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Una fábrica en Arganzuela
Situación crítica provocada por una industria en zona residencial
Acerca de
El "Pasillo Verde" de Arganzuela tiene un punto negro.
Sindicación
 
Una fábrica en Arganzuela
En el distrito de Arganzuela, en pleno centro de Madrid, se mantiene una fábrica textil. El uso de los terrenos se recalificó de industrial a residencial en 1995 con la operación “Pasillo Verde” y se dio una moratoria de diez años a las empresas para su traslado. En la actualidad sólo queda la industria de la que hablamos. Al mismo tiempo, el número de habitantes en la zona crece considerablemente porque se están construyendo numerosas promociones de viviendas en la antigua zona industrial.

El mantenimiento de esta fábrica en pleno Madrid tiene muchas consecuencias adversas para los vecinos de la zona. En primer lugar la contaminación ambiental y acústica. Los aparatos de aire acondicionado y extractores de humos no se apagan ni siquiera por la noche. Muchas personas nos vemos obligados a aguantar los malos olores producidos y a dormir con tapones en los oidos. La peor parte, como siempre, se la llevan los niños porque a poca distancia de las salidas de aire contaminado, que están detrás de la fábrica, se encuentra un parque infantil.

Por otra parte el tráfico de la zona se ve dificultado debido al paso de camiones pesados por calles residenciales totalmente inadecuadas para los mismos. Por si esto fuera poco la Junta Municipal de Arganzuela ha cortado un carril la calle Párroco Eusebio Cuenca, durante más de una hora al día, para el estacionamiento de los autobuses de transporte de dicha industria. Convertida así en calle de sentido único, los vecinos nos vemos obligados a dar un rodeo y esperar largas colas para poder llegar a casa o salir de ella. Casualmente el parque infantil ya mencionado discurre paralelo al estacionamiento de los autobuses, con el riesgo que ello conlleva.

Conclusiones

Vamos a dejarnos de chorradas políticamente correctas. Estamos hablando de Induyco, fábrica textil propiedad de El Corte Inglés. La situación provocada por esta industria se hace insostenible con el paso del tiempo y no se prevé una solución a corto plazo. Parece ser que ahora se está negociando una ampliación de la moratoria, que finaliza el proximo año, para este caso particular.

El principal problema es que el Ayuntamiento del señor Gallardón no hace nada ante las denuncias de los vecinos porque se trata de amonestar a El Corte Inglés. (Poderoso caballero es Don Dinero). Estamos a favor de esta empresa porque crea riqueza para el país y promueve el empleo, pero NO pueden seguir manteniendo por más tiempo una fábrica en una zona residencial a la espera de que suba más el precio de los terrenos donde se encuentra, o por el motivo que sea.

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