagogía, lúdica y competencias. Editorial Magisterio. Colombia. MATURANA, H. (1998) Formación y Capacitación Humana. Santiago de Chile. MORIN, E. (2000). Los siete saberes necesarios de la educación del futuro. Capítulo I UNESCO. Francia. p 5-13. MORIN, E. (2000). Los siete saberes necesarios de la educación del futuro. Capítulo II. UNESCO. Francia. p 15-21 MORIN, E. (2001). La cabeza bien puesta. Ediciones Nueva Visión. Buenos Aires MORIN, E. (2004). Introducción al pensamiento complejo. Capítulo “Inteligencia ciega” Editorial Gedisa. Barcelona. P 27-35. MORIN, E. (2004). Introducción al pensamiento complejo. Capítulo “Paradigma de la complejidad” Editorial Gedisa. Barcelona. p 87-109. WATZLAWICK, P. (1998). La realidad Inventada żCómo sabemos lo que creemos saber? Barcelona. hŮk:hś{ý‡pž‡ž‡f‡pf\‡h Ş ˇţ ˇ ˇ ˇ ˇ ˇ ˇ ˇ ˇtË ˇ ˇÎÁ·Á·­·­Ł·Á·ě·ě·ě·ě·•‡zmâězJhôž†JaiJhHşAü„Ädh{q{q{·{·{g]gh‚'ډĉĉĉĉ{şqşdşdh•M¨JJhôžJĺ5hí'Ľh’ÂiŐ^J sH tH l 0€€ČÜ˝€9€PersonNameęw ˇmrż˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙˙