"HOY TE ESCRIBÍ UNA CARTA"...
¿CASUALIDAD O DESTINO?
Por Laura Doltz

Valencia, 13 de noviembre de 1990
¡Queridísimo amigo Mark!
Aquí estoy de nuevo dispuesta a contarte algunas cosillas y a responderte una carta que recibí ayer.
Mark, si has elegido “Introducción a la Psicología” me parece estupendo, porque ese tema es realmente interesante y creo que servible en muchos aspectos. Buena elección.
Veo que sigues siendo asiduo a los programas de radio, y encima resulta que eres un chico con suerte porque te llevas premios. ¡Ah! Y por lo que he leído puedes hacerte famoso en el programa. Pero no es necesario que me envíes ningún regalo. Si te toca repetido es otra cosa pero si no lo tienes quédatelo tú. ¿No crees que es mejor?
De todas formas gracias por el detalle.
Otra cosa: El día que me acompañaste al Instituto debías estar pensando en las musarañas porque ¿sabes?, Raquel no es rubia. Muy al contrario, es más bien una chica de pelo casi negro. Parece india. Pero no te preocupes, ni siquiera yo recuerdo con quién hablé cuando estuve contigo.
Por cierto, espero que hayas recibido ya las fotos. Supongo que las tendrás ya, ¿no? En fin, ya me contarás que vas a hacer con tantas.
Oye, es lógico que crea la gente que tu amigo Jaime y tu seáis hermanos, si vais mucho juntos. Verás, cuando éramos más pequeñas, la gente pensaba que mi prima y yo éramos hermanas, ¡y hasta gemelas! Y eso que ni siquiera somos primas de verdad. Pero eso sí, como si lo fuéramos.
¿Sabes? Cuanto más lo pienso más me gusta la idea. Algún día tengo que ir a tu pueblo. Pero no para pasar allí un día. Iría en vacaciones o en fiestas. Cuando se me presente la oportunidad hablaré con mi tía Remedios y te daré una sorpresa. No sé cuando será, pero sí sé que quiero y lo tengo que hacer. ¿Qué te parece la idea?
Bueno, mañana es miércoles y no tenemos clase porque hay “Evaluación cero”, y los profesores se reúnen desde las nueve del mediodía hasta las nueve de la noche. Así que los alumnos quedamos libres. Pero eso sí, con ejercicios.
Por cierto, muy original tu última carta. Me ha gustado mucho. Al principio pensé: “¿Será mi cumpleaños, que Mark me envía una tarjeta?”, y luego vi que estaba escrita como si fuera una carta. ¡Mola!
Hoy es martes y trece. Cuando lo han dicho en el informativo de “Canal 9” esta mañana, he pensado “menos mal que no soy supersticiosa”. Además, el 13 es uno de mis números preferidos. Pero por lo visto hoy estaba destinada a que las cosas no me salieran muy bien. Para empezar ha habido examen sorpresa de mecanografía y los márgenes de la máquina me han gastado una mala pasada. Luego hemos tenido el examen de contabilidad, y Loles (la profesora) nos ha puesto unos ejercicios que no iban para el examen, pero como a ella todo le importa un bledo, apenas nos hemos quejado. Lo haremos el próximo día. Así que, sea o no supersticiosa, el día no ha salido muy bien.

Mañana hacen “Starman” en Canal 9. Me he comprado una cinta para grabármela porque esa película me encanta. Y también su protagonista, Jeff Bridges.
¡Ah! ¿Sabes que el rebobinador de cintas ha resultado ser algo lento? Si no tienes prisa no hay problema, pero si quieres grabar algo y la cinta está sin rebobinar hay que hacerlo en el vídeo. Bueno, alguna desventaja debía tener.
¡Que risa! Verás, el otro día le dije a mi madre que me comprara valeriana para quitarme los nervios y dejar de sufrir insomnio, y hoy, finalmente, me la ha traído. Pero en vez de infusiones (como mi madre sabe que soy muy perezosa para hacérmela) me ha comprado cápsulas. Y, bueno, lo de la risa es porque ella me ha dicho que me la tomara y yo le he respondido que esperara para irme a dormir. Me ha convencido finalmente para que me la tomara ya aunque yo le decía que me iba a causar sueño, y mira por dónde nada más tomármela he bostezado y casi me muero de risa.
¡Vaya poder de sugestión! Nunca tengo sueño y ahora me da la sensación de que mi cuerpo pide cama y almohada. Pero no puede ser. Sólo son las 12 de la noche y hasta las 2 aprox., nada. Además, me apetece leer un buen libro.

Hablando de leer: Me estoy leyendo otro libro de “Stephen King”, mi escritor de terror favorito. Este libro se llama “La hierba del diablo” y es algo rarillo. No se parece en nada a sus otros libros.
¡He vuelto a bostezar! Mi madre me mira de reojo y me dice que me estoy sugestionando. ¿Se dice así? ¡Esto no puede ser! Me olvido de las palabras y hasta la letra me sale ya deforme...
Oye... no me has contado ningún delante de tu hija Isabel. Fíjate, el otro día estaba haciendo ejercicios de clase cuando escuché en la televisión el nombre de tu hija. Me acordé de ti inmediatamente. Bueno, ya me contarás qué locuras nuevas hace Isabel, ¿sí?
Por cierto... mi inglés no va tan bien como pensaba. Cuando intenté descrifrar “I throught you were building a raft” me quedé en la parra. Solo entendí “I Throught”. ¡Imagínate! Y encima ahora nuestra profesora de inglés ha dado a luz una niña y no creo que nos pongan sustituto de momento. Más retrasos en inglés.
Mark... tienes que decirme dónde prefieres que te mande las cartas. Verás, es posible que las recibas antes en casa, no sé. Tú eliges. De momento seguiré enviándotelas al Hospital porque como recibes muchas cartas no quiero que Patricia se mosquee o se ponga celosa sin motivos. Ya me dirás tú donde las prefieres.
Oye... eso de las fotos tridimensionales de las que me hablaste sería una gran idea si existiesen porque así pasaríamos de viajes, cartas y teléfonos. Imagínate, sacar una foto de la cartera y... vernos y hablar. ¡Magnífico! Pero improbable. Bueno, tampoco está de más tener ilusiones y soñar despiertos ¿no?
Hablas de la CASUALIDAD en tu última carta y ¿sabes una cosa? Según un amigo mío la casualidad no existe. Es el propio destino. Por cierto, lo que no te pase a ti... me encanta la historia de la pelota de tenis amarilla. Lo lógico sería decir ¡qué casualidad!
(Mark en el presente: Me dirigía a mis clases de violín, cuando poco antes de llegar a la casa de mi profesor tropecé con una pelota de tenis amarilla, que casi hizo que me cayera de bruces, y lo que hubiera sido peor, tener un terrible esguince. Afortunadamente, no sería así, pero he aquí que de repente, apareció ante mí un chiquillo de unos 8 años, llorando a lágrima viva. No pude evitar preguntarle que le pasaba, y me respondió: Es que acabo de perder una pelota de tenis blanca, la única que tenía, y con la que jugaba al frontón y me distraía. Después vienen mis amigos, y no podremos jugar. Yo tenía una pelota de tenis amarilla en mis manos, recién llegada a mí de forma misteriosa, y entonces tuve claro que era para mi triste amiguito. No podéis imaginar la inmensa alegría que le produjo el que yo le diera esa pelota de tenis. La forma en que ocurrió todo es lo que me hizo pensar en que aquello... ¡no podía ser simple casualidad!)

A mí me ocurrió una cosa también. Verás, un día después de comer, Belen (mi compañera de clase) y yo nos sentamos en el sofá de su casa a fumarnos un cigarrillo y a charlar. Entre tema y tema terminamos hablando de ovnis y extraterrestres. Su padre estaba viendo una tertulia en la televisión. De pronto, Belén y yo nos miramos sorprendidas y giramos la cabeza a la vez frente al televisor: ¡los componentes de la tertulia se habían puesto a hablar de repente sobre ovnis y extraterrestres! Nos quedamos atónitas. Y para postre ya nos habían ocurrido otras casualidades de las que ahora no me acuerdo, pero de las que Belén y yo éramos conscientes ese día.
¿Sabes? Me estoy acabando toda la tableta de chocolate que trajo mi madre de Andorra. Ya verás que depresión cojo cuando acabe con todo el chocolate y note que me culo ha aumentado. ¡Dios! Lo que me faltaba: ¡soltera y culona! ¿Te imaginas? ¡Que “depre”!
Mark... ¿cuándo será la próxima vez que nos veamos? A veces me lo pregunto y prefiero olvidarlo porque sé que aún pasará algún tiempo para que eso ocurra. Pero de momento me conformo con nuestras cartas y con saber que estás ahí, que si te necesito sé que estás ahí y que eres mi mejor amigo.
Bueno, Mark... ya me despido por hoy. La mano se me va de un lado a otro y me duele un poco la muñeca, pero... seguro que este fin de semana vuelvo a escribirte.
Besos, besazos...
No te olvida ni te olvidará, tu gran amiga “forever”
Laura Doltz
P.D. Mark: ¿Qué pasaría si se me volviese a estropear el vídeo? No podría verte. Complemento: “ONE PHOTO TUYA” ¿Sí?
Voy a pegarle un “bocao” al chocolate. Besos y hasta muy, muy pronto. Tuya, Laura.
Por Laura Doltz

Valencia, 13 de noviembre de 1990
¡Queridísimo amigo Mark!
Aquí estoy de nuevo dispuesta a contarte algunas cosillas y a responderte una carta que recibí ayer.
Mark, si has elegido “Introducción a la Psicología” me parece estupendo, porque ese tema es realmente interesante y creo que servible en muchos aspectos. Buena elección.
Veo que sigues siendo asiduo a los programas de radio, y encima resulta que eres un chico con suerte porque te llevas premios. ¡Ah! Y por lo que he leído puedes hacerte famoso en el programa. Pero no es necesario que me envíes ningún regalo. Si te toca repetido es otra cosa pero si no lo tienes quédatelo tú. ¿No crees que es mejor?
De todas formas gracias por el detalle.
Otra cosa: El día que me acompañaste al Instituto debías estar pensando en las musarañas porque ¿sabes?, Raquel no es rubia. Muy al contrario, es más bien una chica de pelo casi negro. Parece india. Pero no te preocupes, ni siquiera yo recuerdo con quién hablé cuando estuve contigo.
Por cierto, espero que hayas recibido ya las fotos. Supongo que las tendrás ya, ¿no? En fin, ya me contarás que vas a hacer con tantas.
Oye, es lógico que crea la gente que tu amigo Jaime y tu seáis hermanos, si vais mucho juntos. Verás, cuando éramos más pequeñas, la gente pensaba que mi prima y yo éramos hermanas, ¡y hasta gemelas! Y eso que ni siquiera somos primas de verdad. Pero eso sí, como si lo fuéramos.
¿Sabes? Cuanto más lo pienso más me gusta la idea. Algún día tengo que ir a tu pueblo. Pero no para pasar allí un día. Iría en vacaciones o en fiestas. Cuando se me presente la oportunidad hablaré con mi tía Remedios y te daré una sorpresa. No sé cuando será, pero sí sé que quiero y lo tengo que hacer. ¿Qué te parece la idea?
Bueno, mañana es miércoles y no tenemos clase porque hay “Evaluación cero”, y los profesores se reúnen desde las nueve del mediodía hasta las nueve de la noche. Así que los alumnos quedamos libres. Pero eso sí, con ejercicios.
Por cierto, muy original tu última carta. Me ha gustado mucho. Al principio pensé: “¿Será mi cumpleaños, que Mark me envía una tarjeta?”, y luego vi que estaba escrita como si fuera una carta. ¡Mola!
Hoy es martes y trece. Cuando lo han dicho en el informativo de “Canal 9” esta mañana, he pensado “menos mal que no soy supersticiosa”. Además, el 13 es uno de mis números preferidos. Pero por lo visto hoy estaba destinada a que las cosas no me salieran muy bien. Para empezar ha habido examen sorpresa de mecanografía y los márgenes de la máquina me han gastado una mala pasada. Luego hemos tenido el examen de contabilidad, y Loles (la profesora) nos ha puesto unos ejercicios que no iban para el examen, pero como a ella todo le importa un bledo, apenas nos hemos quejado. Lo haremos el próximo día. Así que, sea o no supersticiosa, el día no ha salido muy bien.

Mañana hacen “Starman” en Canal 9. Me he comprado una cinta para grabármela porque esa película me encanta. Y también su protagonista, Jeff Bridges.
¡Ah! ¿Sabes que el rebobinador de cintas ha resultado ser algo lento? Si no tienes prisa no hay problema, pero si quieres grabar algo y la cinta está sin rebobinar hay que hacerlo en el vídeo. Bueno, alguna desventaja debía tener.
¡Que risa! Verás, el otro día le dije a mi madre que me comprara valeriana para quitarme los nervios y dejar de sufrir insomnio, y hoy, finalmente, me la ha traído. Pero en vez de infusiones (como mi madre sabe que soy muy perezosa para hacérmela) me ha comprado cápsulas. Y, bueno, lo de la risa es porque ella me ha dicho que me la tomara y yo le he respondido que esperara para irme a dormir. Me ha convencido finalmente para que me la tomara ya aunque yo le decía que me iba a causar sueño, y mira por dónde nada más tomármela he bostezado y casi me muero de risa.
¡Vaya poder de sugestión! Nunca tengo sueño y ahora me da la sensación de que mi cuerpo pide cama y almohada. Pero no puede ser. Sólo son las 12 de la noche y hasta las 2 aprox., nada. Además, me apetece leer un buen libro.

Hablando de leer: Me estoy leyendo otro libro de “Stephen King”, mi escritor de terror favorito. Este libro se llama “La hierba del diablo” y es algo rarillo. No se parece en nada a sus otros libros.
¡He vuelto a bostezar! Mi madre me mira de reojo y me dice que me estoy sugestionando. ¿Se dice así? ¡Esto no puede ser! Me olvido de las palabras y hasta la letra me sale ya deforme...
Oye... no me has contado ningún delante de tu hija Isabel. Fíjate, el otro día estaba haciendo ejercicios de clase cuando escuché en la televisión el nombre de tu hija. Me acordé de ti inmediatamente. Bueno, ya me contarás qué locuras nuevas hace Isabel, ¿sí?
Por cierto... mi inglés no va tan bien como pensaba. Cuando intenté descrifrar “I throught you were building a raft” me quedé en la parra. Solo entendí “I Throught”. ¡Imagínate! Y encima ahora nuestra profesora de inglés ha dado a luz una niña y no creo que nos pongan sustituto de momento. Más retrasos en inglés.
Mark... tienes que decirme dónde prefieres que te mande las cartas. Verás, es posible que las recibas antes en casa, no sé. Tú eliges. De momento seguiré enviándotelas al Hospital porque como recibes muchas cartas no quiero que Patricia se mosquee o se ponga celosa sin motivos. Ya me dirás tú donde las prefieres.
Oye... eso de las fotos tridimensionales de las que me hablaste sería una gran idea si existiesen porque así pasaríamos de viajes, cartas y teléfonos. Imagínate, sacar una foto de la cartera y... vernos y hablar. ¡Magnífico! Pero improbable. Bueno, tampoco está de más tener ilusiones y soñar despiertos ¿no?
Hablas de la CASUALIDAD en tu última carta y ¿sabes una cosa? Según un amigo mío la casualidad no existe. Es el propio destino. Por cierto, lo que no te pase a ti... me encanta la historia de la pelota de tenis amarilla. Lo lógico sería decir ¡qué casualidad!
(Mark en el presente: Me dirigía a mis clases de violín, cuando poco antes de llegar a la casa de mi profesor tropecé con una pelota de tenis amarilla, que casi hizo que me cayera de bruces, y lo que hubiera sido peor, tener un terrible esguince. Afortunadamente, no sería así, pero he aquí que de repente, apareció ante mí un chiquillo de unos 8 años, llorando a lágrima viva. No pude evitar preguntarle que le pasaba, y me respondió: Es que acabo de perder una pelota de tenis blanca, la única que tenía, y con la que jugaba al frontón y me distraía. Después vienen mis amigos, y no podremos jugar. Yo tenía una pelota de tenis amarilla en mis manos, recién llegada a mí de forma misteriosa, y entonces tuve claro que era para mi triste amiguito. No podéis imaginar la inmensa alegría que le produjo el que yo le diera esa pelota de tenis. La forma en que ocurrió todo es lo que me hizo pensar en que aquello... ¡no podía ser simple casualidad!)

A mí me ocurrió una cosa también. Verás, un día después de comer, Belen (mi compañera de clase) y yo nos sentamos en el sofá de su casa a fumarnos un cigarrillo y a charlar. Entre tema y tema terminamos hablando de ovnis y extraterrestres. Su padre estaba viendo una tertulia en la televisión. De pronto, Belén y yo nos miramos sorprendidas y giramos la cabeza a la vez frente al televisor: ¡los componentes de la tertulia se habían puesto a hablar de repente sobre ovnis y extraterrestres! Nos quedamos atónitas. Y para postre ya nos habían ocurrido otras casualidades de las que ahora no me acuerdo, pero de las que Belén y yo éramos conscientes ese día.
¿Sabes? Me estoy acabando toda la tableta de chocolate que trajo mi madre de Andorra. Ya verás que depresión cojo cuando acabe con todo el chocolate y note que me culo ha aumentado. ¡Dios! Lo que me faltaba: ¡soltera y culona! ¿Te imaginas? ¡Que “depre”!
Mark... ¿cuándo será la próxima vez que nos veamos? A veces me lo pregunto y prefiero olvidarlo porque sé que aún pasará algún tiempo para que eso ocurra. Pero de momento me conformo con nuestras cartas y con saber que estás ahí, que si te necesito sé que estás ahí y que eres mi mejor amigo.
Bueno, Mark... ya me despido por hoy. La mano se me va de un lado a otro y me duele un poco la muñeca, pero... seguro que este fin de semana vuelvo a escribirte.
Besos, besazos...
No te olvida ni te olvidará, tu gran amiga “forever”
Laura Doltz
P.D. Mark: ¿Qué pasaría si se me volviese a estropear el vídeo? No podría verte. Complemento: “ONE PHOTO TUYA” ¿Sí?
Voy a pegarle un “bocao” al chocolate. Besos y hasta muy, muy pronto. Tuya, Laura.
Comentario:
Todavía y a estas alturas no estoy segura de si lo real es la casualidad o la causalidad O_O
Muy bonita la historia de la pelota de tenis. :*
Muy bonita la historia de la pelota de tenis. :*
Comentario:
Pues yo aquí me he perdido, fijate tú :D
Besitos
Besitos
Comentario:
Veo que a todos nos ha fascinado la anécdota de la pelota de tenis, es que es alucinante.
Vaya con los celos de la parienta, si esto que leemos es una de las amistades más sanas que se pueden encontrar !!. Pienso que son una enfermedad, fruto de un excesivo amor por parte de una persona insegura. Sean lo que sean, no me gustan, jajaajaaa.
Saludis.
Vaya con los celos de la parienta, si esto que leemos es una de las amistades más sanas que se pueden encontrar !!. Pienso que son una enfermedad, fruto de un excesivo amor por parte de una persona insegura. Sean lo que sean, no me gustan, jajaajaaa.
Saludis.
Comentario:
Estoy convencida de que eres un ser algo especial, te pasan cantidad de cosas que a los demás no nos pasan ¿o será que los demás ni siquera nos damos cuenta?.
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Uy, qué de vueltas a la historia de la pelota ¿no puede ser simple casualidad?.
Mi escritor de terror favorito también es Stephen King y la serie de la Torre Oscura es muy extraña, creo que no llegué a leer el último.
Besitos
Mi escritor de terror favorito también es Stephen King y la serie de la Torre Oscura es muy extraña, creo que no llegué a leer el último.
Besitos
Comentario:
Hay casualidades que emocionan, como la que redactas, o el encontrarse a una persona determinada en el lugar que menos esperas, lejos de tu casa...
Nunca creí en el destino, más bien lo creo fruto de la casualidad... sea como sea, esas cosas siempre nos hacen sentir bien por momentos :)
Tampoco creí en supersticiones como lo del 13... la única vez que llevé el 13 en mi camiseta jugando fue en un torneo que gané :) Así que dudo que traiga mala suerte :P
Un abrazo enorme, amigo mark :)
P.D: Preciosa... la canción inspira :)
Nunca creí en el destino, más bien lo creo fruto de la casualidad... sea como sea, esas cosas siempre nos hacen sentir bien por momentos :)
Tampoco creí en supersticiones como lo del 13... la única vez que llevé el 13 en mi camiseta jugando fue en un torneo que gané :) Así que dudo que traiga mala suerte :P
Un abrazo enorme, amigo mark :)
P.D: Preciosa... la canción inspira :)
Comentario:
PEDIDO A LA SOLIDARIDAD
Cada vez que intento darme de alta en la Red Ya.com, aparece un mensaje de bienvenida que dice: "Hola Cyberiana,
aún no has activado tu blog gratuito".
Cabe destacar que he activado mi weblog hace más de un mes, que posteo casi a diario y que recibo mensajes. También resulta relevante el hecho de que mi blog sigue circulando por la red como si tal cosa, pese a que yo no puedo actualizar los posts ni acceder a su configuración.
Quiero recuperar el acceso a mi blog para hacer con él lo que me plazca y necesito que alguien me informe sobre las medidas que debo tomar. Si algún blogger tiene influencias sobre la gente de Ya.com, le ruego interceda por mi y por mi querido blog, al cual solo puedo acceder para auto - dejarme comentarios.
Desde ya, muchísimas gracias.
Cada vez que intento darme de alta en la Red Ya.com, aparece un mensaje de bienvenida que dice: "Hola Cyberiana,
aún no has activado tu blog gratuito".
Cabe destacar que he activado mi weblog hace más de un mes, que posteo casi a diario y que recibo mensajes. También resulta relevante el hecho de que mi blog sigue circulando por la red como si tal cosa, pese a que yo no puedo actualizar los posts ni acceder a su configuración.
Quiero recuperar el acceso a mi blog para hacer con él lo que me plazca y necesito que alguien me informe sobre las medidas que debo tomar. Si algún blogger tiene influencias sobre la gente de Ya.com, le ruego interceda por mi y por mi querido blog, al cual solo puedo acceder para auto - dejarme comentarios.
Desde ya, muchísimas gracias.
Comentario:
Yo no creo que las cosas pasen por casualidad, muchas veces llegan porque es nuestro momento para que ocurran. De alguna forma a veces para ciertas cosas hemos de estar también preprados. No sé, es una teoría mia muy particular ;)
Un besazo enorme
Un besazo enorme
Comentario:
Solo una pequeña acotación al comentario de aroa_lk. Estoy casi convencida, y sin conocerte, de que pertenecés al primer grupo: Las personas a las que les pasan las cosas y hacen que las cosas pasen.
Besos...
Besos...
Comentario:
Diría, así de primeras, que no creo en las casualidades aunque en ocasiones me ha sobresaltado alguna de ella, tal vez la vida es una caprichosa y juega al azar con nosotros :). Me resulta más cómodo pensar que el destino depende de nosotros mismo pero no siempre llego a creerme esta afirmación...
Besotes
Besotes
Comentario:
Algunos creen que las lineas de la mano significan algo, y se empeñan en descifrarlas.. siempre creí que el destino son hitos por los que debemos pasar indiscutiblemente.. pero el camino que tracemos hasta llegar a ellos, lo marcamos nosotros...
Comentario:
Hace tiempo que no creo en las casualidades, Mark, tienes que estar siempre muy atento a todo lo que suceda a tu alrededor, formamos parte de una gran red donde todo está relacionado.
Hoy decidí tomar un camino distinto al que tomo cada día y me encontré con una persona muy especial para mi, me saludó y me dió un largo abrazo que era lo que más necesitaba en ese momento.....no creo que fuera una casualidad.
Vaya rollo te he soltado, jajaja.
Respondiendo a tu comentario en mi blog, te diré que la historia de Cecilia Gallerani es en cierta manera inventada, desde hace dias que no dejo de mirar el cuadro y me sumergí en la piel de esta mujer para saber lo que debió sentir cuando la pintaba Leonardo.
Un beso.
Hoy decidí tomar un camino distinto al que tomo cada día y me encontré con una persona muy especial para mi, me saludó y me dió un largo abrazo que era lo que más necesitaba en ese momento.....no creo que fuera una casualidad.
Vaya rollo te he soltado, jajaja.
Respondiendo a tu comentario en mi blog, te diré que la historia de Cecilia Gallerani es en cierta manera inventada, desde hace dias que no dejo de mirar el cuadro y me sumergí en la piel de esta mujer para saber lo que debió sentir cuando la pintaba Leonardo.
Un beso.
Comentario:
Estoy de acuerdo con Netesfera, hay cosas que pasan porque si, no creo que haya ningun tipo de casualidad o que forme parte de un destino que tenemos marcado desde que nacemos.
Como yo digo hay tres tipos de personas:
Las personas a las que les pasan las cosas y hacen que las cosas pasen.
Las personas que hacen que las cosas pasen.
Y las personas a las que simplemente les pasan las cosas.
Cada acto tiene su consecuencia, e igual esa casualidad viene de larepercusión del acto de una persona que ni siquiera conoces,¿quien sabe?, tal vez tu "destino" lo formen personas que no sabes ni que existen
Como yo digo hay tres tipos de personas:
Las personas a las que les pasan las cosas y hacen que las cosas pasen.
Las personas que hacen que las cosas pasen.
Y las personas a las que simplemente les pasan las cosas.
Cada acto tiene su consecuencia, e igual esa casualidad viene de larepercusión del acto de una persona que ni siquiera conoces,¿quien sabe?, tal vez tu "destino" lo formen personas que no sabes ni que existen
Comentario:
jajjaja, alguna vez he afirmado k no creo en la casualidad.... pero tp en el desnito al 100 x 100. Creo que algunas pasan porque tienen que ocurrir....