1 DE MAYO:DIA DEL PROLETARIADO INTERNACIONAL-manifest
Un año después del triunfo electoral del PSOE la situación laboral y social de los trabajadores no mejora sustancialmente . La satisfacción por la derrota del PP y por algunas de las primeras medidas del nuevo gobierno: salida de las tropas de Irak, paralización de la LOCE y del Plan Hidrológico y las medidas y anuncios de legislar en el plano de los derechos civiles (malos tratos, homosexualidad), ha tenido, solo ha tenido alguna pequeña correspondencia en el terreno sociolaboral. La política económica no ha variado, apenas, respecto a la etapa anterior, como se aprecia, en concreto, si analizamos los Presupuestos Generales el Estado para 2005 y su carácter continuista.

En cuanto al proceso de diálogo seguido, los resultados han sido muy escasos para los trabajadores, en las negociaciones con el gobierno y patronal:
una elevación del SMI interesante, pero sin cláusula de revisión salarial y creando un nuevo concepto, el IPREM que se desvincula de este congelando su importe, y con el que se van a referenciar muchas cuestiones como las prestaciones al desempleo, las becas, las viviendas sociales, etc.
un acuerdo para los empleados públicos que modera salarios, no recupera poder adquisitivo y no consigue la cláusula de revisión.
un Acuerdo para la Negociación Colectiva que fija las subidas salariales en el 2%, cuando la inflación está en el 3,4% y los beneficios empresariales en el 21%, sin avances en empleo sin reducción de jornada ni mayor poder sindical en la organización del trabajo.
El reto sindical es conseguir avanzar en reivindicaciones estratégicas en el marco del diálogo social . Para ello es necesario un giro a la izquierda en la política económica del gobierno. Los objetivos sindicales deben de ser: reducir la temporalidad y los accidentes laborales, mejorar la protección social y mantener los servicios públicos de calidad. Pero las cosas no apuntan bien. Los peligros son altos en las mesas de negociación sobre mercado de trabajo y sobre las pensiones, porque la ofensiva de la patronal es directamente proporcional al grado de desmovilización sindical. Veamos:
La comisión de expertos ha hecho un documento, que va a estar pesando en las negociaciones, donde se plantean reducir costes y simplificar el despido, acercar los costes de los contratos indefinidos a los temporales y desregular las condiciones de trabajo y los convenios. Los sindicatos no ha opinado sobre dicho informe.
El Gobierno ha llevado una propuesta a la mesa, muy escorada hacia posiciones patronales, donde habla de generalizar el despido a 33 días por año, reforzar el papel de las ETT`s, ampliar los períodos de prueba y reducir cuotas sociales a los empresarios.
La CEOE se ha atrevido a proponer otro contrato más precario, temporal y sin límite de duración. Además Zapatero en una comida en la sede de la CEOE se comprometió a “no a plicar la jornada de 35 horas porque en España hay que trabajar más” . Escudándose en que, además, los sindicatos ni siquiera la plantean.
En la futura mesa de la Seguridad Social nos vamos a encontrar con el intento de ampliar el período de cálculo de las futuras pensiones a toda la vida laboral, la potenciación de los planes privados de pensiones, la elevación de la edad de jubilación, tal y como vienen apuntando la patronal, altos cargos del gobierno o el comisario de la UE Almunia.
Proponemos una estrategia fuerte, participativa y movilizadora. Para ello es necesario:
Un programa reivindicativo fuerte , público y concreto, para las negociaciones sobre la reforma laboral y que recoja: empleo estable y reducción de la temporalidad a los niveles europeos; reducción de jornada a 35 horas semanales sin reducción de salarios; plan de choque contra los accidentes laborales; revitalización de la negociación colectiva y mejora real del poder adquisitivo de los salarios, participación en los beneficios y cláusula de revisión salarial. Para los empleados públicos derecho a la negociación colectiva. Mejora del sistema de pensiones y rotunda posición a la ampliación del período de cálculo; defensa de la Sanidad, de la Enseñanza y de los servicios públicos y mejora de la calidad, aumentando sustancialmente su financiación y la participación de los trabajadores y usuarios en su gestión; ley de protección de las personas con dependencia. Rechazo de las fórmulas de copago o de la reducción de cuotas patronales a la Seguridad Social.
Una negociación transparente , con Información amplia y clara sobre la marcha del proceso negociador a las estructura del sindicato, a los afiliados y a los trabajadores y trabajadoras.
Amplia participación del todo el sindicato en las negociaciones y en la toma de decisiones. Las decisiones finales sobre la firma o no de los acuerdos deberán tomarse tras el debate y la consulta a las estructuras sindicales y a los afiliados.
Movilización contundente para oponernos a todo recorte de derechos sociales o de garantías laborales y para hacer avanzar nuestras posiciones. Es evidente que sólo con los argumentos en la mesa o con las denuncias en la prensa no se podrán conseguir avances en los derechos sociales.
Recuperar la democracia sindical Interna. Un año después del VIII Congreso confederal de CCOO las cosas siguen igual o peor; exclusión del 40% del sindicato de la dirección efectiva, degradación de los órganos de dirección. Urge corregir el déficit democrático que actualmente existe en CCOO y que coloca a una de las organizaciones históricamente más abiertas en una clara anomalía antidemocrática.
La solidaridad con los pueblos y los trabajadores que luchan por otro mundo más justo . En un plano más general tenemos que seguir defendiendo una Europa a favor de los trabajadores. Estamos esperanzados ante el debate y los posibles resultados del referéndum en Francia sobre la llamada “constitución europea”. Los franceses, socios fundadores de la UE, tienen muy claro que no se puede votar a favor de un tratado que ataca los servicios públicos (Directiva Bolkenstein), y que el triunfo del No, lejos de ser un desastre, es la oportunidad de renegociar otro texto que respete su modelo social frente a la voracidad de las multinacionales y al liberalismo.
Por último, llamamos a los trabajadores y trabajadoras a la solidaridad con los pueblos de Irak, Palestina, Sahara, Cuba y Venezuela, entre otros, que luchan contra la guerra, la ocupación, el bloqueo y las agresiones a su soberanía y por su derecho legítimo a decidir democráticamente su futuro.
VIVA EL PRIMERO DE MAYO

En cuanto al proceso de diálogo seguido, los resultados han sido muy escasos para los trabajadores, en las negociaciones con el gobierno y patronal:
una elevación del SMI interesante, pero sin cláusula de revisión salarial y creando un nuevo concepto, el IPREM que se desvincula de este congelando su importe, y con el que se van a referenciar muchas cuestiones como las prestaciones al desempleo, las becas, las viviendas sociales, etc.
un acuerdo para los empleados públicos que modera salarios, no recupera poder adquisitivo y no consigue la cláusula de revisión.
un Acuerdo para la Negociación Colectiva que fija las subidas salariales en el 2%, cuando la inflación está en el 3,4% y los beneficios empresariales en el 21%, sin avances en empleo sin reducción de jornada ni mayor poder sindical en la organización del trabajo.
El reto sindical es conseguir avanzar en reivindicaciones estratégicas en el marco del diálogo social . Para ello es necesario un giro a la izquierda en la política económica del gobierno. Los objetivos sindicales deben de ser: reducir la temporalidad y los accidentes laborales, mejorar la protección social y mantener los servicios públicos de calidad. Pero las cosas no apuntan bien. Los peligros son altos en las mesas de negociación sobre mercado de trabajo y sobre las pensiones, porque la ofensiva de la patronal es directamente proporcional al grado de desmovilización sindical. Veamos:
La comisión de expertos ha hecho un documento, que va a estar pesando en las negociaciones, donde se plantean reducir costes y simplificar el despido, acercar los costes de los contratos indefinidos a los temporales y desregular las condiciones de trabajo y los convenios. Los sindicatos no ha opinado sobre dicho informe.
El Gobierno ha llevado una propuesta a la mesa, muy escorada hacia posiciones patronales, donde habla de generalizar el despido a 33 días por año, reforzar el papel de las ETT`s, ampliar los períodos de prueba y reducir cuotas sociales a los empresarios.
La CEOE se ha atrevido a proponer otro contrato más precario, temporal y sin límite de duración. Además Zapatero en una comida en la sede de la CEOE se comprometió a “no a plicar la jornada de 35 horas porque en España hay que trabajar más” . Escudándose en que, además, los sindicatos ni siquiera la plantean.
En la futura mesa de la Seguridad Social nos vamos a encontrar con el intento de ampliar el período de cálculo de las futuras pensiones a toda la vida laboral, la potenciación de los planes privados de pensiones, la elevación de la edad de jubilación, tal y como vienen apuntando la patronal, altos cargos del gobierno o el comisario de la UE Almunia.
Proponemos una estrategia fuerte, participativa y movilizadora. Para ello es necesario:
Un programa reivindicativo fuerte , público y concreto, para las negociaciones sobre la reforma laboral y que recoja: empleo estable y reducción de la temporalidad a los niveles europeos; reducción de jornada a 35 horas semanales sin reducción de salarios; plan de choque contra los accidentes laborales; revitalización de la negociación colectiva y mejora real del poder adquisitivo de los salarios, participación en los beneficios y cláusula de revisión salarial. Para los empleados públicos derecho a la negociación colectiva. Mejora del sistema de pensiones y rotunda posición a la ampliación del período de cálculo; defensa de la Sanidad, de la Enseñanza y de los servicios públicos y mejora de la calidad, aumentando sustancialmente su financiación y la participación de los trabajadores y usuarios en su gestión; ley de protección de las personas con dependencia. Rechazo de las fórmulas de copago o de la reducción de cuotas patronales a la Seguridad Social.
Una negociación transparente , con Información amplia y clara sobre la marcha del proceso negociador a las estructura del sindicato, a los afiliados y a los trabajadores y trabajadoras.
Amplia participación del todo el sindicato en las negociaciones y en la toma de decisiones. Las decisiones finales sobre la firma o no de los acuerdos deberán tomarse tras el debate y la consulta a las estructuras sindicales y a los afiliados.
Movilización contundente para oponernos a todo recorte de derechos sociales o de garantías laborales y para hacer avanzar nuestras posiciones. Es evidente que sólo con los argumentos en la mesa o con las denuncias en la prensa no se podrán conseguir avances en los derechos sociales.
Recuperar la democracia sindical Interna. Un año después del VIII Congreso confederal de CCOO las cosas siguen igual o peor; exclusión del 40% del sindicato de la dirección efectiva, degradación de los órganos de dirección. Urge corregir el déficit democrático que actualmente existe en CCOO y que coloca a una de las organizaciones históricamente más abiertas en una clara anomalía antidemocrática.
La solidaridad con los pueblos y los trabajadores que luchan por otro mundo más justo . En un plano más general tenemos que seguir defendiendo una Europa a favor de los trabajadores. Estamos esperanzados ante el debate y los posibles resultados del referéndum en Francia sobre la llamada “constitución europea”. Los franceses, socios fundadores de la UE, tienen muy claro que no se puede votar a favor de un tratado que ataca los servicios públicos (Directiva Bolkenstein), y que el triunfo del No, lejos de ser un desastre, es la oportunidad de renegociar otro texto que respete su modelo social frente a la voracidad de las multinacionales y al liberalismo.
Por último, llamamos a los trabajadores y trabajadoras a la solidaridad con los pueblos de Irak, Palestina, Sahara, Cuba y Venezuela, entre otros, que luchan contra la guerra, la ocupación, el bloqueo y las agresiones a su soberanía y por su derecho legítimo a decidir democráticamente su futuro.
VIVA EL PRIMERO DE MAYO





