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Casa Capitular de Atreides
Un punto de vista independiente sobre Cómic y Contracultura.
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Me gustan las buenas historias. Las que te hacen ver más allá, soñar, reírte, pensar... Pero no es tan fácil encontrarlas y, cuando hallas alguna, hay que contarlo. Y lo contrario, hay que avisar cuando te venden la mediocridad como obra maestra. Eso es lo que intento hacer aquí, desde mi opinión, la de una persona que busca buenas historias. Sed bienvenidos, fremen
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La maldición de DC
Dicen que la Historia se repite, que es cíclica. Lo que nunca llagué a pensar es que eso mismo pasara en el mundo del cómic.

Este humilde lector ya peina algunas canas y, cada vez que compra un tebeo de Flash, no puede evitar remontarse a 20 años atrás, cuando encontró en su kiosko el primer número de Flash editado por Zinco. Eso sería un reconfortante ejercicio de nostalgia, con los tópicos de "como pasa el tiempo" y un pequeño suspiro si no fuera porque, lo que realmente me recuerda, me sorprende y me enfada es que está tan mal publicado como se publicó entonces.



El tebeo, como toda la línea editorial, se presenta mondo y lirondo, sin correo, sin textos introductorios, sin entrevistas a los autores, ni siquiera un check-list. Igual que hace 20 años. Parece que no hubiéramos ganado nada en este tiempo. Resulta increíble porque de hecho, hace esos 20 años la propia Planeta incluía ya correo. Y en ese tiempo, Zinco contrató a dos jóvenes editores que le dieron la vuelta a la edición de cómics en España, cambios que la propia Planeta incorporó a sus ediciones hasta hace apenas un año en que perdió los derechos de marvel.

Y ahora, consigue los derechos de DC y hacen una edición horrible, con unos tebeos endebles, papel translúcido, llenos de autopublicidad y sin ningún complemento. ¿A esto se referían con lo de "empezar de cero" con DC en España? Quizá deberían llamar de nuevo a Sergi Gras y Miguel G. Saavedra, ya que dejaron escapar/invitaron a marcharse a Viturtia.



Su marcha se ha notado decisivamente. Tanto en la cutre y chapucera edición de cómics como sobre todo en los contenidos. Porque Planeta ha editado el peor coleccionable posible de Marvel. Para alguien tendrá algún sentido pero, si hay una película de Batman que vuelve a los orígenes del personaje y tú quieres aprovechar el tirón. Sacas un coleccionable en los Kioskos para enganchar a la gente, fantástico, incluyes Año Uno, que encaja como un guante, y entonces publicas la peor etapa de la historia, la saga de Azrael, con unos guiones tristísimos que alargan la trama de la sustitución de Batman por otro Batman mucho más violento hasta convertirse en un psicópata, rotura de espalda y milagrosa recuperación incluidas. Una saga hija de su tiempo, los 90, época de macrocrossovers, de inundación del mercado con cientos de colecciones perpetradas por autores de ínfima categoría y con superheroes que únicamente se diferencian de los supervillanos en que ellos son los protagonistas. Un personaje carismático como ninguno y con las mejores historias del cómic, los mejores autores y los mejores secundarios, encima colaborando uno de los mayores expertos en Batman de España, y publican esto. Es de vergüenza.

Y para mayor vergüenza, su competencia ha cogido todo lo bueno que había hecho Planeta con Marvel y, no solo lo ha mantenido, sino que lo ha mejorado gracias a la magnífica labor que está desempeñando Julián Clemente, cuyas secciones enriquecen el tebeo y ayudan a no perderse matices y referencias, gracias también a los resúmenes de los episodios anteriores y a ediciones económicas y bien relizadas, con introducciones en los tomos que se editan.



Esto me lleva a uno de los casos más disparatados de la edición de comics por parte de Planetal a edición de Sandman Mistery Theatre, un comic por una parte magnífico , pero muy peculiar y realizado por autores difíciles y poco conocidos, cuyos últimos números se publicaron en España hace 5 o 6 años tranquilamente. Pues bien, no lleva ni la más mínima indicación sobre autores, historia o personajes a pesar de ser una colección minoritaria, a pesar de empezar por la mitad de la colección y a pesar de que los personajes no solo pertenecen a la Sociedad de la Justicia original sino que está ambientada como un comic de misterio en torno a los años 30, con lo cual es más rara que un perro verde y necesitada de una explicación para contextualizar al lector..

No comento, ya por cansancio, la reducción de tamaño de las colecciones en tomos o las traducciones "revisionistas" con la intención de adaptar las referencias a la actualidad (Si son clásicos y se presentan como clásicos ¿tiene sentido cambiar las referencias?)

En resumen, DC tiene una maldición en España. Pero en este caso, con nombre y apellido: Jaime Rodríguez. Ojalá le tome pronto el pulso al asunto, supere el complejo de suceder a Virtutia, coja todo lo bueno que este hizo y aporte sus ideas, que las tuvo y muy buenas (Línea Trazado, por ejemplo), pero, por favor, un poco de respeto para los lectores.

Saludos, fremen.
No