SAL Y YODO

Ser la brisa
que acaricia tus labios
transformada en fuego
fuego que nos fusiona
y yo cegada por tu luz que me arrasa
En un abrazo sientes brotar mi sangre
sentado tras de mi y entre tus muslos
como un velo
tu mano cubre mi cuerpo
posándose en el monte sediento de lluvia
haciendo brotar un manantial de deseo
y el viento sopla acariciándome
entre la amplitud de mi falda de seda
Tus ojos y los míos
mirando al desafiante mar
que estalla de celos
al contemplar ese amor con deseo
y se estrella bravío contra la roca
furioso por no ser participe.
Su salitroso aliento nos alcanza
desatando tu pasión
como espuma
brota húmeda en ti.
Me deslizo ardiente a besarlo
entre mis labios llenos de lujuria
y brotan sonidos de deseo
mientras el rugir de las olas
sin éxito
intenta taparlos
Aspasia agosto 2007





