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ARGELAGUER
Desdé una lejana Aldea, de un más apartado lugar
Sindicación
 
Por la pendiente de la corresponsabilidad gubernamental
Diosdado Toledano*

La IV Asamblea de EuiA se ha celebrado con gran anticipación a su fecha de convocatoria ordinaria. Los motivos reales de tan urgente adelantamiento, más allá de las justificaciones formales, pertenecen al arcano del grupo dirigente del PCC, partido mayoritario en EuiA: ¿Reforzar su hegemonía cuando ya gozaba de una cómoda mayoría absoluta que cuenta además con el apoyo de la dirección del POR?, ¿reorientar la política cuando lo único que se ha acordado es sistematizar y profundizar la actitud de corresponsabilidad con el gobierno tripartito?, ¿proyectarse públicamente cuando hay modos mucho más económicos de hacerlo?, ¿O quizás, en previsión de futuras crisis del Tripartito si la reforma del Estatut encalla en el Parlament o en las Cortes, ahorrarse la Asamblea congresual en el 2006 y el balance de la gestión correspondiente? Seguro que pueden añadirse más hipótesis, solo el tiempo dirá…

Y sin embargo, había motivos reales para organizar una Asamblea de profunda reflexión, preparando el debate con tiempo, y en fechas más adecuadas para facilitar la participación de las bases: EuiA pierde muchos más afiliados de los que gana, el censo teórico de casi 4.0000 afiliados/as se redujo a pocos más de 3.300 tras limpiar el censo de quienes ya no cotizan, se ha retrocedido en relación a la III Asamblea donde se contaba con cerca de 3.650 afiliados/as, expresión de un amplio malestar entre sectores de la afiliación condenados a votar con los pies….. Y, paradójicamente, este retroceso organizativo se produce en una coyuntura política aparentemente más favorable, cuando EUIA es “fuerza de gobierno” (según la expresión enfática de su bloque dirigente).

Documentos oficiales, contribución alternativa y enmiendas

El debate se estructuró en torno a una serie de ponencias, “EuiA: alternativa, movimiento…” “Trabajo digno…”, “La salud pública…”, “Educación pública y laica”, “La vivienda , un derecho básico”, “Territorio, medio ambiente...”. “La Europa social…”, “Propuestas para la acción política de EuiA” y una propuesta de modificación de Estatutos…

Ante el riesgo de diluir el debate central, es decir, el necesario balance crítico del gobierno “catalanista de izquierdas”, la política de EuiA ante dicho gobierno, la reforma del Estatut y el derecho de autodeterminación, la valoración de la coalición de EuiA con ICV y las propuestas para conseguir su reequilibrio, se presentó en el “Consell Nacional” de EuiA de 14 de mayo un documento de contribución al debate con el titulo “Removilizar EuiA, reencontrar el proyecto transformador”. Este documento fue suscrito por 18 miembros del Consell, pertenecientes a distintas fuerzas y sensibilidades, PSUC-Viu, Rojos, Revolta Global, independientes y también por varios miembros de la corriente de izquierdas del POR (1).

En el proceso de debate fueron presentadas numerosas enmiendas, muchas de ellas avaladas por las organizaciones territoriales y sectoriales donde participan los/las firmantes del documento de contribución.

Lemas, discursos y contenidos reales

La escenificación de la IV Asamblea, tanto por el lema que la presidió “+ derechos nacionales + derechos sociales”, como por el discurso inicial del Coordinador General saliente Jordi Miralles, pretendió proyectar una imagen de EuiA como fuerza de gobierno, que desde su flanco izquierdo, defiende la potenciación de políticas sociales y democrático nacionales.

El debate en las comisiones y en Plenario puso en evidencia las contradicciones y límites, del lema, del discurso del Coordinador General y de los contenidos y propuestas de las ponencias presentadas, especialmente de dos de ellas, “Trabajo digno, para todos” y “Propuestas para la acción política de EuiA”. En cuanto al resto de ponencias, excepto en la propuesta de reforma de Estatutos, hubo un acuerdo con más o menos matices. En la ponencia sobre “La Europa social”, donde fue presentada una aportación que analizaba los cambios producidos tras los referéndum en Francia y Holanda y se proponían diversas iniciativas de acción (2), el ponente presentó una enmienda transaccional que recogía los principales aspectos de ésta.

Sin duda, una de las consecuencias del documento de contribución y de las enmiendas por este inspiradas, además de centrar el debate en los temas políticos principales, fue obligar al “núcleo dirigente del bloque mayoritario” a realizar un esfuerzo de propuestas transaccionales, especialmente en lo que se refiere a la posición de EuiA ante el gobierno tripartito, sobre el derecho de autodeterminación, o sobre el modo de reequilibrar la coalición con ICV. Sin embargo, el contenido de estas propuestas, buscó mas ocultar y confundir que clarificar, por lo cual fueron desestimadas por los enmendantes.
http://www.euia.org/index.php
Una de las ponencias más reveladoras de cómo la lógica de la corresponsabilidad con el gobierno tripartito empuja a EuiA a abandonar el espacio de la izquierda transformadora y anticapitalista fue la ponencia sobre “Trabajo digno”. No es casual que esta ponencia adquiriera en el debate tal relevancia. En efecto, el gobierno tripartito aplica una política económica y social en sus aspectos fundamentales de corte neoliberal, lejos de impedir las deslocalizaciones industriales, el Presidente Pascual Maragall las ha justificado e incluso alentado; la política fiscal regresiva merece la crítica pública del secretario general de la CONC, poco sospechoso de radical luego de apoyar el Tratado Constitucional Europeo; las medidas efectivas contra la precariedad laboral duermen el sueño de los justos; se inician procesos de privatización de diferentes empresas y servicios públicos (Parques y Jardines y del ICS), la privatización en marcha de RENFE se acepta sin rechistar; se desarrolla el Acuerdo programático del Tinell con nuevos acuerdos de modernización neoliberal, de titulo tan clarificador, como el llamado “Acuerdo estratégico por la internacionalización, la calidad de la ocupación y la competitividad de la economía catalana”. Era de esperar, que la pareja de ponentes del PCC+POR, celosos por impulsar un “giro social” del tripartito hubieran recogido con entusiasmo las enmiendas a tal fin presentadas (3), pero…oh…. desilusión, solo merecieron su cerril rechazo, a veces con argumentos demagógicos que provocaban “vergüenza ajena” (4).

A pesar del sistemático voto en contra de la alianza PCC/POR un tercio de los delegados y delegadas expresaban con su voto favorable a las enmiendas su fidelidad a los objetivos y reivindicaciones que forman parte de la identidad de una izquierda transformadora y anticapitalista.

El resultado final de la ponencia de “Trabajo digno” trazó los verdaderos límites de la política del bloque dirigente de EuiA respecto del tripartito, y sirvió de fondo esclarecedor cuando se debatió la ponencia “Propuestas para la acción política de EuiA” defendida por Jordi Miralles.

A esta ponencia se presentaron tres enmiendas principales (5):

- Sobre la participación de EuiA en el gobierno catalanista de esquerras, planteando una serie de condiciones: 1/ que pueda fortalecer el perfil de EUiA como movimiento anticapitalista y transformador; 2/ que sirva para impulsar la movilización social y que sea eficaz para el desarrollo de los movimientos sociales; 3/ que permita rechazar la connivencia y concesiones del gobierno a los poderes económicos y a las multinacionales.

- En defensa de incluir el derecho de autodeterminación, con garantías jurídicas para ser efectivo, en el texto de la reforma del Estatut.
- Propuesta de medidas efectivas para reequilibrar la coalición entre ICV y EuiA: la codecisión en los organismos centrales de dirección de la coalición, la integración de la pluralidad de EuiA en estos, etc.

Estas enmiendas buscaban modificar la política aplicada por la dirección de EuiA en los últimos tiempos. Política que se expresa en la exaltación de ser “fuerza de gobierno” a pesar de la participación marginal en el gobierno autonómico (solo dos direcciones generales), en una “corresponsabilidad” desmedida con la gestión del gobierno que causó serios problemas de “incomprensión” con el vecindario del barrio del Carmel en el episodio del socavón, en el rechazo a la reivindicación unitaria del Comité de empresa de Miniwatt para que el gobierno tripartito “interviniese la empresa” e impidiera el cierre, etc.

El pesado lastre de la “corresponsabilidad” también se manifiesta en la posición de EuiA ante la reforma del Estatut, callando ante un proceso de elaboración escalonado de sucesivas renuncias, abandonando la exigencia de incluir el derecho de autodeterminación como derecho efectivo para ser ejercitado ahora y no en un lejano e indeterminado futuro, en fin, claudicando ante la Constitución de la Monarquía que niega los derechos nacionales. La última enmienda pretendía hacer efectivo lo que parece un sentir generalizado en EuiA, también entre las bases del PCC: Hay que reequilibrar la coalición con ICV, señal evidente que desde un principio se constituyó con reglas de funcionamiento muy ventajosas para la dirección de ICV, que le han dado resultados muy favorables en su proyección pública y le han permitido imponer sus objetivos electorales, organizativos y políticos a EuiA.

La mayoría de las enmiendas, obtuvieron el apoyo suficiente en la comisión, y pasaron a ser defendidas en el plenario de la IV Asamblea, donde consiguieron votaciones favorables en torno al 30%.

Finalmente, la discusión y votaciones sobre las propuestas de reforma de los Estatutos, confirman las peores aprensiones. La modificación de los Estatutos para reforzar la capacidad de imponer medidas disciplinarias de la mayoría sobre la/s minorías, sobre políticas de alianzas y electorales en el mundo complejo y diverso de las localidades y ayuntamientos, en lugar de superar las diferencias mediante el debate político, es un grave retroceso democrático. No es casual, que el Plenario se polarizará en estas votaciones y que se dividiera en un tema tan sensible en dos bloques.

La elección del Consell nacional de EuiA

La confrontación de ideas y alternativas sobre los temas principales de debate en la IV Asamblea se reflejó en la presentación de dos listas para la elección del 60% del Consell Nacional.

La candidatura titulada “Por un cambio de estrategia de EuiA”, encabezada por David Rodríguez, Cristina Simó y Diosdado Toledano, estaba compuesta por militantes del PSUC-Viu, de Rojos y de Revolta Global, la corriente crítica del POR e independientes, obtuvo 170 votos (27,5%).

La candidatura titulada “Más EuiA”, encabezada por Jordi Miralles, Rut Garrido y JJ.Nuet, expresión de la alianza entre el PCC y el POR, obtuvo 446 votos (72,4%).

Posteriormente, una vez elegida la parte del Consell Nacional que correspondía a cada uno de los territorios y sectores, se pasó a elegir la figura del Coordinador General. Ante la decisión del PSUC-Viu de no presentar una candidatura alternativa se paso a votar la candidatura de Jordi Miralles, el cual fue reelegido con 102 votos a favor, 2 en contra y 33 abstenciones.

¿Después de la IV Asamblea de EuiA que?

La IV Asamblea de EuiA, más allá de ratificar la política realizada por la dirección de EUiA y confirmar la mayoría absoluta que el PCC disponía, ha ofrecido la oportunidad a las fuerzas y corrientes anticapitalistas para abordar el debate político de los temas centrales. En torno a la elaboración de las enmiendas, en su defensa en las agrupaciones y sectores, en los debates y votaciones en las comisiones y Plenario, se ha movilizado y reagrupado un tercio de la afiliación de EuiA. Con esta movilización se ha detenido el proceso de desafiliación, disgregación y desmoralización de los sectores de izquierda.

La evolución previsible de la situación social y política va a poner en dificultad las políticas de colaboración con el neoliberalismo y el social liberalismo. El “tsunami” desencadenado por el voto NO de la clase trabajadora en Francia y Holanda solo ha hecho que empezar. Importantes iniciativas de movilización se van a impulsar a escala europea contra las medidas antisociales del gobierno de la UE, la directiva “Bolkenstein” y otras, nuevas acciones están madurando para defender Otra Europa, social, democrática y solidaria. Cuándo ese movimiento por otra Europa choque con las posiciones del PSOE/PSC, en el gobierno del estado, y en el gobierno de Catalunya, EuiA deberá elegir.

Cuando los plazos de elaboración del Estatut se agoten, cuando llegue el próximo 11 de septiembre y la frustración de la ciudadanía se exprese ante tanta rebaja y claudicación, cuando haya que votar el Estatut “descafeinado” en el Parlament, cuando haya que confrontarse con las nuevas rebajas que se exijan en las Cortes españolas, EuiA deberá elegir.

Cuando el gobierno tripartito prosiga y profundice las medidas de privatización de servicios y empresas publicas de la Generalitat, de “parques y jardines”, del ICS, etc., y los trabajadores/as estén en la calle, EuiA deberá elegir.

Cuando la gente se canse de esperar, y considere que las promesas de Pascual Maragall de “iniciar la reforma social” después de aprobar el nuevo Estatut no bastan, EuiA deberá elegir.

Loa dirigentes del bloque dirigente del PCC/POR prisioneros de sus compromisos como “fuerza de gobierno”, encadenados por la lógica de la corresponsabilidad, deberán elegir entre rectificar, o ver como se frustran tantas esperanzas. ¡Ojala no sea así! Quienes hemos defendido la necesidad que EUIA cambie de estrategia en la IV Asamblea, seguiremos insistiendo en ese cambio de rumbo, haremos todo lo posible para persuadir y convencer. Y lo haremos, desde la fidelidad al programa anticapitalista y por la transformación social, apoyando consecuentemente los movimientos y luchas sociales, tejiendo alianzas y practicando la unidad de acción con todos los que defiendan los mismos objetivos.

Barcelona, julio 2005

*Diosdado Toledano: Miembro del Consell Nacional por la candidatura “Por un cambio de estrategia de EuiA”. Miembro de la Presidencia Federal de Izquierda Unida
Notas:

1) Esta corriente interna del POR edita el boletín “Reagrupamiento por una reorientación, a la izquierda y marxista, del POR”

2) Enmienda sobre Europa avalada por la agrupación de SEAT, Sta. Coloma, Nou Barris y Prat de Llobregat:

“El Tratado Constitucional ha muerto, otra Europa es posible y necesaria "
Las ciudadanías de Francia y Holanda han arrojado el Tratado Constitucional al basurero de la historia. Con la muerte “oficiosa” del Tratado se abre una gravísima crisis política en el seno de la Unión Europea, donde todo, la gestión administrativa del gobierno comunitario, la política económica neoliberal, la ampliación de la UE, el propio modelo de construcción de la UE, serán objeto de enconados debates que ya no podrán ser contenidos en los círculos elitistas de la UE.

Con el extraordinario debate desarrollado en Francia y los elevados índices de participación alcanzados, el futuro de Europa escapa del control exclusivo de los gobiernos del capital. Millones de ciudadanos/as han debatido y han decidido. Y en la formación de esa voluntad colectiva, la clase trabajadora, en bloque, ha jugado un papel central y ha compartido la victoria. A partir de ahora, en la gran discusión sobre qué salida a la crisis de la UE, la opinión y la actividad de las fuerzas sociales y políticas del NO de izquierdas adquieren un valor referente, decisivo. La Europa de los mercaderes, de la ingeniería monetaria, de los nuevos “aprendices de brujo” neoliberales, ha fracasado. La magnitud del desconcierto es tal que la tentación de replegarse en los antiguos estados nacionales crece entre sectores de la burguesía y empieza a cuestionarse públicamente el papel del euro por ministros y círculos económicos de algunos países de la UE. Frente a la Europa del desorden neoliberal, el regreso al “capitalismo del estado-nación”, y el peligro potencial de un ascenso del fascismo y la barbarie, hemos de levantar la bandera de otra Europa posible, una Europa social, democrática, abierta, pacífica y solidaria. La Europa de las/los ciudadanas/os, de las clases trabajadoras y de los pueblos. Es el momento de tomar la iniciativa.

Una derrota política del neoliberalismo y del socialliberalismo
El Tratado Constitucional consagraba, convertía en leyes para durar más de 50 años (Giscard dixit), las políticas neoliberales que han hecho retroceder los derechos sociales y vaciado de contenido la propia democracia formal (ver autonomía del BCE entre otras...). Por ello, una gran mayoría de quienes han votado NO han ajustado cuentas con las políticas responsables de las privatizaciones, de las deslocalizaciones, del desmantelamiento de los servicios públicos, etc.

El NO de la ciudadanía de Francia es la culminación de un largo proceso de resistencias, de huelgas y luchas de la clase trabajadora y la juventud estudiantil, particularmente en los servicios públicos, transporte ferroviario, sanidad, educación, contra las directivas neoliberales de la UE que decretaban su degradación y privatización. La cólera social contra la directiva Bolkenstein ha terminado por arrasar al propio Tratado.

En la aplicación de las políticas antisociales se han sucedido gobiernos de la derecha neoliberal y de la izquierda socioliberal plural. Una y otra han llegado a cohabitar en las instituciones del estado francés. Han coincidido en la defensa histérica del Tratado Constitucional. Por ello la derrota del Tratado, es también una gran derrota para los partidos de la derecha liberal y la fracción más comprometida con el socialliberalismo del PSF.

La victoria del NO ha sido mayoritario en el electorado tradicional del PSF y ha dividido profundamente sus cuadros y militantes. En Holanda, organizaciones socialistas de izquierda han jugado un papel decisivo a favor del NO. El debate del referéndum, particularmente en Francia, ha trascendido sus fronteras nacionales. Si los partidarios de Tratado han hecho desfilar por los mítines y medios de comunicación a las figuras relevantes de la derecha y la izquierda del sistema, los partidarios del NO de izquierda han recibido el apoyo de sectores crecientes de la izquierda social, alternativa, de la izquierda unida europea, también de sectores de la socialdemocracia en ruptura con el socialliberalismo como Oskar Lafontaine. En este sentido, la onda de choque del NO en Francia y Holanda además de conmover los cimientos liberales de la UE y originar una tempestad en el PSF, amenaza agitar profundamente la vida interna de los partidos de la internacional socialista.

Movilizarse por otra Europa
La victoria del NO de izquierdas en Francia ha sido fruto de una amplia actividad unitaria, a través de la creación de más de 900 plataformas, donde han trabajado codo con codo militantes del PCF, de la LCR, ecologistas, socialistas, junto con activistas de la CGT, de ATTAC, del movimiento altermundialista.

Ese enorme movimiento político, social, plural después de derrotar el Tratado, se prepara para debatir y proponer alternativas para construir otra Europa, y se dispone a movilizarse contra las próximas medidas antisociales que impulse el nuevo gobierno Villepin.

Movilizarse por otra Europa al mismo tiempo que nos movilizamos contra las políticas neo y/o socioliberales debe ser una orientación común de la izquierda transformadora en todos los países de la UE, también en el estado español, también en Catalunya. Solo así, crearemos una nueva esperanza en el conjunto de la UE.

La victoria del NO ha iluminado el horizonte, ha generado esperanza, ha respaldado los esfuerzos de quienes en el estado español y Catalunya, a contracorriente, sin medios, defendieron el NO al Tratado Constitucional. Muchos de quienes se abstuvieron entonces ahora votarían NO, muchos de quienes votaron SI ahora dudan. La credibilidad de las políticas monetaristas, de déficit cero, de recorte del gasto social, de privatizaciones, disminuye cada día que pasa. La izquierda transformadora, más que nunca debe ser y aparecer como la fuerza que se distingue en el combate contra las políticas neo y/o socioliberales. La independencia de su acción es la clave para obtener la confianza de los jóvenes, de las mujeres y de la clase trabajadora.
En las próximas semanas y meses, mientras los gobiernos de la UE se confrontan sobre cuanto dinero aportar al Presupuesto comunitario del próximo ciclo (2007-2013) , como distribuir los fondos estructurales y de cohesión, como terminar con el “cheque británico”, sobre como salir del estancamiento económico, o como escapar de la crisis de la UE, la izquierda transformadora deberíamos avanzar en la siguiente dirección:

1.- Promover un amplio debate, unitario, abierto a todas las organizaciones sociales , políticas, movimientos, plataformas y redes, que constatan la defunción del Tratado y sienten la necesidad de avanzar en la construcción de otra Europa, social, democrática, pacífica y solidaria.

2.- Impulsar a escala europea un amplio movimiento por Otra Europa, participando en aquellas iniciativas que vayan en la misma dirección.

3.- Organizar la movilización mas amplia y unitaria contra las medidas de tipo neoliberal, privatización parcial o total de servicios públicos, contra la directiva Bolkenstein hasta que sea retirada en su totalidad, por un programa que incluya la prohibición de los despidos, la eliminación de la precariedad laboral y de las ETT's, que impida y penalice de manera contundente las deslocalizaciones de empresas, por las 35 horas sin disminución de salario, etc.

4.- Promover la unidad de acción entre las organizaciones de la izquierda antineoliberal y anticapitalista a escala Europea, favoreciendo el diálogo entre estas.
EuiA defenderá en el seno del Partido de la Izquierda Europea esta orientación y propuestas.

3) Enmiendas presentadas por agrupaciones de Prat de Llobregat y SEAT:

Enmienda 22.- Suprimir el siguiente texto “y la firma del Acuerdo Estratégico por la internacionalización, la calidad de la ocupación y la competitividad de la economía catalana (16 de febrero de 2005). Este Acuerdo Estratégico es un instrumento que, con medidas concretas y de una manera transversal desde los diversos Departamentos, establece bases para encarar retos de futuro de la economía y la ocupación en Catalunya, en un mundo globalizado.”

Enmienda 23.- Añadir después del final del parágrafo “y la deslocalización”: amenazas que en lugar de encontrar la oposición de la Presidencia de la Generalitat, han encontrado comprensión cuando no un apoyo explícito (declaraciones de Pascual Maragall en su día).

Enmienda 28 (presentada por Sta. Coloma): Añadir después: “….con las empresas subcontratadas).” Lo siguiente: “Abolición de las empresas de trabajo temporal”.

Enmienda 48.- Añadir un nuevo punto 4 con el siguiente texto: Para detener las deslocalizaciones, la experiencia enseña que no es suficiente limitarse a una actividad solidaria empresa a empresa. Es necesaria impulsar una movilización general para que el Gobierno de la Generalitat actúe con firmeza ante las empresas que deslocalizan, prohibiendo los despidos y cierres de empresas, penalizando con contundencia a las empresas que deslocalicen, llegando si es necesario a la intervención de la empresa y su nacionalización.
Enmienda 49.- Añadir un nuevo punto cinco con el siguiente texto: Las políticas de privatización de los servicios públicos impulsadas por la UE, han causado un grave deterioro de estos (ejemplo de los ferrocarriles británicos), la degradación de las condiciones de los trabajadores de estas empresas, y han producido un profundo malestar en la ciudadanía. EuiA impulsará una campaña sistemática contra las políticas de privatización de los servicios públicos, y exigirá la nacionalización bajo la administración de la Generalitat de Catalunya del transporte ferroviario tanto de personas como de mercancías.

4) La enmienda 28 que solicitaba la “abolición de las ETT's” se desestimó porque en opinión del ponente era tanto como pedir la abolición inmediata del capitalismo….

5) Enmienda nº 5 avalada por Ciutat Vella, SEAT, Nou Barris, Prat de LLobregat y Eixample:

Añadir al final del parágrafo el siguiente texto: “En esta óptica, EUiA apuesta por reforzar su perfil propio en tanto que movimiento anticapitalista y transformador. El apoyo de la movilización sindical, social y ciudadana es fundamental, dada la influencia que conservan los grandes intereses privados y las afinidades de la principal componente del tripartito con los postulados neoliberales (como lo hizo patente la campaña del PSC en favor del Tratado Constitucional europeo). En la actual correlación de fuerzas, la izquierda transformadora debe vincular su trabajo institucional al fortalecimiento de esa movilización, pues sin ella nuestras propuestas no tendrían repercusión alguna, ni conseguirían tampoco revertir las derivas social-liberales. Por consiguiente, EUiA subordina y condiciona su participación en el Gobierno de la Generalitat a la eficacia de dicha presencia desde el punto de vista del desarrollo de los movimientos sociales y del eco que permita alcanzar a sus reivindicaciones y alternativas. En el seno de las instituciones democráticas y del Parlament, EUiA siempre cerrará filas junto a las otras formaciones de izquierdas frente a los partidos capitalistas como CiU y el PP. Sin embargo, y por esa misma razón, nuestro movimiento rechaza cualquier connivencia del Govern con los poderes económicos y fácticos que representan aquellas fuerzas políticas, así como las cesiones ante las exigencias de las multinacionales. Tales actitudes, al desanimar y confundir a la gente humilde, sólo facilitan la demagogia y preparan el retorno de la derecha al poder. En cualquier caso, EUiA se pondrá siempre al lado de las justas reivindicaciones de la clase trabajadora y de la ciudadanía, si el gobierno incumple su programa o cede ante las presiones del capital”.

Enmienda nº 11 avalada por Ciutat Vella, SEAT, Nou Barris, Prat de LLobregat y Eixample: Eliminar, por su carácter especulativo, la frase que dice: “Es del todo factible que las discrepancias aparecidas entre las izquierdas y la derecha y, en cuestiones de autogobierno, entre los grupos parlamentarios, sean superadas en Catalunya”.

En su lugar, se incorporaría la siguiente enmienda:

“Ahora bien, los progresos que puedan registrarse en materia de competencias, de autogobierno o financiación, no desdibujan ni obvian la necesidad de alcanzar el derecho inalienable a la autodeterminación nacional. Es decir, el derecho soberano de los ciudadanos y ciudadanas de Catalunya de establecer, sobre un pié de igualdad jurídica, las relaciones que estimen convenientes con los demás pueblos y, en primer lugar, con las distintas naciones que componen el Estado español. Como movimiento político de raíces obreras y de tradición federalista, EUiA defenderá siempre la unidad de intereses de nuestra clase y la perspectiva de un entendimiento fraternal entre los pueblos. Pero esa unidad sólo puede ser efectiva desde el ejercicio de la libertad política. La experiencia histórica demuestra que los agravios, la opresión y las imposiciones de una nación sobre otra engendran divisiones y conflictos entre la propia gente trabajadora. Por todo ello, EUiA considera indispensable incluir en el nuevo Estatut de Catalunya la afirmación explícita del derecho de autodeterminación, así como los instrumentos políticos necesarios para su ejercicio efectivo: plena soberanía del Parlament, posibilidad de convocar referéndum de carácter vinculante, posibilidad de establecer relaciones directas con otras comunidades y regiones europeas, acceso a los derechos de ciudadanía por parte de la inmigración... EUiA considera que, en la época de la globalización, la libertad de los pueblos sin Estado representa, no sólo una legítima aspiración democrática, sino una imperiosa necesidad para conquistar o preservar sus avances sociales y culturales frente a la rapacidad de las grandes multinacionales. Desde las propias filas de la izquierda transformadora y buscando la complicidad del más amplio abanico de fuerzas democráticas y progresistas, EUiA propugnará una reforma constitucional consecuente que dé cabida a tales aspiraciones, a partir del antes mencionado reconocimiento de la realidad plurinacional de España”.

Enmienda nº 35 y 36 avaladas por Ciutat Vella, Gavá, SEAT y Prat del Llobregat: Añadir al final del parágrafo el siguiente texto:
“Finalmente, ante la previsible conflictividad social como ante la perspectiva de las próximas contiendas electorales, los tiempos que se avecinan requerirán una neta inflexión por lo que se refiere a la alianza que mantenemos con ICV. Esta alianza ha producido efectos ciertamente positivos, como la evolución de esta formación hacia el rechazo del Tratado Constitucional europeo, posición a favor de la que acabó inclinándose, como es sabido, por una mayoría relativamente estrecha. (Un cambio que facilitó la unidad de las izquierdas transformadoras y de todo un abanico de fuerzas alternativas en el referéndum del pasado 20 de Febrero). Sin embargo, es notoria la persistencia, en determinados ámbitos de actuación municipal, de prácticas de corte social-liberal por parte de ICV. Como es cierto también que, en el seno de la coalición, persisten otros aspectos negativos, especialmente en lo que se refiere al incremento del desequilibrio en detrimento de EUiA. Basta con recordar el trato injusto recibido a la hora de confeccionar las listas electorales, o la imposición del número dos en la candidatura de las últimas elecciones europeas. Por lo tanto, es necesario abordar una nueva negociación para que se reconozca a EUiA una facultad efectiva de codecisión en las instancias centrales de la coalición; o sea, para instaurar un régimen de actuación consensuada y lograr un equilibrio más favorable en todos los aspectos de la alianza. Además, es necesaria la presencia de la pluralidad de EUiA en la gestión de la misma para afianzar su rumbo y favorecer la implicación de toda nuestra organización. Ahora bien, los más importante es entender que, por encima de todo, la perspectiva de un nuevo ciclo político exige promover el perfil propio de EUiA y recuperar el espacio de izquierda anticapitalista que nos corresponde, como condición de un giro decidido hacia nuestra implantación obrera y juvenil. Ahí reside la verdadera clave de nuestro futuro”.
 
La lucha de clases no se atiene a las enmiendas transaccionales
Diosdado Toledano y Lluis Rabell

Si hacemos caso de los balances publicados en el Boletín Electrónico de EUiA, habár que concluir que la IV Asamblea ha desatado una autentica oleada de entusiasmo en nuestras filas. Tal vez convendría temperar un tanto esas alegrías. Pues, a pesar del clima de corrección que presidió los debates, tenemos la impresión de que se cerraron en falso algunas cuestiones decisivas. Y puede que no tarde en ponerlo de manifiesto la propia lucha de clases que, como decían los clásicos del marxismo, no tolera interrupciones... ni se aviene a pasar por el filtro de las enmiendas transaccionales con que nos hacemos la ilusión de resolver demasiados problemas.

Para quien quiera mirar la realidad cara a cara, lo cierto es que nuestra formación aparece cada vez mas como un partido (y no como un movimiento político y social). Y, para mas señas, como el partido del gobierno. La subordinación de EUiA al tripartito con el trasfondo de una actitud subalterna de la izquierda transformadora estatal hacia el gabinete del PSOE, ha ensombrecido la Asamblea. No hemos fortalecido nuestra voz propia, como pretende alguna sensibilidad, sino nuestra dependencia política respecto de un gobierno que nos dedicamos a exaltar y embellecer en lugar de caracterizarlo con rigor.

La Asamblea se solidarizo con la lucha obrera de SAS, y eso honra a EUiA. Pero cuando se han producido otras luchas que, como la de Miniwatt, interpelaban directamente al gobierno, no hemos osado hacernos eco de las demandas de intervención de la empresa por parte de la Generalitat que planteaba el Comité... para no incomodar al tripartito. La Asamblea rechazó enmiendas a la resolución sobre Trabajo digno que iban en ese sentido, reclamando medidas enérgicas contra las multinacionales. En las discusiones de ese apartado sobre el mundo obrero asistimos a una tozuda defensa del presidente Maragall (incluso cuando anima las industrias catalanas a deslocalizar), del Acuerdo estratégico para la internacionalización y la competitividad de las empresas... y hasta de las ETT! Y es que, en este terreno, se evidencia de modo particularmente llamativo el peso del social-liberalismo en la política del gobierno catalanista y de izquierdas.
El propio coordinador general, el compañero Jordi Miralles, se preguntaba en que consistía dicha influencia. Pues bien, consiste exactamente en lo que hace ese acuerdo estratégico: envolver en promesas sobre la futura calidad del empleo lo que son medidas destinadas a aumentar la explotación de la clase obrera. Y consiste también, entre otras cosas, en el incremento de las tasas indirectas en relación con los impuestos directos... Una tendencia severamente criticada por los sindicatos de clase (que, tal como señalaba el compañero Francesc Matas en una reciente contribución, no estuvieron presentes en nuestra Asamblea).

En una palabra: el gobierno mas a la izquierda que hemos conseguido llevar al poder después de derrotar a los partidos burgueses (CiU y PP), sigue siendo todavía muy prisionero de los dogmas e instituciones neoliberales. Tras el referéndum francés, no deberíamos olvidar que el principal componente de este gobierno, el PSC, sigue defendiendo el Tratado Constitucional europeo. Por eso resulta tan negativo para el avance de la conciencia obrera que se mezclen y confundan conceptos como lo hacen nuestras resoluciones, al identificar la idea de brindar apoyo al gobierno con el hecho de formar parte del mismo. ¿Apoyo frente a la derecha? Incondicional! Pero no solo en el ámbito parlamentario, sino esencialmente a través de la movilización social y la exigencia de un giro hacia la izquierda, una forma de apoyo que no tiene por que gustar necesariamente a este gobierno. El otro extremo, es decir la participación, implica una responsabilidad compartida en todas las actuaciones del ejecutivo: desde la promoción de viviendas de protección oficial... hasta las menos decorosas cargas de los Mossos d’Esquadra contra los huelguistas de las minas de Saria o de cualquier otro sitio.

La vida se encargará de decir si eso es compatible con el hecho de seguir desarrollando con perfil propio, con margen y capacidad, las políticas de EUiA... Hoy por hoy, nuestra presencia - residual- en el tripartito hace que nos preocupe sobremanera, hasta el punto de hacerlo constar en nuestras resoluciones, que no queremos ser un movimiento de la queja permanente. (¿Que ocurriría pues si dispusiésemos de ese conseller comunista en el Govern que tanto se invocó en la Asamblea?). Lo cierto es que se avecinan tiempos de lucha de clases: de empeoramiento de la coyuntura económica, de nuevos ataques liberales y privatizadores implementados desde Bruselas (directiva Bolkestein), de reformas laborales y presupuestos continuistas diseñados por el gobierno de Solbes y Zapatero... No tardaremos mucho en poner a prueba cuanto hemos decidido en la Asamblea.

Y, muy probablemente, tengamos que empezar por una reforma estatutaria que, a fuerza de seny y de posibilismo constitucional, puede acabar en agua de borrajas. Al afirmar que Catalunya es una nación sin reivindicar su derecho a la plena soberana política (autodeterminación), el nuevo Estatut se torna identitario: irrita a los enemigos de la libertad nacional... sin llegar a motivar ni movilizar a la ciudadanía catalana. Al reivindicar una mejor financiación sin asociar tales ingresos comunitarios (búsqueda de consenso con la derecha obliga) a las conquistas sociales y la instauración de una fiscalidad progresiva, solo se puede generar incomprensión en el resto del Estado y facilitar la peor demagogia, pues la Catalunya trabajadora aparece disuelta y subordinada a los intereses comerciales de la burguesa barcelonesa...
Aprovechemos las vacaciones para recargar las pilas. Este otoño necesitaremos algo mas que fórmulas congresuales de compromiso para afrontar la construcción de EUiA. Un desarrollo que tan solo será factible desde la independencia política y la fidelidad, por encima de todo, a nuestra clase.

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Diosdado Toledano (miembro del Consell Nacional de EUiA y del CPF de Izquierda Unida)
Llus Rabell (miembro del Consell Nacional de EUiA)
 
Un paso avalado por el reconocimiento del derecho a decidir-Editorial de Gara
Con una cuidada puesta en escena del anuncio y las reacciones ­que sugiere la existencia de algún tipo de acuerdo previo entre el movimiento republicano, Londres y Dublín­ la dirección del Ejército Republicano Irlandés (IRA) ordenó a sus unidades y voluntarios «el fin de la campaña armada» a partir de las 16.00 horas de ayer y su incorporación «al desarrollo de programas puramente políticos y democráticos a través de medios exclusivamente pacíficos». El IRA ponía de esta forma fin a décadas de lucha armada reiterando que consideran que ésta era «totalmente legítima». La decisión fue adoptada después de un debate interno y desde la consideración de que en la actualidad existe la posibilidad de avanzar por senderos pacíficos «hacia los objetivos republicanos, incluido el de una Irlanda unificada».

La decisión comunicada ayer por el IRA constituye un hito en la historia de Irlanda, aunque no pone fin por completo a la violencia puesto que todavía quedan en activo grupos paramilitares unionistas. Un paso de estas características constituye una muestra determinante del compromiso del movimiento republicano con el proceso de paz, así como de su confianza en la sociedad norirlandesa y de su generosidad ­bien podía haber puesto numerosas condiciones y exigido no pocas contrapartidas a la vista de que hay otros grupos que no se desarman y de la actitud cicatera que ha mantenido Londres­. Ahora le corresponde al Gobierno británico dar una respuesta práctica a la determinación republicana, que vaya más allá de las declaraciones de bienvenida que realizó Tony Blair, y desarrolle aspectos clave del Acuerdo de Viernes Santo (1998) como los relativos a la desmilitarización, la restauración de la Asamblea, la promoción de programas de igualdad y derechos humanos y la transferencia de competencias policiales y judiciales. Además, los ejecutivos de Londres y Dublín deberán asegurar que no permitirán que el unionismo ­al que el movimiento del IRA ha pillado con el paso cambiado­ siga paralizando el cambio. En sus manos está hacer avanzar el proceso.

reflejo en euskal herria

Como siempre que se produce una noticia en el proceso irlandés relacionado con un avance del IRA hacia la paz, en Euskal Herria se sucedieron los llamamientos a que ETA imite a los voluntarios irlandeses, sin encuadrar estas solicitudes en el contexto de negociación que se da en Irlanda. En todo caso, es preciso llamar la atención sobre la prudencia con la que se pronunció el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, recordando que el paso del IRA es parte de un largo proceso. Y también es necesario consignar que la reacción del Gobierno de Lakua se centró en resaltar que para que este tipo de vías fructifiquen es precisa la aportación de todos los agentes implicados

La decisión histórica del IRA, adoptada además después de varios años de tregua, no se puede entender sin la Declaración de Downing Street y el Acuerdo de Viernes Santo, en los que se reconoce el derecho de la ciudadanía irlandesa a decidir su futuro y «la legitimidad de cualquier elección que haga la mayoría del pueblo de Irlanda del Norte en relación con su status», lo que obliga a la introducción de reformas constitucionales y legislativas tanto en Gran Bretaña como en Irlanda. Ese reconocimiento de la capacidad de decidir de la ciudadanía irlandesa, incluso a la posibilidad de constituir un estado unificado junto a la actual república deIrlanda, es el elemento clave de este proceso, y su traducción a la situación de Euskal Herria tendría, no cabe duda de ello, una respuesta similar por parte de ETA a la que dio en su día dio el IRA al Gobierno británico. -
 
Carlos Marx no estaba de vacaciones-Rafael Morales
De las miles de ocasiones en que han enterrado a Carlos Marx, la más espectacular fue el duelo festivo celebrado en todo el mundo cuando desapareció la Unión Soviética o lo que quedaba de ella. Como si Marx hubiera tenido que ver con ese acontecimiento histórico. Aquel suceso extraordinario era la prueba definitiva sobre la muerte del marxismo y el anacronismo que representaba la idea misma de la revolución, decían todos los intelectuales eunucos del momento.

Ya lo dicen menos, dados los últimos éxitos del capitalismo a escala planetaria, entre ellos la reproducción hasta el infinito de la pobreza, el hambre, las guerras y las enfermedades. Sin olvidar, naturalmente, esa capacidad para resucitar a los fantasmas del pasado como el integrismo islámico en su forma de terrorismo posmoderno. Siempre resulta un exceso que se considere fallida la aportación de cualquier buen pensador porque no acierte al 100% con sus apreciaciones. Otro abuso, y el peor, consiste en esa manía de culpar al abuelo por los errores cometidos por quienes se consideran sin demasiadas pruebas sus nietos legítimos e intérpretes infalibles. En todo caso, ahora llegan los británicos y resucitan por enésima vez a Carlos Marx.

La Radio 4 de la BBC, una red cultural y de noticias que cubre todo el territorio británico, realizó una encuesta durante varios meses cuya intención era conocer a los filósofos preferidos de los británicos. El mismo director del programa En nuestro tiempo, Melvin Bragg, destacó la sorpresa provocada por los resultados. Carlos Marx resultó favorito sobre Aristóteles, Descartes, Locke, Schoppenhauer, Kant, Confucio, Hegel o David Hume, que quedó en segundo lugar. Marx obtuvo el 28% de los votos, muy por encima de Hume, de tal modo que el denostado y tantas veces enterrado Carlos Marx acaba de renacer como el filósofo más importante de todos los tiempos para los británicos. A pesar del pensamiento único y de los tiempos posmodernos que tan encogidos tienen a algunos sectores de la izquierda.

Bragg señaló que a él, personalmente, no le extrañaba el resultado de la encuesta, ya que “las teorías de Marx y su método para analizar la historia y la sociedad están todavía vigentes”. Añadiendo que este filósofo ofrece “respuestas sobre la historia, la sociedad, las ideologías, los efectos de las economías, entre otras. Hoy en día se puede utilizar perfectamente la dialéctica marxista y el materialismo histórico. Parece proveernos de análisis y respuestas a muchos de los problemas del mundo”. Acomodándose a la encuesta, varios académicos e historiadores ingleses decidieron que “es un error culpar a Marx” de las atrocidades cometidas en su nombre. “Muchas gracias”, diría Marx. Uno de los acomodados fue, naturalmente, el gran historiador del siglo XX, Eric Hobsbawm, quien declaró lo siguiente: “Su influencia (la de Marx) para bien o para mal, quedó impresa en todo el siglo XX, y todavía nos rodea”.

¿Por qué para bien o para mal? Ese no es el problema. El problema consiste en que el más importante filósofo de la historia, según los británicos, se encuentra prácticamente desterrado de los círculos académicos y mediáticos que jamás aprehendieron las palabras de Engels durante el funeral de Carlos Marx: “Su nombre vivirá a través de los siglos y con él su obra”, esa gran desconocida. O, como decía Brecht, se ha escrito tanto sobre Marx que ha acabado siendo un desconocido”. Hay que estudiar, e impedir que nos rompan nuestras propias raíces culturales del siglo XX. ¿Y qué es eso del marxismo? Hay que estudiar, repito, o estamos perdidos. León Trotsky decía que “el marxismo es sobre todo un método de análisis no de textos sino de relaciones sociales”. Por eso puede servir tanto para aportar elementos sustanciales a la explicación de la revolución rusa, su decadencia y el fin de la URSS, como para ayudar a comprender hoy el integrismo y del terrorismo islámico. Ahora que vienen las vacaciones, vamos a estudiar a Marx sin intermediarios y si encontramos sus textos. Que esa es otra. Para empezar, que después vienen otras asignaturas.

rafaelmorales@canariasahora.com
 
Hegemonía, globalización o imperialismo-James Petras
Muchos estudiosos, periodistas y expertos, sobre todo en los Estados Unidos, confían en los conceptos de hegemonía o globalización, en lugar del de imperialismo en las discusiones de las relaciones de los EE.UU. y Latinoamérica.

La "Globalización" no explica los inmensos flujos de capital, beneficios, patentes, pagos de intereses y lavado de dinero que fluyen desde América Latina. Ni explica la red de bases militares y misiones de los EE.UU., ni las operaciones del ejército y la inteligencia a través de los cuales Washington interviene en América Latina. La globalización no describe el control y la explotación por parte de los EE.UU., de bancos multinacionales y firmas inversoras sobre las finanzas, la energía, el comercio y las materias primas de Latinoamérica.

"Hegemonía" no es un concepto útil excepto en circunstancias y tiempos muy limitados. La mayoría de las políticas norteamericanas del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) para la privatización de las comunicaciones, el agua y la energía, son vehementemente contestadas por la gran mayoría de los pueblos de América Latina a través de protestas masivas, derrocando a los regímenes clientelares de los EE.UU. que las apoyan o refrendan. Esta claro que los EE.UU. no ejercen "hegemonía" sobre el 70% de la población urbana y rural, sobre todo sobre los obreros, campesinos y empleados públicos. La influencia ideológica norteamericana o hegemonía es ejercida sobre la élite política y económica. Es más, incluso entre la élite política, bajo la presión de las masas, a través de huelgas generales o amenazas de levantamientos populares, hay quienes, por lo menos temporalmente, rechazan las políticas norteamericanas, de ahí los esfuerzos de Washington por derrocar al presidente de Venezuela popularmente elegido.

Las relaciones EE.UU.- América latina, en tanto que afectan a la gran mayoría de la población de la última, están basadas en la dominación, las amenazas económicas, militares y en la intervención directa e indirecta. La noción de imperialismo capta mejor la dual naturaleza de las relaciones de dominación, explotación y colaboración de la élite clientelar de los EE.UU. con Latinoamérica; lo que, en cierto modo, no lo hacen las de globalización y hegemonía.

Imperialismo y resistencia hoy

El imperialismo es una estructura y una relación. La estructura imperial incluye la inmensa red económica que se aprovecha de América Latina, las agencias estatales imperiales y su penetración en las instituciones internacionales (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional y análogas) y sus recursos políticos en las estructuras estatales de los regímenes latinoamericanos. Los conflictos nacionales y de clase entre el imperio y las organizaciones socio-políticas de masas juegan un papel determinante para definir las políticas, estructuras y dirección latinoamericanas. El ejercicio del poder imperial depende de la correlación de clase y de las fuerzas nacionales en un país y momento dado.

Durante los últimos treinta años, el imperialismo norteamericano, con el apoyo de las elites latinoamericanas, ha tenido un gran éxito imponiendo un "mercado libre" o modelo económico-político neo-liberal a lo largo del continente y ha producido extraordinarias transferencias de riqueza a los bancos de EE.UU. y multinacionales; se estima en alrededor de 1.5 billones (1.500.000.000.000) de dólares durante los últimos 15 años.

El resultado de este modelo de acumulación "de concentración imperial", ha sido el inmenso empobrecimiento de la población rural y urbana, la descendente solidez de los empleados del sector público y de los obreros, y el crecimiento de un "sector informal" de bajos salarios de entre el 50-80% del total de los trabajadores.

Dados los íntimos vínculos entre el modelo imperial concentrado en el "mercado libre" y la aguda polarización social, no es sorprendente que el respaldo de los EE.UU. a los regímenes clientelares y a las políticas neo-liberales haya sido el blanco de las protestas masivas que se han llevado a cabo, de los levantamientos e incluso de los desafíos electorales.

Desde la década de los noventa al 2005, los presidentes clientelares norteamericanos han sido desalojados de Venezuela, Brasil, Ecuador (3 veces), Bolivia (2 veces), Perú y Argentina. Han sido derrotados referéndumes para privatizar empresas públicas en Uruguay (agua y sistemas portuarios), Perú (agua), y Bolivia (agua). Los principales levantamientos han tenido lugar para re-nacionalizar el petróleo y el gas (Bolivia), para acabar con el pillaje financiero de los bancos extranjeros (Argentina), y para acabar con los programas intrusos de erradicación de cosechas de la hoja de la coca (Perú y Bolivia). Dos movimientos importantes de la guerrilla colombiana, con 25.000 combatientes, han rechazado con éxito un programa de contrainsurgencia de tres mil quinientos millones de dólares dirigido por los EE.UU. y tienen el control de un tercio del territorio. En Venezuela, mayorías populares superiores al 60% respaldan al presidente Chávez y su programa nacional-populares, sus iniciativas constitucionales y las alianzas gubernativas y del congreso. Un golpe financiado por los EE.UU. y apoyado por la élite militar fue derrotado por una movilización popular masiva unida a militares constitucionales.

Los principales movimientos democráticos y sociales de la región se oponen unánimemente a las políticas imperiales norteamericanas y en muchos casos, han llevado a cabo programas significativos de redistribución de la riqueza. El brasileño movimiento de trabajadores sin tierra (MST) ha ocupado miles de haciendas y asentado a más de 1.5 millones de campesinos. Los sindicatos de cultivadores de coca en Perú y Bolivia se han asentado cultivando tierras, aumentado sus ingresos substancialmente. El movimiento de obreros desempleados ha tomado y opera más de 200 fábricas, al tiempo que 3 millones de desempleado argentinos se han asegurado la renta de subsistencia del gobierno nacional, en contra de los programas de austeridad del FMI. En Ecuador los sindicatos y los movimientos indios han bloqueado la plena privatización de la industria del petróleo estatal.

Mientras que los movimientos sociales de masas han demostrado los "límites" del poder imperial norteamericano - económico y militar - no puede decirse lo mismo de los partidos electorales de "centro-izquierda" que han capitalizado el descontento popular para ganar elecciones.

La mayoría de los periodistas y académicos norteamericanos continúan refiriéndose al régimen de 'Lula' Da Silva en Brasil, al gobierno de Kirchner en Argentina, al régimen de Lagos en Chile y más recientemente a la presidencia de Tabare Vázquez en Uruguay como de "centro-izquierda" aún cuando estos regímenes han abrazado casi sin excepción toda la agenda neo-liberal. Esta caracterización errónea está basada en la trayectoria pasada de estos regímenes (su pasado izquierdista), o, en algunos casos, en sus demandas demagógicas o en auto-identificación. De hecho los regímenes de centro-izquierda han aumentado y extendido la privatización y el excedente del presupuesto para pagar la deuda externa, procediendo a reducir los sueldos, las pensiones y el empleo del sector público, abriendo el país a más destrucción ecológica subvencionando la expansión de explotaciones agro-mineras en la Amazonía y otros entornos frágiles.

El imperio norteamericano ha fracasado en el avance por la vía coercitiva, en la intrusión militar y con las políticas represivas contra los movimientos de masas pero ha tenido éxito en sus objetivos utilizando a los partidos electorales de centro-izquierda. El problema es, sin embargo, que el pueblo pronto se desencanta profundamente con lo que percibe como traición por parte de las elites políticas de centro-izquierda y regresa al único método intentado y probado de acción directa: las protestas de masas, huelgas generales, bloqueos de carreteras y ocupaciones de tierras. Mientras que los movimientos sociales han sido, en principio, los vehículos a través de los cuales la clase obrera, los campesinos y los empleados han desplazado a los políticos venales, realizado reformas sociales y bloqueado las políticas más atroces promovidas por Washington, la realidad es que no han podido tomar el poder estatal. Cada presidente derrocado o echado del cargo es reemplazado por otro, salido de la misma élite y siguiendo las mismas políticas neo-liberales. Esta 'rotación' o 'circulación' de elites, a las que los publicistas imperiales se refieren, con aprobación, como 'cambios constitucionales' ha bloqueado los esfuerzos de los movimientos por provocar cambios estructurales amplios e irreversibles.

Dentro de algunos de los principales movimientos de América Latina, particularmente en Bolivia, Ecuador, México y Brasil, hay debate y discusión sobre crear un nuevo instrumento político de clase basado en la toma del poder estatal. Sin embargo la relación entre la dinámica de los movimientos sociales y la cuestión del poder estatal todavía es muy problemática. Lo que ha inclinado la balanza en una dirección más favorable, en el gran combate entre los movimientos latinoamericanos y el imperio norteamericano, es la enérgica estrategia 'regionalista' propuesta por el presidente Chávez de Venezuela. Los amplios programas de bienestar socio-económico, particularmente en salud y educación, del presidente Chávez, proponen un desafío serio al modelo imperial de concentración promovido por los EE.UU. Las derrotas de Chávez a los esfuerzos norteamericanos para desestabilizar su gobierno, su oposición a la invasión norteamericana de Haití y su venta de petróleo subvencionado y gas a los países caribeños le ha ganado la simpatía en lo que se llamó "el patio trasero de Washington." La diversificación de relaciones comerciales con China, Irán, Libia, India, Rusia, así como su propuesta de Chávez de una compañía regional latinoamericana de petróleo y de un bloque comercial ha demostrado ciertamente, incluso a las elites latinoamericanas, que las alternativas a la dominación norteamericana son factibles y prometedoras.

Las estrechas relaciones comerciales y políticas entre Venezuela y Cuba proporcionan un modo de cooperación regional: Venezuela suministra a los cubanos petróleo a precios subvencionados y Cuba mantiene los programas educativos y de salud a los venezolanos. La emergencia de un modelo venezolano basado en una economía mixta, en el bienestar social, en la política exterior nacionalista e independiente y en la masiva participación popular en el proceso político, bajo el liderazgo de un presidente afro-venezolano presenta un formidable 'punto de referencia' para el florecimiento de los movimientos sociales en América Latina.

La declaración del presidente Chávez en junio del 2005 de que él era un socialista del siglo XXI, y que no ve ningún futuro en la explotación capitalista e imperialista, ciertamente, relegitima un Marxismo renovado, que busca unir a la nueva configuración de las fuerzas sociales radicalizadas - los indios, los negros, los obreros precarios y los descendentes empleados públicos - con los sectores militantes de los sindicatos obreros y movimientos campesinos.

La agenda extremista de Washington, su postura beligerante hacia Venezuela y Cuba ha polarizado América Latina contra los EE.UU., como lo demostró la reciente (junio de 2005) reunión de la Organización de Estados Americanos, votando en contra de las propuestas de Condoleza Rice para "vigilar" las medidas autoritarias tomadas por regímenes latinoamericanos (léase Venezuela).

Las relaciones de EE.UU. con Latinoamérica en un futuro previsible continuaran estando marcadas por un intenso conflicto, sobre todo en el ámbito de los movimientos de masas. Washington continuará beneficiandose del reciclaje de los regímenes putativos de 'centro-izquierda ', pero estos continuarán teniendo, probablemente, un apoyo popular de corta duración. Es posible que en un futuro no demasiado lejano, una u otra coalición de los pobres urbanos y rurales llegarán "a lo más alto" y tomarán el poder, probablemente en uno de los países andinos, poniendo así en movimiento un nuevo desafío al imperio y a los movimientos de solidaridad internacionales y regionales.
 
BARÒMETRE D’OPINIÓ POLÍTICA. Juny 2005
BLOC I: ACTITUDS DAVANT LA POLÍTICA
• La majoria dels catalans no té gaire interès per la política. Un 58,2% dels enquestats declara sentir-se poc o gens interessat. Els joves (18-34 anys), tradicionalment un segment menys interessat, són en aquest baròmetre els que més interès demostren. Per partits, els votants d’ERC i d’ICV-EUiA són els més interessats per la política.
• La freqüència amb què es comenta o discuteix sobre política està relacionada amb l’interès que aquesta matèria desperta en l’enquestat. En aquest sentit, es destaca que la proporció de catalans que discuteix sobre política amb poca freqüència, mai o gairebé mai arriba fins al 61,1%.
• La major part dels catalans es consideren prou informats del que passa en política. El 59,3% creu que està molt o bastant informat. Els votants d’ICV-EUiA i d’ERC són els que creuen que estan millor informats. Els que ho estan menys són els que no varen votar.
• El mitjà de comunicació a través del qual la població catalana s’informa dels temes polítics en major mesura és la televisió (80,2%). TV3 és el canal on acostumen a veure més els informatius (61%). La premsa és el següent mitjà en importància (54,9%), essent El Periódico (en castellà i català) i La Vanguardia els dos diaris més llegits. La ràdio és el tercer mitjà (32,8%). Els informatius de Catalunya Ràdio són els més escoltats, seguits pels de la SER.
• La major part dels catalans, 52,6%, se sent poc o gens satisfet amb el funcionament de la democràcia. El nivell d’insatisfacció és superior entre el segment d’edat més jove (18-34 anys) i el dels que tenen entre 50 i 64 anys. Per partits, els més insatisfets són els votants del PP, i els menys els del PSC.
• El 71,3% dels catalans creuen que els polítics no tenen en compte el que pensa la gent. Les dones més que els homes i els joves més que els grans. Per partits, els votants del PP són els que més subratllen aquesta mancança en els polítics, i els socialistes els que menys.
• Una proporció similar de població, el 68%, considera que els polítics només busquen el benefici propi. Com més a l’esquerra de l’espectre ideològic es troba el partit que es decideix votar, menys desconfiat és l’enquestat respecte a les intencions dels polítics.
• Existeix una percepció general segons la qual la gent del carrer sí pot influir en el que fan els polítics. Així ho pensa el 52,8% dels catalans. Aquesta impressió és més clara entre els votants dels partits d’esquerres, especialment de PSC i d’ICV-EUiA.
• La major part dels catalans, 68,2%, consideren que la política és tant complicada que se’ls fa difícil d’entendre el que està passant. També la veuen més complicada els votants dels partits més grans, CiU i PSC.
• Els enquestats suspenen amb un 4,92 de mitjana els polítics catalans. Els grups més durs en la seva valoració són els homes (4,86), els joves (4,45) i els votants del PP (3,97). Tampoc no és bona la valoració que fan els votants d’ICV-EUiA (4,82) ni la dels de CiU (4,85). En canvi, els que aproven els polítics catalans són els votants de PSC (5,57) i d’ERC (5,45).
BLOC II: VALORS POLÍTICS
•El PSC és el partit que desperta més simpatia entre l’electorat català, amb un 25’7% de les respostes, en segon lloc, a una distància de més d’11 punts es troba CiU (14’4%), que supera a ERC (13’5%) per només 0’9 punts. ICV-EUiA i PP són els partits que menys simpaties recullen, amb un 7’5% i un 5’3%, respectivament. Cal destacar, però, que una quarta part de l’electorat (24’4%) declara que no sent simpatia per cap partit, essent aquesta la segona categoria amb més freqüència de resposta.
•Preguntats els enquestats sobre el seu sentiment de proximitat respecte a cadascun dels partits catalans, on el valor 1 equival a ‘molt distant’ i el valor 5 a ‘molt proper’, s’han obtingut els següents resultats. D’acord amb les dades de simpatia, el partit que obté un valor més elevat de proximitat és el PSC, amb un 3’00, seguit per ICV-EUiA amb un 2’82 i CiU amb un 2’76. En quart lloc se situa ERC amb un 2’64 i, en darrera posició, el PP amb un 1’71.
•Pel que fa a la ubicació en els eixos, els enquestats mantenen un posicionament ideològic decantat cap al centre-esquerra amb un 4’34 (en una escala de l’1 al 10, on 1 és extrema esquerra i 10 és extrema dreta) i una mitjana de sentiment de pertinença del 3’37, a mig camí entre el sentiment dual (‘tant català com espanyol’= 3) i el ‘més català que espanyol’ (= 4).
•Al mateix temps, els enquestats ubiquen en l’escala ideològica a cadascun dels partits catalans de la següent manera: ERC és el partit que queda més a l’esquerra, amb una mitjana de 3’10, seguit per ICV-EUiA amb un 3’53; el PSC, amb un 4’41, és el partit que se situa més proper a la mitjana de la població; mentre que a la banda dreta de l’escala s’hi troben CiU (6’19) i PP (8’25).
•Quant a l’escala de sentiment de pertinença, el partit que se situa més proper a la mitjana de la població és també el PSC amb un 3’06, seguit per ICV-EUiA amb un 3’81. A CiU se la considera clarament una formació més catalana que espanyola; mentre que a ERC, amb un 4’61, se la situa a mig camí entre el ‘més català’ i el ‘només català’.
•Per últim, més de la meitat dels enquestats amb el 52’3% consideren que el nivell d’autonomia assolit per Catalunya és encara insuficient, malgrat que un 40’8% afirma que el model d’estat autonòmic és el que més garanties dóna per a unes bones relacions entre Catalunya i Espanya. En aquest sentit, també destaca el 31’3% d’enquestats que prefereixen un model federal, enfront del 13’6% que demanen un estat independent i del 7’0% que opten per Catalunya com a una regió d’Espanya.
BLOC III: COMPORTAMENT ELECTORAL
Eleccions autonòmiques
•El PSC es manté al capdavant de la intenció de vot, amb un 21’2%, seguit per CiU (16’8%), que se situa a una distància de més de 4 punts (4’4) dels socialistes. En tercer lloc, a 3’5 punts de CiU es troba ERC, amb un 13’3%. ICV-EUiA, amb un 8’4%, és la quarta formació, a quasi 5 punts (4’9) de distància dels republicans i amb exactament el doble del PP, que amb un 4’2% d’intenció ocupa el darrer lloc.
•PSC 21,2%
CiU 16,8%
ERC 13,3%
ICV-EUiA 8,4%
PP 4,2%
•El nivell d’indecisos se situa al voltant del 13’6%, l’abstencionisme declarat en 10’7% i la no resposta en un 7’6%.
•Si posem en relació la intenció amb el record de vot, s’observa que PSC, CiU i ERC mostren una lleugera tendència a la baixa, mentre que ICV-EUIA va a l’alça i el PP es manté pràcticament igual.
•Concretament, PSC presenta un retrocés de quasi 2 punts (1’9) respecte al seu record de vot del 2003 i veu com la seva distància en la intenció de vot amb CiU se situa en més de 4 punts (4’4), quan en el record de vot és de gairebé 6 punts (5’7).
•Per la seva banda, CiU perd poc més de mig punt (0’6) respecte al seu record de vot i la distància que presenta amb ERC en la intenció (3’5 punts) es manté estable en comparació amb la que tots dos partits tenen en el seu record de vot (3’7 punts).
•ERC perd també quasi mig punt (0’4) respecte al seu record de vot i veu retallada la seva distància amb ICV-EUIA en 2’6 punts, passant d’una distància de 7’5 punts en el record de vot a una de 4’9 en la intenció.
•La diferència entre el record i la intenció de vot expressats pel PP són gairebé idèntics (1 dècima). Així, mentre que la distància entre PP i ICV-EUIA en el record de vot és de 2’1 punts, en la intenció, aquesta distància es duplica i queda en 4’2 punts.
Eleccions generals
•Si es celebressin eleccions generals, el partit més votat seria el PSC amb un 28’2%, a una àmplia distància de més de 17 punts (17’2%) de la segona força política, que seria ERC amb un 11’0%. A només tres dècimes de distància se situa CiU, en tercer lloc, amb una intenció del 10’7%. El PP ocupa la quarta posició amb un 7’3% (3’4 punts per sota de CiU) i ICV-EUiA la darrera amb un 6’7% i sis dècimes de distància respecte al PP.
•PSC 28,2%
ERC 11,0%
CiU 10,7%
PP 7,3%
ICV-EUiA 6,7%
•Els indecisos són un 12’9%, l’abstenció declarada se situa en un 10’3% i la no resposta puja fins al 7’9%.
•Posant en relació la intenció de vot de cada partit amb el seu propi record de vot, s’aprecia que totes les formacions excepte ICV-EUIA presenten una tendència a la baixa. Concretament, el PSC rebaixa el seu percentatge en 5’2 punts; ERC en 1’2; i CiU en 0’6. Per la seva banda, el descens del PP és tant sols de dues dècimes. Per contra, ICV-EUiA mostra una tendència a l’alça d’1’7 punts
BLOC IV: CONTEXT SOCIOPOLÍTIC
• La situació econòmica actual de Catalunya es valora com a bona i molt bona en un 44,7% de casos, i regular en un 23,9%. Els que la consideren dolenta i molt dolenta són en aquests moments el 27,3%. De mitjana, es creu que la situació econòmica està una mica pitjor que l’any anterior, i no es perceben gaires expectatives de millora en el proper any. Per partits, els que pitjor valoren la situació econòmica actual de Catalunya són els votants de CiU i PP. La majoria dels votants del PSC consideren que és globalment bona.
• De mitjana, la valoració de l’economia espanyola és lleugerament millor que la de la catalana. La situació econòmica d’Espanya es percep com a bona i molt bona en un 47,5% de casos, i regular en un 24,5%. Només el 19,2% la considera dolenta o molt dolenta. Les dones i els joves la consideren pitjor que la resta. En canvi, els votants de PSC i PP la valoren com a més positiva.
• La percepció que es té de la pròpia situació econòmica és de continuïtat en relació a l’any anterior (53,4%). Tot i així, els enquestats que creuen estar pitjor (30,4%) són més del doble dels que consideren estar millor (13,3%). Les dones fan una valoració pitjor que els homes. Com més edat té l’individu, pitjor és l’avaluació que fa de la seva situació econòmica. Per partits, hi ha menys votants d’ERC i de PSC que de la resta que considerin estar pitjor que l’any passat .
• Pel que fa a la valoració de la situació política de Catalunya, la majoria dels enquestats la qualifiquen com a bona o molt bona (37,4%), i regular (26,3%). Els que consideren que és dolenta i molt dolenta arriben fins al 28,7%. En conjunt, es percep que aquesta situació ha empitjorat una mica respecte a l’any anterior. Tot i així, els que tenen esperança que l’any vinent millori són gairebé el doble que els que creuen el contrari.
• La situació política espanyola és vista en conjunt com a més bona que la catalana. El 45,7% dels enquestats la veuen com a bona o molt bona, davant el 21,7% que la percep com a dolenta o molt dolenta.
• Els enquestats consideren que els tres problemes més importants de Catalunya són l’atur i la precarietat laboral, la immigració i l’accés a l’habitatge. La preocupació pel funcionament de l’economia i la inseguretat ciutadana són els següents en la llista.
• Com a problemes d’Espanya, l’atur i la precarietat laboral, i la immigració són també vistos com el primer i el segon més importants, però el tercer passa a ser el terrorisme. El quart i el cinquè són l’accés a l’habitatge i el funcionament de l’economia.
• Els tres problemes que afecten personalment més els catalans són de tipus econòmic. Per ordre d’importància, es troba l’atur i la precarietat laboral, el funcionament de l’economia i l’euro, i l’accés a l’habitatge. El quart i el cinquè són la inseguretat ciutadana i la sanitat.
• Els líders polítics més coneguts són Pasqual Maragall, Josep Lluís Carod-Rovira, Josep Piqué i Artur Mas, mentre que entre els menys coneguts es troben Joan Herrera, Dolors Nadal i Joan Puigcercós.
• D’entre els enquestats que coneixen a cadascun dels líders, la valoració més positiva és per a Joan Puigcercós amb un 5,37, seguit de Josep Antoni Duran i Lleida (5,34) i de Joan Herrera (5,30). Els altres tres polítics que aproven són Josep Montilla (5,18), Pasqual Maragall (5,16) i Joan Saura (5,13).
• Per sota del cinc es troben Artur Mas (4,95), Josep Lluís Carod-Rovira (4,18), Dolors Nadal (3,94) i Josep Piqué (3,79).
BLOC V: ESTATUT I FINANÇAMENT
•Gairebé dos de cada tres catalans, el 63%, considera que tant la consecució d’un nou sistema de finançament com la d’un nou estatut d’autonomia són tots dos aspectes importants per al futur de Catalunya. Tot i així, en cas de tria, un nou finançament és percebut com més necessari (16’4), per davant d’un nou estatut (7’4%), donat que tres de cada quatre catalans (74’2%) considera que l’actual sistema de finançament de Catalunya és insuficient per a respondre a les necessitats de la ciutadania.
•En aquest mateix sentit, l’opinió majoritària, el 63’2%, és que hauria de ser Catalunya qui recaptés i gestionés els impostos dels catalans, enfront d’un 7’3% que afirma que aquesta és una tasca que ha de realitzar-se a nivell estatal i un 22% que opta per una recaptació i gestió mixta. Només l’electorat del PP mostra una tendència oposada en aquesta variable (un 35’5% afirma que la fiscalitat hauria de recaure només en mans d’Espanya).
•Per últim, quatre de cada cinc enquestats, el 80’8%, opinen que Catalunya és molt o bastant solidària amb la resta de l’estat espanyol. Una opinió força estesa entre tots els segments de població, malgrat que es reforça entre els enquestats més joves.