Mi sobrina

Recuerdo el día que me dijeron que iba a ser tia, uff, me llevé la alegria de mi vida, lo que no sabia es que nueve meses pasaran tan lentos, pero pasaron y el 26 de febrero nació Luz (ningún nombre podia haberle ido mejor).
No se me olvidará aquel día, mi cuñada estaba ingresada en el hospital y ese día le provocaban el parto, total, que al final le tuvieron que hacer cesarea, allí estabamos, el futuro padre, mi novio y yo esperando, madre mia, si parieron tres o cuatro antes que ella.
Cuando llevaron a la nena a la habitación, toda despierta ella, todavia con algún resto de sangre y descalza, aquellos piececillos..., mi cuñada aquel día hizo un regalo a toda la familia. Recuerdo que me tenia que colar en la habitación por que, claro, cuando se supone que era la hora de visitas, yo trabajaba, a si que allá iba yo con un termo lleno de caldo que le hacia mi suegra a mi pobre cuñada que si llega a ser por la comida del hospital... madre mia que poca vitamina tenia aquello.
Desde aquel día han pasado casi tres años y a parte de su tía soy también su madrina, podria estar horas y horas contando cosas de ella, es un punto y, para que engañarnos, hace de mi lo que quiere (y ella lo sabe).
Yo me imaginaba que ser tia seria algo grande y asi es, me encanta cuando solo quiere que le dé yo la comida, cuando me dice "vamos a jugar", cuando pone cara de pilla, cuando dice algo que no debe, cuando me da besos de fresa, menta y limón, cuando le pregunto si me quiere y me dice que si, y le pregunto cuanto y me dice muucho, cuando canta canciones, cuando canta las que le enseño yo, cuando no quiere dar besos a nadie y a mi si, cuando lleva dos coletas, cuando baila con mi pañuelo de monedas, cuando dice que quiere un "peti puis" (un pettit-suisse)...
" Para mi Cucurrucu "





