Una historia
La vida con mi suegra (Primera parte)
Llevo dos años felizmente casado, tengo una hermosa esposa y ya estamos pensando en tener hijos.
Como todos los días me levanto muy temptrano para ir a trabajar, pero al levantarme veo a mi esposa entrar al cuerto con una sonrisa poco usual, yo como siempre le dije -Hola amor buenos días- y ella no contestó nada, eso me hizo pensar que algo estaba pasando y asi era, nunca imaginé que la noticia que me iba a dar esa mañana iba a cambiar mi vida totalmente. Me vio a los ojos y me dijo -Amor, mi madre viene a pasar unos días con nosotros- en ese momento sentí que me habían metido una fuerte patada en los gumaros, no inventen mi suegra iba venir a la casa, a pasar unos días con nosotros, ¿por qué jodidos?
Todo el camino al trabajo pensaba y pensaba en que inventar para que la señora no viniera pero nada era efectivo, ya después de muchas horas me hice a la pinche idea y dije, ¿qué tan malo puede ser? me hice a la diea, preparé la bienvenida y todo estaba listo.
El día poco esperado había llegado, era de temprano y mi esposa y yo nos levantamos temprano para ir por la señora al aeropuerto. Ella llevaba ya varios años viviendo en Cancún donde se casó y en menos de un años el esposo le pidió el divorcio.
Pero regresando a la mañana, llegamos al aeropuerto y estuvimos esperando cerca de 35 minutos a que llegara el avión, cuando de pronto se abre la puerta, empezó a salir mucha gente, yo sentía que las piernas se me doblaban, pero de pronto, llegó.
Cuando la vi me quedé sin habla, la señora traía un short amarillo, playera azul con un letrero que dice " a mi me gusta Acapulco" y una gorra de Mickey Mouse, no podía cagarme de la risa así que tuve que aguantarme las ganas.
Se acercó a nosotros, abrazo a su hija, le dio un beso y cuando estaba esperando que me saludara, me aventó las chingadas maletas, y lo peor es que tuve que chingarme a cargar desde la sala 23 hasta la 1.
Ya en al auto la señora nos venía contando acerca de como estuvo el viaje, no puedo describir la sensación que tenía en ese momento, era como si hubiera llegado para quedarse y por ahi pasareme a chingar la vida.
Asi comienza esta historia y luego les contaré lo que pasó después.
La vida con mi suegra (Segunda parte)
Después de un largo camino a la casa porfín llegamos, vaya que el camino fue tenso tenso.
Como era de esperarse un desayuno nos estaba esperando pero desde ese momento empezó mi trauma. La señora se sentó y empezó a criticar cada rincón de la casa, que porque la sala estaba sucia, que los platos, que la zona ¡jodidos ya!
No manchen hasta la comida me supo fea, pero que le haces tienes que sonreir porque si no tu señora se pone loca loca y en una de esas se pone del lado de su jefa y se te va de la casa.
Ye terminando de desayunar me fui al trabajo, todo estruvo bien ya que ese día no tenía muchas cosas que hacer pero todo cambió cuando llegué a mi casa.
Cuando llegué iba dispuesto a darme un baño e irme a dormir ya que después de despertarme muy temprano para ir la suegra tenía que descansar, cuando entré a la casa todo parecía muy tranquilo, hasta llegué a pensar que fueron a la tienda o algo pero no era así.........
Entré a mi cuarto, y de pronyo ¡no jodan! veo a mi suegra y a mi esposa acostadas viendo la novela, mascarilla de aguacate y tragando palomitas.
¿Qué jodidos haces? no le puedes decir a tu ñora-oye saca a tu jefa que quiera descansar- pero yo quiero dormir, estoy en mi casa,a fi de cuentas jamás se salió, ni darme un baño pude y hasta sin cama me quedé.
La vida con mi suegra (Tercera parte)
Ya han pasado algunos días de que la señora llegó, todo ha sido sumamente extralño, ni un pedo agusto puedo echarme porque la vieja está ahi.
Por que he tratado de llevar la situación en paz no se puede siempre encuentra la manera más linda y cariñosa pa chingarme el día.
El otro día, por la mañana, me metí a bañar muy temprano y pues ya sabrán ustedes yo estaba muy contento ya secándome cuando a esta mujer que se le ocurre entrar ¡no mamen!
La vieja salió gritándole a mi esposa que yo era un degenerado, que como podía estar casada con alguien así, que yo entré al baño cuando ella estaba ahi.
Yo pensaba que mujer no iba a creer ese tipo de cosas pero no fue así, me dijo que porque me empeñaba en hacer excrobar a su mamá, que parecía niño chikito ¡grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!
Ese día por la noche me fue de borracho con todos mis amigos de la oficina, les conté lo que me estaba pasando y el único y más sabía consejo que recibí fue: ¡siguele chupando pa olvidar!
Ese día llegué tan borracho pero tan borracho que para mi jodida fortuna al siguiente día amanecí acostado con mi suegra -noooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo-
Eso acabó tortalmente con la poca armonía que había, mi señora se encabronó, mi suegre me odío por toda su vida y lo peor es que quedé traumado por toda mi pinche vida.
Después de muchos meses la vieja al fin se fue.
Me costó trabajo construir mi matrimonio otra vez pero ya soy feliz.
Llevo dos años felizmente casado, tengo una hermosa esposa y ya estamos pensando en tener hijos.
Como todos los días me levanto muy temptrano para ir a trabajar, pero al levantarme veo a mi esposa entrar al cuerto con una sonrisa poco usual, yo como siempre le dije -Hola amor buenos días- y ella no contestó nada, eso me hizo pensar que algo estaba pasando y asi era, nunca imaginé que la noticia que me iba a dar esa mañana iba a cambiar mi vida totalmente. Me vio a los ojos y me dijo -Amor, mi madre viene a pasar unos días con nosotros- en ese momento sentí que me habían metido una fuerte patada en los gumaros, no inventen mi suegra iba venir a la casa, a pasar unos días con nosotros, ¿por qué jodidos?
Todo el camino al trabajo pensaba y pensaba en que inventar para que la señora no viniera pero nada era efectivo, ya después de muchas horas me hice a la pinche idea y dije, ¿qué tan malo puede ser? me hice a la diea, preparé la bienvenida y todo estaba listo.
El día poco esperado había llegado, era de temprano y mi esposa y yo nos levantamos temprano para ir por la señora al aeropuerto. Ella llevaba ya varios años viviendo en Cancún donde se casó y en menos de un años el esposo le pidió el divorcio.
Pero regresando a la mañana, llegamos al aeropuerto y estuvimos esperando cerca de 35 minutos a que llegara el avión, cuando de pronto se abre la puerta, empezó a salir mucha gente, yo sentía que las piernas se me doblaban, pero de pronto, llegó.
Cuando la vi me quedé sin habla, la señora traía un short amarillo, playera azul con un letrero que dice " a mi me gusta Acapulco" y una gorra de Mickey Mouse, no podía cagarme de la risa así que tuve que aguantarme las ganas.
Se acercó a nosotros, abrazo a su hija, le dio un beso y cuando estaba esperando que me saludara, me aventó las chingadas maletas, y lo peor es que tuve que chingarme a cargar desde la sala 23 hasta la 1.
Ya en al auto la señora nos venía contando acerca de como estuvo el viaje, no puedo describir la sensación que tenía en ese momento, era como si hubiera llegado para quedarse y por ahi pasareme a chingar la vida.
Asi comienza esta historia y luego les contaré lo que pasó después.
La vida con mi suegra (Segunda parte)
Después de un largo camino a la casa porfín llegamos, vaya que el camino fue tenso tenso.
Como era de esperarse un desayuno nos estaba esperando pero desde ese momento empezó mi trauma. La señora se sentó y empezó a criticar cada rincón de la casa, que porque la sala estaba sucia, que los platos, que la zona ¡jodidos ya!
No manchen hasta la comida me supo fea, pero que le haces tienes que sonreir porque si no tu señora se pone loca loca y en una de esas se pone del lado de su jefa y se te va de la casa.
Ye terminando de desayunar me fui al trabajo, todo estruvo bien ya que ese día no tenía muchas cosas que hacer pero todo cambió cuando llegué a mi casa.
Cuando llegué iba dispuesto a darme un baño e irme a dormir ya que después de despertarme muy temprano para ir la suegra tenía que descansar, cuando entré a la casa todo parecía muy tranquilo, hasta llegué a pensar que fueron a la tienda o algo pero no era así.........
Entré a mi cuarto, y de pronyo ¡no jodan! veo a mi suegra y a mi esposa acostadas viendo la novela, mascarilla de aguacate y tragando palomitas.
¿Qué jodidos haces? no le puedes decir a tu ñora-oye saca a tu jefa que quiera descansar- pero yo quiero dormir, estoy en mi casa,a fi de cuentas jamás se salió, ni darme un baño pude y hasta sin cama me quedé.
La vida con mi suegra (Tercera parte)
Ya han pasado algunos días de que la señora llegó, todo ha sido sumamente extralño, ni un pedo agusto puedo echarme porque la vieja está ahi.
Por que he tratado de llevar la situación en paz no se puede siempre encuentra la manera más linda y cariñosa pa chingarme el día.
El otro día, por la mañana, me metí a bañar muy temprano y pues ya sabrán ustedes yo estaba muy contento ya secándome cuando a esta mujer que se le ocurre entrar ¡no mamen!
La vieja salió gritándole a mi esposa que yo era un degenerado, que como podía estar casada con alguien así, que yo entré al baño cuando ella estaba ahi.
Yo pensaba que mujer no iba a creer ese tipo de cosas pero no fue así, me dijo que porque me empeñaba en hacer excrobar a su mamá, que parecía niño chikito ¡grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!
Ese día por la noche me fue de borracho con todos mis amigos de la oficina, les conté lo que me estaba pasando y el único y más sabía consejo que recibí fue: ¡siguele chupando pa olvidar!
Ese día llegué tan borracho pero tan borracho que para mi jodida fortuna al siguiente día amanecí acostado con mi suegra -noooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo-
Eso acabó tortalmente con la poca armonía que había, mi señora se encabronó, mi suegre me odío por toda su vida y lo peor es que quedé traumado por toda mi pinche vida.
Después de muchos meses la vieja al fin se fue.
Me costó trabajo construir mi matrimonio otra vez pero ya soy feliz.






