logotipo

img_google
ARGELAGUER
Desdé una lejana Aldea, de un más apartado lugar
Sindicación
 
Carlos Marx no estaba de vacaciones-Rafael Morales
De las miles de ocasiones en que han enterrado a Carlos Marx, la más espectacular fue el duelo festivo celebrado en todo el mundo cuando desapareció la Unión Soviética o lo que quedaba de ella. Como si Marx hubiera tenido que ver con ese acontecimiento histórico. Aquel suceso extraordinario era la prueba definitiva sobre la muerte del marxismo y el anacronismo que representaba la idea misma de la revolución, decían todos los intelectuales eunucos del momento.

Ya lo dicen menos, dados los últimos éxitos del capitalismo a escala planetaria, entre ellos la reproducción hasta el infinito de la pobreza, el hambre, las guerras y las enfermedades. Sin olvidar, naturalmente, esa capacidad para resucitar a los fantasmas del pasado como el integrismo islámico en su forma de terrorismo posmoderno. Siempre resulta un exceso que se considere fallida la aportación de cualquier buen pensador porque no acierte al 100% con sus apreciaciones. Otro abuso, y el peor, consiste en esa manía de culpar al abuelo por los errores cometidos por quienes se consideran sin demasiadas pruebas sus nietos legítimos e intérpretes infalibles. En todo caso, ahora llegan los británicos y resucitan por enésima vez a Carlos Marx.

La Radio 4 de la BBC, una red cultural y de noticias que cubre todo el territorio británico, realizó una encuesta durante varios meses cuya intención era conocer a los filósofos preferidos de los británicos. El mismo director del programa En nuestro tiempo, Melvin Bragg, destacó la sorpresa provocada por los resultados. Carlos Marx resultó favorito sobre Aristóteles, Descartes, Locke, Schoppenhauer, Kant, Confucio, Hegel o David Hume, que quedó en segundo lugar. Marx obtuvo el 28% de los votos, muy por encima de Hume, de tal modo que el denostado y tantas veces enterrado Carlos Marx acaba de renacer como el filósofo más importante de todos los tiempos para los británicos. A pesar del pensamiento único y de los tiempos posmodernos que tan encogidos tienen a algunos sectores de la izquierda.

Bragg señaló que a él, personalmente, no le extrañaba el resultado de la encuesta, ya que “las teorías de Marx y su método para analizar la historia y la sociedad están todavía vigentes”. Añadiendo que este filósofo ofrece “respuestas sobre la historia, la sociedad, las ideologías, los efectos de las economías, entre otras. Hoy en día se puede utilizar perfectamente la dialéctica marxista y el materialismo histórico. Parece proveernos de análisis y respuestas a muchos de los problemas del mundo”. Acomodándose a la encuesta, varios académicos e historiadores ingleses decidieron que “es un error culpar a Marx” de las atrocidades cometidas en su nombre. “Muchas gracias”, diría Marx. Uno de los acomodados fue, naturalmente, el gran historiador del siglo XX, Eric Hobsbawm, quien declaró lo siguiente: “Su influencia (la de Marx) para bien o para mal, quedó impresa en todo el siglo XX, y todavía nos rodea”.

¿Por qué para bien o para mal? Ese no es el problema. El problema consiste en que el más importante filósofo de la historia, según los británicos, se encuentra prácticamente desterrado de los círculos académicos y mediáticos que jamás aprehendieron las palabras de Engels durante el funeral de Carlos Marx: “Su nombre vivirá a través de los siglos y con él su obra”, esa gran desconocida. O, como decía Brecht, se ha escrito tanto sobre Marx que ha acabado siendo un desconocido”. Hay que estudiar, e impedir que nos rompan nuestras propias raíces culturales del siglo XX. ¿Y qué es eso del marxismo? Hay que estudiar, repito, o estamos perdidos. León Trotsky decía que “el marxismo es sobre todo un método de análisis no de textos sino de relaciones sociales”. Por eso puede servir tanto para aportar elementos sustanciales a la explicación de la revolución rusa, su decadencia y el fin de la URSS, como para ayudar a comprender hoy el integrismo y del terrorismo islámico. Ahora que vienen las vacaciones, vamos a estudiar a Marx sin intermediarios y si encontramos sus textos. Que esa es otra. Para empezar, que después vienen otras asignaturas.

rafaelmorales@canariasahora.com
No