Everything's Gonna Be Alright
El avión de EasyJet aterriza con puntualidad en Stansted, el viaje se me ha hecho cortísimo. Mi maleta sale la primera y el asa y las ruedas no presentan ningún signo de violencia. No tengo que esperar por el tren hacia Tottenham Hale ni por el metro hacia Turnpike Lane. La gente habla y se ríe. Nadie le presta atención a mi mochila.
Manolo me está esperando en la parada de metro. Dejo el equipaje en su casa y nos vamos a dar un paseo por el centro comentando los últimos dos meses para uno y otro. Por el camino recibo un sms de Costoira: sabe algo de un curro que puede interesarme. Necesitan un periodista con experiencia en la venta de gallumbos y en la vigilancia de universidades para un trabajo que no tiene nada que ver con lo anterior y en el que pagan muy bien. Soy su hombre.
Llegamos a Trafalgar Square. Hay un concierto gratuito de Franz Ferdinand en el que conocemos a dos inglesas muy simpáticas. Me quedo prendado de la que lleva el pelo corto y zapatillas Converse. Cada vez que me habla se me para el reloj; cuando me sonríe, se funde un iceberg en Islandia. Quedamos para tomar algo mañana en el Royal George y después ir a The Metro. Noto cosas.
De camino a casa de Manolo leo en The Guardian que la reina Isabel II ha vuelto a declarar legales las magic mushrooms y sale en la portada comiéndose una, bien ahí la vieja. Heli me llama para decirme que hay una plaza libre en la casa al lado de la suya en Leytonstone, a compartir con un australiano, un nigeriano, una brasileña y una japonesa. El alquiler está tirado de precio.
Antes de entrar por la puerta me encuentro el cromo que me faltaba para completar el álbum de Los Osos Amorosos. Me duermo pensando que ha sido un gran día y que volver a Londres ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida.
Seamos optimistas por una vez en la vida. Todo va a salir bien.
Manolo me está esperando en la parada de metro. Dejo el equipaje en su casa y nos vamos a dar un paseo por el centro comentando los últimos dos meses para uno y otro. Por el camino recibo un sms de Costoira: sabe algo de un curro que puede interesarme. Necesitan un periodista con experiencia en la venta de gallumbos y en la vigilancia de universidades para un trabajo que no tiene nada que ver con lo anterior y en el que pagan muy bien. Soy su hombre.
Llegamos a Trafalgar Square. Hay un concierto gratuito de Franz Ferdinand en el que conocemos a dos inglesas muy simpáticas. Me quedo prendado de la que lleva el pelo corto y zapatillas Converse. Cada vez que me habla se me para el reloj; cuando me sonríe, se funde un iceberg en Islandia. Quedamos para tomar algo mañana en el Royal George y después ir a The Metro. Noto cosas.
De camino a casa de Manolo leo en The Guardian que la reina Isabel II ha vuelto a declarar legales las magic mushrooms y sale en la portada comiéndose una, bien ahí la vieja. Heli me llama para decirme que hay una plaza libre en la casa al lado de la suya en Leytonstone, a compartir con un australiano, un nigeriano, una brasileña y una japonesa. El alquiler está tirado de precio.
Antes de entrar por la puerta me encuentro el cromo que me faltaba para completar el álbum de Los Osos Amorosos. Me duermo pensando que ha sido un gran día y que volver a Londres ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida.
Seamos optimistas por una vez en la vida. Todo va a salir bien.
Dilema
Días para pensar, para darle vueltas a las cosas. Sobre mí, sobre los demás, sobre el mundo entero. Reflexiones del todo a cien para acabar llegando al punto de partida.
- Un inocente asesinado a bocajarro por la policía de Londres. Un error que cuesta una vida. Una VIDA. ¿Y por qué me importa? Total, cada día mueren cientos de inocentes en el mundo y ni le presto atención. ¿Por qué éste es especial? ¿Sólo porque podría haber sido yo?
- "Mar Adentro" es una película estupenda, digan lo que digan. Hace que se me salten las lágrimas y en el siguiente fotograma me arranca una sonrisa. Durante toda la película sufro con el protagonista, me identifico con él y deseo que le dejen morir porque eso es lo que él quiere. Pero al final, cuando llega la hora de la verdad, no quiero que se muera. ¿Soy igual que todos los politicuchos, la iglesia y los moralistas que mandan en este país?
- "Adore" de Smashing Pumpkins es un disco embriagador y fascinante. Hacía siglos que no lo escuchaba. Tiene un verso al que nunca le había prestado atención: "your life is not your own" (tu vida no te pertenece). Mi vida es mía, anda que no, pero ¿sólo mía? ¿A cuántas personas pueden afectar mi actitud ante la vida y mis acciones? A los que me quieren, digo yo. ¿Y merecen ellos sufrir las consecuencias de lo que yo hago o dejo de hacer?
- El cumpleaños de alguien aún muy especial para mí. Debería ser motivo de celebración, pero para mí lo es de reflexión. Ha pasado mucho tiempo, a lo mejor lo está esperando, o a lo mejor no se lo espera. ¿Cómo debo actuar? ¿Debo actuar?
- El 28 de julio es dentro de dos días. Es el día que vuelvo a Londres. Que haya sido feliz allí no significa que lo vaya a volver a ser otra vez, y menos tal y como están las cosas ahora. Además, el año pasado tuve mucha suerte con todo, con lo gafe que soy seguro que no se repite. Ya no sé si he tomado la decisión correcta. Estoy indeciso. Más que indeciso, estoy acojonado. Y el acojone hace que me pase el día haciéndome preguntas absurdas.
- Un inocente asesinado a bocajarro por la policía de Londres. Un error que cuesta una vida. Una VIDA. ¿Y por qué me importa? Total, cada día mueren cientos de inocentes en el mundo y ni le presto atención. ¿Por qué éste es especial? ¿Sólo porque podría haber sido yo?
- "Mar Adentro" es una película estupenda, digan lo que digan. Hace que se me salten las lágrimas y en el siguiente fotograma me arranca una sonrisa. Durante toda la película sufro con el protagonista, me identifico con él y deseo que le dejen morir porque eso es lo que él quiere. Pero al final, cuando llega la hora de la verdad, no quiero que se muera. ¿Soy igual que todos los politicuchos, la iglesia y los moralistas que mandan en este país?
- "Adore" de Smashing Pumpkins es un disco embriagador y fascinante. Hacía siglos que no lo escuchaba. Tiene un verso al que nunca le había prestado atención: "your life is not your own" (tu vida no te pertenece). Mi vida es mía, anda que no, pero ¿sólo mía? ¿A cuántas personas pueden afectar mi actitud ante la vida y mis acciones? A los que me quieren, digo yo. ¿Y merecen ellos sufrir las consecuencias de lo que yo hago o dejo de hacer?
- El cumpleaños de alguien aún muy especial para mí. Debería ser motivo de celebración, pero para mí lo es de reflexión. Ha pasado mucho tiempo, a lo mejor lo está esperando, o a lo mejor no se lo espera. ¿Cómo debo actuar? ¿Debo actuar?
- El 28 de julio es dentro de dos días. Es el día que vuelvo a Londres. Que haya sido feliz allí no significa que lo vaya a volver a ser otra vez, y menos tal y como están las cosas ahora. Además, el año pasado tuve mucha suerte con todo, con lo gafe que soy seguro que no se repite. Ya no sé si he tomado la decisión correcta. Estoy indeciso. Más que indeciso, estoy acojonado. Y el acojone hace que me pase el día haciéndome preguntas absurdas.
Mensaje de agradecimiento
Me ha alegrado tanto leer el mensaje de ánimo que me has dejado en la entrada anterior que me gustaría dedicar un post entero para responderte. Creo que te lo mereces. Éste es mi mensaje de agradecimiento:
Te agradezco de corazón (y sin un miligramo de ironía) el que sin conocerme de nada te hayas tomado la molestia de escribirme ese mensaje. Quiero pensar que no me conoces, porque de no ser así hubiera sido de rigor que todo eso me lo hubieras dicho personalmente, sin cobijarte en el anonimato. Al menos, eso es lo que yo espero de un amigo o de un familiar. Por tanto, y puesto que no me conoces, mi agradecimiento es doble. Partiendo de esa gratitud me gustaría hacerte unas cuantas puntualizaciones.
Londres, para mí, no es estar tirado en un sofá, salir de fiesta, drogarme y caerme al Támesis. Ésa es sólo una parte de la historia, la parte con la que tú te has quedado. Londres, para mí, es volver a empezar desde cero a partir de un duro golpe de la vida, es demostrarme que si quiero, puedo, es encontrarle un sentido a algo que durante un tiempo ya no lo tuvo. Es trabajar 60 horas a la semana, es levantarme a las 5.30, es pelearme con contratos, bancos, jefes y jefes de jefes, es ahorrar dinero para cumplir un sueño, es enfrentarme al mundo en una lengua que no es la mía. Londres, para mí, es todo eso. Pero también es ir en un autobús de dos pisos, es trabajar con medio África y que te inviten a postres de Kenya, es compartir cena con gente de todo el mundo que está en la misma situación que tú, es salir a la calle y que la gente no te mire raro aunque lleves una empanada de bonito en la cabeza. Por eso Londres y no otro sitio.
Esa "familia" que con tanto descaro te permites criticar es evidente que no es mi familia. Todos son amigos, muchos lo son sólo por necesidad y a algunos hasta se los llevará el viento, como pasa con tantas otras cosas en la vida. Pero mientras estamos allí y no tenemos a nadie, nos gusta saber que nos tenemos los unos a los otros, que hay alguien con quien puedes contar. Son las personas que me escuchan cuando me da por airear mis neuras, las que me llevan al hospital cuando me rebano un dedo y las que comparten conmigo una Nochebuena lejos de casa. No son ni mi padre ni mi madre, ni falta que hace. Son la única gente que tengo y aunque sólo fuera por eso, yo ya los querría.
Hablando de padre y madre, no podrías estar más equivocado/a con los míos. Desde luego que les encantaría tenerme en casa, como todos los padres del mundo. Y darme el biberón, si pudieran. Pero son lo suficientemente inteligentes y amplios de mentes como para entender y respetar que yo soy feliz en otra parte, y por eso me ayudan y apoyan en todo. Como bien dices, llegará un día en que se arruguen y se mueran. Y yo lloraré lo que no está escrito, y quizá hasta me arrepienta de muchas cosas. Pero, ¿sabes qué? Ellos nunca me pasarán la factura. Porque son los mejores.
Juzgas muy a la ligera eso que tú llamas "un desengaño amoroso". Dicho así parece algo muy simple, tonterías de quinceañeros. Pero que toda la vida que has organizado en tu cabeza al lado de la persona que más amas en el mundo se venga abajo sin que puedas hacer nada, eso anímicamente es más doloroso que un cuchillo ardiendo en el pecho. Sólo yo sé las noches que he pasado llorando y lo negro que veía el final del túnel, al igual que nadie sabe las estupideces que a uno se le llegan a pasar por la cabeza en esas situaciones. Yo he sufrido como el que más y por eso ahora trato de disfrutar como el que más, acertada o equivocadamente. Te pido perdón por no ser Ramón Sampedro.
Tu propósito de vida mejor (que perdona que te diga, parece del Opus Dei) es en el fondo, y cambiando tres o cuatro detalles, mi propia vida. Yo tengo trabajos de mierda y trato de mejorarlos (como ya hice durante este año), llego a casa y me hago una cena caliente si tengo ganas (y si no, me hago un bocata) y escucho las charlas de mis compañeros de piso condimentadas con sacos de amor en forma de risas. Y si no me voy con la novia a decirle paridas al sol es porque la chica por la que lo haría aún no ha aparecido en mi vida. Pero quiero pensar que algún día lo hará, y en ese momento todas las noches sin dormir, todos los blogs y todas las sandeces que tú y yo decimos dejarán de tener sentido, porque entonces ya sólo seremos yo y ella.
Querido lector/a, yo sólo soy un pobre diablo pero mi vida, al igual que la de cualquier ser humano, es más grande que el universo entero. Por favor, no la juzgues a partir de las cuatro chorradas que lees aquí.
Un beso,
Asturiano
Te agradezco de corazón (y sin un miligramo de ironía) el que sin conocerme de nada te hayas tomado la molestia de escribirme ese mensaje. Quiero pensar que no me conoces, porque de no ser así hubiera sido de rigor que todo eso me lo hubieras dicho personalmente, sin cobijarte en el anonimato. Al menos, eso es lo que yo espero de un amigo o de un familiar. Por tanto, y puesto que no me conoces, mi agradecimiento es doble. Partiendo de esa gratitud me gustaría hacerte unas cuantas puntualizaciones.
Londres, para mí, no es estar tirado en un sofá, salir de fiesta, drogarme y caerme al Támesis. Ésa es sólo una parte de la historia, la parte con la que tú te has quedado. Londres, para mí, es volver a empezar desde cero a partir de un duro golpe de la vida, es demostrarme que si quiero, puedo, es encontrarle un sentido a algo que durante un tiempo ya no lo tuvo. Es trabajar 60 horas a la semana, es levantarme a las 5.30, es pelearme con contratos, bancos, jefes y jefes de jefes, es ahorrar dinero para cumplir un sueño, es enfrentarme al mundo en una lengua que no es la mía. Londres, para mí, es todo eso. Pero también es ir en un autobús de dos pisos, es trabajar con medio África y que te inviten a postres de Kenya, es compartir cena con gente de todo el mundo que está en la misma situación que tú, es salir a la calle y que la gente no te mire raro aunque lleves una empanada de bonito en la cabeza. Por eso Londres y no otro sitio.
Esa "familia" que con tanto descaro te permites criticar es evidente que no es mi familia. Todos son amigos, muchos lo son sólo por necesidad y a algunos hasta se los llevará el viento, como pasa con tantas otras cosas en la vida. Pero mientras estamos allí y no tenemos a nadie, nos gusta saber que nos tenemos los unos a los otros, que hay alguien con quien puedes contar. Son las personas que me escuchan cuando me da por airear mis neuras, las que me llevan al hospital cuando me rebano un dedo y las que comparten conmigo una Nochebuena lejos de casa. No son ni mi padre ni mi madre, ni falta que hace. Son la única gente que tengo y aunque sólo fuera por eso, yo ya los querría.
Hablando de padre y madre, no podrías estar más equivocado/a con los míos. Desde luego que les encantaría tenerme en casa, como todos los padres del mundo. Y darme el biberón, si pudieran. Pero son lo suficientemente inteligentes y amplios de mentes como para entender y respetar que yo soy feliz en otra parte, y por eso me ayudan y apoyan en todo. Como bien dices, llegará un día en que se arruguen y se mueran. Y yo lloraré lo que no está escrito, y quizá hasta me arrepienta de muchas cosas. Pero, ¿sabes qué? Ellos nunca me pasarán la factura. Porque son los mejores.
Juzgas muy a la ligera eso que tú llamas "un desengaño amoroso". Dicho así parece algo muy simple, tonterías de quinceañeros. Pero que toda la vida que has organizado en tu cabeza al lado de la persona que más amas en el mundo se venga abajo sin que puedas hacer nada, eso anímicamente es más doloroso que un cuchillo ardiendo en el pecho. Sólo yo sé las noches que he pasado llorando y lo negro que veía el final del túnel, al igual que nadie sabe las estupideces que a uno se le llegan a pasar por la cabeza en esas situaciones. Yo he sufrido como el que más y por eso ahora trato de disfrutar como el que más, acertada o equivocadamente. Te pido perdón por no ser Ramón Sampedro.
Tu propósito de vida mejor (que perdona que te diga, parece del Opus Dei) es en el fondo, y cambiando tres o cuatro detalles, mi propia vida. Yo tengo trabajos de mierda y trato de mejorarlos (como ya hice durante este año), llego a casa y me hago una cena caliente si tengo ganas (y si no, me hago un bocata) y escucho las charlas de mis compañeros de piso condimentadas con sacos de amor en forma de risas. Y si no me voy con la novia a decirle paridas al sol es porque la chica por la que lo haría aún no ha aparecido en mi vida. Pero quiero pensar que algún día lo hará, y en ese momento todas las noches sin dormir, todos los blogs y todas las sandeces que tú y yo decimos dejarán de tener sentido, porque entonces ya sólo seremos yo y ella.
Querido lector/a, yo sólo soy un pobre diablo pero mi vida, al igual que la de cualquier ser humano, es más grande que el universo entero. Por favor, no la juzgues a partir de las cuatro chorradas que lees aquí.
Un beso,
Asturiano
I Predict A Riot
Más ataques con explosivos en Londres. Esta vez uno de ellos tiene lugar en la estación de metro de Warren Street, zona de borrachos y maleantes donde me bajaba cada día para ir a trabajar y donde al Entrenador y a mí casi nos abren la cabeza con una botella de Jack Daniels un viernes por la noche.
Estos días Londres es la ciudad de moda: le ponen bombas cada semana, será la sede de los Juegos Olímpicos, acaban de tener el Live 8, Heli se ha comprado un quatt de esos para ir a trabajar... Y yo me lo estoy perdiendo todo.
Durante un tiempo tuve mis dudas, pero hace días que lo tengo clarísimo. Sólo hay un lugar en el mundo donde quiero estar. Y estaré allí antes del próximo ataque.
PD: todo es tan terriblemente dramático que prefiero tomármelo a broma. Pero aquí se va a liar una muy gorda.
Estos días Londres es la ciudad de moda: le ponen bombas cada semana, será la sede de los Juegos Olímpicos, acaban de tener el Live 8, Heli se ha comprado un quatt de esos para ir a trabajar... Y yo me lo estoy perdiendo todo.
Durante un tiempo tuve mis dudas, pero hace días que lo tengo clarísimo. Sólo hay un lugar en el mundo donde quiero estar. Y estaré allí antes del próximo ataque.
PD: todo es tan terriblemente dramático que prefiero tomármelo a broma. Pero aquí se va a liar una muy gorda.
La conexión londinense
Este fin de semana nos hemos reencontrado varios de los individuos que compartimos casa y juergas en La Mazmorra de Bayswater hace un año. Sólo faltaron Costoira y Araña. Bueno, y también Mariano.
Empezamos el viernes llevando al Villano al cabo Peñas y a Luanco, donde me di cuenta de que después de recorrer media Europa sigue sin haber nada más guapo que Asturias. Recogimos a Chema y su peluca en el aeropuerto y cenamos acompañados por la amiga que no nos ha abandonado en estos cuatro días: la botella de sidra. Muchas risas recordando cómo quedaron las sábanas después de mi encuentro con Kelly, cuando le tosí en el frasco de miel a Mr Michael el dueño del Blakemore y descubriendo que Chema ya es pentalingüe. Nos reunimos con las amigas de Rubén y nos fuímos al Clan Irlandés, con ese crack que llevaba un libro de cuentos colgando del cinturón. A las tantas de la mañana aparecimos en el Náutico bailando la canción esa de los rumanos. Nos peleamos en la playa de San Lorenzo, Chema se bañó en gallumbos, desayunos a base de patata frita mojada en cerveza y llegamos a casa a las 11 de la mañana.
El sábado, tras cenar en El Traviesu, subimos a la fiesta de prao de Somió. El Villano y yo nos despistamos pidiendo unos cubatas y nos quedamos sin medio de locomoción, por lo que nos vimos obligados a bajar caminando hasta Los Fresnos. Con la mala leche que traíamos nos separamos y el Villano apareció perdido a las 3 de la tarde en el Elogio del Horizonte, mientras yo vegetaba en casa viendo Amelie. Resacoso domingo para olvidar, con la preocupación de haber dejado olvidado el coche que le robé a mi hermano.
Y ayer, el día grande: el Carmín en Pola de Siero. Nuestro irreductible grupo se subió al microbús con 120 botellas de sidra y un saco de pan. La consigna era mamarse y yo al menos la cumplí a rajatabla. Mis mejores momentos: poniéndome un pañuelo de Asturias por la cabeza en forma de Doña Rogelia, asustando a una niña haciéndole las magias de Harry Potter, hablando con un bebé y haciéndome pasar por inglés.
Con el grupo ya dividido llegó la hora de, como manda la tradición, ir a que los vecinos te tiren agua desde el balcón, momento que Chema aprovechó para perderse y aparecer cinco horas más tarde sin el móvil, sin las gafas y sin el gorro de escocés. Después de cambiarnos de ropa, breve visita a los bares locales y bocata de panceta callejero. Llegamos a Gijón y cada cual se llevó botellas de sidra vacías, botellas de sidra llenas y pan, mucho pan para las gallinas.
Con la tajada que llevábamos se nos olvidó despedirnos, a la espera de poder reunirnos otra vez en algún otro lugar. Londres será lo más fácil, pero a mí me gusta más Suiza cuando se case Costoira.
Empezamos el viernes llevando al Villano al cabo Peñas y a Luanco, donde me di cuenta de que después de recorrer media Europa sigue sin haber nada más guapo que Asturias. Recogimos a Chema y su peluca en el aeropuerto y cenamos acompañados por la amiga que no nos ha abandonado en estos cuatro días: la botella de sidra. Muchas risas recordando cómo quedaron las sábanas después de mi encuentro con Kelly, cuando le tosí en el frasco de miel a Mr Michael el dueño del Blakemore y descubriendo que Chema ya es pentalingüe. Nos reunimos con las amigas de Rubén y nos fuímos al Clan Irlandés, con ese crack que llevaba un libro de cuentos colgando del cinturón. A las tantas de la mañana aparecimos en el Náutico bailando la canción esa de los rumanos. Nos peleamos en la playa de San Lorenzo, Chema se bañó en gallumbos, desayunos a base de patata frita mojada en cerveza y llegamos a casa a las 11 de la mañana.
El sábado, tras cenar en El Traviesu, subimos a la fiesta de prao de Somió. El Villano y yo nos despistamos pidiendo unos cubatas y nos quedamos sin medio de locomoción, por lo que nos vimos obligados a bajar caminando hasta Los Fresnos. Con la mala leche que traíamos nos separamos y el Villano apareció perdido a las 3 de la tarde en el Elogio del Horizonte, mientras yo vegetaba en casa viendo Amelie. Resacoso domingo para olvidar, con la preocupación de haber dejado olvidado el coche que le robé a mi hermano.
Y ayer, el día grande: el Carmín en Pola de Siero. Nuestro irreductible grupo se subió al microbús con 120 botellas de sidra y un saco de pan. La consigna era mamarse y yo al menos la cumplí a rajatabla. Mis mejores momentos: poniéndome un pañuelo de Asturias por la cabeza en forma de Doña Rogelia, asustando a una niña haciéndole las magias de Harry Potter, hablando con un bebé y haciéndome pasar por inglés.
Con el grupo ya dividido llegó la hora de, como manda la tradición, ir a que los vecinos te tiren agua desde el balcón, momento que Chema aprovechó para perderse y aparecer cinco horas más tarde sin el móvil, sin las gafas y sin el gorro de escocés. Después de cambiarnos de ropa, breve visita a los bares locales y bocata de panceta callejero. Llegamos a Gijón y cada cual se llevó botellas de sidra vacías, botellas de sidra llenas y pan, mucho pan para las gallinas.
Con la tajada que llevábamos se nos olvidó despedirnos, a la espera de poder reunirnos otra vez en algún otro lugar. Londres será lo más fácil, pero a mí me gusta más Suiza cuando se case Costoira.
Asturias: fin de la primera parte
Después de 55 días y casi 10.000 kilómetros a cuestas, estoy de nuevo en casa. Y todo es muy raro a mi alrededor. A lo mejor es porque por unas horas aún no he podido ver a Homer y Mama, que están en Grecia. O porque mi hermano se va a los Pirineos a ver el Tour de Francia. O porque dio la casualidad de que mi amigo Genucho, de Barcelona, venía a Asturias de vacaciones en el mismo tren que yo y se quedó a dormir en casa. O porque este fin de semana volveremos a vernos varios de los que nos conocimos en Londres el verano pasado, Villano incluido.
Pongo la televisión y nadie está en la cadena que yo recuerdo, excepto Paco Montesdeoca. Voy por leche al sótano y no la encuentro porque ahora la guardan en otra parte. Me despierto de la siesta y durante unos segundos no sé si estoy en mi casa, en París, en Amsterdam o en Hong Kong. No sé lo que es, pero me encuentro fuera de sitio.
Me descubro a mí mismo bajándome todo lo que puedo de Pete Doherty, incluido el sensacional nuevo single de Babyshambles "Fuck Forever", y me veo bailándola como un descosido en The Metro horas antes de levantarme resacoso para ir en un double decker a algún trabajo de muchas horas y poco sueldo, con Heli pidiendo tequilas en la barra, y contándoselo al día siguiente a Manolo mientras fumamos algo escuchando a Bloc Party, y yendo a internet a escribir en el blog que el día anterior bailé "Fuck Forever" en The Metro horas antes de levantarme resacoso para ir en un double decker a trabajar, con Heli pidiendo tequilas en la barra. Como si nunca me hubiera marchado.
Hace poco más de un año me propuse ir a Londres a conocer cosas nuevas y a olvidar las viejas, a buscar un trabajo, a defenderme en otro idioma, a encontrar algo que diera sentido a mi vida y a tratar de ser feliz. Y aunque como dice Sugus Azules, yo no quisiera aceptarlo, lo conseguí. Y luego me propuse ahorrar unos dineros para subirme a un coche y apuñalar Europa, sabiendo que corría el riesgo de tener que pasar la noche en la calle y comer más hamburguesas que Super Size Me, y enfrentarme a policías corruptos, y dormir rodeado de bestias salvajes, y pasar 24 horas al día con un tipo que preferiría morir antes que hacer todas esas cosas. Y lo conseguí (conseguimos) también.
Hoy pongo el punto final a una de las mejores etapas de mi vida en la que he conseguido todo lo que me he propuesto menos una cosa que no está en mi mano y que sólo la proporcionará el tiempo, si Dios y el Demonio lo quieren. Hoy en Asturias, igual que empezó, termina un Asturiano en Londres. Y empieza otro. El Asturiano en Londres 2.0.
Pongo la televisión y nadie está en la cadena que yo recuerdo, excepto Paco Montesdeoca. Voy por leche al sótano y no la encuentro porque ahora la guardan en otra parte. Me despierto de la siesta y durante unos segundos no sé si estoy en mi casa, en París, en Amsterdam o en Hong Kong. No sé lo que es, pero me encuentro fuera de sitio.
Me descubro a mí mismo bajándome todo lo que puedo de Pete Doherty, incluido el sensacional nuevo single de Babyshambles "Fuck Forever", y me veo bailándola como un descosido en The Metro horas antes de levantarme resacoso para ir en un double decker a algún trabajo de muchas horas y poco sueldo, con Heli pidiendo tequilas en la barra, y contándoselo al día siguiente a Manolo mientras fumamos algo escuchando a Bloc Party, y yendo a internet a escribir en el blog que el día anterior bailé "Fuck Forever" en The Metro horas antes de levantarme resacoso para ir en un double decker a trabajar, con Heli pidiendo tequilas en la barra. Como si nunca me hubiera marchado.
Hace poco más de un año me propuse ir a Londres a conocer cosas nuevas y a olvidar las viejas, a buscar un trabajo, a defenderme en otro idioma, a encontrar algo que diera sentido a mi vida y a tratar de ser feliz. Y aunque como dice Sugus Azules, yo no quisiera aceptarlo, lo conseguí. Y luego me propuse ahorrar unos dineros para subirme a un coche y apuñalar Europa, sabiendo que corría el riesgo de tener que pasar la noche en la calle y comer más hamburguesas que Super Size Me, y enfrentarme a policías corruptos, y dormir rodeado de bestias salvajes, y pasar 24 horas al día con un tipo que preferiría morir antes que hacer todas esas cosas. Y lo conseguí (conseguimos) también.
Hoy pongo el punto final a una de las mejores etapas de mi vida en la que he conseguido todo lo que me he propuesto menos una cosa que no está en mi mano y que sólo la proporcionará el tiempo, si Dios y el Demonio lo quieren. Hoy en Asturias, igual que empezó, termina un Asturiano en Londres. Y empieza otro. El Asturiano en Londres 2.0.
París y Barcelona: pensando sólo en llegar a casa
Con París me ha pasado lo mismo que con Roma: me ha faltado tiempo, dinero y estar mejor informado sobre todo lo que hay que ver. Aun así ha sido una de las grandes visitas del Europa 20-M y pienso volver porque la ciudad es impresionante se mire por donde se mire.
Llegamos el viernes por la tarde y el caos circulatorio también me recordó a Roma. Después de varias horas dando vueltas por fin pudimos aparcar cerca de la Gare du Nord, en un barrio lleno de maleantes que olía a alcantarilla, con la buena suerte de que a la vuelta de la esquina encontramos un albergue. Rápidamente hicimos amistad con unos adolescentes polacos viviendo sus primeras borracheras, unos vascos interraileros, una argentina y otra chica de Maldivas muy guapa. Con estas dos últimas salimos a tomar algo por el Pigalle, enfrente del Moulin Rouge, donde pague el cubata mas caro que me he tomado en mi vida: 7,70 euros.
Al dia siguiente, recorrido turistico por la ciudad: Montmartre, Notre Dame, la isla de Sant Louis donde el Villano quiso tomarse uno de los helados de la Berthillon, el Centro de Arte Pompidou (por fuera, como siempre) y la Torre Eiffel, que yo sigo en mis trece de que no me impresiona tanto como cualquiera de las montañas que vi en Suiza. Cenamos con la chica de Maldivas y yo me acosté mientras el Villano tiraba sus últimos puñales. Después de lo de Amsterdam teníamos ganas de volver a casa asi que el domingo nos pusimos en ruta con dirección al Imperio, entretenidos con la policía francesa que nos registró el vehículo y lo único que encontró fueron la familia de negros del asiento de atrás y calzoncillos sucios.
Pasamos por el viaducto más alto del mundo en Millau y al fin entramos en nuestro querido Imperio, cincuenta días depués de haber salido de él. Cena en Figueras, noche cerca de Girona y llegamos a Barcelona repasando los mejores momentos de esta increíble aventura. Volver a Barcelona se me hizo muy extraño. En esa ciudad pasé dos años y medio de mi vida. Y fue en ella donde un día de marzo de 2004 esa vida cambió para siempre.
Llegamos el viernes por la tarde y el caos circulatorio también me recordó a Roma. Después de varias horas dando vueltas por fin pudimos aparcar cerca de la Gare du Nord, en un barrio lleno de maleantes que olía a alcantarilla, con la buena suerte de que a la vuelta de la esquina encontramos un albergue. Rápidamente hicimos amistad con unos adolescentes polacos viviendo sus primeras borracheras, unos vascos interraileros, una argentina y otra chica de Maldivas muy guapa. Con estas dos últimas salimos a tomar algo por el Pigalle, enfrente del Moulin Rouge, donde pague el cubata mas caro que me he tomado en mi vida: 7,70 euros.
Al dia siguiente, recorrido turistico por la ciudad: Montmartre, Notre Dame, la isla de Sant Louis donde el Villano quiso tomarse uno de los helados de la Berthillon, el Centro de Arte Pompidou (por fuera, como siempre) y la Torre Eiffel, que yo sigo en mis trece de que no me impresiona tanto como cualquiera de las montañas que vi en Suiza. Cenamos con la chica de Maldivas y yo me acosté mientras el Villano tiraba sus últimos puñales. Después de lo de Amsterdam teníamos ganas de volver a casa asi que el domingo nos pusimos en ruta con dirección al Imperio, entretenidos con la policía francesa que nos registró el vehículo y lo único que encontró fueron la familia de negros del asiento de atrás y calzoncillos sucios.
Pasamos por el viaducto más alto del mundo en Millau y al fin entramos en nuestro querido Imperio, cincuenta días depués de haber salido de él. Cena en Figueras, noche cerca de Girona y llegamos a Barcelona repasando los mejores momentos de esta increíble aventura. Volver a Barcelona se me hizo muy extraño. En esa ciudad pasé dos años y medio de mi vida. Y fue en ella donde un día de marzo de 2004 esa vida cambió para siempre.
Bruselas: yo estaba; mi cabeza, no
Cuando dentro de unos anyos piense en Bruselas, lo primero que me vendra a la cabeza no sera el Maneken Pis, ni la preciosa Grand Place, ni el maravilloso trato recibido por los primos del Villano. El primer recuerdo sera el de ir caminando bajo la lluvia, con la mirada perdida y el corazon en un punyo, las lagrimas a punto de saltarse. Yo estaba alli, pero mi cabeza no.
Durante todo el dia pense en mis amigos, en la gente a la que quiero. No descanse hasta que todos me confirmaron que estaban bien. Manolo acaba de decirme que se quedo dormido, de no ser asi su metro habria pasado por el lugar de una de las explosiones 15 minutos despues de que ocurriera. Andie, la ex del Villano, trabaja a 200 metros de otra de las estaciones implicadas. Se bajo del bus alli mismo una hora antes. Ahora algunos de ellos hasta se permiten bromear sobre el tema, y a mi me parece bien. Cualquier cosa si eso les hace sentir mejor.
Ayer por la noche tarde horas en dormirme, imagenes de Londres no dejaban de rondarme la cabeza. Y pense en muchas personas. Luis, el cocinero que me hacia la vida imposible en el restaurante, vive en King's Cross. Haggai, el manager de la empresa de seguridad que se burlaba de mi, trabaja en Tavistock Place. Luigi, el recepcionista del hotel que se quedo mi disco de los Strokes, vive en Edgware Road. En su dia los maldije a todos. Hoy no quiero imaginarlos con la cara llena de sangre.
Cuantas personas conozco en Londres, aunque solo sea de vista? Cien, doscientas, mil? El personal de Blakemore, el de Meza, el de la universidad; los estudiantes, los profesores, los obreros del campus; mis vecinos, mi casero; los empleados del super, los del puesto de kebabs, el cartero; camareros, porteros de discoteca, rollos de una noche. Se me hace muy extranyo pensar que tal vez, a alguno de ellos, lo vi hace dos meses y ahora este herido en un hospital, o aun peor.
El telefono no dejo de sonar ayer en mi casa. Gente a la que ni siquiera conozco personalmente y que no sabe que estoy de viaje llamaba a mis padres para interesarse por mi. A lo mejor soy solo un iluso pero quiero pensar que, despues de todo, los seres humanos nos importamos los unos a los otros. Lo que no entiendo es por que seguimos haciendonos estas cosas.
Durante todo el dia pense en mis amigos, en la gente a la que quiero. No descanse hasta que todos me confirmaron que estaban bien. Manolo acaba de decirme que se quedo dormido, de no ser asi su metro habria pasado por el lugar de una de las explosiones 15 minutos despues de que ocurriera. Andie, la ex del Villano, trabaja a 200 metros de otra de las estaciones implicadas. Se bajo del bus alli mismo una hora antes. Ahora algunos de ellos hasta se permiten bromear sobre el tema, y a mi me parece bien. Cualquier cosa si eso les hace sentir mejor.
Ayer por la noche tarde horas en dormirme, imagenes de Londres no dejaban de rondarme la cabeza. Y pense en muchas personas. Luis, el cocinero que me hacia la vida imposible en el restaurante, vive en King's Cross. Haggai, el manager de la empresa de seguridad que se burlaba de mi, trabaja en Tavistock Place. Luigi, el recepcionista del hotel que se quedo mi disco de los Strokes, vive en Edgware Road. En su dia los maldije a todos. Hoy no quiero imaginarlos con la cara llena de sangre.
Cuantas personas conozco en Londres, aunque solo sea de vista? Cien, doscientas, mil? El personal de Blakemore, el de Meza, el de la universidad; los estudiantes, los profesores, los obreros del campus; mis vecinos, mi casero; los empleados del super, los del puesto de kebabs, el cartero; camareros, porteros de discoteca, rollos de una noche. Se me hace muy extranyo pensar que tal vez, a alguno de ellos, lo vi hace dos meses y ahora este herido en un hospital, o aun peor.
El telefono no dejo de sonar ayer en mi casa. Gente a la que ni siquiera conozco personalmente y que no sabe que estoy de viaje llamaba a mis padres para interesarse por mi. A lo mejor soy solo un iluso pero quiero pensar que, despues de todo, los seres humanos nos importamos los unos a los otros. Lo que no entiendo es por que seguimos haciendonos estas cosas.
Hoy soy londinense
Esta manyana me he enterado de los atentados terroristas en Londres y aun sigo en estado de shock. Recorde las conversaciones que tantas veces he tenido con Manolo, cuando no queriamos ni pensar lo que ocurriria si un dia ponian una bomba en el metro. Y al final ha ocurrido, y aunque aun no se conoce la magnitud de la tragedia, solo tengo ganas de llorar.
Intente ponerme en contacto con todas las personas qua me quedan en Londres, con Manolo, Heli, el Entrenador, Costoira... pero todas las lineas estan colapsadas. Costoira, que cada dia va a la City a trabajar, a la estacion de Bank, finalmente nos comunico por sms que estaba bien. Heli me dijo por email que habia pasado por Liverpool Station un rato antes de que pasara todo y ahora estan retenidos en su empresa en Holborn sin poder salir. Me dice que Londres es un caos, que sus companyeros de trabajo han visto cadaveres. Aun nos enada de los demas.
Solo he estado un anyo viviendo en Londres y pienso volver dentro de unas semanas. No se por que pero ya siento esa ciudad como mia. He visto por television las imagenes de Edgware Road y Kings Cross por donde he caminado un monton de veces. El autobus ha explotado en Tavistock Square, donde esta la sede de mi companyia de seguridad, una zona llena de estudiantes. Seguro que alguna vez me subi a ese autobus. Seguro.
Estoy completamente sobrecogido y desbordado por los acontecimientos. Siento unas impotencia enorme, unas irrefrenables ganas de estar alli y echar una mano en lo que pudiera, de abrazar a la gente por la que ahora mismo estoy sufriendo.
Hace un anyo Madrid me afecto muchisimo, pero esta vez la desgracia ha ocurrido en lo que ya considero mi casa. Hoy soy londinense. Y todo lo demas importa muy poco.
Intente ponerme en contacto con todas las personas qua me quedan en Londres, con Manolo, Heli, el Entrenador, Costoira... pero todas las lineas estan colapsadas. Costoira, que cada dia va a la City a trabajar, a la estacion de Bank, finalmente nos comunico por sms que estaba bien. Heli me dijo por email que habia pasado por Liverpool Station un rato antes de que pasara todo y ahora estan retenidos en su empresa en Holborn sin poder salir. Me dice que Londres es un caos, que sus companyeros de trabajo han visto cadaveres. Aun nos enada de los demas.
Solo he estado un anyo viviendo en Londres y pienso volver dentro de unas semanas. No se por que pero ya siento esa ciudad como mia. He visto por television las imagenes de Edgware Road y Kings Cross por donde he caminado un monton de veces. El autobus ha explotado en Tavistock Square, donde esta la sede de mi companyia de seguridad, una zona llena de estudiantes. Seguro que alguna vez me subi a ese autobus. Seguro.
Estoy completamente sobrecogido y desbordado por los acontecimientos. Siento unas impotencia enorme, unas irrefrenables ganas de estar alli y echar una mano en lo que pudiera, de abrazar a la gente por la que ahora mismo estoy sufriendo.
Hace un anyo Madrid me afecto muchisimo, pero esta vez la desgracia ha ocurrido en lo que ya considero mi casa. Hoy soy londinense. Y todo lo demas importa muy poco.
Amsterdam: en el mundo de Bob's
Cuando pise Amsterdam y vi las calles, los canales, los coffee shops y el ambiente, me enamore. Pero el Villano hizo una gran reflexion: "esta ciudad nos gustara o no dependiendo de si conocemos a gente". Y acerto. Y por eso Amsterdam ahora me gusta aun mas que cuando llegue.
Como dije, a partir del tercer dia empezamos a conocer a la gente de Bob's. Llegabamos por la manyana sobre las 10.30 y ya nos quedabamos hasta que cerraban a eso de las 3 de la manyana. Solo saliamos a comprar hierbitas y a comer, acuciados por ese hambre voraz que te entra cuando fumas y que me obligo a zamparme cuatro gofres en una hora (porque hay que decir que en Amsterdam los tenderos son muy astutos y por todas partes hay puestos con toda clase de dulces). El resto del tiempo estabamos en Bob's, con esa gente que nos ha faltado durante todo el viaje, todos fumados, relajados, charlando, olvidandonos de todos los problemas, si es que los tenemos. Yo pase de ver museos o visitar la ciudad mas alla del centro, y el Villano olvido por unos dias sus trabajos en internet. Desde nuestros ya miticos asientos de Bob's veiamos pasar gente continuamente, cada uno con una historia que contar. Y nosotros eramos felices estando con ellos y nos resultaba imposible salir al exterior.
De los cientos de mochileros que han pasado por Bob's durante estos dias, algunos se hicieron amigos nuestros y otros simplemente debian alucinar al ver que habia dos tipos alli sentados a cualquier hora del dia. Estos son los que mas amenas hicieron las eternas horas en Bob's:
- El Cartero (Scott, de Los Angeles): su mote viene por ir siempre con una bolsa en bandolera y esa insuperable cara de cartero o lechero americano. Es nuestro heroe, ya que ya lleva en Bob's trece dias. Se pasa el dia dibujando en su cuaderno y me pidio que le hiciera un dibujo que me emocionara. Yo, por supuesto, dibuje a Bob's.
- Guitarrita: este muchacho iba a todas partes con una guitarra roja diminuta que nos hacia mucha gracia. Cuando le conoci hicimos un duo con "Wish You Were Here" y el me toco una cancion propia. Sus pelos de recien levantado marcaran tendencia.
- Robin y Anette (de Miami): con estas dos jovencillas de buen ver fumamos, bebimos vino, nos reimos y jugamos al Mastermind. Quedamos para salir despues de ir a pagar el parking, pero llegamos tarde y las muy perrillas ya se habian ido. Siempre estaban con su amigo Pachanga (Ireland, de Miami tambien).
- El Estresao: con este fenomenal recepcionista me partia, ya que sus maneras de pasar la escoba y la fregona pegandole a todo el mundo, limpiar los ceniceros tirandolo todo por fuera, mover las sillas a empujones y verter la leche por la esquina contraria a donde la has abierto, demuestran que estas verdaderamente estresado. Es lo que tiene trabajar en un sitio donde todo el mundo fuma menos tu.
- Amber y Niya (de San Francisco): como Robin y Anette se habian ido nos acoplamos a estas hermosas americanas, en un dia que pasamos permanentemente con chicas aunque no nos comimos nada ni nos importo (en aquel momento). Con ellas jugamos a un juego de cartas: el mentiroso para nosotros, el bullshit para ellas. Tambien ibamos a salir de fiesta juntos pero Niya se acosto y Amber no queria dejarla sola porque habia un psicopata durmiendo en la litera de arriba.
- El Cazador (Anders, de Suecia): hablando de psicopatas, he aqui uno. Anders vivio durante seis meses con su novia viajando por el norte de Europa, robando coches y viviendo de lo que cazaban y pescaban. Su novia murio y yo empece a difundir el rumor de que el la habia matado, porque el siempre me preguntaba "has estado en Suiza? Es un estado policial? Y el Imperio? Es el Imperio un estado policial?". Siempre con su pipa, su gorra y su abrigo, conocio una chica en Hamburgo con la que se reunira en Suecia para volver a vivir como los primitivos, y yo sospecho que quiere matarla a ella tambien. No me enternece que comprara en Bob's una bici por 10 euros ni que me ensenyara fotos del sol de medianoche en Escandinavia.
- El Comandante y La Ratita (Rodney y Jose, de Puerto Rico): estos dos majisimos personajes nos sorprendieron ya que deshacian puros habanos y se quedaban solo con la hoja para hacerse los canutos en vez de usar un papel normal. Un puro, un dolar. Y solo se los fumaban asi. Creemos que se enfadaron un poco con nosotros porque nos reimos mucho de ellos cuando nos dijeron que en Puerto Rico llegan a estar a 95 grados Farenheit y que el agua hierve a 100 grados Farenheit. "Pues la gente debe estar a punto de hervir", les dije yo.
- El Rastas: este joven se hizo famoso por fumarse pipas de agua dobladas a las 9 de la manyana.
- Las Bellezas Canarias y el Sevillano (que no son ni de un sitio ni del otro): con esta gente jugamos el ultimo dia a las peliculas y hemos quedado hoy en Bruselas para vernos en el Maneken Pis. Una de ellas me gusta mucho y es probablemente la ultima oportunidad del viaje para echar un clavel.
Y aun queda mucha gente, como Rob el Guapo, Bofill, Miss Minnesota, las Top Bob's, Monica Naranjo (que era un finlandes)... Esta era la gente de Bob's, nuestra familia. Tanto los queriamos que, como ya dije, cuando nos ibamos el sabado por la manyana entramos a despedirnos y fumar el ultimo, y nos quedamos todo el dia sin tener plaza en Bob's, asi que cuando cerraron a las 3am nos quedamos vagabundando por la calle hasta que abrieron a las 8am para volver a seguir fumando y estar con la familia. Esto ya es sabido. Pero lo que no sabe el lector es que el lunes nos volvio a pasar exactamente lo mismo, pero esta vez nos quedamos en la calle con el equipaje, lloviendo y con un frio que pelaba. Como autenticos homeless nos echamos a dormir en el suelo, con la lluvia cayendo a unos centimetros y tapados con camisetas y toallas. Cuando por fin volvio a circular el tranvia dudamos si volver a Bob's o ir a dormir al Poderoso. Hicimos esto ultimo porque si no, a estas alturas, aun seguiriamos en Bob's, fumando, charlando y sin preocuparnos por nada. Fue duro dejar Bob's, pero habia que hacerlo.
Ahora estamos en Bruselas, y para mi es como si el Europa 20-M ya hubiera terminado.
Como dije, a partir del tercer dia empezamos a conocer a la gente de Bob's. Llegabamos por la manyana sobre las 10.30 y ya nos quedabamos hasta que cerraban a eso de las 3 de la manyana. Solo saliamos a comprar hierbitas y a comer, acuciados por ese hambre voraz que te entra cuando fumas y que me obligo a zamparme cuatro gofres en una hora (porque hay que decir que en Amsterdam los tenderos son muy astutos y por todas partes hay puestos con toda clase de dulces). El resto del tiempo estabamos en Bob's, con esa gente que nos ha faltado durante todo el viaje, todos fumados, relajados, charlando, olvidandonos de todos los problemas, si es que los tenemos. Yo pase de ver museos o visitar la ciudad mas alla del centro, y el Villano olvido por unos dias sus trabajos en internet. Desde nuestros ya miticos asientos de Bob's veiamos pasar gente continuamente, cada uno con una historia que contar. Y nosotros eramos felices estando con ellos y nos resultaba imposible salir al exterior.
De los cientos de mochileros que han pasado por Bob's durante estos dias, algunos se hicieron amigos nuestros y otros simplemente debian alucinar al ver que habia dos tipos alli sentados a cualquier hora del dia. Estos son los que mas amenas hicieron las eternas horas en Bob's:
- El Cartero (Scott, de Los Angeles): su mote viene por ir siempre con una bolsa en bandolera y esa insuperable cara de cartero o lechero americano. Es nuestro heroe, ya que ya lleva en Bob's trece dias. Se pasa el dia dibujando en su cuaderno y me pidio que le hiciera un dibujo que me emocionara. Yo, por supuesto, dibuje a Bob's.
- Guitarrita: este muchacho iba a todas partes con una guitarra roja diminuta que nos hacia mucha gracia. Cuando le conoci hicimos un duo con "Wish You Were Here" y el me toco una cancion propia. Sus pelos de recien levantado marcaran tendencia.
- Robin y Anette (de Miami): con estas dos jovencillas de buen ver fumamos, bebimos vino, nos reimos y jugamos al Mastermind. Quedamos para salir despues de ir a pagar el parking, pero llegamos tarde y las muy perrillas ya se habian ido. Siempre estaban con su amigo Pachanga (Ireland, de Miami tambien).
- El Estresao: con este fenomenal recepcionista me partia, ya que sus maneras de pasar la escoba y la fregona pegandole a todo el mundo, limpiar los ceniceros tirandolo todo por fuera, mover las sillas a empujones y verter la leche por la esquina contraria a donde la has abierto, demuestran que estas verdaderamente estresado. Es lo que tiene trabajar en un sitio donde todo el mundo fuma menos tu.
- Amber y Niya (de San Francisco): como Robin y Anette se habian ido nos acoplamos a estas hermosas americanas, en un dia que pasamos permanentemente con chicas aunque no nos comimos nada ni nos importo (en aquel momento). Con ellas jugamos a un juego de cartas: el mentiroso para nosotros, el bullshit para ellas. Tambien ibamos a salir de fiesta juntos pero Niya se acosto y Amber no queria dejarla sola porque habia un psicopata durmiendo en la litera de arriba.
- El Cazador (Anders, de Suecia): hablando de psicopatas, he aqui uno. Anders vivio durante seis meses con su novia viajando por el norte de Europa, robando coches y viviendo de lo que cazaban y pescaban. Su novia murio y yo empece a difundir el rumor de que el la habia matado, porque el siempre me preguntaba "has estado en Suiza? Es un estado policial? Y el Imperio? Es el Imperio un estado policial?". Siempre con su pipa, su gorra y su abrigo, conocio una chica en Hamburgo con la que se reunira en Suecia para volver a vivir como los primitivos, y yo sospecho que quiere matarla a ella tambien. No me enternece que comprara en Bob's una bici por 10 euros ni que me ensenyara fotos del sol de medianoche en Escandinavia.
- El Comandante y La Ratita (Rodney y Jose, de Puerto Rico): estos dos majisimos personajes nos sorprendieron ya que deshacian puros habanos y se quedaban solo con la hoja para hacerse los canutos en vez de usar un papel normal. Un puro, un dolar. Y solo se los fumaban asi. Creemos que se enfadaron un poco con nosotros porque nos reimos mucho de ellos cuando nos dijeron que en Puerto Rico llegan a estar a 95 grados Farenheit y que el agua hierve a 100 grados Farenheit. "Pues la gente debe estar a punto de hervir", les dije yo.
- El Rastas: este joven se hizo famoso por fumarse pipas de agua dobladas a las 9 de la manyana.
- Las Bellezas Canarias y el Sevillano (que no son ni de un sitio ni del otro): con esta gente jugamos el ultimo dia a las peliculas y hemos quedado hoy en Bruselas para vernos en el Maneken Pis. Una de ellas me gusta mucho y es probablemente la ultima oportunidad del viaje para echar un clavel.
Y aun queda mucha gente, como Rob el Guapo, Bofill, Miss Minnesota, las Top Bob's, Monica Naranjo (que era un finlandes)... Esta era la gente de Bob's, nuestra familia. Tanto los queriamos que, como ya dije, cuando nos ibamos el sabado por la manyana entramos a despedirnos y fumar el ultimo, y nos quedamos todo el dia sin tener plaza en Bob's, asi que cuando cerraron a las 3am nos quedamos vagabundando por la calle hasta que abrieron a las 8am para volver a seguir fumando y estar con la familia. Esto ya es sabido. Pero lo que no sabe el lector es que el lunes nos volvio a pasar exactamente lo mismo, pero esta vez nos quedamos en la calle con el equipaje, lloviendo y con un frio que pelaba. Como autenticos homeless nos echamos a dormir en el suelo, con la lluvia cayendo a unos centimetros y tapados con camisetas y toallas. Cuando por fin volvio a circular el tranvia dudamos si volver a Bob's o ir a dormir al Poderoso. Hicimos esto ultimo porque si no, a estas alturas, aun seguiriamos en Bob's, fumando, charlando y sin preocuparnos por nada. Fue duro dejar Bob's, pero habia que hacerlo.
Ahora estamos en Bruselas, y para mi es como si el Europa 20-M ya hubiera terminado.
Amsterdam: lo que estabamos esperando
Llevamos en Amsterdam desde el martes. Y madre mia. Llevamos dos dias intentando irnos a Bruselas. Pero no podemos. Despues de mas de un mes caminando por ciudades de arriba a abajo, viendo catedrales, palacios y plazas, Amsterdam es lo que estabamos esperando. Y no sabemos salir de aqui.
Tras Berlin decidimos hacernos del tiron los 600 y pico kilometros hasta Amsterdam. Llegamos como siempre a ultima hora y teniamos que encontrar alojamiento rapido ya que el parking nos estaba saliendo carisimo. Entonces lo vimos, vimos a Bob's. Con todos los albergues llenos, la recepcionista espanyola de Bob's nos dijo que si esperabamos una hora podria darnos unas camas, y ese momento cambio nuestras vidas. Con nuestro alojamiento solucionado habia que aparcar al Poderoso, y descubrimos un P+R en una punta de la ciudad. Un P+R es un parking en las afueras que sale por solo 5,50 euros por dia y te pagan el tranvia hasta el centro, donde los parkings cuestan diez veces mas. Volvimos y empezamos a disfrutar de lo que la ciudad tenia que ofrecernos.
Lo primero fue comprar un poco de maria en un coffeshop y ya alegres dar una vuelta por el Barrio Rojo, que es donde esta Bob's. Me parecieron preciosas todas las calles donde estan los escaparates de las prostitutas, con los farolillos rojos reflejandose en los canales. Me recordaba a la Navidad, pero tambien a Las Vegas. navidad en Las Vegas, eso es.
Al dia siguiente comenzo nuestra nueva vida. Tras dar una vuelta y ver la Plaza Dam y alguna cosilla mas, empezamos a meternos en la dinamica en la que llevamos desde el miercoles: ir a Bob's a fumar, salir muertos de hambre a comer algo (sobre todo si es dulce), pasar por el coffeshop The Doors a fumar algo, volver a Bob's a fumar, salir a comer... y asi en un bucle sin fin hasta la hora en que cierran Bob's y nos vamos a dormir. Bob's es nuestro hogar y siempre esta lleno de gente a la que les ponemos motes y que ya es como nuestra familia, y nosotros nos sentimos los amos de Bob's y pasamos en el horas y horas. Hare un proximo post con todos los personajes que hemos conocido, con sus respectivos motes: el Cartero, Bofill, Rob el Guapo, Guitarrita... Hay mucho que contar de esas interminables horas tirados en Bob's, conociendolos a todos. Momentos unicos.
Como tambien hay que contar que el sabado por la manyana nos ibamos de Bob's, y que cuando estabamos ya con todo el equipaje en la puerta decidimos entrar a fumar el ultimo, nos pusimos a hablar con la gente y ya no fuimos capaces de irnos. Nos quedamos sin plaza en Bob's asi que cuando el area de recepcion donde disfrutamos de esos momentos cerro a las 3am, nos dedicamos a dar vueltas sin rumbo bajo el amanecer de Amsterdam, sin una cama, simplemente vagabundeando medio muertos y durmiendo por los portales. Finalmente abrio Bob's y volvimos a el, a pedir otra noche, dormir un rato y bajar de nuevo a seguir fumando y conociendo a estas maravillosas personas de las que ya hablare en otro post mas lucido.
Este post puede resultar un poco confuso porque esta escrito bajo los efectos de una Jack Herer manyanera, pero creo que de esta forma quedara aun mas propio y consecuente con el lugar donde nos encontramos.
Tras Berlin decidimos hacernos del tiron los 600 y pico kilometros hasta Amsterdam. Llegamos como siempre a ultima hora y teniamos que encontrar alojamiento rapido ya que el parking nos estaba saliendo carisimo. Entonces lo vimos, vimos a Bob's. Con todos los albergues llenos, la recepcionista espanyola de Bob's nos dijo que si esperabamos una hora podria darnos unas camas, y ese momento cambio nuestras vidas. Con nuestro alojamiento solucionado habia que aparcar al Poderoso, y descubrimos un P+R en una punta de la ciudad. Un P+R es un parking en las afueras que sale por solo 5,50 euros por dia y te pagan el tranvia hasta el centro, donde los parkings cuestan diez veces mas. Volvimos y empezamos a disfrutar de lo que la ciudad tenia que ofrecernos.
Lo primero fue comprar un poco de maria en un coffeshop y ya alegres dar una vuelta por el Barrio Rojo, que es donde esta Bob's. Me parecieron preciosas todas las calles donde estan los escaparates de las prostitutas, con los farolillos rojos reflejandose en los canales. Me recordaba a la Navidad, pero tambien a Las Vegas. navidad en Las Vegas, eso es.
Al dia siguiente comenzo nuestra nueva vida. Tras dar una vuelta y ver la Plaza Dam y alguna cosilla mas, empezamos a meternos en la dinamica en la que llevamos desde el miercoles: ir a Bob's a fumar, salir muertos de hambre a comer algo (sobre todo si es dulce), pasar por el coffeshop The Doors a fumar algo, volver a Bob's a fumar, salir a comer... y asi en un bucle sin fin hasta la hora en que cierran Bob's y nos vamos a dormir. Bob's es nuestro hogar y siempre esta lleno de gente a la que les ponemos motes y que ya es como nuestra familia, y nosotros nos sentimos los amos de Bob's y pasamos en el horas y horas. Hare un proximo post con todos los personajes que hemos conocido, con sus respectivos motes: el Cartero, Bofill, Rob el Guapo, Guitarrita... Hay mucho que contar de esas interminables horas tirados en Bob's, conociendolos a todos. Momentos unicos.
Como tambien hay que contar que el sabado por la manyana nos ibamos de Bob's, y que cuando estabamos ya con todo el equipaje en la puerta decidimos entrar a fumar el ultimo, nos pusimos a hablar con la gente y ya no fuimos capaces de irnos. Nos quedamos sin plaza en Bob's asi que cuando el area de recepcion donde disfrutamos de esos momentos cerro a las 3am, nos dedicamos a dar vueltas sin rumbo bajo el amanecer de Amsterdam, sin una cama, simplemente vagabundeando medio muertos y durmiendo por los portales. Finalmente abrio Bob's y volvimos a el, a pedir otra noche, dormir un rato y bajar de nuevo a seguir fumando y conociendo a estas maravillosas personas de las que ya hablare en otro post mas lucido.
Este post puede resultar un poco confuso porque esta escrito bajo los efectos de una Jack Herer manyanera, pero creo que de esta forma quedara aun mas propio y consecuente con el lugar donde nos encontramos.