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asexorada
las bragas al cajón
Sindicación
 
Elaboración inversa: del quesillo al yogur en 10 dias.
Ay mis niños.
Desde tierras de Dioses y lesbianas (o dioses lesbianas) os echaré de menos.
No lloreis si no vuelvo.
De herencia os dejo dos bragas que hay ne mi habitación, pegadas al techo.
Gilipolleces aparte. Chao.
 
APOSTOLADO DEL CLÍTORIS
Mientras yo jugaba al rescate en el recreo, él jugaba a las hermanas con las niñas.
De viejos, él será la menopausica y yo sufriré de próstata, porque dicen que en algún lugar de estas tierras que habitamos reside nuestra media naranja, la mia es él y asi los dos nos complementamos: yo le aporto lo que le falta de hombre y él a mi mis carencias de mujer. (Gracias por tus flujos vaginales Otto, te quiero)

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[Otto y Asexorada, antes hotias que mamadas]
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APOSTOLADO DEL CLÍTORIS

“La parte de mujer la tengo muy feliz y muy contenta”

Carmina Ordóñez, in memoriam.


Asexorada me cuenta que no le tocan el clítoris durante. Y a mí eso me toca el coño mediante, porque yo sufro en silencio el dolor vaginal de mis amigas, que cuando se quejan de los hombres me contagian como un coño artificial y doliente que me desquicia y me pica, todo hay que decirlo.
Amigos machos, escuchen las estadísticas: “Solamente el 8% de las mujeres dicen haber conseguido un orgasmo durante la penetración y esto porque la disposición de su clítoris o la postura que adopta favorece el que este sea estimulado durante el coito”.
Con esto mi coño prestado se duele y se compadece de esos otros coños reales, coños de luto permanente que dejan escapar llantos vaginales irrefrenables. Las reclamaciones femeninas me han llegado en tropel bajo el mando de Asexorada, que las ha organizado a todas en batallón cual Lisístrata, bollera de pro, y así hemos organizado el Apostolado del Clítoris, que tendrá diversas
manifestaciones públicas a las que ustedes pueden unirse.
Ésta es la primera (mírala cara a cara que es la primera) así que, queridos machos penetradores escúchenlas: ellas reclaman la estimulación del clítoris Durante la penetración o posturas que favorezcan este menester, pero, por favor, no tomen a los clítoris del mundo como a los perros y/o abuelas en verano que son muy monos al principio pero luego los despreciamos sin remordimientos, no los tomen por un botón reset para reiniciar a la petarda en cuestión para el nuevo polvo. ¡Las nenas también follan con su pene! ¡Eso me dice la hormonada de Asexorada que siempre quiso uno y ahora no hay gachó que se lo toque por miedo a comparaciones!

Alberto Fernández Otto
Visitenlo: www.otteando.tk

 
El manjar de Obelix se come con las manos.
Sábado noche, botella en mano. Centro de Madrid.
Las 2 de la mañana y comenzamos una discusión un tanto pintoresca, movida por la excitación de la noche, el frío y una pequeña dosis de alcohol (esta vez).
¿Es estético el sexo?
Podríamos recurrir a la alegoría de la fusión de dos cuerpos desnudos, la perfección de las líneas y tal. Pero así todos nos imaginaríamos por lo menos a Bard Pitt y a Catherine Zeta Jon haciendo el amor, sus cuerpos tersos y brillantes en una cama circular, eso si no nos da por que follen sobre la vía láctea.
Pero valla, creo que eso es igual que tener hambre e imaginarte una nevera llena de manjares propios de Asterix y Obelix, cuando al llegar a casa y abrirla nos vamos a encontrar con un tufo a mortadela del Mercadona que echa pa tras.
Véase el símil: el culo de la mortadela ya sin ni siquiera una aceituna, al fondo de la balda, solitaria, como tú a las 4 A.M en el sofá salido perdido mirando lascivamente el culo abierto y lechado del canal 33.
¿Dónde abandonamos la estética?
En el momento que nos damos cuenta de la realidad, de que no tenemos dinero para comprar unas sabanas de seda, de que tenemos que coger con las manos el miembro y llevarlo dentro (por que el coño no es un aspirador, ni la polla una miga de pan), perdemos la elegancia en el sexo y le damos la condición que tiene.
Supongo que el sexo hay que comérselo con las manos. Una pata de cordero no se disfruta igual con cuchillo y tenedor, y un coño tampoco; no es tan estético ni tan bello, pero ese pequeño instinto animal nos hace retorcernos de placer de vez en cuando.

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Nosé, quiza todo este problema de la estética se pueda solucionar fácilmente. Puede que baste ir vestida de Jean Paul Gaultier mientras te revientan el culo durante horas.