DIARIO DE MI ADOLESCENCIA (MARZO-ABRIL 1983)
Antes que nada, muchísimas gracias a todos por vuestros comentarios sobre el autodefinido. Me alegro de que os haya gustado. Los que queráis la foto os la puedo enviar, pero imagino que se puede guardar desde el blog.

DIARIO DE MI ADOLESCENCIA
27 de marzo 1983
Domingo por la noche. Ha sido un fin de semana intenso. Los dos días saliendo con Macarena y Alicia. Son dos de las chicas que conocí hace unas semanas. Me las encontré ayer sábado en la calle de nuevo, y me dijeron si podían ir conmigo a pasear un rato. Así que fuimos a tomar algo, aparte del paseo, y esta tarde hemos ido al cine. Bien, bien, no está nada mal. Como amigos no está nada mal, pero no me veo saliendo en serio con ninguna de las dos. De todas formas... Macarena es bien simpática y con una carilla muy dulce. No sé, no sé... De momento, así está muy bien. No quiero más desengaños, que me enamoro, y después me la dan con queso.
29 de marzo 1983
Acabo de recibir llamadas muy extrañas. Cuando cojo el teléfono no contesta nadie, y sin embargo, se oyen risitas...
Mi tía me ha dicho que ayer por la tarde, cuando no estaba, llamaron varias veces, y en una de esas llamadas preguntaron por mí:
-¿Está Mark?
-No, ahora no, ha salido. ¿Pero quién es? ¿Le digo algo cuando regrese?
-No, déjelo, déjelo.
Desconozco quiénes podrán ser, porque yo el teléfono... no se lo he dado a nadie, a menos que... pero no, Susana no puede ser, ya no. Carece de sentido. Sería una burla. Por otra parte... he conocido a mucha gente durante este mes, especialmente aquel día que conocí tantas chicas, pero... no les dí el teléfono y además, ¿para qué iban a llamarme?
30 de marzo 1983
Han terminado las clases. ¡Viva la Semana Santa! Esta misma mañana parto con mi tío Juan para Bunyol, un pueblecito de Valencia que se encuentra en la montaña. Pero no allí mismo, sino aún más lejos, unos cuantos kilómetros más allá, donde mi tío de Valencia (hermano de mi otro tío Juan) tiene una casita. Allí marca cerca de 1.000 metros sobre el nivel del mar. Ya de pequeño me llevaban mis padres, pero al cambiar nuestras vidas todo pasó a ser diferente, y al no llevarse bien mis tíos de Valencia (que habían acogido a mi hermana) con los tíos-abuelos que me habían acogido a mí, hasta hace dos años no había vuelto a tan bonito lugar.
Lo mejor es que estaré de nuevo con Cris, cuando apenas hace unos días que estuve con ella en Valencia. Si esto fuera así siempre...
Estoy pensando que quizás, mientras esté en Bunyol, Laura me escriba y no pueda leer su carta hasta que regrese. Pero bueno, lo más importante ahora es que voy a estar con mi hermana. A la vuelta ya veré que me encuentro...

Älbum de Suzi Quatro donde se incluye "HEART OF STONE" (CORAZÓN DE PIEDRA)
31 de marzo 1983
Es increíble estar aquí, rodeado de árboles, de naturaleza viva. No hay nada como esto, salvo claro está, la playa. Ayer por la noche hacía un poquillo de frío, pero se estaba tan bien observando las estrellas, escuchando el ruido de los grillos...
Mis primos son unas personas estupendas. Dos de ellos son gemelos, y si no los conociera bien, podría confundirles fácilmente. Se llaman Vicente y José. Menos mal que sé distinguirles. Después hay otro chico, Álex, con quien estuve de marcha en fallas, y tres chicas más. Un montón de primos. Álex es de mi edad, pero con los gemelos y las chicas me llevo igual de bien. La más pequeñita, Maria José, que solo tiene 3 años, es un encanto de niña. Y quiere estar conmigo a todas horas.
Todos juntos, los ocho, porque falta añadir a mi hermana Cris, parecemos los de “Verano Azul”, cada uno con una bici, pero cambiando la playa por la montaña. ¡Que chiquillería!
En la casita somos en total unos veintidós, contando los mayores. Menos mal que hay espacio para todos. No es grande, pero cabemos. En algunas habitaciones hay varias literas, así que todos tienen cama. Cuando viene más gente, hay otra casita cercana cuyo vecino es muy amigo de mi tío, y se la ceden para acoger a los visitantes. Da gusto montar esas comidas llenas de gente querida y con la que te sientes muy feliz. Espero que para el verano pueda volver y pasar más tiempo como Cris, que por cierto no cabe de gozo al estar conmigo. Al verme se puso a llorar de emocionada que estaba. Sé que cuando yo tenga que regresar con mis tíos-abuelos volverá a llorar y yo tendré que consolarla como pueda, porque no hay otro remedio.

1 de abril 1983
Mi hermana y yo nos hemos pasado gran parte de la mañana cantando varias de las canciones que se escuchan en la radio. Dos son las que más, una de Suzi Quatro (Corazón de piedra), y otra de Eddy Grant (I don' t wanna dance). Esta última ya la cantábamos en fallas, y nos traía recuerdos de esos días. Está radiante, feliz, y quisiera verla siempre así. No puedo soportar cuando está deprimida o me llama para decirme que no sabe que está haciendo en este mundo. Madre mía, si solo tiene 13 años.
-Mañana sábado te irás otra vez, y tendré que esperar ni se sabe el tiempo para volver a estar contigo. ¿Tu puedes asimilar eso? Yo no, y no me conformo, aunque no me quede más remedio -esto me lo dice con tanta tristeza que mitiga la felicidad de todos los momentos anteriores, en que lo pasamos riendo y jugando-.
Y me doy cuenta de que han pasado ya más de 7 años desde la muerte de mis padres, y nos sigue costando superar, a pesar de que no podemos quejarnos de nada, el haber tenido que vivir todos los hermanos separados. Al menos mi hermana, en gran parte.
2 de abril 1983
Esta tarde nos marchamos de Bunyol. Ya se acabó lo bueno. Pero quiero pensar en que el verano llegará pronto, y podremos disfrutar nuevamente de este entorno.
Ayer por la noche, estando con los gemelos, Vicente y José, sucedió algo increíble. Se habían acostado todos, y nosotros tres nos quedamos, como todas las noches, a jugar al póquer. De repente vimos algo muy extraño en el cielo, y tuvimos claro que no era un avión porque, aparte de que volaba muy rápido, era redondo y cambiaba de colores continuamente. Nos quedamos paralizados, y sólo cuando lo perdimos de vista nuestras miradas se cruzaron, con cara de asombro.
-¿Habéis visto? -decía José.
-¡Vaya que sí! -contesté yo-. Pero sabéis que os digo: Da igual lo que hayáis visto, mañana no os va a creer nadie, y además si insistimos lo único que conseguiremos es que se rían de nosotros, así que...
-Claro, tienes razón, mejor dejarlo -ahora era Vicente quien hablaba-. Mi padre, cada vez que le hablo de este tema, le sienta fatal. ¡Dedícate a estudiar y olvida esas burdas historias de ovnis!
Lo escribo en el diario, para que algún día pueda recordarlo, porque sé que después de hoy olvidaré lo que he visto, y ya no me quedaría ni siquiera la duda. Desconozco cuando repasaré de nuevo mi propio diario, pero si lo hago alguna vez, intentaré hacer memoria...
(El presente: ¡Que puedo decir! No estaba en mi memoria, y yo mismo me he quedado sorprendido con esto, pero... no sé, pudo ser cualquier cosa, ya no estoy seguro, y todo está tan borroso en mi mente... Siento dejaros con la duda. Lo único que puedo decir es que verse, se ven muchas cosas por la noche, pero atreverse a asegurar que todo lo extraño es un objeto volante no identificado...)

DIARIO DE MI ADOLESCENCIA
27 de marzo 1983
Domingo por la noche. Ha sido un fin de semana intenso. Los dos días saliendo con Macarena y Alicia. Son dos de las chicas que conocí hace unas semanas. Me las encontré ayer sábado en la calle de nuevo, y me dijeron si podían ir conmigo a pasear un rato. Así que fuimos a tomar algo, aparte del paseo, y esta tarde hemos ido al cine. Bien, bien, no está nada mal. Como amigos no está nada mal, pero no me veo saliendo en serio con ninguna de las dos. De todas formas... Macarena es bien simpática y con una carilla muy dulce. No sé, no sé... De momento, así está muy bien. No quiero más desengaños, que me enamoro, y después me la dan con queso.
29 de marzo 1983
Acabo de recibir llamadas muy extrañas. Cuando cojo el teléfono no contesta nadie, y sin embargo, se oyen risitas...
Mi tía me ha dicho que ayer por la tarde, cuando no estaba, llamaron varias veces, y en una de esas llamadas preguntaron por mí:
-¿Está Mark?
-No, ahora no, ha salido. ¿Pero quién es? ¿Le digo algo cuando regrese?
-No, déjelo, déjelo.
Desconozco quiénes podrán ser, porque yo el teléfono... no se lo he dado a nadie, a menos que... pero no, Susana no puede ser, ya no. Carece de sentido. Sería una burla. Por otra parte... he conocido a mucha gente durante este mes, especialmente aquel día que conocí tantas chicas, pero... no les dí el teléfono y además, ¿para qué iban a llamarme?
30 de marzo 1983
Han terminado las clases. ¡Viva la Semana Santa! Esta misma mañana parto con mi tío Juan para Bunyol, un pueblecito de Valencia que se encuentra en la montaña. Pero no allí mismo, sino aún más lejos, unos cuantos kilómetros más allá, donde mi tío de Valencia (hermano de mi otro tío Juan) tiene una casita. Allí marca cerca de 1.000 metros sobre el nivel del mar. Ya de pequeño me llevaban mis padres, pero al cambiar nuestras vidas todo pasó a ser diferente, y al no llevarse bien mis tíos de Valencia (que habían acogido a mi hermana) con los tíos-abuelos que me habían acogido a mí, hasta hace dos años no había vuelto a tan bonito lugar.
Lo mejor es que estaré de nuevo con Cris, cuando apenas hace unos días que estuve con ella en Valencia. Si esto fuera así siempre...
Estoy pensando que quizás, mientras esté en Bunyol, Laura me escriba y no pueda leer su carta hasta que regrese. Pero bueno, lo más importante ahora es que voy a estar con mi hermana. A la vuelta ya veré que me encuentro...

Älbum de Suzi Quatro donde se incluye "HEART OF STONE" (CORAZÓN DE PIEDRA)
31 de marzo 1983
Es increíble estar aquí, rodeado de árboles, de naturaleza viva. No hay nada como esto, salvo claro está, la playa. Ayer por la noche hacía un poquillo de frío, pero se estaba tan bien observando las estrellas, escuchando el ruido de los grillos...
Mis primos son unas personas estupendas. Dos de ellos son gemelos, y si no los conociera bien, podría confundirles fácilmente. Se llaman Vicente y José. Menos mal que sé distinguirles. Después hay otro chico, Álex, con quien estuve de marcha en fallas, y tres chicas más. Un montón de primos. Álex es de mi edad, pero con los gemelos y las chicas me llevo igual de bien. La más pequeñita, Maria José, que solo tiene 3 años, es un encanto de niña. Y quiere estar conmigo a todas horas.
Todos juntos, los ocho, porque falta añadir a mi hermana Cris, parecemos los de “Verano Azul”, cada uno con una bici, pero cambiando la playa por la montaña. ¡Que chiquillería!
En la casita somos en total unos veintidós, contando los mayores. Menos mal que hay espacio para todos. No es grande, pero cabemos. En algunas habitaciones hay varias literas, así que todos tienen cama. Cuando viene más gente, hay otra casita cercana cuyo vecino es muy amigo de mi tío, y se la ceden para acoger a los visitantes. Da gusto montar esas comidas llenas de gente querida y con la que te sientes muy feliz. Espero que para el verano pueda volver y pasar más tiempo como Cris, que por cierto no cabe de gozo al estar conmigo. Al verme se puso a llorar de emocionada que estaba. Sé que cuando yo tenga que regresar con mis tíos-abuelos volverá a llorar y yo tendré que consolarla como pueda, porque no hay otro remedio.

1 de abril 1983
Mi hermana y yo nos hemos pasado gran parte de la mañana cantando varias de las canciones que se escuchan en la radio. Dos son las que más, una de Suzi Quatro (Corazón de piedra), y otra de Eddy Grant (I don' t wanna dance). Esta última ya la cantábamos en fallas, y nos traía recuerdos de esos días. Está radiante, feliz, y quisiera verla siempre así. No puedo soportar cuando está deprimida o me llama para decirme que no sabe que está haciendo en este mundo. Madre mía, si solo tiene 13 años.
-Mañana sábado te irás otra vez, y tendré que esperar ni se sabe el tiempo para volver a estar contigo. ¿Tu puedes asimilar eso? Yo no, y no me conformo, aunque no me quede más remedio -esto me lo dice con tanta tristeza que mitiga la felicidad de todos los momentos anteriores, en que lo pasamos riendo y jugando-.
Y me doy cuenta de que han pasado ya más de 7 años desde la muerte de mis padres, y nos sigue costando superar, a pesar de que no podemos quejarnos de nada, el haber tenido que vivir todos los hermanos separados. Al menos mi hermana, en gran parte.
2 de abril 1983
Esta tarde nos marchamos de Bunyol. Ya se acabó lo bueno. Pero quiero pensar en que el verano llegará pronto, y podremos disfrutar nuevamente de este entorno.
Ayer por la noche, estando con los gemelos, Vicente y José, sucedió algo increíble. Se habían acostado todos, y nosotros tres nos quedamos, como todas las noches, a jugar al póquer. De repente vimos algo muy extraño en el cielo, y tuvimos claro que no era un avión porque, aparte de que volaba muy rápido, era redondo y cambiaba de colores continuamente. Nos quedamos paralizados, y sólo cuando lo perdimos de vista nuestras miradas se cruzaron, con cara de asombro.
-¿Habéis visto? -decía José.
-¡Vaya que sí! -contesté yo-. Pero sabéis que os digo: Da igual lo que hayáis visto, mañana no os va a creer nadie, y además si insistimos lo único que conseguiremos es que se rían de nosotros, así que...
-Claro, tienes razón, mejor dejarlo -ahora era Vicente quien hablaba-. Mi padre, cada vez que le hablo de este tema, le sienta fatal. ¡Dedícate a estudiar y olvida esas burdas historias de ovnis!
Lo escribo en el diario, para que algún día pueda recordarlo, porque sé que después de hoy olvidaré lo que he visto, y ya no me quedaría ni siquiera la duda. Desconozco cuando repasaré de nuevo mi propio diario, pero si lo hago alguna vez, intentaré hacer memoria...
(El presente: ¡Que puedo decir! No estaba en mi memoria, y yo mismo me he quedado sorprendido con esto, pero... no sé, pudo ser cualquier cosa, ya no estoy seguro, y todo está tan borroso en mi mente... Siento dejaros con la duda. Lo único que puedo decir es que verse, se ven muchas cosas por la noche, pero atreverse a asegurar que todo lo extraño es un objeto volante no identificado...)
Comentario:
Suzi Quatro!!!! bien por ti..!
Por cierto, la nota ACTUAL está muy bien... yo soy de esas que olvidan muchas cosas, no hace mucho me convertí en un sitio en la reina de los lapsus por mis olvidos (hasta confundo palabras jajaaaa)
Un beso
Anika
.
Por cierto, la nota ACTUAL está muy bien... yo soy de esas que olvidan muchas cosas, no hace mucho me convertí en un sitio en la reina de los lapsus por mis olvidos (hasta confundo palabras jajaaaa)
Un beso
Anika
.
Comentario:
un poco triste la historia, me gusta como lo cuentas, y el ovni ¿para que comerse la cabeza? una estrella fugaz
un saludo
un saludo
Comentario:
Suzi Q, qué recuerdos. Yo recuerdo haber visto algo extraño también, pero naie te cree. Una vez en Torremolinos y otra en la sierra. Lo que pasa es que esta de la sierra se repitió durante una semana, por la tarde, y todas las tardes mi perra ladraba y aullaba a "esa luz en el cielo"
Comentario:
Mi hermano con mis padres y yo con mis abuelos. La de veces que he contado que tenía un hermano, como si fuera la única niña que tuviera uno. Solo que cuando lo conocí, mi hermano tenía 8 años y yo 11. No fue un encuentro muy afortunado.
Besos de una maia.
Besos de una maia.
Comentario:
De noche todos los gatos son pardos..........
Aquí una reconoce que cuando el conocimiento no le llegaba a las rodillas (a eso de los 13 años) conseguí el teléfono del chico que me gustaba (menuda soy yo interrogando gente), lo llamaba y pasaba minutos y minutos al otro lado del teléfono callada como una mema oyendo todo lo que al nene se le ocurría decir, según lo inspirado (o acompañado) que estuviese esa tarde, hasta que él se cansaba y colgaba (las facturas ....ni te cuento). Las mujeres.....uff las mujeres....
Aquí una reconoce que cuando el conocimiento no le llegaba a las rodillas (a eso de los 13 años) conseguí el teléfono del chico que me gustaba (menuda soy yo interrogando gente), lo llamaba y pasaba minutos y minutos al otro lado del teléfono callada como una mema oyendo todo lo que al nene se le ocurría decir, según lo inspirado (o acompañado) que estuviese esa tarde, hasta que él se cansaba y colgaba (las facturas ....ni te cuento). Las mujeres.....uff las mujeres....
Comentario:
Que recuerdos esas canciones..., ni que en ese año yo ta tenía hijos.., son canciones de una vida.
Un beso.
Un beso.
Comentario:
Me alegro de que todo vaya bien....besitos
Comentario:
¡lo que pueden "imaginarse" los ojos de un niño!