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IRAK:Las insoportables condiciones de vida bajo el imperialismo
Bagdad, 9 de agosto, RIA “Novosti”.

Un número siempre mayor de iraquíes protestan contra las insoportables condiciones de vida.

El domingo pasado, en varias ciudades de Iraq se desarrollaron manifestaciones de protesta de sus desesperados habitantes. Los medios noticiosos iraquíes y árabes comentaron sólo una, la que tuvo lugar en la ciudad de El Samawa.

Pero según han informado a RIA “Novosti” unas fuentes de los organismos de seguridad de Iraq, multitudinarias acciones de protesta se desarrollaron también en las ciudades de El Najaf, Kerbela y Ramadi.

Los manifestantes exigieron que las autoridades restablezcan y normalicen el suministro de víveres, electricidad, agua y combustible.

En pleno verano, con un calor de más de 45 grados Celsio, las ciudades iraquíes de hecho están privadas de la energía eléctrica. Ésta se suministra sólo durante dos horas al día, lo que convierte en innecesarios frigoríficos y neveras. La gente se ve obligada a adquirir hielo a comerciantes ambulantes. Como resultado, el costo de un pedazo de hielo se decuplicó con creces estos últimos tiempos, y en las ciudades de Amara y Basora aumentó casi en 25 veces.

Durante los últimos cuatro meses los iraquíes ni reciben los alimentos básicos: harina, azúcar y manteca. A lo largo de los últimos años esos víveres se distribuían según cartillas de racionamiento, las que fueron introducidas en el marco del programa humanitario de la ONU “Petróleo a cambio de víveres”. Pero estos últimos tiempos, las autoridades de Iraq no son capaces de garantizar la seguridad de tránsito por el país a las columnas de automóviles que llevan víveres, lo que repercute nefastamente en la situación de millones de personas.

Del racionamiento en cuestión dependen de lleno nueve de los veinticinco millones de iraquíes, dijo entrevistado por RIA “Novosti” el famoso economista iraquí Houmam Al Shamma, profesor de la Universidad de Bagdad. –Todos ellos viven por debajo del umbral de la pobreza.

Al basarse en los datos de un estudio realizado por él, el economista afirma que las condiciones de vida en Iraq han empeorado sustancialmente en los últimos dos años transcurridos desde la caída del régimen de Sadam Husein.

Han aumentado mucho el desempleo y los precios, se han agravado los problemas de seguridad y residencial, faltan los servicios comunitarios esenciales, dice él.

En las manifestaciones de protesta participa no sólo la población sunita, la que también protestaba anteriormente, sino también la chiíta. Tres de las cuatro ciudades en que se desarrollaron manifestaciones el domingo se encuentran en las zonas chiítas.

Mejor que regrese al poder Sadam Husein que seguir viviendo como ahora, dice un taxista de Bagdad, el chiíta Abu Husein. – No hay electricidad ni gasolina, no se puede transitar por muchas calles, el paso está prohibido en la “zona verde” de Bagdad del Oeste; y en el del Este, allí donde se ubican la sede del partido de Abdel Aziz Al Khakim, la casa del presidente de Iraq, Jalal Talabani, la sede del Interior y Alá sabe qué otros establecimientos.

Según Abu Husein, por todas partes hay calles cerradas, pero la seguridad no ha aumentado.

En la policía contratan a unos mozuelos inexpertos, sin adiestrarlos debidamente. Los de la resistencia abren fuego contra ellos en pleno día en Bagdad, y los novatos se dan a la fuga presas del pánico. Lo único de lo que ellos son capaces es pegar un tiro a uno de nosotros por puro miedo, dice Abu Husein enfadado.

Lo mismo que la mayoría de los iraquíes, él no cree que la situación mejore en el futuro próximo.

No, sólo va a ser peor, dice el taxista.
No