"HOY TE ESCRIBÍ UNA CARTA"...
Por Laura Doltz
17 de octubre de 1990
Querido e inapreciable (no tienes precio, ¿eh?) AMIGO MARK...
Acabas de llamarme por teléfono y probablemente nos veamos mañana, pero quería aprovechar este poco tiempo libre para escribirte.
Si nos vemos mañana te enseñaré las fotos para que tú elijas las que quieras. Si no conseguimos vernos te mandaré las 3 que más me gustan a mí, aunque (parece mentira) me gustan casi todas, y eso es algo que resulta increíble en mí.

Reverso de una postal incluida en la carta de Laura.
En estos momentos debería estar memorizando unos folios para la clase de contabilidad de esta tarde, pero ayer me ocurrió una cosa muy curiosa. Mientras veía la película, escribí resumiendo en un folio lo que debía memorizar, y luego me fui a dormir. El problema fue que, a pesar de que ya era la 1 de la madrugada, no conseguía dormir. Tenía metido en la cabeza un ruido tan ensordecedor que me impedía hacerlo. Di vueltas y más vueltas en la cama para intentar conciliar el sueño... y nada.
De repente pensé que podía intentar recordar lo que debía memorizar para hoy y... ¡me lo sabía casi todo! Lo repasé una y otra vez hasta que me dormí.
En cuanto termine de escribirte, haré un repaso para lo que me falta memorizar. Espero no quedar mal el segundo día de clase con “Loles”, la profesora.
¿Sabes? Ahora tengo un “tic” nervioso en el dedo gordo de la mano derecha. ¡No te puedes imaginar la risa y el fastidio que me causa ese tic! Ayer, en clase, nos moríamos de la risa. Yo iba enseñándole a todo el mundo el tic de mi dedo, pero ¡nunca miraban cuando les avisaba! Y cuando miraban, ya no había tic. Pero, por supuesto, sigue fastidiándome contínuamente. De todas formas, más vale ese tic nervioso que los dolores de espalda o de estómago que me causaban los nervios.
¡Ah! ¡Qué tarjeta tan DIVINA-ESPECIAL-PRECIOSA-ACERTADA me has enviado! Y digo “acertada” porque Gardfield/Isidoro ¡me encanta!
A mí también me faltas tú, pero por suerte, te tengo y eso me hace siempre feliz. Gracias por la tarjeta. “Thank’s”.

Quiero contarte cosas que van a sorprenderte. Se trata de Nardo. Quizás porque mi primer gran amor lo tuve a los 15 y 16 años, y quizá porque la única vez que salí en serio con un chico fue a los 17, lo demás, o sea, las demás relaciones me las tomé más a la ligera. Eso hizo que tras salir un tiempo con un chico, cuando la historia terminaba, me sentía mal y defraudada, pero nunca sentía nada demasiado especial más de dos semanas al salir con un chico. Por ello, al terminar una relación, me fastidiaba pero no sufría por ellos. ¿Entiendes lo que quiero decirte? Hubo una temporada en la que decidí dejar de salir con chicos hasta que ocurriera algo verdaderamente especial, pero acabé saliendo con un amigo mío llamado “Luismi”. Él me conoce mejor que nadie, casi incluso mejor que yo me conozco a mí misma.
No resultó, pero gracias a que éramos –y lo somos- muy buenos amigos, nosotros no acabamos mal. Al contrario, aún nos vemos muy a menudo y sé que él me quiere, pero que como pareja, no congeniamos.
Salir con Nardo resultó muy bonito. Salíamos a cenar a restaurantes muy especiales, íbamos juntos al cine, pasábamos horas relajantes mirando las estrellas. Como verás, un toque de romanticismo sí que hubo en nuestra relación. Pero como ya te conté, se acabó.
Pero para más sorpresa, ayer me llamó por teléfono y ¿sabes qué me dijo? Que el día anterior me había llamado tres veces y yo no estaba. En fin... sigo creyendo que Nardo no tiene las cosas muy claras, porque él me llamó tras recibir la séptima y octava carta que le mandé, y esas, eran casi cartas de amor. No exactamente de amor, pero casi, y es que soy una persona que puede resultar fría a la vista, estúpida e irritable, pero también tengo ganas de dar amor, y las cartas que le escribí a Nardo eran vías de ilusión y escape e ilimitada imaginación en la que podía ser yo por dentro.
Sin embargo, como siempre, al terminar la relación, se acabó también la imaginación y las ilusiones, y las dos siguientes cartas que le mandé a Nardo fueron una demostración de lo que te he dicho. Y esas cartas, él aún no las ha recibido. No sé si cuando las lea me volverá a llamar. He deducido que él leyó una de esas bonitas cartas y sintió deseos de hablar conmigo, pero nada más.
Yo sé que algún día tendré mi oportunidad en la que daré y recibiré amor incondicionalmente. Ese día tocarán las campanas, como dicen en casa.

Anverso de una postal incluída en la carta de Laura.
Como ya sabes, hace días que voy a clase, y eso, aunque me llena de agobios, también me llena de ilusión. En clase estoy rodeada de gente, amigos y amigas que están siempre conmigo, con los que me siento bien, y que no me olvidan. ¡Con decirte que Noel, un amigo, se pasa el día llamándome a gritos en mitad de la clase y ya no hay profesores que no nos conozcan por lo revolucionarios que somos! En fin, ahora entenderás las ganas que tenía de comenzar las clases y estar de nuevo rodeada de gente.
Bueno, ahora sabrás que no he dejado de fumar. Ni siquiera lo intenté, pero si nos vemos mañana, cuando leas esta carta ya sabrás toda la historia.
Voy a tener que terminar la carta si quiero tener tiempo para hacerme la comida, tomar después mi café, y repasar.
Tengo ganas de que llegue ya mañana para vernos y charlar animadamente. ¡Con eso de que nos vemos de “uvas a peras”!...
En fin, me despido por hoy hasta una próxima carta.
Muchos, muchos besos y abrazos de tu gran amiga Laura, que jamás, pase lo que pase, te olvidará...
Tuya, sinceramente
Laura Doltz
17 de octubre de 1990
Querido e inapreciable (no tienes precio, ¿eh?) AMIGO MARK...
Acabas de llamarme por teléfono y probablemente nos veamos mañana, pero quería aprovechar este poco tiempo libre para escribirte.
Si nos vemos mañana te enseñaré las fotos para que tú elijas las que quieras. Si no conseguimos vernos te mandaré las 3 que más me gustan a mí, aunque (parece mentira) me gustan casi todas, y eso es algo que resulta increíble en mí.

Reverso de una postal incluida en la carta de Laura.
En estos momentos debería estar memorizando unos folios para la clase de contabilidad de esta tarde, pero ayer me ocurrió una cosa muy curiosa. Mientras veía la película, escribí resumiendo en un folio lo que debía memorizar, y luego me fui a dormir. El problema fue que, a pesar de que ya era la 1 de la madrugada, no conseguía dormir. Tenía metido en la cabeza un ruido tan ensordecedor que me impedía hacerlo. Di vueltas y más vueltas en la cama para intentar conciliar el sueño... y nada.
De repente pensé que podía intentar recordar lo que debía memorizar para hoy y... ¡me lo sabía casi todo! Lo repasé una y otra vez hasta que me dormí.
En cuanto termine de escribirte, haré un repaso para lo que me falta memorizar. Espero no quedar mal el segundo día de clase con “Loles”, la profesora.
¿Sabes? Ahora tengo un “tic” nervioso en el dedo gordo de la mano derecha. ¡No te puedes imaginar la risa y el fastidio que me causa ese tic! Ayer, en clase, nos moríamos de la risa. Yo iba enseñándole a todo el mundo el tic de mi dedo, pero ¡nunca miraban cuando les avisaba! Y cuando miraban, ya no había tic. Pero, por supuesto, sigue fastidiándome contínuamente. De todas formas, más vale ese tic nervioso que los dolores de espalda o de estómago que me causaban los nervios.
¡Ah! ¡Qué tarjeta tan DIVINA-ESPECIAL-PRECIOSA-ACERTADA me has enviado! Y digo “acertada” porque Gardfield/Isidoro ¡me encanta!
A mí también me faltas tú, pero por suerte, te tengo y eso me hace siempre feliz. Gracias por la tarjeta. “Thank’s”.

Quiero contarte cosas que van a sorprenderte. Se trata de Nardo. Quizás porque mi primer gran amor lo tuve a los 15 y 16 años, y quizá porque la única vez que salí en serio con un chico fue a los 17, lo demás, o sea, las demás relaciones me las tomé más a la ligera. Eso hizo que tras salir un tiempo con un chico, cuando la historia terminaba, me sentía mal y defraudada, pero nunca sentía nada demasiado especial más de dos semanas al salir con un chico. Por ello, al terminar una relación, me fastidiaba pero no sufría por ellos. ¿Entiendes lo que quiero decirte? Hubo una temporada en la que decidí dejar de salir con chicos hasta que ocurriera algo verdaderamente especial, pero acabé saliendo con un amigo mío llamado “Luismi”. Él me conoce mejor que nadie, casi incluso mejor que yo me conozco a mí misma.
No resultó, pero gracias a que éramos –y lo somos- muy buenos amigos, nosotros no acabamos mal. Al contrario, aún nos vemos muy a menudo y sé que él me quiere, pero que como pareja, no congeniamos.
Salir con Nardo resultó muy bonito. Salíamos a cenar a restaurantes muy especiales, íbamos juntos al cine, pasábamos horas relajantes mirando las estrellas. Como verás, un toque de romanticismo sí que hubo en nuestra relación. Pero como ya te conté, se acabó.
Pero para más sorpresa, ayer me llamó por teléfono y ¿sabes qué me dijo? Que el día anterior me había llamado tres veces y yo no estaba. En fin... sigo creyendo que Nardo no tiene las cosas muy claras, porque él me llamó tras recibir la séptima y octava carta que le mandé, y esas, eran casi cartas de amor. No exactamente de amor, pero casi, y es que soy una persona que puede resultar fría a la vista, estúpida e irritable, pero también tengo ganas de dar amor, y las cartas que le escribí a Nardo eran vías de ilusión y escape e ilimitada imaginación en la que podía ser yo por dentro.
Sin embargo, como siempre, al terminar la relación, se acabó también la imaginación y las ilusiones, y las dos siguientes cartas que le mandé a Nardo fueron una demostración de lo que te he dicho. Y esas cartas, él aún no las ha recibido. No sé si cuando las lea me volverá a llamar. He deducido que él leyó una de esas bonitas cartas y sintió deseos de hablar conmigo, pero nada más.
Yo sé que algún día tendré mi oportunidad en la que daré y recibiré amor incondicionalmente. Ese día tocarán las campanas, como dicen en casa.

Anverso de una postal incluída en la carta de Laura.
Como ya sabes, hace días que voy a clase, y eso, aunque me llena de agobios, también me llena de ilusión. En clase estoy rodeada de gente, amigos y amigas que están siempre conmigo, con los que me siento bien, y que no me olvidan. ¡Con decirte que Noel, un amigo, se pasa el día llamándome a gritos en mitad de la clase y ya no hay profesores que no nos conozcan por lo revolucionarios que somos! En fin, ahora entenderás las ganas que tenía de comenzar las clases y estar de nuevo rodeada de gente.
Bueno, ahora sabrás que no he dejado de fumar. Ni siquiera lo intenté, pero si nos vemos mañana, cuando leas esta carta ya sabrás toda la historia.
Voy a tener que terminar la carta si quiero tener tiempo para hacerme la comida, tomar después mi café, y repasar.
Tengo ganas de que llegue ya mañana para vernos y charlar animadamente. ¡Con eso de que nos vemos de “uvas a peras”!...
En fin, me despido por hoy hasta una próxima carta.
Muchos, muchos besos y abrazos de tu gran amiga Laura, que jamás, pase lo que pase, te olvidará...
Tuya, sinceramente
Laura Doltz
Comentario:
Muy bonito el mensaje de la postal, pero muy difícil de llevarlo a cabo.
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Me encanta el deseo de escribir, de comunciarse contigo justo en ese momento, aunque esté a punto de verte.
Besos de una maia.
Besos de una maia.
Comentario:
Las cartas en papel, son trozos de vida resguardadas en letras llenas de recuerdos.


Comentario:
La magia de las cartas, recibirlas era un nuevo regalo lleno de ilusiones y esperanzas.
Me ha gustado mucho el dibujo,
un abrazo.
Me ha gustado mucho el dibujo,
un abrazo.
Comentario:
¡Dios! cómo me gusta leer esas cartas.
Gracias Mark
UN BESO ENORME.
Gracias Mark
UN BESO ENORME.
Comentario:
las cartas de laura son siempre geniales
Besitos salados de CHOI
Besitos salados de CHOI
Comentario:
Primero... muy bonita letra de tu amiga.
Segundo... Bomito dibujo; y quiza sea la verdad aunque sea dificil de hacerlo...
Vaya recuerdos mi buen amigo, bonitos recuerdos, portate bien jejeje..
Un abrazo
Segundo... Bomito dibujo; y quiza sea la verdad aunque sea dificil de hacerlo...
Vaya recuerdos mi buen amigo, bonitos recuerdos, portate bien jejeje..
Un abrazo
Comentario:
Ostras!esa letra se parece a la mía! :o BEsoss
Comentario:
A veces es mejor la comunicación por teléfono, pero entonces no nos quedarían estos recuerdos que tú guardas tan celosamente.
Besitos
Besitos
Comentario:
Estaba poniendo "ladina" en el nombre del comentario y cuando me he dado cuenta había puesto "laura", jajajaa. La verdad es que son unas cartas preciosas, me dejan "sin sentío". Son recuerdos que no tienen precio, el primer amor, el primer beso, el primer.....llegará también???, jajaajaa.
PD: gracias por compartir esa ciber-experiencia en mi blog, ojalá sirvan para hacernos a todos un poquito más precavidos en estos temas. Saludis.
PD: gracias por compartir esa ciber-experiencia en mi blog, ojalá sirvan para hacernos a todos un poquito más precavidos en estos temas. Saludis.
Comentario:
¿como olvidar a alquien tan "volvado" en los demas?
¿seguro que el corazon te cabe en el pecho?
¿seguro que el corazon te cabe en el pecho?