"HOY TE ESCRIBÍ UNA CARTA"...
LA PESADILLA DEL ASCENSOR
Por Laura Doltz

17 de noviembre de 1990
QUERIDÍSIMO E INCOMPARABLE AMIGO:
Te me has hecho indispensable... ¡Sí! No te rías. Verás, cada mañana voy al buzón con la esperanza de tener carta tuya. A veces pienso: “igual ya no tiene nada que contarme”, pero cuando veo un sobre con mi nombre a un lado y el tuyo en el otro, la sonrisa me sale automáticamente.
Y es que recibir carta tuya me hace realmente feliz, porque para mí leer una carta tuya es como estar contigo, hablar contigo, reír contigo... Y aunque me llegan muchas cartas tuyas, cada una que recibo no dejo de leerla una y otra vez. ¡Hasta me la llevo a clase por si me apetece volver a leerla! ¡Imagínate! Debo parecerte una exagerada, pero... es así.

¡Ah! Y aunque esté pasado de moda, a mí también me gustaría bailar un lento contigo, aunque yo debería subirme a una silla para que no me entrara dolor de cuello.
Por cierto... anoche soñé contigo. Fue un sueño extraño, pero bonito. Recuerdo muy pocas cosas. Recuerdo alguna escena y algunos detalles:
Tu y yo éramos novios. Estábamos en mi casa, pero no ésta, sino la anterior, la de Valencia, donde me viste en persona por primera vez, hace ya casi 8 años. Y tenías los ojos azules. La única escena que recuerdo nítidamente es una en la que tú estabas sentado en un sillón frente al televisor y yo estaba sentada en el suelo... ¡abrazada a una de tus piernas! ¡Si, no te rías! Había ternura en la escena. Bueno, eso es prácticamente todo lo que recuerdo. Otra cosa es que llamaban a la puerta y yo iba a abrir. También te recuerdo levantado. Ahí es donde tienes los ojos azules.
Supongo que este sueño no es como el tuyo, ya que el tuyo parecía tener algún significado doble, mientras que en el mío sólo se ve a una pareja equilibrada en un ambiente familiar. ¿Tú que opinas? Ya me lo dirás. De todos modos, mi sueño no parece otra cosa que lo que te he contado.
Por cierto, ya me parece conocer a tu amigo Jaime con lo que me has contado. Y si es tan amigo tuyo, ya lo es mío. Me gustaría conocerlo. Pero dile a Jaime que yo no soy nada fotogénica. Al contrario, este carrete de fotos parece mágico, porque yo jamás salía bien en las fotos (Mark en el presente: De eso nada.) Mis hermanas, en cambio, sí que lo son. Desde pequeñas yo siempre he notado que ellas salían guapísimas en las fotos, y yo, fatal. Quizás estas fotos son diferentes por ser en blanco y negro. No sé.
¿Sabes cuántos amigos/as de verdad tengo yo? Amigos incondicionales: Tú, Mamen e Inma... y Pepa. Creo que ahí se acaba la lista. Podría decirte algunos nombres más, pero no sé hasta que punto son realmente verdaderos amigos. Y pienso exactamente igual que tú, tener amigos reales es una auténtica suerte, y podemos sentirnos felices y afortunados. Por eso a veces te escribo lo siguiente: “Gracias por estar ahí, por existir”.
Mark, tu hija Isabel debe ser muy valiente porque cuando yo era pequeña (y mucho mayor que Isabel), no decía “Que tutto”. Recuerdo perfectamente que cuando tenía miedo (y eso ha sido durante muchos años y muchas noches) gritaba escondida bajo las sábanas sin atrever a asomarme ¡Mamáaaaa! Recuerdo también que, a mi inmovilidad le acompañaba sudor y pánico. En serio... cuando tenía miedo, tenía mucho miedo. Y mi pobre madre no dormía casi nunca porque si no era yo la que gritaba era Marta.
¿Y sabes por qué te he dicho “muchos años y muchas noches”? Verás, desde muy pequeña y prácticamente hasta los 8 años tuve pesadillas casi todas las noches. He tenido varias pesadillas diferentes y hasta una en cada lugar. Me explico. En Valencia tenía una que luego te contaré, y en el pueblo (en el primer chalet que tuve), tenía otra. Y te puedo asegurar que yo no me conformaba con decir “Qué susto” o en mi caso “Que zuzto”, porque yo no pronunciaba ni la “R” ni la “S”.

La pesadilla que tuve hasta los 8 años era la siguiente: Yo vivía en el octavo piso, y en mi sueño iba subiendo las escaleras a toda prisa desde el primer piso hasta el séptimo, y es que conforme iba subiendo escaleras, el ascensor lo hacía al mismo ritmo que yo, y dentro del ascensor había monstruos. Con el sueño visual me acompañaba un ruido. Era algo así como el ruido sordo y pesado del ascensor. Yo tenía que llegar al 8º piso, pero cuando llegaba al 7º no podía más y me tiraba al suelo, haciéndome la muerta. Justo cuando se abrían las puertas del ascensor, yo me despertaba gritando.
¿Sabes? No hace mucho, una noche sentí en mi cabeza los ruidos del ascensor y abrí los ojos de golpe. Me llevé un susto tremendo pensando que aquella pesadilla infantil de la que me había librado hacía ya unos años, pudiera repetirse a los 21 ó 22 años.
¿Qué cómo conseguí librarme de la pesadilla? Seguí las instrucciones de mi madre. Enfrentarme al sueño. Volví a tener la pesadilla, y cuando en el 7º piso me tiré desfallecida al suelo, entreabrí los ojos y vi que la puerta que estaba frente a mi se abría a la vez que las puertas del ascensor, y los monstruos sí que existían, pero eran monstruos que acudían a una fiesta de disfraces, y la fiesta era en la casa donde se abría la puerta frente a mí.
(Mark en el presente: ¿Sería esa la niñita que yo vería descender de los pisos de arriba, y que se detendría a observarme mientras yo estaba sentado en el rellano de las escaleras, serio y cabizbajo, regalándome ella una tierna sonrisa quizá feliz ya por el descubrimiento de que aquello no eran en realidad monstruos sino gente disfrazada, cuando fui a ver con mis tíos-abuelos a los familiares que teníamos en Valencia tras la muerte de mi padre, y que vivían en el mismo edificio que Laura?) “Ver post: “MORIR Y RENACER”.
¡Uf! ¿Has visto? He ocupado casi toda la página para contarte mi pesadilla más famosa. Será mejor que no te cuente mi otra pesadilla, porque de lo contrario esta carta resultaría algo tétrica (Mark en el presente: ¿Me la contaste?).

Mark, me pones en tu carta “espero no aburrirte mucho con mis historias”, pero... ¿Cómo se te ocurre que pueda aburrirme yo con tus cosas? ¿Es que te aburres acaso tú con las mías? Supongo que ya me lo contarás.
¿Te has enterado de lo del fraude de “Milly Vanilly”? Lo han dicho esta noche por televisión. Ellos ponían la cara y otros las voces. Esta historia puede acabar fatal porque ellos se llevaron un premio por mi canción preferida “I gonna miss you”. ¿Tú sabías algo de esto?
Mark... ¿Has visto TWIN PEAKS? Espero que sí y que no te pierdas ni un solo capítulo, porque es la serie más intrigante y magnífica que he visto en mi vida. Y estando dirigida por “David Linch” para la pequeña pantalla, no se puede esperar menos.
Voy a despedirme por hoy, porque a pesar de no tener sueño, me siento algo cansada y eso que hoy no he ido a clase. Mi madre me ha hecho hoy un café después de la cena y ahora estoy super-desvelada. Son las 2:45 y no veo el momento de conciliar el sueño, pero habrá que intentarlo como sea.
Besos mil para lo mejor que he encontrado: Mi amigo Mark.
Tengo ganas de verte, pero esperaré pacientemente hasta la próxima oportunidad.
Siempre, Laura.
Por Laura Doltz

17 de noviembre de 1990
QUERIDÍSIMO E INCOMPARABLE AMIGO:
Te me has hecho indispensable... ¡Sí! No te rías. Verás, cada mañana voy al buzón con la esperanza de tener carta tuya. A veces pienso: “igual ya no tiene nada que contarme”, pero cuando veo un sobre con mi nombre a un lado y el tuyo en el otro, la sonrisa me sale automáticamente.
Y es que recibir carta tuya me hace realmente feliz, porque para mí leer una carta tuya es como estar contigo, hablar contigo, reír contigo... Y aunque me llegan muchas cartas tuyas, cada una que recibo no dejo de leerla una y otra vez. ¡Hasta me la llevo a clase por si me apetece volver a leerla! ¡Imagínate! Debo parecerte una exagerada, pero... es así.

¡Ah! Y aunque esté pasado de moda, a mí también me gustaría bailar un lento contigo, aunque yo debería subirme a una silla para que no me entrara dolor de cuello.
Por cierto... anoche soñé contigo. Fue un sueño extraño, pero bonito. Recuerdo muy pocas cosas. Recuerdo alguna escena y algunos detalles:
Tu y yo éramos novios. Estábamos en mi casa, pero no ésta, sino la anterior, la de Valencia, donde me viste en persona por primera vez, hace ya casi 8 años. Y tenías los ojos azules. La única escena que recuerdo nítidamente es una en la que tú estabas sentado en un sillón frente al televisor y yo estaba sentada en el suelo... ¡abrazada a una de tus piernas! ¡Si, no te rías! Había ternura en la escena. Bueno, eso es prácticamente todo lo que recuerdo. Otra cosa es que llamaban a la puerta y yo iba a abrir. También te recuerdo levantado. Ahí es donde tienes los ojos azules.
Supongo que este sueño no es como el tuyo, ya que el tuyo parecía tener algún significado doble, mientras que en el mío sólo se ve a una pareja equilibrada en un ambiente familiar. ¿Tú que opinas? Ya me lo dirás. De todos modos, mi sueño no parece otra cosa que lo que te he contado.
Por cierto, ya me parece conocer a tu amigo Jaime con lo que me has contado. Y si es tan amigo tuyo, ya lo es mío. Me gustaría conocerlo. Pero dile a Jaime que yo no soy nada fotogénica. Al contrario, este carrete de fotos parece mágico, porque yo jamás salía bien en las fotos (Mark en el presente: De eso nada.) Mis hermanas, en cambio, sí que lo son. Desde pequeñas yo siempre he notado que ellas salían guapísimas en las fotos, y yo, fatal. Quizás estas fotos son diferentes por ser en blanco y negro. No sé.
¿Sabes cuántos amigos/as de verdad tengo yo? Amigos incondicionales: Tú, Mamen e Inma... y Pepa. Creo que ahí se acaba la lista. Podría decirte algunos nombres más, pero no sé hasta que punto son realmente verdaderos amigos. Y pienso exactamente igual que tú, tener amigos reales es una auténtica suerte, y podemos sentirnos felices y afortunados. Por eso a veces te escribo lo siguiente: “Gracias por estar ahí, por existir”.
Mark, tu hija Isabel debe ser muy valiente porque cuando yo era pequeña (y mucho mayor que Isabel), no decía “Que tutto”. Recuerdo perfectamente que cuando tenía miedo (y eso ha sido durante muchos años y muchas noches) gritaba escondida bajo las sábanas sin atrever a asomarme ¡Mamáaaaa! Recuerdo también que, a mi inmovilidad le acompañaba sudor y pánico. En serio... cuando tenía miedo, tenía mucho miedo. Y mi pobre madre no dormía casi nunca porque si no era yo la que gritaba era Marta.
¿Y sabes por qué te he dicho “muchos años y muchas noches”? Verás, desde muy pequeña y prácticamente hasta los 8 años tuve pesadillas casi todas las noches. He tenido varias pesadillas diferentes y hasta una en cada lugar. Me explico. En Valencia tenía una que luego te contaré, y en el pueblo (en el primer chalet que tuve), tenía otra. Y te puedo asegurar que yo no me conformaba con decir “Qué susto” o en mi caso “Que zuzto”, porque yo no pronunciaba ni la “R” ni la “S”.

La pesadilla que tuve hasta los 8 años era la siguiente: Yo vivía en el octavo piso, y en mi sueño iba subiendo las escaleras a toda prisa desde el primer piso hasta el séptimo, y es que conforme iba subiendo escaleras, el ascensor lo hacía al mismo ritmo que yo, y dentro del ascensor había monstruos. Con el sueño visual me acompañaba un ruido. Era algo así como el ruido sordo y pesado del ascensor. Yo tenía que llegar al 8º piso, pero cuando llegaba al 7º no podía más y me tiraba al suelo, haciéndome la muerta. Justo cuando se abrían las puertas del ascensor, yo me despertaba gritando.
¿Sabes? No hace mucho, una noche sentí en mi cabeza los ruidos del ascensor y abrí los ojos de golpe. Me llevé un susto tremendo pensando que aquella pesadilla infantil de la que me había librado hacía ya unos años, pudiera repetirse a los 21 ó 22 años.
¿Qué cómo conseguí librarme de la pesadilla? Seguí las instrucciones de mi madre. Enfrentarme al sueño. Volví a tener la pesadilla, y cuando en el 7º piso me tiré desfallecida al suelo, entreabrí los ojos y vi que la puerta que estaba frente a mi se abría a la vez que las puertas del ascensor, y los monstruos sí que existían, pero eran monstruos que acudían a una fiesta de disfraces, y la fiesta era en la casa donde se abría la puerta frente a mí.
(Mark en el presente: ¿Sería esa la niñita que yo vería descender de los pisos de arriba, y que se detendría a observarme mientras yo estaba sentado en el rellano de las escaleras, serio y cabizbajo, regalándome ella una tierna sonrisa quizá feliz ya por el descubrimiento de que aquello no eran en realidad monstruos sino gente disfrazada, cuando fui a ver con mis tíos-abuelos a los familiares que teníamos en Valencia tras la muerte de mi padre, y que vivían en el mismo edificio que Laura?) “Ver post: “MORIR Y RENACER”.
¡Uf! ¿Has visto? He ocupado casi toda la página para contarte mi pesadilla más famosa. Será mejor que no te cuente mi otra pesadilla, porque de lo contrario esta carta resultaría algo tétrica (Mark en el presente: ¿Me la contaste?).

Mark, me pones en tu carta “espero no aburrirte mucho con mis historias”, pero... ¿Cómo se te ocurre que pueda aburrirme yo con tus cosas? ¿Es que te aburres acaso tú con las mías? Supongo que ya me lo contarás.
¿Te has enterado de lo del fraude de “Milly Vanilly”? Lo han dicho esta noche por televisión. Ellos ponían la cara y otros las voces. Esta historia puede acabar fatal porque ellos se llevaron un premio por mi canción preferida “I gonna miss you”. ¿Tú sabías algo de esto?
Mark... ¿Has visto TWIN PEAKS? Espero que sí y que no te pierdas ni un solo capítulo, porque es la serie más intrigante y magnífica que he visto en mi vida. Y estando dirigida por “David Linch” para la pequeña pantalla, no se puede esperar menos.
Voy a despedirme por hoy, porque a pesar de no tener sueño, me siento algo cansada y eso que hoy no he ido a clase. Mi madre me ha hecho hoy un café después de la cena y ahora estoy super-desvelada. Son las 2:45 y no veo el momento de conciliar el sueño, pero habrá que intentarlo como sea.
Besos mil para lo mejor que he encontrado: Mi amigo Mark.
Tengo ganas de verte, pero esperaré pacientemente hasta la próxima oportunidad.
Siempre, Laura.
Comentario:
La emoción de recibir una carta, de ver en la letra el reflejo de aquel o aquella que al escribir estaba pensando en ti. Cuantos recuerdos vienen a la mente y como dan ganas de seguir recibiendo o enviando esas notas escritas en papel de colores pastel y con el aroma del perfume o la loción de quien escribió.
Besos Mark
Besos Mark
Comentario:
pero k bonitoooooooooooooooooooooooo yo kiero cartas asi
jo
jo
Comentario:
Twin peaks, me encantaba. aunque tuve que verme dos veces la serie pa enterarme de todo bien. y ahora ni me acuerdo de ello. Pero bueno. Y milli vanilly, qué ojazos uno de ellos. Me encantaban. qué fraude, si señor. SAludos.
Comentario:
Me gustan esas cartas, traen muchos recuerdos. Mi hija se ha bajado Twin Peaks de internet porque era muy pequeña cuando la pusieron en la tele.
Comentario:
He vuelto meláncolica del verano y leer esta carta me hace añorar esos tiempos en los que yo me asomaba casi a diario a mi buzón esperando encontrar una carta.
Los correos son bonitos, pero al no ser manuscritos se vuelven algo impersonales. Me encanta hacer dibujitos y las caritas están muy bien, pero...
En fin, mil gracias por estos ratitos de dulzura y cariño que compartes con nosotros.
Besitos.
Los correos son bonitos, pero al no ser manuscritos se vuelven algo impersonales. Me encanta hacer dibujitos y las caritas están muy bien, pero...
En fin, mil gracias por estos ratitos de dulzura y cariño que compartes con nosotros.
Besitos.
Comentario:
Yo casi nunca recuerdo mis sueños, tengo varios pero todos feos...
Creo que soy la única española que nunca, y es completamente cierto, ha visto un capítulo de la serie esa...
Besos!!!!
Creo que soy la única española que nunca, y es completamente cierto, ha visto un capítulo de la serie esa...
Besos!!!!
Comentario:
ahh!. Si, el tema de mirar el buzón para encontrar carta de un amigo, es algo que nos pasa a todos, y más ahora con el buzon web. Es bonito tener amigos y compartir nuestras inquietudes, nuestras pequeñas cosas, y ves que en esencia, todos necesitamos de esa persona especial para compartir nuestras pesadillas y nuestros sueños.
un beso
un beso
Comentario:
Creo que hay personas que jamas dejaran de sorprendernos, que seria imposible que nos aburriesen contandonos sus cosas..
Hay personas que con las que hablar es un placer.. y a su lado el tiempo se evapora..
Enhorabuena a los 2
Hay personas que con las que hablar es un placer.. y a su lado el tiempo se evapora..
Enhorabuena a los 2
Comentario:
jeje aun recuerdo esa serie, jaja vaya la q lio el serial XD!!
ayss la carta genial, como siempre :) q bonito tener esos recuerdos guardados :)
Besitos salados de CHOI
ayss la carta genial, como siempre :) q bonito tener esos recuerdos guardados :)
Besitos salados de CHOI
Comentario:
Que suerte de recibir cartas así, tan llenas de amor y amistad.
Gracias por compartirlas, Mark, me haces retroceder al pasado a mi también, bueno en los tres últimos post no paras!!!
Un beso.
Gracias por compartirlas, Mark, me haces retroceder al pasado a mi también, bueno en los tres últimos post no paras!!!
Un beso.
Comentario:
Pesadillas...yo no tengo ultimamente..pero la verdad es que cada vez recuerdo menos lo que sueño..no sé si son buenos o malos...
La musica...que tienes....ambienta...
Besitos.
La musica...que tienes....ambienta...
Besitos.
Comentario:
Las cartas ya casi no existen, lamentablemente desde que se inventó el e-mail. A mi el único que me escribe es el Banco. Tienes mucha miga Mark tengo que volver por aquí a leer tu blog porque veo que eres un super escritor...Besos miles
Comentario:
Vaya suerte 4 amigos del alma..yo del alma del alma tengo a mi pareja y para de contar...nada me gustaria mas en este mundo que tener amigos de los buenos.
Comentario:
¿Cómo se te ocurre que pueda aburrirme yo con tus cosas?...
Si es que hace muchos años, mark, que tienes madera de escritor, todo hay que decirlo :)
Un abrazo enorme, desde la penumbra de tu musical rodeado de espanto y horror... jeje :)
Si es que hace muchos años, mark, que tienes madera de escritor, todo hay que decirlo :)
Un abrazo enorme, desde la penumbra de tu musical rodeado de espanto y horror... jeje :)
Comentario:
Las pesadillas!!! Te voy a contar yo mis pesadillas ;)
Querido Mark,
Yo compartía habitación con mis hermanos mayores, yo era la única nena y las pequeña, disponíamos de una camita pequeña para mí y una de matrimonio que compartían mis dos hombre protectores. Yo siempre tenía miedo, entre las pesadillas y cuando tenía que ir al baño a las tantas de la noche. Tomamos la decisión de turnarnos cada semana, una semana dormía con uno en la cama de matrimonio y otra con otro, así sucesivamente. Cuando sufría una pesadilla, despertaba, avisaba al hermano que me tocaba y me agarraba fuerte a su rodilla. ¿Cómo superé el no dormir con mis hermanos?, fue en navidad, con las luces del árbol perdí el miedo, me acostumbré y cuando terminaron decidí armarme de valor y caer en que nada podía pasarme.
Un besito de la enana no todabía secretaria :)
Querido Mark,
Yo compartía habitación con mis hermanos mayores, yo era la única nena y las pequeña, disponíamos de una camita pequeña para mí y una de matrimonio que compartían mis dos hombre protectores. Yo siempre tenía miedo, entre las pesadillas y cuando tenía que ir al baño a las tantas de la noche. Tomamos la decisión de turnarnos cada semana, una semana dormía con uno en la cama de matrimonio y otra con otro, así sucesivamente. Cuando sufría una pesadilla, despertaba, avisaba al hermano que me tocaba y me agarraba fuerte a su rodilla. ¿Cómo superé el no dormir con mis hermanos?, fue en navidad, con las luces del árbol perdí el miedo, me acostumbré y cuando terminaron decidí armarme de valor y caer en que nada podía pasarme.
Un besito de la enana no todabía secretaria :)
Comentario:
Sí, una carta interesante y densa.
"Twin Peaks"... tenía yo nueve y diez años cuando la pusieron aquí, pero hace unos tres años la compré en vídeo... ¡y los estropeé de tanto como los vi! Me ha gustado que hayas puestos esas imágenes de la serie, está entre mis favoritas.
Y por cierto... que viva la ternura. A todos nos hace falta.
Un beso, Mark.
"Twin Peaks"... tenía yo nueve y diez años cuando la pusieron aquí, pero hace unos tres años la compré en vídeo... ¡y los estropeé de tanto como los vi! Me ha gustado que hayas puestos esas imágenes de la serie, está entre mis favoritas.
Y por cierto... que viva la ternura. A todos nos hace falta.
Un beso, Mark.
Comentario:
¡Las pesadillas! ¿es que nadie se libró de ellas en la niñez?. Muy interesante la carta de hoy.
Un abrazo.
Un abrazo.
Comentario:
He vuelto ha recibir correspondenica suya...después de un tiempo de distancia "saludable". Tengo tanto que contarle...
Recuerdo las pesadillas de mi niñez y ese fraude de Milli Vanelli, suena hasta estos días! mis hermanas fliparon en su tiempo.
Biko(te dedo el azul, estoy de visita en casa no "azul" :P)
Recuerdo las pesadillas de mi niñez y ese fraude de Milli Vanelli, suena hasta estos días! mis hermanas fliparon en su tiempo.
Biko(te dedo el azul, estoy de visita en casa no "azul" :P)
Comentario:
Dios!!! como hecho de menos una carta...lo que gusta cuando la recibes y al tacto notas que al menos hay un par de hojas,corres para tu casa para sentarte en tu cama o en tu escritorio a leerla...que pena que las nuevas tecnologias hayan hecho de las cartas una especie de antiguaya.
Besos!!!
Besos!!!
Comentario:
Jo, muchas cosas que comentar, y es que me has hecho recordar la ilusión que me hacía a mí tambien recibir cartas escritas de puño y letra...están bien todos los avances tecnológicos, pero lo malo es que con ellos muchas veces perdemos hábitos de toda la vida que nos llenaban de alegría. Otra cosica, amigos? pues los imprescindibles, para que quieres más? mejor cuatro amigos del alma que cien medio amigos.
Y ya lo último, Milly Vanilly y Twin Peaks!!! menudo chasco lo de los primeros eh? con lo guapetes que eran, jajaja y bueno lo de Twin Peaks, fantástica al principio, pero luego perdieron un poco el norte no? o al menos a mí me lo parecía, que llegó un momento que no me enteraba de nada.
Un beso!
Y ya lo último, Milly Vanilly y Twin Peaks!!! menudo chasco lo de los primeros eh? con lo guapetes que eran, jajaja y bueno lo de Twin Peaks, fantástica al principio, pero luego perdieron un poco el norte no? o al menos a mí me lo parecía, que llegó un momento que no me enteraba de nada.
Un beso!