DIARIO DE MI ADOLESCENCIA (JUNIO 1983)
VERANO DEL 83
MIS RAREZAS MUSICALES II - SILVER LADY (DAVID SOUL)
PINCHA LA FOTO SI DESEAS VERLO
Viernes, 17 de junio de 1983
Macarena y Alicia me prometieron un regalo a su vuelta del viaje de fin de curso. Estos días de espera hasta el próximo jueves se me hacen interminables. No quiero perderme por nada del mundo ese “Festival de fin de curso” en la escuela de Macarena y Loli. Las nombro a ellas porque son con las que mejor me llevo, o digamos que me siento más feliz cuando salgo con ellas que con cualquier otra.
Me gusta la carilla de Macarena cuando sonríe, pero en estos momentos, desde hace varias semanas, Loli es quien ocupa todo mi pensamiento, y supongo que estoy en un momento más delicado de lo normal. Es evidente que en ese “fin de curso” tengo que aprovechar la ocasión y decirle a Loli cuales son mis sentimientos. Quizá ella no quiere ir más allá, y que puede que le guste pero no se atreva a salir conmigo más en serio.
Todo llega...
Sábado, 18 de junio de 1983
¡Carta de Laura! Ha pasado casi un mes desde la última. Hay que ver que bien se lo pasa. Me ha contado su viaje a Palma. Menudo inicio de vacaciones el suyo. A ver si se me pega algo a mí.
¡Hola, MarkMan!
Sé que te escribo tarde pero más vale tarde que nunca, ¿no? Es que me fui a Palma, como ya te dije, con el colegio de mi hermana Mara, y era un viaje de fin de curso de cinco días, repartidos entre la ida, tres días en Palma, y la vuelta.
¿Has estado allí? Yo estuve cerca del Arenal, pero no en Palma concretamente. Ojalá hubiese sido así, porque donde fuimos nosotros, el hotel era un timo y de barrio-playa.
Te voy a contar como fue el viaje:
Fuimos en el barco “Ciudad de Salamanca”. Era lujosísimo y nos lo pasamos “a tope”. Imagínate, tres locas con un marinero que estaba buenísimo... bueno, creo que a ti lo del marinero no te interesa, ¡digo yo!
Dormimos únicamente media hora esa noche, y luego llegamos al puerto de Palma, que es fantástico, al igual que las playas. Por cierto... ¿te puedes creer que allí todo el agua del hotel y demás sitios estaba salada? ¡Qué asco! Te prometo que la mejor agua era la del barco para ducharse. ¡Qué camarotes!
Conocí a todos los amigos de clase de mi hermana, y algunos eran geniales. El hotel, en cambio, fue un timo totalmente idiota. Las camas estaban hundidas del centro y rotas por debajo de los colchones. No cambiaban las sábanas, y eso que se acababan de ir de nuestra habitación unas tías.
La hora de la comida era asquerosa. Hasta la última noche y el último desayuno no habíamos comido nada del hotel, a pesar de que estaba prohibido en el hotel comprarse nada del exterior para comer o beber. ¡Pero qué claro lo llevaban! A escondidas nos comprábamos botellas de agua (que fuera eran más baratas), coca-colas y comida (panecillos de Bimbo y mortadela), y nos hacíamos unos bocatas... ¡Hummm! Cantidad de buenos.
Por la noche era horrible, porque como yo iba con el colegio de mi hermana, la profesora se enrollaba muy mal porque pasaba demasiado sueño y no nos dejaba salir. Y claro, no se podía dormir hasta que nosotras estuviéramos durmiendo. El profesor, desde luego, “molaba” más.

Al final pudimos salir a gusto a una discoteca llamada “Skilab”, y aunque era pequeña se podía pasar un buen rato. Las tres locas que íbamos juntas entramos en otra discoteca sin pagar para ver como era. Y de todos modos yo no pagué en “Skilab” porque como no tenía dinero me pagaron la entrada mis amigas. Conocimos a unos chicos de 20 y 19 años de Utiel, y quedamos para hoy martes en Valencia, aunque no vamos a ir.
Bueno, después de las excursiones y los ratos libres, te voy a decir lo que me llevé de recuerdo, vamos, que lo “mangué”.
Del hotel: Un cenicero feísimo y un trocito de papel del pasillo del hotel.
Del barco: Una toalla “guay del paraguay”.
Del museo: Una botellita de colonia que olía horrible, y eso que es típica de Mallorca.
Te voy a decir lo que me compré de verdad:
Un sombrero vaquero en el que pone con letras doradas “Mallorca”.
Una bolsa con una chica dibujada y un montón de regalos...
Bueno, voy a despedirme ya. Y espero recibir carta tuya sin estar enfadado conmigo, porque en parte no tendrías razón. Te he escrito antes que a Begoña, una amiga de Madrid. Aunque, lo confieso, le escribí a “Cruci” antes que a ti.
Chao, Mark.
Se despide tu amiga
Laura
Domingo, 19 de junio de 1983
Macarena me ha llamado por teléfono recordándome que mañana regresan de su viaje de fin de curso, y que tiene muchas ganas de verme. Me trae un regalo del viaje. Estaba muy contenta, tanto por lo bien que se lo está pasando, como por hablar conmigo. ¡Humm!
Lunes, 20 de junio de 1983
Hoy han vuelto Macarena y Loli del viaje de fin de curso (casi como Laura y su hermana).
Macarena me ha traído un detallito de su viaje y una postal con todo lo referente a mi horóscopo, que es libra. La veo más contenta conmigo que de costumbre. Esta muy feliz, en definitiva. Quería decirme algo, pero me ha dicho que me espere al jueves, a la salida del festival.
Miércoles, 22 de junio de 1983
Macarena ha vuelto a llamarme por teléfono, recordándome que no falte al festival, que no me lo perdonaría si no fuera. Dice que como solo pueden entrar chicas, a excepción de chicos que sean familia, que me haga pasar por un primo suyo. Uff, encima con delicadezas de estas... Ya veremos...
Jueves, 23 de junio de 1983
Medianoche. Demasiados sucesos en tan solo un día. Y no me apetece mucho escribir, pero si no lo hago hoy no lo haré en lo sucesivo. Tengo la cabeza como un “bombo”. No sé que hacer, ni qué pensar. Justo en el instante que iba a lanzarme a por Loli, Macarena me ha dejado entrever que desea salir conmigo. Y no he sabido que hacer. Las monjas no me dejaban entrar en el festival y he tenido que mentir a regañadientes, haciéndome pasar por un primo de Macarena, pero ha funcionado...

Loli ha estado muy simpática conmigo esta vez, más de lo normal, pero es que Macarena no me dejaba ni a sol ni a sombra, cogiéndome del brazo, buscándome sin cesar. Era como estar entre la espada y la pared. Y no me he sentido lo suficientemente cómodo para abordar mi situación con respecto a Loli. Al final lo he enviado todo a freír espárragos, sobre todo cuando Macarena me ha dicho que le apetecería ir el sábado a la piscina conmigo y con Alicia. No he sabido o no he podido decirle que no, y mis pretensiones con Loli han quedado aparcadas.
Sábado, 25 de junio de 1983
Día fantástico en la piscina. Hay que ver que bien le sienta el bañador a Macarena. Ha traído a su hermano pequeño. El chiquillo me ha dicho: ¡Mi hermana y tú sois amigos fuertes! ¿Verdad? Ella siempre anda hablando de ti. Más que de su otro amigo, Félix, el chico que dice que le gusta. Y digo yo... ¿Cómo es posible que le guste Félix y en cambio se pase el día nombrándote? Y sin darme tiempo a contestarle a este mocoso de 12 años, se ha tirado de cabeza a la piscina. Al rato lo he olvidado y ya no le he dicho nada, porque todo esto me confunde.
Si mi mente no estuviera centrada en Loli... ¿Qué me está pasando? ¿Esto es la pubertad esa que dicen? Yo creo que no me aclaro conmigo mismo. De repente puedo estar pensando en Loli, y al instante igual me quedo recordando la imagen de Laura y lo guapa que es y lo mucho que me hubiera gustado salir con ella de vivir en Valencia. Y de repente, es Macarena quien viene a mí recordándome nuestra amistad y esa posibilidad de que se convierta en algo más...
Domingo, 26 de junio de 1983
Siento tristeza. Esa es la palabra que define mi estado en estos momentos. A mediodía me acerqué a casa de Loli para quedar con ella por la tarde. Una vez más acudía a la cita con su amiga Carolina. Mis intenciones eran claras, era ahora o nunca. Mañana nos vamos de vacaciones a Valencia y ella, por lo visto, partía esta misma noche.
Alrededor de las nueve de la noche tenía que regresar a su casa para hacer el equipaje y coger el tren. Estará en un campamento de verano o algo así.
-¿Pero te vas ya, ahora mismo? –le he dicho yo.
-No, voy a casa, me cambio, cojo la maleta y me voy a la estación.
-Tengo algo que decirte.
-¿Sí?
-Sí.
Silencio...
-Mira, ¿porqué no hacemos una cosa? Tú me esperas aquí, a que yo prepare mi ida, y si quieres, me acompañas a la estación. Y de paso me cuentas lo que quieres contarme. ¿Te hace?
-Bien, de acuerdo. Esperaré pacientemente.
-Estupendo. Nos vemos ahora mismo.
Más de una hora esperando, casi cerca de las once de la noche. Allí, en el mismo banco donde la conocí hace meses, tanto a ella como a Macarena.
Como un estúpido, porque así definiría como me he sentido. Y Loli sin aparecer. ¡No tardaré ni media hora! Mentira. ¿Pero por qué?
Y cuando ya iba a levantarme para regresar a casa... Aparece en el parque con un chico. Se sienta en un banco, excesivamente alejado del mío, aunque a pesar de todo puede verme. Se levanta, y se dirige a mí.
-¿Me has esperado, a pesar de todo?
-¿Tú que crees? Dijiste que te acompañara a la estación.
-Es que mi hermano, el que está allí, me dijo que me acompañaría, y por eso he tardado más. Creí que al ver que no vendría, te marcharías.
-¿Has pensado eso? Me siento estúpido.
-No digas eso.
-Bueno, dejémoslo. Tu hermano te espera. Y ya es tarde para mí.
-¿Pero tú querías decirme algo, no?
-Te diría muchas cosas... Ahora solo quiero saber si nos vamos a ver al regreso del verano. Eso es todo. No quiero que se pierda nuestra amistad.
-Yo tampoco quiero perderla. El verano es largo... más de dos meses...
-Estaré esperándote.
-¿De verdad? Mark, eres un buen amigo.
-De no serlo, no habría estado aquí esperándote como un imbécil casi dos horas.
-Lo siento de verdad, ¿Puedes perdonarme?
-¿Tu que crees?
-Que sí.
Nos hemos dado un par de besos, y allí la he dejado. Para qué decirle ahora nada, si no la voy a ver en todo el verano. Sería un verano inaguantable, pensando en ella sin cesar, pensando en que quizá conozca a otro chico... ¿Dónde quedaría yo?
Pero no sé porqué razón, siento que esto es el final de algo que pudo ser y no fue...
Y ahora... ¡Bienvenido, verano del 83!
Mark en el presente: Después de aquél día no volvimos a vernos más, ni siquiera al regreso de las vacaciones. El tiempo fue pasando, y finalmente, unos doce años después, en 1995, más o menos, paseando por la ciudad, me detuve frente a la casa en la que ella vivía y que yo reconocí al instante nada más pasar por el portal. El recuerdo de aquellos días juveniles se reprodujo en mi mente inesperadamente. Rozando la treintena me llegaban los recuerdos de cuando no era más que un chaval de 16 años. Y, mientras estaba allí, como medio hipnotizado, apareció una mujer que me pedía paso para entrar en la casa. Me quedé mirándola, y no podía creerlo. Era Loli, por quien no había pasado el tiempo y parecía la misma chiquilla de entonces. Se quedó sorprendida de verme allí, mientras yo me sentía como un idiota que hubiera estado esperando en la puerta de la casa a que ella apareciera, aunque en realidad no fuera así. Fue un agradable reencuentro. Estuvimos hablando un buen rato de aquellos días y de cómo eran nuestras vidas aquel año. Yo estaba casado, aún en primeras nupcias, tenía dos hijas... Ella se había casado hacía bien poco... Me dijo que la acompañara hasta su lugar de trabajo, pues no había tiempo de tomar ni un café, puesto que entraba a las tres de la tarde, y allí nos despedimos como amigos, que probablemente nunca dejamos de ser. Después coincidimos aún en un par de ocasiones antes de que yo abandonara definitivamente la ciudad, y ya nunca más la volví a ver.
Vótame
MIS RAREZAS MUSICALES II - SILVER LADY (DAVID SOUL)PINCHA LA FOTO SI DESEAS VERLO
Viernes, 17 de junio de 1983
Macarena y Alicia me prometieron un regalo a su vuelta del viaje de fin de curso. Estos días de espera hasta el próximo jueves se me hacen interminables. No quiero perderme por nada del mundo ese “Festival de fin de curso” en la escuela de Macarena y Loli. Las nombro a ellas porque son con las que mejor me llevo, o digamos que me siento más feliz cuando salgo con ellas que con cualquier otra.
Me gusta la carilla de Macarena cuando sonríe, pero en estos momentos, desde hace varias semanas, Loli es quien ocupa todo mi pensamiento, y supongo que estoy en un momento más delicado de lo normal. Es evidente que en ese “fin de curso” tengo que aprovechar la ocasión y decirle a Loli cuales son mis sentimientos. Quizá ella no quiere ir más allá, y que puede que le guste pero no se atreva a salir conmigo más en serio.
Todo llega...
Sábado, 18 de junio de 1983
¡Carta de Laura! Ha pasado casi un mes desde la última. Hay que ver que bien se lo pasa. Me ha contado su viaje a Palma. Menudo inicio de vacaciones el suyo. A ver si se me pega algo a mí.
¡Hola, MarkMan!
Sé que te escribo tarde pero más vale tarde que nunca, ¿no? Es que me fui a Palma, como ya te dije, con el colegio de mi hermana Mara, y era un viaje de fin de curso de cinco días, repartidos entre la ida, tres días en Palma, y la vuelta.
¿Has estado allí? Yo estuve cerca del Arenal, pero no en Palma concretamente. Ojalá hubiese sido así, porque donde fuimos nosotros, el hotel era un timo y de barrio-playa.
Te voy a contar como fue el viaje:
Fuimos en el barco “Ciudad de Salamanca”. Era lujosísimo y nos lo pasamos “a tope”. Imagínate, tres locas con un marinero que estaba buenísimo... bueno, creo que a ti lo del marinero no te interesa, ¡digo yo!
Dormimos únicamente media hora esa noche, y luego llegamos al puerto de Palma, que es fantástico, al igual que las playas. Por cierto... ¿te puedes creer que allí todo el agua del hotel y demás sitios estaba salada? ¡Qué asco! Te prometo que la mejor agua era la del barco para ducharse. ¡Qué camarotes!
Conocí a todos los amigos de clase de mi hermana, y algunos eran geniales. El hotel, en cambio, fue un timo totalmente idiota. Las camas estaban hundidas del centro y rotas por debajo de los colchones. No cambiaban las sábanas, y eso que se acababan de ir de nuestra habitación unas tías.
La hora de la comida era asquerosa. Hasta la última noche y el último desayuno no habíamos comido nada del hotel, a pesar de que estaba prohibido en el hotel comprarse nada del exterior para comer o beber. ¡Pero qué claro lo llevaban! A escondidas nos comprábamos botellas de agua (que fuera eran más baratas), coca-colas y comida (panecillos de Bimbo y mortadela), y nos hacíamos unos bocatas... ¡Hummm! Cantidad de buenos.
Por la noche era horrible, porque como yo iba con el colegio de mi hermana, la profesora se enrollaba muy mal porque pasaba demasiado sueño y no nos dejaba salir. Y claro, no se podía dormir hasta que nosotras estuviéramos durmiendo. El profesor, desde luego, “molaba” más.

Al final pudimos salir a gusto a una discoteca llamada “Skilab”, y aunque era pequeña se podía pasar un buen rato. Las tres locas que íbamos juntas entramos en otra discoteca sin pagar para ver como era. Y de todos modos yo no pagué en “Skilab” porque como no tenía dinero me pagaron la entrada mis amigas. Conocimos a unos chicos de 20 y 19 años de Utiel, y quedamos para hoy martes en Valencia, aunque no vamos a ir.
Bueno, después de las excursiones y los ratos libres, te voy a decir lo que me llevé de recuerdo, vamos, que lo “mangué”.
Del hotel: Un cenicero feísimo y un trocito de papel del pasillo del hotel.
Del barco: Una toalla “guay del paraguay”.
Del museo: Una botellita de colonia que olía horrible, y eso que es típica de Mallorca.
Te voy a decir lo que me compré de verdad:
Un sombrero vaquero en el que pone con letras doradas “Mallorca”.
Una bolsa con una chica dibujada y un montón de regalos...
Bueno, voy a despedirme ya. Y espero recibir carta tuya sin estar enfadado conmigo, porque en parte no tendrías razón. Te he escrito antes que a Begoña, una amiga de Madrid. Aunque, lo confieso, le escribí a “Cruci” antes que a ti.
Chao, Mark.
Se despide tu amiga
Laura
Domingo, 19 de junio de 1983
Macarena me ha llamado por teléfono recordándome que mañana regresan de su viaje de fin de curso, y que tiene muchas ganas de verme. Me trae un regalo del viaje. Estaba muy contenta, tanto por lo bien que se lo está pasando, como por hablar conmigo. ¡Humm!
Lunes, 20 de junio de 1983
Hoy han vuelto Macarena y Loli del viaje de fin de curso (casi como Laura y su hermana).
Macarena me ha traído un detallito de su viaje y una postal con todo lo referente a mi horóscopo, que es libra. La veo más contenta conmigo que de costumbre. Esta muy feliz, en definitiva. Quería decirme algo, pero me ha dicho que me espere al jueves, a la salida del festival.
Miércoles, 22 de junio de 1983
Macarena ha vuelto a llamarme por teléfono, recordándome que no falte al festival, que no me lo perdonaría si no fuera. Dice que como solo pueden entrar chicas, a excepción de chicos que sean familia, que me haga pasar por un primo suyo. Uff, encima con delicadezas de estas... Ya veremos...
Jueves, 23 de junio de 1983
Medianoche. Demasiados sucesos en tan solo un día. Y no me apetece mucho escribir, pero si no lo hago hoy no lo haré en lo sucesivo. Tengo la cabeza como un “bombo”. No sé que hacer, ni qué pensar. Justo en el instante que iba a lanzarme a por Loli, Macarena me ha dejado entrever que desea salir conmigo. Y no he sabido que hacer. Las monjas no me dejaban entrar en el festival y he tenido que mentir a regañadientes, haciéndome pasar por un primo de Macarena, pero ha funcionado...

Loli ha estado muy simpática conmigo esta vez, más de lo normal, pero es que Macarena no me dejaba ni a sol ni a sombra, cogiéndome del brazo, buscándome sin cesar. Era como estar entre la espada y la pared. Y no me he sentido lo suficientemente cómodo para abordar mi situación con respecto a Loli. Al final lo he enviado todo a freír espárragos, sobre todo cuando Macarena me ha dicho que le apetecería ir el sábado a la piscina conmigo y con Alicia. No he sabido o no he podido decirle que no, y mis pretensiones con Loli han quedado aparcadas.
Sábado, 25 de junio de 1983
Día fantástico en la piscina. Hay que ver que bien le sienta el bañador a Macarena. Ha traído a su hermano pequeño. El chiquillo me ha dicho: ¡Mi hermana y tú sois amigos fuertes! ¿Verdad? Ella siempre anda hablando de ti. Más que de su otro amigo, Félix, el chico que dice que le gusta. Y digo yo... ¿Cómo es posible que le guste Félix y en cambio se pase el día nombrándote? Y sin darme tiempo a contestarle a este mocoso de 12 años, se ha tirado de cabeza a la piscina. Al rato lo he olvidado y ya no le he dicho nada, porque todo esto me confunde.
Si mi mente no estuviera centrada en Loli... ¿Qué me está pasando? ¿Esto es la pubertad esa que dicen? Yo creo que no me aclaro conmigo mismo. De repente puedo estar pensando en Loli, y al instante igual me quedo recordando la imagen de Laura y lo guapa que es y lo mucho que me hubiera gustado salir con ella de vivir en Valencia. Y de repente, es Macarena quien viene a mí recordándome nuestra amistad y esa posibilidad de que se convierta en algo más...
Domingo, 26 de junio de 1983
Siento tristeza. Esa es la palabra que define mi estado en estos momentos. A mediodía me acerqué a casa de Loli para quedar con ella por la tarde. Una vez más acudía a la cita con su amiga Carolina. Mis intenciones eran claras, era ahora o nunca. Mañana nos vamos de vacaciones a Valencia y ella, por lo visto, partía esta misma noche.
Alrededor de las nueve de la noche tenía que regresar a su casa para hacer el equipaje y coger el tren. Estará en un campamento de verano o algo así.
-¿Pero te vas ya, ahora mismo? –le he dicho yo.
-No, voy a casa, me cambio, cojo la maleta y me voy a la estación.
-Tengo algo que decirte.
-¿Sí?
-Sí.
Silencio...
-Mira, ¿porqué no hacemos una cosa? Tú me esperas aquí, a que yo prepare mi ida, y si quieres, me acompañas a la estación. Y de paso me cuentas lo que quieres contarme. ¿Te hace?
-Bien, de acuerdo. Esperaré pacientemente.
-Estupendo. Nos vemos ahora mismo.
Más de una hora esperando, casi cerca de las once de la noche. Allí, en el mismo banco donde la conocí hace meses, tanto a ella como a Macarena.
Como un estúpido, porque así definiría como me he sentido. Y Loli sin aparecer. ¡No tardaré ni media hora! Mentira. ¿Pero por qué?
Y cuando ya iba a levantarme para regresar a casa... Aparece en el parque con un chico. Se sienta en un banco, excesivamente alejado del mío, aunque a pesar de todo puede verme. Se levanta, y se dirige a mí.
-¿Me has esperado, a pesar de todo?
-¿Tú que crees? Dijiste que te acompañara a la estación.
-Es que mi hermano, el que está allí, me dijo que me acompañaría, y por eso he tardado más. Creí que al ver que no vendría, te marcharías.
-¿Has pensado eso? Me siento estúpido.
-No digas eso.
-Bueno, dejémoslo. Tu hermano te espera. Y ya es tarde para mí.
-¿Pero tú querías decirme algo, no?
-Te diría muchas cosas... Ahora solo quiero saber si nos vamos a ver al regreso del verano. Eso es todo. No quiero que se pierda nuestra amistad.
-Yo tampoco quiero perderla. El verano es largo... más de dos meses...
-Estaré esperándote.
-¿De verdad? Mark, eres un buen amigo.
-De no serlo, no habría estado aquí esperándote como un imbécil casi dos horas.
-Lo siento de verdad, ¿Puedes perdonarme?
-¿Tu que crees?
-Que sí.
Nos hemos dado un par de besos, y allí la he dejado. Para qué decirle ahora nada, si no la voy a ver en todo el verano. Sería un verano inaguantable, pensando en ella sin cesar, pensando en que quizá conozca a otro chico... ¿Dónde quedaría yo?
Pero no sé porqué razón, siento que esto es el final de algo que pudo ser y no fue...
Y ahora... ¡Bienvenido, verano del 83!
Mark en el presente: Después de aquél día no volvimos a vernos más, ni siquiera al regreso de las vacaciones. El tiempo fue pasando, y finalmente, unos doce años después, en 1995, más o menos, paseando por la ciudad, me detuve frente a la casa en la que ella vivía y que yo reconocí al instante nada más pasar por el portal. El recuerdo de aquellos días juveniles se reprodujo en mi mente inesperadamente. Rozando la treintena me llegaban los recuerdos de cuando no era más que un chaval de 16 años. Y, mientras estaba allí, como medio hipnotizado, apareció una mujer que me pedía paso para entrar en la casa. Me quedé mirándola, y no podía creerlo. Era Loli, por quien no había pasado el tiempo y parecía la misma chiquilla de entonces. Se quedó sorprendida de verme allí, mientras yo me sentía como un idiota que hubiera estado esperando en la puerta de la casa a que ella apareciera, aunque en realidad no fuera así. Fue un agradable reencuentro. Estuvimos hablando un buen rato de aquellos días y de cómo eran nuestras vidas aquel año. Yo estaba casado, aún en primeras nupcias, tenía dos hijas... Ella se había casado hacía bien poco... Me dijo que la acompañara hasta su lugar de trabajo, pues no había tiempo de tomar ni un café, puesto que entraba a las tres de la tarde, y allí nos despedimos como amigos, que probablemente nunca dejamos de ser. Después coincidimos aún en un par de ocasiones antes de que yo abandonara definitivamente la ciudad, y ya nunca más la volví a ver.
Vótame

Comentario:
Jooooo, que historia!!.
la verdad no se que decir, excepto que tuviste una pubertad un poco "movidita", jeje.
me encantó.
por cierto gracias por escribir en mi blog, me gusta mucho leer tus comentarios, aunque ya casi no tengo tiempo para escribir.
besos
la verdad no se que decir, excepto que tuviste una pubertad un poco "movidita", jeje.
me encantó.
por cierto gracias por escribir en mi blog, me gusta mucho leer tus comentarios, aunque ya casi no tengo tiempo para escribir.
besos
Comentario:
Impresionante tanto viaje de sentimientos a traves de tus recuerdos...no tengo más que decirte gracias por compartir cada trocito de vida con tantas personas que te leemos...:)
Un biko fortísimo! y que sea una semana estupenda para ti ;)
Un biko fortísimo! y que sea una semana estupenda para ti ;)

Comentario:
No te provoca un sentimiento muy muy muy nostálgico recordar esas cosas? El otro día lo pensaba... :)
La foto es preciosa.
UN BESAZO ENORME!
La foto es preciosa.
UN BESAZO ENORME!
Comentario:
Cuanto te leo tengo la sensación de tener la suerte de compartir desde la distancia una vida ajena :)
Muacksssss
Muacksssss
Comentario:
Vaya... uno más en la eterna búsqueda del equilibrio... ;)
Un besote, encanto!
Un besote, encanto!
Comentario:
¡Dios! Starsky nunca tuvo oportunidad al lado de David Soul! Siento decir sólo esto de todo el post (que he leído enterito), es que Soul me perdía, ¡qué locura, qué guapo era!
Comentario:
wow... me da nostalgia... la bruji cuenta algo parecido... como a veces solemos dejar de ver a gente que marcó una etapa bonita en tu vida. Me da penita pensar que los amigos con los que ahora comparto tan bonitas cosas algùn dìa se esfumen :(
Me toy poniendo melancolica :(
Me toy poniendo melancolica :(
Comentario:
¡Qué gusto ver al david soul, cómo me gustaba!
Besos.
Besos.
Comentario:
Cuantos recuerdos me trae este articulo... el año pasado, por ahora yo estaba de vacaciones en palma, en el arenal, en un hotel cutre...
Comentario:
Yo tambien estuve en Palma de viaje de fin de curso..hace muchisimo,lo pasé muy bien ,pero como Laura comiamos faltal..tambien nos haciamos bocadillos..jajjaj.
Besitos.
Besitos.
Comentario:
Realmente tienes una vida llena de historias para contar, pero ¿esperar mas de una hora y no enfadarte y marcharte de allí?, eres un santo chaval, vas a terminar por quitarle el puesto al santo Job.
Un besin
Un besin
Comentario:
Yo ni había nacido... me ha recordado una canción de serrat. Un beso
Comentario:
Se pueden perder amistades de muchas formas, a veces pienso dónde se han marchado las confidencias, la confianza que se deposita, el cariño que se tenía a esa amiga... Es triste, pero parece que siempre es la misma historia, todo termina.
Un abrazo.
Un abrazo.
Comentario:
Nadie esperó por mi.
Besos de una maia.
Besos de una maia.
Comentario:
Pues yo en el verano del 83...tenía un año, jajajaja! Bueno, el caso es k leyendo tu post t he imaginao allí, esperando en el banco...me ha parecido mu entrañable :)
Salu2.
;)
Salu2.
;)
Comentario:
Verano del 83, casada hacía año y medio y con mi bebé, vacaciones en Gijón para que la nena no pasara calor. ¡Qué bien lo pasaba con mi niña! Lo siento, no puedo decir más cosas agradables de aquella época.
Besitos
Besitos
Comentario:
Para mí, el año 83 tiene unas connotaciones muy muy luminosas. Será por lo que conté una vez en mi blog sobre uno de mis primeros recuerdos. Para mí, el año 83, claro, tiene connotaciones de simplicidad absoluta. Por eso me gusta leer este diario, que me muestra que también entonces a las personas le pasaban cosas, tenían pensamientos contradictorios y complejos, un chico podía dejar que el día se convirtiese en noche esperando a una chica en un parque... :) Ya sé que es una tontería, pero me gusta sobre todo por eso, porque haces que consiga llenar de complejidad en mi mente ese año del que tengo un sólo recuerdo.
Y bueno, como me habías malacostumbrado a un comentario por post, he pensado que tal vez te haya molestado el de las pulseras... ¡espero que no! Yo no he seguido esa moda, pero sería capaz de seguirla y, al mismo tiempo, criticarla... Así que no te tomes aquello muy en serio, por favor... :)
Muchos besos!!
Y bueno, como me habías malacostumbrado a un comentario por post, he pensado que tal vez te haya molestado el de las pulseras... ¡espero que no! Yo no he seguido esa moda, pero sería capaz de seguirla y, al mismo tiempo, criticarla... Así que no te tomes aquello muy en serio, por favor... :)
Muchos besos!!
Comentario:
Hola SuperPapi TIENES TRES NIÑASSS!!!
;)
Y otra cosa, a ti te quiere todo el mundo o que?
Un Superbesouuu
;)
Y otra cosa, a ti te quiere todo el mundo o que?
Un Superbesouuu
Comentario:
Andaba sopeando tu antiguo blog y he leído algo que me pasó a mí también. Una amiga que daba por fallecida, la encontré por la calle. Mucha gente fué la que me dijo que había fallecido en un accidente, por lo que lo creí. Cuando la ví tan alegre como siempre, tan sonriente, tan........viva.....me temblaron las piernas, le dije que me alegraba un montón de verla (lo de "viva" me lo ahorré).
Ahora siempre desconfío cuando me dicen que alguien........eso. Saludis.
Ahora siempre desconfío cuando me dicen que alguien........eso. Saludis.