CÓMO ACABAR CON UN CLEPTOMANO MODERNO
Últimamente se está incumpliendo demasiado contra mi persona aquel 7º Mandamiento que, para quien no lo recuerde, dice: “no robaras”. Y a mi precisamente no es que me ofenda que se actúe contra la Ley de Dios, de sobra sabe quien convive conmigo que el numero 2 de los diez me lo paso por el coño cuando me cago en los muertos del Señor, pero aun así me molesta y me irrita bastante pensar que puedo llegar a contradecir a aquel que rotundamente nos dice “no mataras”.
Por que yo siempre he sido una mujer de bien, más o menos humilde, que no cometo actos impuros (sin querer) y que honro a mi padre y a mi madre los domingos y fiestas de guardar. Pero esto es algo que me fluye por las venas como el flamenco a Farruquito y como su instinto asesino, que yo también lo tengo y que descubrí la noche que me robaron, en un sueño: tenía sed de venganza.
No quiero ser como aquel niño con gafas, puteado por profesores y alumnos, que recibe 10 años después la carta para la reunión de ex alumnos del Harrilton y se carga a toda la fiesta con un lanzallamas en cada brazo mientras, con los ojos ensangrentados, grita compulsivamente JA JA JA JA- JA JA JA JA.
Pero ya no hay marcha atrás y así será, yo volveré al OCHO Y MEDIO a meter bazocazos contra las paredes y a introducir trabucos naranjeros por los rectos pertinentes mientras recito, con los ojos ensangrentados, al aire: “¡¡Y ENTONCES DIOS ENTREGÓ ESTOS MANDAMIENTOS DICIENDO: YO SOY JEHOVÁ, TU DIOS, QUE TE SAQUÉ DE LA TIERRA DE EGIPTO Y TE LIBERÉ DE LA ESCLAVITUD”[…] “EL PRIMERO”[…] Y reventare el escenario llenito de modernos “AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS.”[…] “EL SEGUNDO” […] Y le acuchillaré la cara sudada a un camarero “NO PRONUNCIARAS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO”… “El 7º: NO ROBARASSS!!!!” y comenzaré la barrida general con la escopeta automática, y empezaran a saltar por los aires ojos y brazos y sangre y pastillas y pitillos y converses y cabezas con flequillos. Ya sé que no serán los mismos que me robaron, que será gente inocente, pero vaya, yo también lo era aquel Agosto de 2005.

Por que yo siempre he sido una mujer de bien, más o menos humilde, que no cometo actos impuros (sin querer) y que honro a mi padre y a mi madre los domingos y fiestas de guardar. Pero esto es algo que me fluye por las venas como el flamenco a Farruquito y como su instinto asesino, que yo también lo tengo y que descubrí la noche que me robaron, en un sueño: tenía sed de venganza.
No quiero ser como aquel niño con gafas, puteado por profesores y alumnos, que recibe 10 años después la carta para la reunión de ex alumnos del Harrilton y se carga a toda la fiesta con un lanzallamas en cada brazo mientras, con los ojos ensangrentados, grita compulsivamente JA JA JA JA- JA JA JA JA.
Pero ya no hay marcha atrás y así será, yo volveré al OCHO Y MEDIO a meter bazocazos contra las paredes y a introducir trabucos naranjeros por los rectos pertinentes mientras recito, con los ojos ensangrentados, al aire: “¡¡Y ENTONCES DIOS ENTREGÓ ESTOS MANDAMIENTOS DICIENDO: YO SOY JEHOVÁ, TU DIOS, QUE TE SAQUÉ DE LA TIERRA DE EGIPTO Y TE LIBERÉ DE LA ESCLAVITUD”[…] “EL PRIMERO”[…] Y reventare el escenario llenito de modernos “AMARÁS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS.”[…] “EL SEGUNDO” […] Y le acuchillaré la cara sudada a un camarero “NO PRONUNCIARAS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO”… “El 7º: NO ROBARASSS!!!!” y comenzaré la barrida general con la escopeta automática, y empezaran a saltar por los aires ojos y brazos y sangre y pastillas y pitillos y converses y cabezas con flequillos. Ya sé que no serán los mismos que me robaron, que será gente inocente, pero vaya, yo también lo era aquel Agosto de 2005.






