Late
Sé que es un auténtico suicidio, pero logré aprender a desconectar de mi propio interior el tiempo suficiente para mirar la vida pasar sin sentir ni padecer (mentira). Supe escuchar a los demás y callar mi propia voz con todos sus deseos y anhelos.
¿Tengo que darte lo que necesitas?, Le pregunto al que late dentro de mi, eso no lo escribieron en ningún libro, total, el silencio calla y el murmullo habla pero yo sabía que tenía el suficiente poder como para eludir mis propios latidos y vivir sin vivir pendiente de mi razón de ser y de sentir, ¿qué cosa tan extraña era eso? Lo que marcaba la ley a prueba de golpes.
Todo funciona bien, hasta que se revuelven las entrañas y me hacen recordar que mi corazón siente y late, vibra, se emociona, sonríe, llora y tiene una inmensa necesidad de ser arropado por quien besa mis sueños cada noche entre susurros y caricias.
No huyo, solo me ausento, no sé hacer una introspección dentro de mí sin que ninguna pequeña bomba estalle en mil pedazos, esos detonantes, me recuerdan, que mejor, si, estar ausente, autista de mi propio corazón.
Ahora, con mi edad, descubrí que no sé articular palabras, que mientras mis ojos te miran, dentro de mi mente la conversación discurre y te cuento, te miro, te acaricio y te susurro, pero de mi boca, apenas salen frases bien construidas, cuando lo que se supone que se me dan bien, son las letras, curiosa contradicción, nunca es tarde para darse cuenta una misma que no sabe explicarse, ni expresarse, ni sacar lo que llevo dentro, cuando se trata de cosas del corazón...
Un beso de mis labios, lleva más palabras que cualquier tinta que se cree digna para escribir en una hoja de papel, incluso en ellas, me cuesta expresarme. Entonces, ¿cómo lo hago? Puede ser fácil descifrarme, observas mis ojos, mis manos, cómo tiemblo, como se entrecortan las palabras, como respiro, como suspiro, como miro al cielo, como sonrío, como te abrazo y si, es fácil leerme... (creo) pero, ¿cómo me descifro yo?.
El camino más fácil puede ser el seguir ausentándome de mi, pero él late y empieza a hacerlo fuerte.
¿Tengo que darte lo que necesitas?, Le pregunto al que late dentro de mi, eso no lo escribieron en ningún libro, total, el silencio calla y el murmullo habla pero yo sabía que tenía el suficiente poder como para eludir mis propios latidos y vivir sin vivir pendiente de mi razón de ser y de sentir, ¿qué cosa tan extraña era eso? Lo que marcaba la ley a prueba de golpes.
Todo funciona bien, hasta que se revuelven las entrañas y me hacen recordar que mi corazón siente y late, vibra, se emociona, sonríe, llora y tiene una inmensa necesidad de ser arropado por quien besa mis sueños cada noche entre susurros y caricias.
No huyo, solo me ausento, no sé hacer una introspección dentro de mí sin que ninguna pequeña bomba estalle en mil pedazos, esos detonantes, me recuerdan, que mejor, si, estar ausente, autista de mi propio corazón.
Ahora, con mi edad, descubrí que no sé articular palabras, que mientras mis ojos te miran, dentro de mi mente la conversación discurre y te cuento, te miro, te acaricio y te susurro, pero de mi boca, apenas salen frases bien construidas, cuando lo que se supone que se me dan bien, son las letras, curiosa contradicción, nunca es tarde para darse cuenta una misma que no sabe explicarse, ni expresarse, ni sacar lo que llevo dentro, cuando se trata de cosas del corazón...
Un beso de mis labios, lleva más palabras que cualquier tinta que se cree digna para escribir en una hoja de papel, incluso en ellas, me cuesta expresarme. Entonces, ¿cómo lo hago? Puede ser fácil descifrarme, observas mis ojos, mis manos, cómo tiemblo, como se entrecortan las palabras, como respiro, como suspiro, como miro al cielo, como sonrío, como te abrazo y si, es fácil leerme... (creo) pero, ¿cómo me descifro yo?.
El camino más fácil puede ser el seguir ausentándome de mi, pero él late y empieza a hacerlo fuerte.
Comentario:
bahhhhhhhhhhhhhhhhh
a la mierda eso eh!
dejate de coñazos dama! ke voy y te doy!!!!!
a la mierda eso eh!
dejate de coñazos dama! ke voy y te doy!!!!!
Comentario:
Dicen que el corazón hace cosas que la razón no entiende, dicen que es más loco pero ¿no es acaso una dulce locura el amor? deja que los actos expresen lo que las palabras no pueden
