logotipo

img_google
ARGELAGUER
Desdé una lejana Aldea, de un más apartado lugar
Sindicación
 
PCE: Francisco Frutos, los cambios... Juan R. Lejarza
El actual Secretario General del PCE Francisco Frutos, ha señalado a través del tiempo y en sus intervenciones públicas, los cambios que se están produciendo en el mundo del trabajo (agricultura, industria y servicios), se entiende que nos llama a la reflexión para comprender la realidad actual y poder intervenir en ella. Es una verdad decir que hoy los Comunistas estén donde estén, trabajan con ideas preconcebidas, y esto esta muy lejos del Materialismo Dialéctico.

Aquí se recogen dos (2) estractos aunque hay muchos más que van en la misma dirección, el tema no es nuevo, lo nuevo seria analizar en profundidad el asunto.

XVII Congreso del PCE: Los Comunistas y el mundo del trabajo.

En términos cuantitativos aumenta el número de trabajadores en los servicios en detrimento de la industria, y con ello la distinta percepción que los trabajadores tienen de sí mismos, del sindicalismo y de su propia capacidad para condicionar la realidad.

Las sucesivas reformas laborales que con diferentes pretextos, han aumentado el desempleo, la precariedad, la pobreza, la inseguridad de los trabajadores, la marginalidad, y que afecta con especial intensidad a los jóvenes y las mujeres, pero no solo a ellos.
Todos estos cambios hacen difícilEl seguir actuando como si existiera una centralidad de la clase obrera industrial.

INFORMACIÓN Diciembre 1999 (Balance,valoración política y conclusiones de las jornadas de M.O. del PCE-Coslada 23 y 24 Octubre de 1999 )

Conclusiones básicas.

a/ La estructura y configuración de la clase trabajadora. Referencias elementales del debate.
Los permanentes cambios de la estructura productiva y de servicios de nuestro país generan una mayor segmentación, caracterizada por la mayor individualización de las relaciones laborales, esto supone un deterioro sistemático de las condiciones de trabajo, en cuanto al salario, la jornada, los derechos sociales y laborales.
Se constata un crecimiento de la tasa de salarización, de un 5% en una década, así como un crecimiento de los activos.
Crece la cualificación profesional y porcentaje de trabajadores técnicos o intelectuales.
Disminuye los trabajadores agrícolas, también pero en muy menor medida los de la construcción y la industria, y los trabajadores del sector servicios, suponen más del 60 % del total de los asalariados.
En cuanto a los salarios, hay que destacar la fragmentación del conjunto salarial.
Los asalariados se fragmentan al menos en dos, uno relativo al trabajo fijo,
estable, con derechos regulados, y otro para el trabajo precario, a veces sumergido y muy desregulado.
Entre trabajadores precarios y trabajadores en desempleo se sitúa la mayoría de los asalariados potenciales, los cuáles son mayoritaria mente jóvenes y mujeres. En particular las mujeres se han beneficiado en menor medida de los avances de la lucha obrera.
La mujer sobrepasa con creces las tasas de precariedad, economía sumergida y paro respecto de los hombres. Se hacen necesaria medidas que permitan una mayor y mejor incorporación de la mujer a los empleos dignos, favoreciendo acciones de discriminación positiva, y de formación específica.
El alto nivel de precariedad en general hace difícil el paso de precario a regulado, siendo más fácil al contrario.
La mayoría de los trabajadores en desempleo y los trabajadores en las condiciones más precarias están ajenos a la dinámica de las organizaciones sindicales, lo cual nos tiene que hacer ofrecer propuestas organizativas y sindicales, haciendo de las organizaciones sindicales estructuras más útiles y eficaces.
Vincular a las realidades más marginales del mundo del trabajo con el movimiento sindical organizado, favoreciendo su organización y desarrollar sus posibilidades para la movilización, la participación y la mejora de sus condiciones de vida y de
trabajo. Esta debe significar una prioridad inmediata de la izquierda sindical y política en nuestro país.
También se hace cada vez más prioritaria la organización territorial para aquellos que no se vinculan de forma estable en un sector o empresa concreta.
No solo es necesario garantizar el papel activo de las organizaciones, sino su propia renovación con las nuevas generaciones de trabajadores, que apenas se organizan y afilian sindical mente.
Los parados de larga duración (el 34'5% del total de desempleados llevan más de dos años en el paro.), son una realidad creciente.
Los trabajadores eventuales, son por tanto cada vez más eventuales, sus contratos son de menor duración, los trabajadores fijos lo son menos, en tanto la involución legislativa ampara cada vez más su salida del empleo estable con derechos, para volcarlo en el desempleo o empleo precario.
Las organizaciones sindicales deben urgentemente adaptarse a esta nueva realidad, consiguiendo ser útiles, y motivar la participación e implicación sindical de quienes padecen de forma las perores condiciones de trabajo. Por tanto el aspecto sociopolítico es necesario desarrollarlo desde una orientación amplia, abierta, dinámica, susceptible de cambios vertebrales que favorezcan un sindicato para todos y todas los trabajadores y las trabajadoras, también los subempleados, los eventuales, los parados, los autónomos explotados, etc.

La actual situación del movimiento obrero organizado se caracteriza por una serie de condicionantes que requieren un analisis a fondo, y una confirmación de nuestra línea estratégica. El PCE con su capacidad de analisis, propuesta y organización pretende incidir positivamente en él de forma global, y en particular en cada uno de los elementos que componen el actual contexto, plagado de contradicciones, adversidades y dificultades, que exigen de nuestra organización una política de cohesión interna para favorecer un incremento real de nuestra presencia en el mundo del trabajo.

La actual situación del movimiento obrero organizado se caracteriza por una serie de condicionantes que requieren un analisis a fondo, y una confirmación de nuestra línea estratégica. El PCE con su capacidad de analisis, propuesta y organización pretende incidir positivamente en él de forma global, y en particular en cada uno de los elementos que componen el actual contexto, plagado de contradicciones, adversidades y dificultades, que exigen de nuestra organización una política de cohesión interna para favorecer un incremento real de nuestra presencia en el mundo del trabajo.

Todo ello requiere articular un frente común ante el neoliberalismo, que contemple a todo el movimiento sindical de clase, a los movimientos sociales, desde la unidad de acción de toda la izquierda que comparta estos objetivos. Se hace necesario un giro a la izquierda de las políticas del movimiento sindical organizado, un incremento de la conciencia social y un nuevo marco de amplia respuesta social, desde la unidad de acción de la izquierda, con la participación vital de los sindicatos de clase.

INFORMACIÓN Abril 1997 (informe al Comité Ejecutivo,Cordoba 11 de Abril de 1997)

Porque el sector público es objetivamente planificador y por eso tiene un contenido potencialmente democratizador, organizador y de dirección económica. «La mano invisible» del mercado, la que soluciona todas las contradicciones socioeconómicas, es un invento de las filosofías que dieron nacimiento al capitalismo allá por los lejanos siglos XVII y XVIII. Piezas magistrales de esta filosofía se pueden encontrar, y no especialmente en Adam Smith. Pero, incluso dentro de los paradigmas de la filosofía capitalista, los países que más y mejor han desarrollado su relación producción-comercio y su presencia económica y técnica en el mundo son los que, como Japón, han creado una verdadera simbiosis entre industria y planificación, a través del MITI (Ministerio de Comercio. Internacional e Industria). Por tanto, es una falacia de los fuertes destinada a arrodillar a los débiles, la tesis de la «total liberación».

Cada vez se necesita menos tiempo de. trabajo para producir, no lo mismo, sino más. El desarrollo científico-técnico, aplicado directamente al sistema productivo hace el milagro. Los bienes y servicios creados son más, y potencialmente mejores, con menos puestos de trabajo y menos horas.

4. La política española viene determinada por lo que pasa en el mundo económico, social, laboral y sindical mundial e interno. Por el tipo de trabajo que hay y por la cantidad y calidad del mismo. Por los cambios estructurales en las fuerzas productivas y técnicas. Por el tipo de relación individuo-trabajo, que generan la realidad en las leyes y éstas en la realidad.
El tipo de trabajo actual cambia en relación a otras épocas recientes, aunque, a veces, solo de ámbito. Pongamos un ejemplo: se dice que desaparece el tipo de producción fordista y taylorista y que se sustituye por otras formas, con inicio y final por una misma persona del producto elaborado, con círculos de calidad competitivos entre sí, etc. Ni todo es así ni desaparecen determinadas formas, sino que cambian de lugar. El sistema de trabajo de la gran factoría se traslada progresivamente al sector servicios, donde se mezclan y complementan tipos de trabajo en cadena con relación individual con el empresario y con «méritos personales ante éste, en relación a las ventas producidas». Sería interesante ver qué pasa en El Corte Inglés, en grandes superficies, en la relación de estos espacios de servicios con el trabajador de la «motocicleta de reparto», con el contratado o contratada en Navidades, o el fin de semana, o por horas, etc.. O estudiar los productos fabricados por las empresas directamente o los que fabrican o culminan las empresas a través de contratas o subcontratas, en condiciones laborales y sociales diferentes.

La sociedad es menos comunicativa porque desaparecen los lazos sociales basados en la antigua estructura industrial y no son sustituidos por otro tipo de relación.

Nuestra propuesta de programa, que es la de (...), se centra en una política de empleo digno, de trabajo para todos y todas, de reducción de horario y de reparto del empleo, organizado y sistemático (iniciar su estudio concréto y práctica), de derechos sociales consolidados y mejorados. Nuestra propuesta significa el desarrollo de políticas concretas para la juventud (empleo, educación, derechos...) y para la mujer, que continúa siendo discriminada en la práctica, a pesar de los avances legislativos. Todo lo cual exige el diseño y planificación de programas de inversiones en los sectores de estrategia económica actual o de futuro, en la potenciación de un desarrollo sostenible ecológicamente que permita crear miles de puestos de trabajo, en la investigación y desarrollo, tanto de viejas técnicas, productos y servicios, como en la investigación de nuevos campos para el trabajo.
 
Comentario:
Muy buena información, es muy interesante.
saludos
No