Como todas la mañana despierto y doy gracias a Dios por darme la vida un día más, le doy gracias por dejarme ver a mi amada esposa, y seguir viendo crecer a mi hijo de apenas un año de edad.
Después de mis 5 minutos de flojera me dispongo a bañarme para al trabajo hacer lo que más me gusta, crear medios gráficos.
Después de arreglarme y desayunar con la familia me dirijo al trabajo en mi nuevo auto que gracias a mi esfuerzo y lucha he logrado comprar. Realmente es maravillosa la comodidad de este auto y la velocidad que alcanza.
Llegando al trabajo me encuentro con mi jefe de hace 17 años ya que desde que yo tenía 15 comencé a trabajar en este despacho y ahora soy una pieza clave.
El me comenta que hemos logrado firmar con CGI y que ahora tendremos mayores ingresos pero también mucho más trabajo pero digo, la verdad hemos tratado de firmar con ellos desde hace algunos años y lo hemos conseguido.
Llego a mi escritorio y prendo mi máquina para ponerme a trabajar pero para mi mala suerte un virus atacó mi ordenador y no podré terminar los pendientes a menos de que vaya a casa para hacerlo desde ahí.
Pido permiso para abandonar la oficina y me dan chance.
Para eso ya era la hora de la comida y se me antojó un rico chocolate así que me paro en la primera tienda que encuentro y lo compro.
Ya apunto de llegar a mi casa recuerdo que se me olvidó pagar los celulares y hay voy de retache para hacerlo llego al banco y como siempre hay una enorme fila pero ni siquiera eso podría arruinarme el día.
Ya cuando salí de ahí era eso de las 5 de la tarde pero estaba muy cerca de mi casa.
Cuando llegué solo pensaba en echarme un sueñito así que le dije a mi esposa que dejara lo que estuviera haciendo y que fuéramos a dormir.
Despertamos y comencé a trabajar en la máquina, vaya que tenía trabajo pero desde joven me ha gustado trabajar en la noche.
Ya eso de las 10:00 de la noche cené con mi familia y proseguí a dormir no sin antes darle la noticia del despacho a mi esposa, que más que nadie sabe como lo deseábamos.
En menos de 20 minutos quedé profundamente dormido.






