Aquiles

En la mitología griega, Aquiles nieto de Éaco (en griego antiguo Ἀχιλλεύς Αἰακίδης, Akhilleus Aiakidês, también transliterado como Aquileo) fue un héroe de la Guerra de Troya, y el principal protagonista y más grande guerrero de La Ilíada de Homero, que trata no de la guerra en su totalidad sino específicamente de la ira de Aquiles, en la célebre obra homérica Aquiles suele ser calificado como el de los pies ligeros ya que se le consideraba el más veloz de los hombres.
Leyendas posteriores (empezando por un poema de Estacio del siglo I) afirman que Aquiles era invulnerable en todo su cuerpo salvo en su talón. Estas leyendas sostienen que Aquiles murió en batalla al ser alcanzado por una flecha en el talón, de donde la expresión «talón de Aquiles» ha llegado a aludir a la única debilidad de una persona.
Aquiles también es famoso por ser el más «hermoso» de los héroes reunidos en Troya,[1] así como el más rápido. En su mito es crucial su relación con Patroclo, descrita en fuentes diferentes como profunda amistad o amor.
Nacimiento
Aquiles era el hijo del mortal Peleo, rey de los Mirmidones en Ftia (sureste de Tesalia), y la ninfa marina Thetis. Zeus y Poseidón se habían disputado su mano hasta que Prometeo (o, según otras fuentes, Temis), profetizó que Tetis engendraría un hijo más grande que su padre. Por esta razón ambos tuvieron que renunciar a su deseo, y Tetis fue obligada a casarse con Peleo. Hay una versión alternativa en las Argonáuticas,[2] donde Hera alude a la casta resistencia de Tetis a los avances de Zeus, por lo que habría sido leal al lazo matrimonial de Hera rechazándole fríamente.
Según el poema incompleto Aquileida, escrito por Estacio en el siglo I, versión que no aparece en otras fuentes, cuando Aquiles nació Tetis intentó hacerle inmortal sumergiéndolo en el río Estigia, pero olvidó mojar el talón por el que le sujetaba, dejando vulnerable ese punto. (Véase talón de Aquiles, tendón de Aquiles.) No está claro si esta versión del mito se conocía anteriormente. En otra versión de la historia, Tetis ungía al niño con ambrosía y lo ponía al fuego del hogar para quemar las partes mortales de su cuerpo. Fue interrumpida en estos quehaceres por Peleo, que arrancó con violencia al niño de sus manos y éste quedó con un talón carbonizado. Tetis, enfurecida, abandonó a ambos.[3] Peleo sustituyó el talón quemado de Aquiles por la taba del gigante Dámiso, célebre por su velocidad en la carrera. De ahí que se nombrara a Aquiles como ‘el de los pies ligeros’.
Sin embargo, ninguna de las fuentes anteriores a Estacio hace referencia a esta invulnerabilidad. Al contrario, en La Ilíada Homero menciona que Aquiles es herido: en el Libro XXI el héroe peonio Asteropeo, hijo de Pelegón, desafía a Aquiles junto al río Escamandro. Le arrojó dos lanzas a la vez, alcanzando una el hombro de Aquiles, «del cual brotó negra sangre».[4] Tampoco en los poemas fragmentarios del ciclo troyano en los que aparece una descripción de la muerte del héroe —Cipria (autor desconocido), Etiópida de Arctino de Mileto, Pequeña Ilíada de Lesques e Iliupersis de Arctino— hay rastro de referencias a su invulnerabilidad o su famoso talón. En vasijas pintadas posteriores representando la muerte de Aquiles, una flecha (o en muchos casos varias) alcanza su cuerpo.
Peleo confió a Aquiles y Patroclo al centauro Quirón en el monte Pelión para que los criase.[5] Quirón los alimentó con fieros jabalíes, entrañas de león y médula de oso para aumentar su valentía; además, les enseñó el tiro con arco, el arte de la elocuencia y la curación de las heridas. La musa Calíope les enseñó el canto, y el profeta Calcante predijo que a Aquiles se le daría a escoger entre una vida corta y gloriosa o larga en años y anodina.
También en el canto IX de La Ilíada se cuenta que en la embajada integrada por Odiseo, Áyax Telamonio y Fénix que este último —caballero mirmidón— habría criado al héroe cuando era un niño, mencionando pasajes íntimos de su infancia, así como en otros comentarios de la obra la convivencia con su madre la nereida Tetis en el palacio de su padre. Por otro lado en Ifigenia en Áulide de Eurípides se canta que Quirón predijo las hazañas de Aquiles.[6]
Aquiles en la Guerra de Troya
Las dos primeras líneas de La Ilíada rezan:
μῆνιν ἄειδε θεὰ Πηληϊάδεω Ἀχιλῆος ‘Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquiles,
οὐλομένην, ἣ μυρί' Ἀχαιοῖς ἄλγε' ἔθηκεν cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos’
Aquiles es el único mortal que experimenta la cólera no trivial, la que contiene una especial referencia a los dioses (menis). Su ira es a veces vacilante y otras veces absoluta. La «humanización» de Aquiles por los sucesos de la guerra es un tema importante del relato.
Télefo
Cuando los griegos partieron hacia la Guerra de Troya, se detuvieron accidentalmente en Misia, donde gobernaba el rey Télefo. En la batalla resultante, Aquiles hirió a Télefo. La herida no sanaba, y Télefo pidió un oráculo, que afirmó que «el que hirió sanará».
Según se cuenta, en la obra perdida de Eurípides que contaba la historia de Télefo, éste fue a Áulide disfrazado de mendigo y pidió a Aquiles ayuda para curar su herida. Aquiles se negó, alegando no tener conocimientos médicos. Alternativamente, Télefo secuestró a Orestes, pidiendo por rescate que Aquiles sanase la herida. Odiseo razonó que la lanza era la que había infligido la herida y que por tanto la lanza debía ser capaz de curarla. Se rasparon unos trozos de la lanza sobre la herida, y Télefo se curó. Este es un ejemplo de magia simpática.
Cicno de Colona
Según algunas tradiciones recogidas por Plutarco y el investigador bizantino Juan Tzetzes, una vez que los barcos griegos llegaron a Troya, Aquiles luchó y mató a Cicno de Colona, un hijo de Poseidón. Cicno era invulnerable, excepto por su cabeza.[7] [8]
Troilo
Según el Relato de la Destrucción de Troya de Dares Frigio,[9] el resumen latino que transmitió la historia de Aquiles a la Europa medieval, mientras Troilo, el hijo menor de Príamo y Hécuba (cuentan algunos que en realidad su padre era Apolo), estaba abrevando sus caballos en la Fuente del León fuera de las murallas de Troya, Aquiles le vio y se enamoró de su belleza (cuya «bondad de formas» fue descrita por Ibicos como «oro tres veces refinado»). El joven rechazó sus proposiciones y se refugió en el templo de Apolo. Aquiles le persiguió hasta el interior del santuario y le decapitó en el mismo altar del dios.[8] Se decía que en aquel momento a Troilo le faltaba un año para su vigésimo cumpleaños, y cuenta la leyenda que si Troilo hubiera alcanzado esa edad, Troya habría sido invencible.[10]
La Ilíada de Homero es el relato más famoso de las hazañas de Aquiles en la Guerra de Troya. La épica homérica sólo abarca unas pocas semanas de la guerra y no narra la muerte de Aquiles. Comienza con su retirada de la batalla tras ser deshonrado por Agamenón, el comandante de las fuerzas aqueas. Agamenón había tomado a una mujer llamada Criseida como esclava, y el padre de ésta, Crises, un sacerdote de Apolo, le rogó que se la devolviera. Agamenón se negó y Apolo envió una plaga entre los griegos. El profeta Calcante determinó correctamente la fuente de los problemas pero no quiso hablar a menos que Aquiles jurarse protegerle. Aquiles así lo hizo, por lo que Calcante declaró que Criseida debía ser devuelta a su padre. Agamenón accedió, pero exigió entonces que la esclava de Aquiles, Briseida, debía dársele como reemplazo. Enfadado por esta deshonra (y como dice más tarde, porque amaba a Briseida)[11] y a instancias de Tetis, Aquiles se negó a luchar y llevar a sus mirmidones junto a las fuerzas griegas.
Como la batalla se volvió contra los griegos, Néstor declaró que si Agamenón no hubiese enfadado a Aquiles, los troyanos no estarían ganando, y le pidió que le aplacase. Agamenón accedió y envió a Odiseo y a otros dos jefes para ofrecer a Aquiles la devolución de Briseida y otros obsequios. Aquiles los rechazó tercamente y pidió a los griegos que navegaran de vuelta a casa como él estaba planeando hacer.
Sin embargo, deseando conservar su gloria a pesar de su ausencia de la batalla, finalmente Aquiles rezó a su madre Tetis, pidiéndole que rogase a Zeus que permitiese a los troyanos hacer retroceder a las fuerzas griegas. Los troyanos, dirigidos por Héctor, hicieron así retroceder al ejército griego hasta las playas y asaltaron sus barcos. Con las fuerzas griegas al borde de la destrucción absoluta, Aquiles accedió a que Patroclo llevase a los mirmidones a la batalla, aunque él permanecería en su tienda. Patroclo logró repeler a los troyanos de las playas, pero murió a manos de Héctor antes de que lograsen asaltar realmente la ciudad de Troya.
Héctor contra Aquiles
Tras recibir de Antíloco, el hijo de Néstor, la noticia de la muerte de Patroclo, Aquiles lloró sobre el cuerpo de su amigo. Su madre Tetis vino a consolar al afligido Aquiles, persuadiéndole para que Hefesto le hiciese una nueva armadura, en lugar de la que Patroclo había llevado y que fue arrebatada por Héctor. La nueva armadura incluía el escudo de Aquiles, descrito con gran detalle por el poeta.
Enfurecido por la muerte de Patroclo, Aquiles terminó con su negativa a luchar y regresó al campo de batalla matando muchos hombres en su ira, pero siempre buscando a Héctor. Incluso luchó contra el dios fluvial Escamandro, que se enfadó porque estaba obstruyendo sus aguas con todos los hombres que mataba. El dios intentó ahogarle pero fue detenido por Hera y Hefesto. El propio Zeus advirtió la furia de Aquiles y envió a los dioses para contenerlos, pues Troya no debía destruirse aún. Finalmente Aquiles encontró a su víctima y persiguió a Héctor alrededor de las murallas de Troya. Dieron tres vueltas en torno a ellas hasta que Atenea tomó la forma de Deífobo, hermano de Héctor y así convenció a este último para luchar cara a cara contra Aquiles. Aquiles obtuvo su venganza y mató a Héctor clavándole la lanza en el cuello. Entonces ató el cuerpo a su carro y lo arrastró por el campo de batalla durante nueve días. Luego presidió los juegos funerarios en honor de Patroclo.
Con la ayuda del dios Hermes Príamo, el padre de Héctor, fue a la tienda de Aquiles y le convenció de que le permitiese celebrar los ritos funerarios de su hijo. El pasaje final de La Ilíada es el funeral de Héctor, tras el que la caída de Troya es sólo una cuestión de tiempo.
Pentesilea
Aquiles, tras su tregua temporal con Príamo, luchó y mató a la reina guerrera amazona Pentesilea.
Memnón
Tras la muerte de Patroclo, el compañero más cercano de Aquiles pasó a ser Antíloco, el hijo de Néstor. Cuando Memnón de Etiopía mató a Antíloco, Aquiles irrumpió de nuevo en el campo de batalla buscando venganza. La lucha entre Aquiles y Memnón por Antíloco se hace eco de la de Aquiles y Héctor por Patroclo, salvo porque Memnón (a diferencia de Héctor) es también hijo de una diosa, como Aquiles. Muchos investigadores homéricos argumentan que este episodio inspiró muchos detalles de La Ilíada sobre la descripción de la muerte de Patroclo y la reacción de Aquiles. El episodio formó así la base de la épica cíclica Etiópida, que fue compuesta tras La Ilíada, posiblemente el siglo VII a. C. La Etiópida se ha perdido, salvo por fragmentos dispersos citados por autores posteriores. Quinto de Esmirna también nos da un tratamiento épico a la muerte de Memnón y a la inmortalidad entonces concedida por Zeus, así como una descripción lírica del extremo dolor de sus compatriotas.
Muerte de Aquiles
Como había predicho Héctor en su último aliento, Paris mató más tarde a Aquiles, bien con una flecha (en el talón según Estacio) o con un cuchillo por la espalda cuando visitaba a Políxena, una princesa troyana. En algunas versiones, el dios Apolo guiaba la flecha de Paris, o bien era Apolo el que lo mataba sin intervención de Paris.
Sus huesos fueron mezclados con los de Patroclo, y se celebraron juegos funerarios. Aquiles fue representado en la perdida épica de la Guerra de Troya de Arctino de Mileto viviendo tras su muerte en la isla de Leuce en la desembocadura del Danubio.
Más tarde Filoctetes mató a Paris usando el enorme arco de Heracles.
El destino de la armadura de Aquiles
La armadura de Aquiles fue objeto de una disputa entre Odiseo y Áyax el Grande (primo mayor de Aquiles). Ambos compitieron por ella dando discursos sobre por qué fueron los más bravos tras Aquiles y los más merecedores del mismo. Odiseo ganó. Áyax se volvió loco de dolor y angustia y juró matar a sus compañeros; empezó a matar vacas u ovejas, creyendo en su locura que eran soldados griegos. Entonces se suicidó.
Alfalfa

La Alfalfa, cuyo nombre científico es Medicago sativa, es una planta utilizada como forraje, y que pertenece a la familia de las leguminosas. Tiene un ciclo vital de entre cinco y doce años, dependiendo de la variedad utilizada, así como el clima. Llega a alcanzar una altura de 1 metro, desarrollando densas agrupaciones de pequeñas flores púrpuras. Sus raíces suelen ser muy profundas, pudiendo medir hasta 4,5 metros. De esta manera, la planta es especialmente resistente a la sequía. Tiene un genoma tetraploide.
La alfalfa procede de Irán, donde probablemente fue adoptada para el uso por parte del hombre durante la Edad del bronce para alimentar a los caballos procedentes de Asia Central. Llegaría a Grecia alrededor del 490 a. C., siendo utilizada como alimento para la caballería del ejército persa. A Estados Unidos llegaría a través de Chile, en torno a 1860.
Principios activos
Sales minerales en especial calcio, potasio, hierro y fósforo.
Gran cantidad de aminoácidos.
Betacaroteno y vitaminas C, D, E y K
Propiedades medicinales
Por la cantidad de minerales, vitaminas y aminoácidos se emplea para combatir la anemia y como suplemento alimentario.
Por su contenido de vitamina D y calcio ayuda en caso de artritis y artrosis.
Aqueronte

El río Aqueronte o Aquerón (en griego antiguo Αχέρων Akhérôn, ‘temible’) está situado en el Epiro, región noroccidental de Grecia. Aqueronte puede traducirse como ‘río de la tragedia’ y se creía que era una bifurcación del río del inframundo Aqueronte, por el que en la mitología griega Caronte porteaba las almas de los recién fallecidos hasta el Hades. Se cuenta que en sus aguas todo se hundía salvo la barca de Caronte, que accedía a pasar las almas de los difuntos a cambio del óbolo o moneda que se ponía a los muertos en la boca para pagarle.
El lago llamado Ακηερουσια Acherousia y el río aún llamado Aquerón con las cercanas ruinas del Necromanteion se encuentran cerca de Parga en el continente frente a Corfú.
Se creía que otra bifurcación del Aqueronte emergía en el cabo Acherusian (hoy llamado Eregli, en Turquía) y fue avistado por los Argonautas según Apolonio de Rodas.
Los griegos asentados en Italia identificaban el lago al que desembocaba el Aqueronte con el lago Averno.
Platón en su Fedón identificaba al Aqueronte como el segundo mayor río del mundo, sobrepasado sólo por el Océano. Afirmaba que el Aqueronte corría en dirección opuesta desde el Océano por debajo de la tierra bajo lugares desérticos.
En el Aqueronte del inframundo desembocaban los ríos Flegetonte y Cocito, considerado éste como una derivación de la misma laguna Estigia.
La palabra se usa también ocasionalmente como una metáfora del propio Hades.
El dios del río, hijo de Océano y Tetis, engendró a Ascálafo con Orfne o Gorgira, dos ninfas del inframundo.[1]
En el Infierno de La divina comedia de Dante, el río Aquerón constituye el borde del infierno, en el Ante-Inferno.
Alcachofa

La alcachofa o alcaucil (Cynara scolymus) es una planta cultivada como alimento en climas templados. Pertenece al género de las Cynara dentro de la familia Asteraceae. Se nombra como alcachofa, tanto la parte de la planta entera, como la inflorescencia en capítulo, cabeza floral comestible.
Características
La alcachofera es planta perenne de hasta 150 centímetros de envergadura, que vuelve a brotar de la cepa todos los años, pasado el invierno, si el frío no la heló. Echa un rosetón de hojas profundamente segmentadas aunque menos divididas que las del cardo y con pocas o ninguna espina. Las hojas tienen color verde claro en el haz y en el envés están cubiertas por unas fibrillas blanquecinas que le dan un aspecto pálido. Tanto el rabillo de la hoja como la vena principal tienen costillas longitudinales muy salientes.
Cuando la planta entallece echa un vástago más o menos alto, rollizo, pero también costilludo y asurcado con cada vez más escasa hojas. En lo alto de él, y en algunas ramas que surgen laterales traen unas cabezuelas muy gruesas, las alcachofas, cubiertas de numerosas brácteas coriáceas, en la base de las cuales está lo tierno y comestible. Al florecer, endurecen mucho las dichas brácteas y no se pueden aprovechar para comer, aunque no rematen en espinas como la de los cardos.irving.
Hábitat
Originalmente procedentes del Mediterráneo, Noroeste de África. La alcachofera es pariente muy próxima del cardo borriquero común o, lo que mayormente se llama nardo del que procede tras haber ido cambiando por numerosos años de cultivo.
Principios activos
Tras el agua, el componente mayoritario de las alcachofas son los hidratos de carbono, entre los que destaca la inulina y la fibra. Los minerales mayoritarios son el sodio, el potasio, el fósforo y el calcio; y entre las vitaminas destaca la presencia de B1, B3 y pequeñas cantidades de vitamina C. Sin embargo, lo más destacable de su composición son una serie de sustancias que se encuentran en pequeña cantidad, pero dotadas de notables efectos fisiológicos positivos:
La Cinarina: sustancia ácida con efecto colerético, es decir, con capacidad para aumentar la secreción biliar. La Cinarina además de hidrocolerético es hipocolesterolemiante y disminuye el cociente beta/alfa de las lipoproteínas. También es diurético, provoca mayor expulsión de orina.
Los Esteroles: con capacidad para limitar la absorción del colesterol en el intestino.
Sus flores al igual que las del cardo contienen el fermento lab. que sirve como cuajo de la leche.
Virtudes
En medicina natural se utiliza profusamente para tratar la anemia, la diabetes, el estreñimiento, los cálculos de la vesícula biliar, la gota o el reuma a base de alcachofas (o del jugo resultante de la cocción de sus hojas). Además de ser digestiva, esta verdura es altamente diurética y muy rica en minerales, vitaminas y fibra. Por otro lado, su bajo contenido en calorías hace que sea especialmente aconsejable en dietas adelgazantes.
Etimología
El nombre de alcachofa procede del árabe al-kharshûf; el de alcaucil del árabe al-qabsíl.
Basónimo: Cynara scolymus L.
Sinonimia:
Nombre vernáculo:
Español: alcachofera. Alcachofa, alcaucil, alcancil.
Catalán: carxofera.
Euskera: orribura.
Gallego y portugués: alcachofra.
Francés: artichaut.
Inglés: globe artichoke.
Ruso: Артишок.
Historia
Esta planta (o los cardos de los que procede ) podría ser originaria de Egipto o del Norte de África. La planta denominada Cynara ya era conocida por griegos y romanos. Al parecer se le otorgaban poderes afrodisíacos y toma su nombre de una muchacha seducida por Zeus, y después transformada por este en alcachofa.
Durante la Edad Media no se conocía la alcachofa, y se piensa que en esta época, del cultivo sucesivo de los cardos, los horticultores poco a poco los transformaron hasta conseguir la alcachofa. Ya era consumida en la Italia del siglo XV. Venida de Sicilia, aparece en la Toscana hacia 1466. La tradición dice que fue introducida en Francia por Catalina de Médicis a la que le gustaba de comer corazones de alcachofa. Esta florentina las llevó desde su Italia natal al casar con el rey Enrique II de Francia. Luis XIV era así mismo un gran consumidor de alcachofas. Los colonos españoles y franceses en América, la introdujeron en este continente. Con el tiempo en California los cardos han llegado a ser hoy en día una auténtica plaga, ejemplo de planta invasora de un hábitat en el que no se encontraba anteriormente.
Curiosidades
Pablo Neruda Premio Nobel de Literatura (1971) escribió el poema Oda a la Alcachofa dentro de su libro Odas Elementales.
Los holandeses introdujeron las alcachofas en Inglaterra donde en 1530 ya empezaron a crecer en Newhall en el jardín de Enrique VIII.
Fueron introducidas en los Estados Unidos de América en el siglo XVIII a través de Luisiana por los franceses y por los españoles en California.
Hoy en día las alcachofas se cultivan principalmente en Francia, Italia y España. En Estados Unidos de América el estado de California concentra la mayor producción de alcachofas en este país (casi el 100%). Y dentro de California el condado de Monterey concentra más del 80 % del total.
Marilyn Monroe fue en 1949 la primera reina de la Alcachofa del concurso oficial anual que se celebra en California desde entonces.
Desde hace unos pocos años y a raíz de una epidemia en los cultivos de espárragos en las tierras nuevas del proyecto Chavimochic del Perú se empezó a cultivar la alcachofa con destino a la exportación a los países europeos y hoy en día es el segundo producto exportado en volumen de ventas detrás del producto estrella los espárragos, haciendo del Perú uno de los mayores exportadores del mundo de alcachofa.[1] [2] [3] La alcachofa se empezó a sembrar en el Perú por la gran demanda existente, fue la empresa Sociedad Agrícola Virú la que probo en áreas nuevas del proyecto Chavimochic pero no dieron los resultados esperados, por ello se instalan ahora preferentemente en áreas de los denominados "valles viejos" ya que sus suelos son franco arenosos ricos en materia orgánica, así mismo el riego se aprovecha mejor.
Aquemenes

Aquemenes (persa antiguo Hakhâmaniš, griego clásico Achaimenes Ἀχαιμένης), hijo del rey persa Darío I y de la reina Atosa, y hermano menor del rey Jerjes I, y miembro de la dinastía Aqueménida. Ctesias (sección 36 [1]) lo llama Aqueménides (Achaimenides) y lo hace erróneamente hermano de Artajerjes I. Llevaba el mismo nombre que el del fundador epónimo de su familia, Aquemenes.
Cuando lo sorprendió la muerte en el año 485 a. C., el rey Darío I estaba preparando una expedición para reprimir una rebelión en la satrapía de Egipto. Mientras Jerjes permanecía en Persia, su hermano Aquemenes se encargó de comandar la campaña, logrando la derrota de los rebeldes en el 484 a. C.
Desde entonces Aquemenes sirvió como sátrapa de Egipto, aunque poco se sabe de su gobierno. Dirigió la flota egipcia en la batalla de Salamina (480 a. C.) durante la Segunda Guerra Médica.
En el 459 a. C., todavía ocupando el cargo de sátrapa de Egipto, Aquemenes fue derrotado y muerto por el rebelde libio Inaro en la batalla de Papremis, y su cuerpo fue enviado a su sobrino, el rey Artajerjes I, hijo y sucesor de Jerjes.
Ajo

El ajo es una hortaliza cuyo bulbo se emplea comúnmente en la cocina mediterránea. Es de sabor fuerte, especialmente en crudo y ligeramente picante. La variedad más común es la Allium sativum. Tradicionalmente se agrupaba dentro de la familia de las Liláceas y del orden de las Liliifloras, si bien existe una tendencia a hacerlo en las Aliáceas.
Características
Es una planta perenne de la familia de la cebolla. Las hojas son planas y delgadas, de hasta 30 cm de longitud. Las raíces alcanzan fácilmente profundidades de 50 cm o más. El bulbo, de piel blanca, forma una cabeza dividida en gajos comúnmente llamados dientes. Cada cabeza puede contener de 6 a 12 dientes, cada uno de los cuales se encuentra envuelto en una delgada película de color blanco o rojizo. Cada uno de los dientes puede dar origen a una nueva planta de ajo, ya que poseen en su base una yema terminal que es capaz de germinar incluso sin necesidad de plantarse previamente. Este brote comienza a aparecer luego de los tres meses de cosechado, dependiendo de la variedad y condiciones de conservación. Las flores son blancas, y en algunas especies el tallo también produce pequeños bulbos o hijuelos.
Una característica particular del bulbo es el fuerte olor que emana al ser cortado. Esto se debe a dos sustancias altamente volátiles, denominadas aliina y disulfuro de alilo.
Variedades
Según el tipo de tallo:
Ajo de cuello duro: el tallo posee floración y genera hijuelos.
Ajo de cuello blando: debido a que no produce hijuelos, tienen mejor rendimiento, ya que sólo utilizan la energía para la producción del bulbo. También resisten períodos de almacenamiento más prolongados en comparación con el ajo de cuello duro.
Según la coloración:
Ajo blanco: aptos para el consumo en seco.
Ajo rosado: generalmente son más tempranos en su maduración que los blancos.
Aunque posee un origen incierto, se lo considera oriundo de Asia, desde donde se extendió a toda Europa, y desde allí hacia América, por medio de los conquistadores españoles.
En Egipto era consumido por los esclavos que trabajaban en la construcción de las pirámides, ya que se le atribuían propiedades fortificantes y revigorizantes.
Durante los tiempos de la Grecia y Roma antigua, era consumido principalmente por soldados, navegantes y campesinos. Los gladiadores eran muy aficionados a su consumo por las propiedades excitantes de la libido que se le atribuían.
En la Edad Media ya se lo usaba con fines terapéuticos, generalmente para combatir enfermedades bacterianas
Durante la Primera Guerra Mundial se lo empleó como antiséptico externo para desinfectar heridas cuando no se disponía de los antisépticos habituales.
En la actualidad es cultivado y consumido en todo el mundo y también utilizado como componente de muchas recetas farmacéuticas
Uso gastronómico
Los brotes tiernos de las hojas suelen ser incluidos en algunos platos. Estos brotes pueden ser preparados como si fueran espárragos, aunque el consumo del bulbo es mucho más habitual. Generalmente se los aprovecha secos o semisecos, como ajo deshidratado, verdes (ajetes) y en encurtidos.
Algunos de los muchos platos en donde el ajo es un ingrediente esencial son el ajo blanco, el ajo cabañil, el ajo caliente, el ajo mataero, el ajo pringue, el atascaburras, el gazpacho andaluz, el pollo al ajillo, el salmorejo, la salsa alioli o la sopa de ajo.
Uso medicinal
En la actualidad, el ajo es una medicina naturista, tiene una amplia utilización farmacológica. Es eficaz como antibiótico, combatiendo numerosos hongos, bacterias y virus; en el control de enfermedades cardíacas, ya que reduce el bloqueo de las arterias; reduce la presión arterial y el colesterol; incrementa el nivel de insulina en el cuerpo; controla los daños causados por la arterioesclerosis y el reumatismo. También se lo relaciona con la prevención de ciertos tipos de cáncer y en la reversión del estrés y la depresión.
De acuerdo a los efectos medicinales buscados, varía la forma en que deben ser ingeridos, ya que el ajo posee diferentes propiedades crudo que cocido. Cuando el ajo crudo es cortado o machacado, se produce la combinación de la aliina con la alinasa, lo que produce una sustancia denominada alicina. Ella tiene varios efectos benéficos, pero si el ajo es cocinado, este compuesto se destruye. En el proceso de cocción se liberan compuestos diferentes, como la adenosina y el ajoeno, que poseen cualidades anticoagulantes y, se supone, reducen el nivel de colesterol.
La virtud antihipertensiva y por ende favorable a la actividad cardiáca y disminuidora de riesgos de ACV o ictus cerebral está perfectamente demostrada: la alicina tiene como principal compuesto el sulfuro de hidrógeno el cual facilita la distensión de las membranas celulares vasculares disminuyendo de este modo la presión sanguinea y favoreciendo la circulación y el transporte de oxígeno mediante la hemoglobina de los glóbulos rojos a los órganos y, por consecuencia, implicando una menor fatiga (estrés) para el corazón; lo que ha sido puesto en dudas es la capacidad del ajo para reducir el LDL colesterol (lipoproteína de baja densidad o "colesterol malo") en la sangre y la formación de ateromas; aunque sí posee una acción sobre las plaquetas por lo que se desaconseja el consumo de suplementos de ajo si no es bajo responsabilidad medica ya que los suplementos artificiales de ajos o la ingesta excesiva de ajo puede afectar una correcta actividad de coagulación.
Se ha demostrado científicamente que las personas que ingieren ajo antes de ser sometídas a los mosquitos no son picados, esto se debe a que el humano es incapaz de digerir y/o metabolizar la sustancia activa que repele a los mosquitos, por lo tanto ésta sustancia es transpirada por los poros dermales sin causar efectos secundarios en la piel a diferencia de otros insecticidas comerciales.
También se usa el ajo en vía tópica para combatir las verrugas, además de ser también un eficaz vermífugo por vía oral (perlas de ajo).
Los aqueos

La civilización egea (calcolítico 3000-2100 a. C.) se subdivide en los siguientes períodos históricos:
Heládico antiguo, medio y reciente (o micénico) sólo para la Grecia continental
Minoico antiguo (3000-2100 a. C.) heládico antiguo Minoico medio (2100-1580 a. C.)
Heládico medio Minoico reciente (1580-1200 a. C.)
Heládico reciente o (micénico)
Su centro estaba ubicado en el archipiélago de las Cícladas y llegaba hasta Creta, en el peloponeso (heládico antiguo), en la Grecia central y en el litoral oeste del Asia Menor.
Predominaban los instrumentos de piedra perfeccionados en sumo grado.
Se encontraron yacimientos de obsidiana en la isla de Melos.
Herramientas de bronce primitivas (sólo 9% de estaño) y adornos de oro.
La población vivía en chozas primitivas redondas u ovaladas muy vastas, de hasta 300 m². Comprendían unos diez locales y albergaban colectividades numerosas, clanes sin duda. Las sepulturas también eran colectivas: los panteones circulares ciclópeos de Creta contenían a veces hasta 1 000 esqueletos.
La técnica primitiva atestigua un régimen económico y social poco desarrollado, pesca y ganadería en pequeña escala, cultivo de la tierra con azada y el trueque o intercambio elemental de productos acompañado por el bandidismo y la piratería. Tosca vajilla de arcilla.
Edad del bronce (2100 y 1450 a. C.) minoico medio y primera mitad del minoico reciente.
Estaño procedente en gran parte de la península ibérica y Creta. Cobre de Chipre.
Creta controlaba el transporte del estaño y tenía en sus manos la industria esencial del próximo oriente, se quedaba con buena parte de este metal y fabricaba bronce, además comerciaba con países muy lejanos.
La economía estaba en un nivel excepcional; oficios como la metalurgia, la cerámica, la agricultura, la navegación y la industria textil alcanzaron gran refinamiento y reconocimiento en el mundo antiguo.
En la época, el régimen social había sido modificado por completo como consecuencia del intenso desarrollo de las fuerzas productivas, lo cual produjo desigualdad económica, por lo que se instauró la servidumbre por deudas de donde nacieron los esclavos.
Historia de la civilización Egea
En el milenio II señala en comienzo a la transición a un estado centralizado. Existieron allí varios pequeños reinos que se unieron gradualmente en un gran imperio cuya capital esa Cnosos situada en la costa norte de la isla de Creta. El imperio cretense poseía también importantes territorios en las islas del mar egeo y el sur de la península de los Balcanes.
Desde el milenio III hubo en el curso inferior del Danubio, en Tracia y en el norte de Grecia migraciones de tribus pastoriles con un nivel cultural bastante elevado (neolítico superior con conocimiento de la metalurgia del cobre), y que a mediados de dicho III milenio ocuparon Tesalia, fundando en ella localidades fortificadas (Dimmi por ejemplo), lo que atestiguaba su paso a un modo de vida más sedentario y la importancia mayor adquirida por la agricultura en su economía. Eran quizás los antepasados de los antiguos griegos.
A partir del año 2000 a. C., las tribus griegas, de las que formaban parte los aqueos y los jonios, avanzan desde Tesalia a la Grecia central y el Peloponeso.
La invasión de los aqueos determinó, hacia 1700 a. C., la pérdida por Creta de sus territorios continentales y el nacimiento, en dichas regiones, de poblados aqueos cuyos habitantes se hallaban agrupados en tribus y clanes, y cuya cultura ofrecía una mezcla de civilización aquea y cretense, denominada «civilización micénica» (1700-1100 a. C.), cuya capital es Micenas ubicada en la Argólide.
Último periodo de la cultura egea y la etapa inicial de la cultura griega.
En la Grecia central y el Peloponeso, los aqueos se encontraron con una población autóctona muy antigua influenciada por la cultura egea y se establecieron en las localidades existentes: en Micenas y Tirinto (Argólide), en Atenas y algunos otros burgos del Ática, en Pilos (Mesenia), Tebas (Beocia) y también en otros lugares.
Al asentarse en los lugares anteriormente mencionados, terminan parcialmente con los aborígenes de un nivel cultural más elevado y se fusionan con los supervivientes, de los que adoptan formas económicas más evolucionadas que se plasman en la mejor utilización de las herramientas de bronce, nuevos procedimientos de construcción, agricultura más perfeccionada ( cultivo de trigo, cebada, habas, lentejas y olivos... ).
Oficios como la alfarería, fundición y la forja alcanzaron gran extensión; la artesanía se separó de la agricultura convirtiéndose en rama autónoma de la producción.
La costumbre y el régimen social era de una comunidad primitiva, de una tribu dividida en fratrías; cada fratría comprendía varios gene (plural de genos). Al comienzo, el genos era una colectividad económica que administraba el trabajo de la tierra y la utilización del ganado; además constituía una organización militar para hombres.
Hacia fines del siglo XV a. C. y principios del siglo XIV a. C., los aqueos invadieron la isla de Creta y un poco más tarde, los aqueos y las tribus emparentadas con ellos poblaron algunas islas (Rodas y parte de Chipre) y el litoral noroeste del Asia Menor.
Achicoria

El Cichorium intybus (conocido, según las variedades, como achicoria común o radicchio) es una planta herbácea perenne de la familia de las asteráceas; procede originariamente del Viejo Mundo, donde se reproduce de manera silvestre en los prados y campos en barbecho, así como a la vera de los caminos, se ha naturalizado en varias regiones de América y África. Se cultiva especialmente en el norte de Francia, Bélgica, Alemania y España
Usos
Es una hierba robusta, más o menos pubescente, que puede alcanzar un metro de altura. Muestra numerosas ramificaciones; las hojas son basales, y las ubicadas en la parte superior del tallo se encuentran reducidas a brácteas. La floración, entre julio y septiembre, da lugar a inflorescencias liguladas de color azul; la flor tiene la particularidad de no abrirse más que a pleno sol, y seguir la trayectoria de éste al igual que los girasoles. Son hermafroditas, de reproducción autógama la mayoría de las veces. La raíz es gruesa y pivotante.
Desde el siglo XVII la infusión de su raíz tostada se utiliza como sucedáneo del café o como adulterante de éste último, un uso particularmente frecuente en las ocasiones en que las restricciones al transporte impidieron la importación de productos tropicales y que llevó a la expansión de su cultivo durante las Guerras Napoleónicas.
Como vegetal de ensalada su uso se remonta sólo al siglo XIX, pues el marcado sabor amargo de la intibina que contiene hace que las hojas maduras no sean por lo general aptas para el consumo. Se cree que las observaciones realizadas en el jardín botánico de Bruselas a mediados de ese siglo llevaron a los jardineros a notar que los brotes tiernos de invierno, sobre todo si se los protege del sol fuerte, resultan más suaves de sabor. Las variedades modernas han sido en gran medida seleccionadas para prevenir concentraciones muy altas de intibina, de todos modos, por lo que se consume hasta más entrado el año.
Una variedad nativa del norte de italia, conocida como radicchio muestra hojas muy distintas, formando un cogollo denso de color violáceo (provocado por la antocianina, el mismo compuesto que da su color a las flores), que se consumen también como vegetal de ensalada o cocidas a la plancha.
Medicina
Desde la Edad Media el C. intybus se emplea a efectos medicinales; con el nombre de solsequim aparece ya en las leyes agrarias dictadas por Carlomagno. Paracelso la recomendaba en emplastos para las irritaciones de la piel, y en infusión para tratar enfermedades del sistema digestivo y del hígado, y como estimulante de la bilis. Ésta planta también puede utilizarse para lavado de eczemas, aunque en personas proclives puede provocar reacciones alérgicas.
Propiedades
Estimula el funcionamiento adecuado del hígado;
estimula la secreción de bilis,
desintoxicante y depurativa (colagogos y coleréticos);
cicatrizante;
sedante;
diurética.
Aqueloo

AQUELOO - Es la personificación del río más largo de Grecia. Nace en el Pindo, separa Etolia de Acarnania y muere en el mar Jónico, junto al golfo de Patras; actualmente se llama Aspropótamo. El nombre de Aqueloo fue aplicado en la antigüedad a otros cinco ríos helénicos, y ello ha hecho suponer que en un principio la palabra significaba corriente de agua. En todo caso, el culto de Aqueloo se encuentra por toda Grecia, y en toda Grecia se juraba en su nombre, mientras que las personificaciones de los demás ríos no pasan de ser divinidades locales. En la desembocadura del Aqueloo existen cinco pequeñas islas (las Equínades) que han inspirado una leyenda local: cuatro de ellas serían ninfas que el dios-río convirtió en rocas por haberle olvidado alguna vez en sus sacrificios; la quinta es Perimele, hija de Hipodamante, arrojada por su padre al río cuando iba a dar a luz un hijo de Aqueloo.
En la Teogonía, El dios-río Aqueloo aparece como hijo de Océano y Tetis; otras veces se dice que ha nacido de Helio y de Gea. Es el padre de las Sirenas (resultado de sus amores con Melpómene, o bien con alguna otra de las Musas) y lo es también de Calírroe. Por otra parte, habría engendrado a Castalia y a Pirene, personificaciones de dos fuentes famosas de Delfos y Corinto, respectivamente.
El mito de Aqueloo más conocido es el que trata de su disputa con Heracles por la mano de Deyanira, y el tema de la lucha del héroe con el río metamorfoseado en serpiente y luego en toro aparece más de una vez en las decoraciones de los vasos griegos; dicho mito puede simbolizar el esfuerzo continuo de los habitantes de la región por dominar y poner a su propio servicios a un río que en la temporada de lluvias inundaba toda la llanura, pudiendo fertilizarla o destruir por completo sus cosechas. Las epifanías del dios en forma de toro o de serpiente, así como el delfín y el rosal con que aparece asociado en monedas etolias y acarnanias, revelan el carácter prehelénico de su culto, muy relacionado, por otra parte, con el oráculo de Dodona que, según cuenta Éforo, ordenaba siempre hacer sacrificios a esta divinidad. Además, en el templo de Anfiarao en Oropo, Aqueloo compartía desde antiguo un altar con Pan y Cefiso.
abedul

Abedul es el nombre común utilizado para designar diferentes árboles caducifolios, muy parecidos entre sí, de la familia de las betuláceas y del orden de las Fagales.
Su nombre procede del latín betūlla que a su vez procedería de la palabra betu que era como los celtas designaban al abedul.
El abedul sirve de alimento a un gran número de Lepidópteros tales como Colotois pennaria, Campaea margaritata, Mimas tiliae, Drepana binaria, Geometra papilionaria, Hemithea aestivaria y Phalera bucephala.
Morfología
Altura: entre 10 y 30 m, dependiendo de la especie
• Hojas: simples, romboidales de 3 a 6 cm, variando ligeramente según la especie.
• Ramas: flexibles y corteza blanquecina.
• Flores: especie diclino monoico: el mismo árbol posee flores masculinas y femeninas con amentos amarillos o verdes. El polen posee tres poros, tiene forma esferoidal, de 20 a 25 µm de diámetro y superficie finamente granulada.
• Distribución: se encuentra por una gran parte del hemisferio norte, en Europa (en los países nórdicos llegan a formar grandes bosques), en parte de Asia, Norte América y el norte de África.
• Hábitat: requiere zonas soleadas, suelos ácidos y silíceos que posean suficiente humedad.
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Aplicaciones
Los abedules son árboles versátiles. La savia, la corteza, las hojas, la madera, las ramitas, y las raíces se utilizan para el alimento, materiales de construcción, tratamientos medicinales, lubricantes y otros usos prácticos.
Su madera se trabaja con facilidad y se utiliza para mangos de herramientas y otros objetos de pequeño tamaño. La corteza, dada su impermeabilidad, se utiliza para fabricar zuecos, canastas, cajas, etc.
Los extractos del abedul se utilizan como aceite para curtir el cuero o en cosméticos como jabón o champú. Tiempos atrás, se comercializaba el aceite de Betula lenta (salicilato de metílo). El alquitrán del abedul, extraído de su corteza, se utiliza como lubricante y con fines medicinales.
Las hojas del abedul se utilizan para hacer té con propiedades diuréticas y para la obtención de extractos para tintes y cosméticos.
La savia del abedul se bebe como tónico o se añade al jarabe de abedul, vinagre, cerveza, bebidas refrescantes y otros alimentos. El jarabe del abedul es difícil de fabricar, lo que le hace más costoso que otros jarabes utilizados en alimentación.
Las ramillas del abedul, dada su flexibilidad y dureza, fueron utilizadas como intrumento de flagelación. En otros tiempos los profesores las utilizaban para hacerse respetar.
Muchas de las naciones indias de Norteamérica estimaban al abedul por su corteza, dado su peso ligero, su flexibilidad y la facilidad con la que podía ser pelada de los árboles, fue utilizada a menudo para la construcción de canoas. La corteza tiene un alto contenido de betulin y ácido betulínico, con propiedades farmacéuticas, y otros productos químicos utilizados en la fabricación de lubricantes industriales.
Los abedules también tienen su importancia espiritual en varias religiones antiguas y modernas, siendo uno de los árboles sagrados para los celtas.





