Días de melancolía
Los días en los que estoy melancólica me hacen decir mas verdades que nunca, se que en esos días soy yo, no puedo ocultar lo que no me gusta. En estos días profiero no hablar con alguien de cosas importantes, por que las verdades salen por doquier, no acepto reglas sociales de comportamiento, o no al menos cuando alguien me habla de sentimientos.
Si, en un día como estos hable con él fue una conversación mas espesa de lo normal, con muchas verdades, para que seguir ocultando que me sigue atrayendo, que me muero de ganas por volverte a ver o que haría cualquier cosa por estar a su lado. Esto normalmente no lo digo , no, nunca formaron parte del juego, este en el que una parte de todo se basa en la indiferencia, en no decir nunca si me muero de celos o tengo ganas de que me abrace.
Pero en otro día si fue “el día”, creo que al final termine diciendo muchas de las cosas que pensaba, que había guardado mucho tiempo dentro y quizá le hice daño a una de las personas que mas me importan, cosa que no quise y que nunca querré en mi vida. A partir de ese momento, todo termino con tomate tu tiempo para decidir cual es tu próxima jugada en este tablero que nos ha tocado jugar. Aunque aun no tengo claro si jugamos en dos partida distintas o estamos jugando la misma.
Una cosa más, y es daros las gracias por leer mi blog que se que a veces es monotono o monotematico, aunque esto tiene su razón fundamental en que es la cuestión que de veras me importa en este momento, y este es mi lugar para contarlo. A parte de ello siento curiosidad por saber a cuenta gente le interesa lo que escribo y por esa razón he decidido dejar de hacer comentarios en otros blogs, aunque he de confesar que siguo leyendo los mismos que leia antes.
Un beso a todos y de nuevo GRACIAS
Entre dos aguas
Hoy es un nuevo día, pero un nuevo día para que... para pensar, para intentar comprender, para hablar. Y es que en mi vida diaria tengo prohibido el tema, vetado, no puedo o debo hablar de ello, así que este es el lugar donde termino contando todo lo que se me pasa por la mente, que en muchas ocasiones son cosas inconexas o sin mucho sentido y es que algunas veces me gustaría tener las malditas respuestas a tanta pregunta... poder decir “bueno no me cuentes que si el Museo del Prado está en Madrid y la Sagrada familia en Barcelona, sólo quiero saber si sientes lo mismo que yo” Eso supondría un sí o un no pero al fin y al cabo la maldita respuesta... ya no quedaría la puerta más tiempo abierta. Pero probablemente no tenga ganas o sepa si quiere cerrar esa puerta o la quiere abrir, así que de momento la deja entreabierta.
En días como hoy tengo ganas de coger el teléfono, llamarle, pero se que no debo hacerlo es demasiado impulsivo y no conduciría a nada, salvo a un enredo en el que no quiero entrar.... por que además no es justo para ninguno. Así que la mejor de las soluciones será irme a dormir y esperar la noche traiga tan esperada tranquilidad a mis neuronas.
Poema XV
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma,
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
Pablo Neruda
¿Nada es lo que parece?
En los últimos días o quizá semanas decidí no darme más vueltas a las cosas, simplemente no pensar, y si he de ser realista lo he hecho, ya no le doy tantas vueltas, después de un verano intenso luchando por olvidar, el otoño ha traído la tranquilidad, aunque no el olvido, sino lo contrario, una vuelta a lo que hace algún tiempo era normal, no tengo del todo claro si esta bien o mal, pero esto no se quien lo marca, el bien y el mal.
En algunas ocasiones alguien me ha dicho que quizá tengo suficientes señales para saber la respuesta... pero creedme no es así, y si lo es yo no lo puedo ver. Son señales tan contradictorias que no me llevan a ninguna conclusión, o no al menos totalmente razonable. Si hay un sms o un mail, siempre existe la correspondiente respuesta, las llamadas telefónicas se hacen interminables y si no podemos ver en un fin de semana se trata de aprovechar todo el tiempo que podamos para estar juntos... Todo esto hace que las cosas no sean tan sencillas, pero seguiré disfrutando de cada segundo, creo que merece la pena aunque sólo yo lo entienda.
¿Por qué?
¿Por qué no entiendo nada?
¿Por qué nada es lo que parece?
¿Por qué no puedo poner punto y final ?
¿Por que las ansiadas respuestas nunca llegan?
¿Por que alguna vez pensé que todo sería distinto?
¿Por qué mañana me volveré a preguntar lo mismo que hoy?
¿Por qué nada es lo que parece?
¿Por qué no puedo poner punto y final ?
¿Por que las ansiadas respuestas nunca llegan?
¿Por que alguna vez pensé que todo sería distinto?
¿Por qué mañana me volveré a preguntar lo mismo que hoy?
Un dia más
Cada día me doy mas cuenta de que a veces es mejor no escuchar a alguna de la gente que esta a tu alrededor, que es mejor hacer las cosas como quieres y cuando quieres... Pero es que en los últimos meses creo que cada vez creo que tengo esta premisa mucho más en cuenta, es decir, vivo en mi mundo.
He decidido que algunos de los aspectos de mi vida que en principio eran importantes ahora se han convertido en imprescindibles, y otros los tendré que dejar en un segundo plano hasta dentro de unos meses. ¿Qué hago con él? Pues si soy sincera no lo sé, y no lo sé por que si vuelvo a tener en cambio de actitud, un alejamiento voluntario, eso supondrá de nuevo una nueva explicación de lo que ha sucedido, y el volver a explicar algo a alguien que dice que no enciende que ha pasado. Pero bueno esto se ha convertido en un tema secundario que no pasara de ese lugar hasta el momento que termine el proyecto que aun no he concluido y que en este momento mi vida se fundamenta en ello. Además no sé hasta que punto tengo que rechazar el apoyo de alguien con quien me puedo entender sin hablar, cuando lo que no se dice es más importante que lo que se dice con palabras.
A parte de todo esto la próxima semana viene a mi ciudad alguien que fue bastante importante en mi vida en otro momento, y después de algún tiempo si poder vernos, pues nos encontraremos, no se que pasará, pero se que me apetece el reencuentro con un viejo amigo.
Mi cabeza es un eterno lío, siempre tengo las mismas dudas, me abordan una y otra vez, a veces me preocupan mucho y otras veces poco, ahora estoy en esta epoca, creo que no hay nada que me preocupe demasiado en este momento.
He decidido que algunos de los aspectos de mi vida que en principio eran importantes ahora se han convertido en imprescindibles, y otros los tendré que dejar en un segundo plano hasta dentro de unos meses. ¿Qué hago con él? Pues si soy sincera no lo sé, y no lo sé por que si vuelvo a tener en cambio de actitud, un alejamiento voluntario, eso supondrá de nuevo una nueva explicación de lo que ha sucedido, y el volver a explicar algo a alguien que dice que no enciende que ha pasado. Pero bueno esto se ha convertido en un tema secundario que no pasara de ese lugar hasta el momento que termine el proyecto que aun no he concluido y que en este momento mi vida se fundamenta en ello. Además no sé hasta que punto tengo que rechazar el apoyo de alguien con quien me puedo entender sin hablar, cuando lo que no se dice es más importante que lo que se dice con palabras.
A parte de todo esto la próxima semana viene a mi ciudad alguien que fue bastante importante en mi vida en otro momento, y después de algún tiempo si poder vernos, pues nos encontraremos, no se que pasará, pero se que me apetece el reencuentro con un viejo amigo.
Mi cabeza es un eterno lío, siempre tengo las mismas dudas, me abordan una y otra vez, a veces me preocupan mucho y otras veces poco, ahora estoy en esta epoca, creo que no hay nada que me preocupe demasiado en este momento.
Lo que de verdad importa
Hoy tomaba café con una amiga, la típica persona que siempre se está riendo y que siempre tienen una sonrisa en la boca. Hablando de todo un poco sin mas interés me dice que había estado viniendo todo el verana cerca de mi casa, a diario, yo me quedé un poco sorprendida ya que no me había dicho nada ni en ninguno de los
e-mails que me mando, ni en las llamadas que me hizo, nada. Sólo había hecho un pequeño comentario en uno de los e-mails que su madre estaba ingresada, pero yo no sabia que estaba en el hospital al lado de mi casa, al solo hacer ese pequeño comentario pensé que no era nada importante, es más obvio la conversación en el resto de los e-mails. Hoy volvió a comentarlo y ya le pregunte:
-¿Tú madre ya se encuentra bien?
-Sí, bueno aun no se puede mover bien
-¿Pero qué era lo que le pasaba?
-Tenía cáncer de mama desde hace más de 10 años.
Mi cara debió ser un poema, no me esperaba una respuesta así, he estado con ella días, horas... y nunca comento nada ni se borro la sonrisa de su boca un sólo segundo, solo hizo un comentario más “no me gusta hablar del tema, por eso no lo he contado”.
Con cosas de estas te das cuenta de verdad de las tonterías de las que nos preocupamos, de cosas superfluas que si las piensas de verdad no tienen ninguna importancia. Siempre he pensado pero en los últimos tiempos más aun que las cosas que de verdad me importan son aquellas que no puedo comprar con dinero, los amigos, una sonrisa, una palabra amable, una llamada... la felicidad.
Creo que tantas veces perdemos el norte y le damos importancia a cosas que de verdad no la tienen, somos capaces de ver y escuchar en los Informativos según estamos comiendo “un atentado bomba ha matado a 15 niños que estaban pidiéndoles caramelos a los soldados” y lo único que somos capaces de hacer o decir es “Me pasas el agua, por favor”. Yo no sé si nos hacemos insensibles, o solo preferirnos mirarnos el ombligo sin mirar mas allá.





