1 de Septiembre, 2004
Hoy salí al mundo sin música. Sí, sin música. Dejé de lado mi melomania ("desorden compulsivo por la música") y me enfrenté a los sonidos del mundo, a sus ruidos, a sus voces y palabras escondidas tras cada objeto.
Nada más me queda por decir hoy. Sólo que espero con ansias el día que me atreva a salir al mundo sin mochila. Y sin zapatos.
Nada más me queda por decir hoy. Sólo que espero con ansias el día que me atreva a salir al mundo sin mochila. Y sin zapatos.